LIQUEN RECORDS is a new label interested in spreading the improvised and experimental music. Emerged in the city of València in August 2016, LR aims to get the most discerning listener contemporary creative processes of the most outstanding artists of the current national and international music scene. LR is made up of a team of professionals and partners led by the musician and writer Josep Lluís Galiana with a long career and wide experience in the world of music and in its most diverse fields of action, as well as in the publishing world through its publisher Edictoràlia Llibres i Publicacions. Both trademarks belong to CAS 21 Company.
Varios Artistas: COLECCIÓN AMEE. Volumen 1. Madrid: Asociación de Música Electroacústica de España, 2009. AMEE01 · M-47290-2009 · 28 €
Las personas interesadas en adquirir un ejemplar de este triple CD, pónganse en contacto a través de la dirección de correo electrónico: liquenrecords@liquenrecords.com
Tras el éxito de los CD publicados por la AMEE en las anteriores ediciones del Punto de Encuentro de 2007 y 2008 con motivo del 20 Aniversario de la Asociación de Música Electroacústica de España y del 60 Aniversario de la Música Concreta, queremos continuar la labor de difusión de la creación electroacústica española con la presentación del presente álbum. Este triple CD, que presentamos en el marco del XVI Festival Internacional de Música Electroacústica Punto de Encuentro y que recoge composiciones de 28 miembros de la Asociación, lleva por título genérico Volumen 1. Es nuestra intención que a este primer Volumen le siga una larga colección de discos con los que pretendemos documentar y sindicar el trabajo de los compositores españoles y facilitar su difusión dentro y fuera de nuestras fronteras.
Diversos Artistas: AMEE 20: 20 Aniversario de la Asociación de Música Electroacústica de España. Valencia: Marmita-Música Viva, 2007. MMV-003 · DL: V-4094-2007 · 15 €
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Hace veinte años, un grupo de compositores decidieron fundar la Asociación de Música Electroacústica de España (AMEE). Durante todos estos años, la AMEE ha disfrutado de una intensa actividad en favor de la creación electroacústica y de su total consolidación como género sonoro imprescindible para nuestra sociedad. Aunque con algún que otro momento de descanso dedicado a la reflexión y la autocrítica, en estos veinte años, el debate, el análisis y sobre todo la creación de los compositores electroacústicos españoles han situado esta forma de expresión artística en el centro de la agitada y a veces convulsa vida cultural de nuestro país. La AMEE, con sede en la ciudad de Valencia desde 2006, goza de buena salud y buena prueba de ello es este CD que tenéis en vuestras manos. Presentado en el marco del XIV Festival Internacional de Música Electroacústica Punto de Encuentro 2007, el disco AMEE 20 años recoge 21 miniaturas electroacústicas compuestas por 21 creadores españoles miembros de la AMEE para conmemorar esta importante efeméride.
¡Feliz aniversario a tod@s!
Gregorio Jiménez, Presidente de la AMEE Valencia, octubre 2007
Josep Lluís Galiana and Josu de Solaun. FIRST TIMES. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-639-2022 — LRCD023. PVP: 20€
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Josep Lluís Galiana y Josu de Solaun reivindican la improvisación libre con el disco FIRST TIMES
[in english below]
Josep Lluís Galiana y Josu de Solaun han lanzado internacionalmente FIRST TIMES, un disco en el que reivindican la improvisación libre como expresión artística y musical. El saxofonista y el pianista españoles sacan a la luz un madurado y espontáneo trabajo discográfico, editado por el sello Liquen Records, que incluye 14 temas que son un punto de encuentro sonoro que transita entre la música contemporánea y experimental y el jazz.
Galiana, compositor, escritor, editor y gestor cultural, viene desarrollando una intensa actividad en la escena internacional de la libre improvisación, la creación electroacústica, el avant-garde jazz, y la investigación musicológica desde hace más de tres décadas; y De Solaun, compositor, escritor y único español que ha ganado el Concurso Internacional de Piano de Valencia Premio Iturbi y el Concurso de Piano George Enescu de Bucarest, entre otros importantes premios; es uno de los pianistas con más proyección internacional y actúa en numerosos países de América, Asia y Europa como recitalista y solista junto a prestigiosas formaciones y directores. Ambos vienen cosechando los elogios y reconocimiento de la prensa especializada por sus trabajos discográficos y los conciertos que realizan.
Los músicos, que se conocen desde hace más de 25 años cuando Galiana programó varios conciertos de un joven De Solaun en Valencia, han labrado una gran amistad a lo largo de este tiempo y una complicidad musical, pese a proceder de universos muy diferentes, que ha cristalizado en un álbum al que aportan sinergias y la dilatada experiencia de sus respectivas trayectorias artísticas para compartir su personal paleta sonora en un acto de comunicación sincera, horizontal y sorprendente.
El resultado es el ensamblaje de dos perfiles musicales a través de la complicidad estética: Galiana con los saxofones que le acompañan desde hace más de cuatro décadas y con los que viene explorando, desde la improvisación libre, sus inabarcables posibilidades tímbricas y una amplia gama de colores y texturas que ha recogido en más de cincuenta discos como Tenor Saxophone Solos, Soprano Saxophone Solos y Electroacoustic Pieces (1999-2019), y De Solaun con una carrera asociada fundamentalmente al repertorio clásico que ha fijado en 8 trabajos, aunque con incursiones en la improvisación y el jazz como en panDEMiCity, un disco «compuesto en acto» con el que rinde homenaje a Keith Jarret y nominado en los prestigiosos Premios Interna cionales de Música Clásica (ICMA).
Complicidad musical
Galiana asegura que First Times es una muestra de absoluta libertad creativa entre dos músicos que empatizan y son cómplices tanto en lo sonoro como en lo personal desde hace mucho tiempo». El saxofonista subraya que «ha habido muchas primeras veces con Josu desde que nos conocemos (la primera vez que actuó en el Club Diario Levante, cuando se marcho a EE UU, cuando ofreció su primer concierto en el Palau de la Música, nuestros primeros poemarios, el primer disco conjunto…), y esta parece que cierra un círculo pero, en realidad, abre horizontes».
De Solaun destaca que «tocar con Josep Lluís ha sido un divertimento imprevisible, una aventura catártica que ha conectado el principio de mi trayectoria artística con mi presente como músico». El pianista indica que «mi carrera está centrada en la música clásica y en el intenso calendario de conciertos y recitales que realizo, pero reivindico los conciertos, los discos y los momentos que me ofrece la improvisación; me hacen mejor músico».
Intersección de bagajes personales
El crítico musical y escritor, Paco Yáñez, recoge en un artículo en el libreto, que lleva por título La improvisación libre, como punto de encuentro [pdf en descargar desde esta página], una afirmación de Galiana: «la improvisación ha sido desde hace muchos siglos la manifestación más importante de la música»; aunque indica que «es a partir de la década de 1960 cuando numerosos intérpretes de jazz, rock y música contemporánea recuperan esta práctica de libre y espontánea expresión sonora».
Yáñez pone de manifiesto que los dos músicos tienen «un vasto campo de intereses compartidos, que comprenden la filosofía, el arte, la poesía y la propia música», y ello, provoca «una intersección de bagajes personales, ejemplo de lo que Galiana denomina «improvisación positiva».
En relación con la grabación, realizada en el Teatre Auditori de Catarroja (Valencia) el 20 de junio de 2021, el crítico apunta que fue «una sesión de casi dos horas que dio como resultado 23 improvisaciones originales, cambiando en algunos casos su orden y buscando un discurso» para alcanzar una propuesta que «refleja fielmente lo que es un concierto de improvisación libre de una hora de exigente escucha; una escucha que piensa, convertida en juego exploratorio del yo en el otro».
Yáñez, que describe y analiza en el artículo los temas del disco, expone que «los títulos de las piezas fueron puestos a posteriori cual pinceladas poéticas. De este modo, no conforman una base programática que haya informado a la improvisación, sino al contrario: es la música, primigenia y original, la que ha dado pie al verbo”.
Josep Lluís Galiana and Josu de Solaun champion free improvisation with the album ‘First times’
Josep Lluís Galiana and Josu de Solaun have launched First times internationally, an album with which they defend free improvisation as a form of artistic and musical expression. The saxophonist and pianist from Spain cast the spotlight on a mature yet spontaneous work of recording released by the Liquen Records label, which includes 14 songs that provide a meeting point for sound that shifts between contemporary and experimental music and jazz. Galiana –composer, writer, editor and cultural manager– has been working intensely on the international scene in free improvisation, electroacoustic creation, avant-garde jazz and musicological research for over three decades.
Meanwhile, De Solaun –composer, writer and the only Spaniard to have won the Iturbi Prize Valencia International Piano Competition, the George Enescu Piano Competition in Bucharest and other significant awards– is one of the pianists of most international renown, performing in numerous countries in America, Asia and Europe as a recitalist and soloist alongside prestigious ensembles and conductors. They have both have been reaping praise and acknowledgement from the specialist press for their album work and the concerts they give.
The musicians have known each other since more than 25 years ago, when Galiana programmed several concerts for a young De Solaun at the Club Diario Levante in Valencia. They have forged a great friendship throughout that time and a musical complicity, despite coming from very different worlds. This has crystallized in an album into which they have poured their synergies and the extensive experience of their artistic careers to share their personal sound palette in an act of sincere, horizontal and surprising communication.
The result is the union of two musical profiles through aesthetic complicity: Galiana with the saxophones that have accompanied him for over four decades and with which he has used his free improvisation to explore his boundless possibilities in timbre and a wide range of colours and textures that he has gathered on more than fifty albums such as Tenor saxophone solos and Soprano saxophone solos; and De Solaun, with a career fundamentally associated with the classical repertoire that he has applied in eight works, albeit with forays into improvisation and jazz as in panDEMiCity, an album “composed on the spot” with which he pays tribute to Keith Jarrett and was nominated for the prestigious International Classical Music Awards (ICMA).
Musical complicity Galiana affirms that “First times is a sample of absolute creative freedom between two musicians who empathise and have been accomplices in terms of both sound and personally for a long time”. The saxophonist emphasizes that “there have been many first times with Josu since we met (the first time he performed at the Club Diario Levante, when he left for the USA, when he gave his first concert at the Palau de la Música in Valencia, our first collections of poems, the first album together…), and this one seems to be closing a circle but, in truth, it is opening up horizons.”
De Solaun underlines that “playing with Josep Lluís has been unpredictable fun, a cathartic adventure that has connected the beginning of my artistic career with my present as a musician.” The pianist points out that “my career focuses on classical music and on the frenetic calendar of performances and projects that I do (many are seeing the light now after being put off by Covid-19), but I vouch for concerts, records and the moments that improvisation gives me; they make me a better musician.”
An intersection of personal baggage In an article in the libretto entitled La improvisación libre, como punto de encuentro (Free improvisation as a meeting point), the music critic and writer Paco Yáñez quotes Galiana: “Improvisation has been the most important manifestation of music for many centuries”; although he adds that “it has been since the 1960s when many performers of jazz, rock and contemporary music have recovered this practice of free and spontaneous expression of sound.”
Yáñez makes it clear that the two musicians have “a vast sphere of shared interests that include philosophy, art, poetry and music itself,” and this leads to “an intersection of personal baggage, an example of what Galiana calls ‘positive improvisation’.”
In relation to the recording made at the Teatre Auditori in Catarroja (Valencia) on 20 June 2021, the critic points out that it was “an almost two-hour session that resulted in 23 original improvisations, in some cases changing their order and seeking a discourse” to achieve a proposal that “faithfully reflects what is meant by a free improvisation concert of one hour of demanding listening; listening that thinks, turned into a game exploring oneself within the other.”
Yáñez, who describes and analyzes the songs on the album in the article, states that “the titles of the pieces were given a posteriori like poetic brushstrokes. By doing so, they do not create a basis for the programme to inform the improvisation, but rather the other way around: it is the music —primal and original— that has given rise to the word.”
Lo primero que llama la atención al leer las biografías de Josep Lluís Galiana (saxofón) y Josu de Solaun (piano) es la dispar procedencia de ambos. Los dos protagonizan el disco First Times, con música que podemos catalogar dentro de la improvisación libre. El disco ha sido editado por la discográfica valenciana Liquen Records, especializada en esta música y otras contemporáneas. Leyendo sus biografías, además de constatar la consagrada trayectoria de ambos, nos damos cuenta de que el saxofonista procede del ámbito de la free impro y el jazz, pero también es compositor, escritor literario y musicológico; mientras que el pianista es de procedencia clásica, dominando un repertorio muy original y diverso, también compositor, y en donde la improvisación no queda excluida, todo lo contrario. ¿Son dispares o concomitantes estos dos músicos? He ahí el dilema que tanto tiempo ha recorrido y sigue recorriendo la historia de la música. ¿Qué hay en la música de fijo y volátil, de escritura e imaginación instantánea, de hechizo repetible o de magia fugaz y vaporosa? ¿Ser improvisador o compositor? Esa es la cuestión, ser músico y demás…
De Solaun y Galiana forman un conjunto muy original por su difícil similitud con otros. Si este disco ha sido grabado en Valencia, cerca, en Cataluña, destaca también otro dúo con relaciones próximas al anterior, pero a su vez también diferente y entre perfiles contrastantes. Agustí Fernández y Hèctor Parra han desarrollado una serie de obras (entre la improvisación y la composición) tituladas FREC, que también indagan entre esas rarezas que la mejor música puede aportarnos y quiere explorar. Pero si vamos algo más atrás en el tiempo, podemos encontrar también perfiles de lo más interesantes y contrastantes colaborando, como el de un Penderecki y un Don Cherry, como también Don Cherry y Terry Riley.
Lo que está claro es que, escuchando First Times, nadie puede dudar de que las sinergias han polarizado en su lado positivo y las diferencias, más que crear conflicto o discrepancia, han hecho lo que siempre deben hacer: enriquecer y generar nuevos rizomas para expandir la experiencia y el conocimiento. First Times nos propone explorar por primera vez (como indica su nombre) una indagación entre los originales mundos sonoros de Josep Lluís Galiana y Josu de Solaun. En el fondo, poco importa su procedencia y sus perfiles, estatus y títulos académicos, porque lo que de verdad importa es que su creación sonora sea buena. Cualquiera que escuche este disco (con catorce pistas generalmente intensas y breves) lo comprobará inmediatamente. Este va acompañado de un libreto con un excelente texto, extenso y muy detallado, a cargo de Paco Yáñez; destacado escritor tanto en su vertiente de crítica musical, como en la literaria. No es casual que el autor explore los intersticios entre las artes y, por ello, ha resaltado esta cualidad en el disco.
Mientras escuchábamos First Times, nuestros dedos, al igual que los de los músicos (pero en nuestro caso en el teclado del ordenador), pintaron las frases que el sonido nos brindaba. Una interacción metafórica, que no es ni anecdótica, ni ornamental, sino plenamente estructural y poética, como escribe sabiamente Yáñez en el libreto: ‘No es baladí, la continua referencia al mundo de las artes plásticas, pues con la música actual comparten una intencionalidad que redunda en un sonido muy textural por parte de dos improvisadores que asumen la visceralidad del trazo pictórico, en la que el gesto deviene proceso y producto’. Observamos un común gusto por las artes visuales, como también por la poesía, tanto sonora, como literaria (Galiana y De Solaun han publicado libros en este género). Por ello, tampoco son músicos tan diferentes entre sí, como a primera vista pudiera parecer. La prueba está en este exitoso y rico disco. Añadir finalmente su obvia recomendación, porque en la producción discográfica habitual, este brilla por su total originalidad, tanto en el panorama nacional como internacional.
El pianista Josu De Solaun, único español que ha ganado el Concurso Internacional de Piano de Valencia Premio Iturbi en 2006 y el Concurso de Piano George Enescu de Bucarest en 2014, entre otros importantes premios, junto con Josep Lluís Galiana, saxofonista, compositor, escritor y editor que desarrolla una intensa actividad en la escena internacional de la libre improvisación, la creación electroacústica y el avant-garde jazz, lanzan un instintivo trabajo con temas que llevan al límite las capacidades expresivas del piano y el saxofón.
Ambos artistas llevan forjando su amistad desde hace más de veinte años, cuando Galiana programó varios conciertos a un joven De Solaun. Aunque procedentes de diferentes cosmos, aúnan sus prolijas trayectorias y presentan sinergias para compartir el resultado de este proceso creativo, esta especie de «conversación», como un juego entre dos amigos que se materializa en un fructífero, natural y desenvuelto trabajo discográfico.
La grabación se llevó a cabo en el Teatre Auditori de Catarroja (Valencia) el 20 de junio de 2021, durante una sesión de varias horas, y que tuvo como resultado veintitrés improvisaciones originales, de las cuales solo catorce vienen recogidas en este compacto. «La improvisación libre como punto de encuentro» es el título que da el crítico musical y escritor Paco Yáñez al artículo que acompaña el libreto, en él describe y analiza los temas del disco, y cuenta cómo los títulos de las piezas fueron puestos a posteriori cual pinceladas poéticas, siendo la música «primigenia y original, la que da pie al verbo».
Munch-ing, la primera de las improvisaciones, es puro grito de angustia. El saxofón de Galiana desata este aullido, naciendo un exaltado punto de encuentro para dos exploraciones que convergen desde orígenes diversos y que se convierten en toda una declaración de intenciones de lo que es el propio álbum. En esta, el piano pinta un paisaje de fondo tejiendo una inteligente red armónica, que hace que el paisaje que pinta De Solaun vaya ganando colores y peso progresivamente. Llegados a este punto de encuentro, nos topamos con Sirènes, con un carácter más luminoso y melódico, aunque insinuante y sin destino claro, como indican sus intérpretes. Su interpretación es enredadora e inquieta en cuanto a planos sonoros. Hacia el final, la rotura en los agudos del saxofón y el lóbrego descenso del piano, nos evocan a las color field paintings de Mark Rothko en lugar de al impresionista que evoca el título de la improvisación, Claude Debussy.
El álbum es una constante referencia a las artes plásticas, y es que en la tercera improvisación, Pollockiana -sugiriendo explícitamente al expresionismo abstracto-, ambos intérpretes, mediante el uso de modernos recursos – la percusión de llaves, el flujo de aire sin tono en el saxofón y la activación del cordal en el piano- nos aproximan al subterfugio de Jackson Pollock. El juego entre ambos intérpretes crea una improvisación esbelta y perspicaz. En Elegía, el saxofón hace uso de cilindros de cartón en el interior de la campana, dotándolo de una textura más ronca o rugosa. Surge así una improvisación en la que De Solaun parece buscar un timbre similar, mediante ritmos estáticos de notas severas. La lentitud en su interpretación desgarra el discurso surgido, simulando el avance de un cortejo fúnebre. Las modulaciones microtonales a manos de Galiana rematan los realces de este desconsuelo.
Llegado el turno de la sordina, en Ichi-go ichi-e, el tenor logra una sonoridad centelleante. De Solaun reacciona al recurso del saxofonista buscando otro color para darle respuesta, adoptando semejanzas con un arpa tradicional -y es que en este trabajo se aprecian aromas orientales-. En esta improvisación, como ocurre en otras, el único acuerdo es quién tocará primero…con un final que incorpora texturas metálicas y un piano encolerizado, llegamos a otros temas como Plunge, donde Galiana vuelve a hacer uso del tenor para viajar por la bóveda que De Solaun traza con gran virtuosismo.
En Amuse-bouche el saxofón tenor usa recursos como los slaps y otros efectos para conseguir transmitir ese «juego» de palpitaciones, de pulsos y señales. Junto con el golpeo del cordal del piano, se consigue un «miniaturismo ruidista y vibrátil». El uso de multifónicos del saxofón y el martellato del piano nos guía hasta Scorrevole, un solo de saxofón soprano en sordina que revierte el final de la anterior improvisación, y que despliega una progresiva materialización del sonido que culmina con un crescendo que lleva al soprano de Galiana a su evaporación.
Études de György ligeti e improvisaciones de Keith Jarrett se intuyen en Threshold, solo de piano iniciado con un contundente acorde inicial y en el que De Solaun abarca diferentes velocidades, armonías y direccionalidades. En Alleys, la fricción entre piano y saxofón da lugar a melodías que se interpelan, siguiendo con el «juego» en el que ambos intérpretes se esparcen durante todo este trabajo. Al final de esta improvisación, vemos como se trata de encontrar un punto de sincronía -para ser dos, al tiempo que uno-. Mediante la prolongación de los ecos de Threshold por parte del piano, Baciyelmo es otra buena muestra de cómo estas improvisaciones dialogan entre sí. La sonoridad metálica de las cuerdas junto con el saxofón soprano, entran de nuevo en el «juego» dialéctico. Se perciben también rasgos jazzísticos que nos conducen a Ágora, cuyo inicio está liderado por el pizzicato del piano, y en el que más tarde se incorpora Galiana con una impecable respiración circular. Es en esta improvisación donde De Solaun y Galiana interpretan los pasajes más agitados y desasosegados. De Solaun alcanza sus límites, jugando al traspaso melódico con Galiana, cuya estructura provoca reminiscencias clásicas.
Henbruix ocupa el penúltimo lugar de este magnífico trabajo que es First Times. La mezcla de melodía de intervalos paramétrica, a la que se incorpora, en frullati y armónicos, el saxofón soprano, junto con la ganancia de texturas que supone el uso de sordinas, hace que experimentemos la pura renovación del lenguaje musical. En Galdr, última improvisación de este compacto, convergen ecos del resto de piezas. Las microtonalidades, los cambios de color del saxofón soprano y la recuperación por parte del piano de un pizzicato muy pronunciado, crean el escenario perfecto para que el saxofón entone su canto prosódico hacia el éxtasis.
Este disco es la unión de dos músicos, dos almas, dos artistas, que a pesar de contar con diferentes trayectorias, conciben un punto de encuentro y muestran esa absoluta libertad creativa -tal y como subraya Galiana-, con empatía y complicidad tanto en lo sonoro como en lo personal, abriendo horizontes a futuros proyectos que seguro nos dejarán tan deslumbrados como First Times. Si una cosa nos queda clara después de la escucha atenta de este trabajo, es que seguro habrá un nuevo punto de encuentro en el que ambos artistas volverán a experimentar, vibrando y respirando juntos, creando una eufonía embriagadora.
¿Cómo presentaros este texto sin que parezca un decrépito plagio de lo que tan maravillosamente escribe Paco Yañez largo y tendido en las liner notes de First Times, a la sazón nuevo trabajo de mi ya bien conocido Josep Lluís Galiana, esta vez con el reputadísimo De Solaun?. Partiendo de la base de que el álbum es una Piedra Griálica sonora para el degustador de exquisiteces de la Improvisación Libre y el (aquí menos citado, Jazz), al menos dejo claro desde un inicio que para una opinión seria, veraz, profunda y bellamente escrita acudáis al texto de Yañez que no solo reseña sino que abre en canal cada corte, profundizando en sus contextos (literarios, plásticos, culturales…) haciendo imposible que el que esto os cuenta pueda siquiera poner nada sin que resulte plagio. Por tanto, como no tengo esa presión mediática que pueden tener otras publicaciones me armo de mis membranas timpánicas para lanzarme machete en oídos a adaptar el sonido a lo que mis neurotransmisores indican, cerrando a cal y canto en el fondo de mi psique lo leído en el (reitero, maravilloso) texto de Yañez y allá que me voy.
Quiero comenzar porJosu de Solaun (piano, piano preparado). Pianista, compositor y muy dentro de los cortinajes del academicismo, sorprende por sus incursiones en la Improvisación libre (panDEMiCity). El potentísimo currículum no voy a reproducirlo aquí porque sería esto bastante denso pero digamos que si algo prima en su carrera es la parte Clásica y Música de Cámara, con esporádicas y creo que menos rupturas abruptas con todo lo anterior mediante improvisaciones muy virtuosas y cargadas de abstracción. Hasta ahí, estoy tremendamente de acuerdo con Yañez al sacar a la palestra a alguien como Keith Jarrett (su conocido periplo casi que en paralelo entre el Jazz y lo Clásico). Hago la pregunta que me retuerce desde dentro: ¿Por qué improvisa Josu de Solaun?. Y mi respuesta es (posiblemente no coincida con la suya) POR LIBERTAD.
¿Por qué Coleman rupturó las bases del Bop y las llevó y empujó a un límite desoladoramente anti-comercial?. ¿Por fama?… está claro que no. Su raza, oprimida y tocando en garitos y lofts como entretenimiento y subsistencia, se rifaban la muerte de la heroína en noches interminables. Los académicos querían el Swing y aceptaron con resistencias el Bop, y los Boperos casi se inmolaron cuando empezó a surgir el Avantgarde. Si nos vamos al piano, Sun Ra esgrimía su Afrofuturismo con tintes políticos para pedir LIBERTAD a su raza bajo un rocambolesco regreso a las estrellas y enroque con Egipto. No estoy diciendo que Jazz e Improvisación sean la misma cosa pero la palabra LIBERTAD es la más escrita en la literatura de estos estilos solo que generalmente el enfoque para mí no es el adecuado. Cuando se crea en Chicago la Association for the Advancement of Creative Musicians (AACM), tendrían que salir de la cerrada sociedad Americana para buscar refugio en Europa o París siendo ya en los 70 cuando su valor y potencial musical y social ganó fama en América. LIBERTAD en plena Guerra de Vietnam, lucha por los derechos civiles en una sociedad de corte racista. Quizás donde menos cohibidos estaban (igualmente faltándoles el pan) era en Inglaterra con los Barry Guy, los Evan Parker, la Spontaneous Music Ensemble y demás llevando curiosamente muchas (cientos) de sus composiciones a la London Symphony Orchestra en una simbiosis posiblemente impensable por otras latitudes. Para mí, estos otros lo hacía por el PLACER DE LA LIBERTAD.
Una caída libre cargadísima de tintes sociales en el Jazz que a la vez denota furia guerrera con las huestes Alemanas de jóvenes greñudos que luchan contra la Beatlemanía y el pastoral Schlager, saliéndose por la tangente hasta llegar a eso llamado Kraut, Kosmische o lo que fuere. Una Plastic People of the Universe claustrofóbicamente asediada por el Comunismo junto a DG307 y muchas más bandas (también a la literatura, al cine, la poesía o la pintura) toca en pos de la ansiada LIBERTAD incorporando instrumentos musicales autóctonos y Folk (violines y otros) diciendo que vale, que no renuncian al pasado, pero ellos quieren LIBERTAD. Surge el Free porque la estructura convencional oprime al músico (en muchos casos de formación Clásica) y este necesita un oxígeno musical que no haya en otro sitio, empachado de formas ternarias, standards de rancio abolengo y de aburridos cánones.
Me siento muy tentado de escribir (joder, lo estoy haciendo) que Josu de Solaun es un gran improvisador porque por un lado es un gran pianista pero sobre todo porque es un gran destructor de los Andamios que hay que deformar para salir de la zona de confort. Por tanto, escucho en First Times a un pianista a caballo entre los aguerridos sones de combate de Cecil Taylor y los preciosismos de McCoy Tyner… capaz de mimetizarse en los pasajes más angulares con Cornelius Cardew de AMM pero sin perder el Swing. Cuando el pianista dice un `hasta aquí ha llegado´ a la unión entre los dos hemisferios, y la mano derecha se emancipa de la izquierda, acaba convirtiéndose en un sujeto sonoramente impredecible pero sobre todo, LIBRE.
Josep L. Galiana (tenor, soprano) parece lo contrario. Digamos que si uno tiene dudas de cómo se creó el mundo (que si el Big Bang, que si lo evolucionista versus creacionismo), yo te aseguro que Galiana nació por Improvisación (retirad del medio las connotaciones sexuales). Galiana es uno con su instrumento en todas las disciplinas que toca, desde la electroacústica y las partes más melódicas, además de profundo en sus escritos en la vertiente periodística y musicológica. He escrito tanto sobre su figura que prefiero hoy no biografiar demasiado. LIBERTAD para el que escribe esto también.
Fruto de una sesión de improvisación del 20 de Junio de 2021 en el Teatre Auditori de Catarroja de más de dos horas de duración se sacan 23 cortes que acaban en 14 tras diversos procesos de despiece y que lejos de Golemizar el asunto, suena más que coherente y con hilo conductor. Escuchas sucesivas a los 53 minutos del álbum denotan varias cosas que se hacen muy patentes; una, que Galiana tiene una técnica al saxo (tenor o soprano) que para mi gusto es prácticamente incomparable en este país (quizás otras grandes figuras como Tejero al alto), y la otra, que De Solaun se ha divertido de lo lindo convirtiendo su piano en una máquina de guerra orientalizante que lo mismo transita por terrenos japoneses cortesanos (Gagaku) que nos hipnotiza con ominosas cadencias Gamelan, para pasar por clústeres meteóricos, notas sueltas que quedan eternizadas como la luz tras los párpados cuando uno mira directamente al sol y una atemporal forma de tocar que juro que me cuesta discernir si (vuelvo a lo mismo) no estoy escuchando al ya maduro Cecil Taylor de los 80 mezclado con los delicados tonos de piano de Alice Coltrane y es que para mi gusto cuando el Free o la Impro se tornan aguerridos y apretados, se convierten en Música de Cámara para gente Insana sin Cordura (relacionad con el Rock en Oposición, Univers Zero y Magma si les apetece tiren para el rock).
Me resultaría imposible analizar corte por corte First Times porque Yañez ha puesto toda la carne en el asador y si algo no me gusta, es el corta y pega. Para datos de los significados de los títulos (puestos a posteriori) y mil cosas más, insisto leerse las 21 páginas (mitad español, mitad inglés) pero para dejarse llevar un poco, permaneced todavía por estos lares que vamos a hacer un vuelo rasante.
Desde esa densa apertura con abigarrados diálogos entre el piano desnudo y el saxo, se pasa a opresivos descensos en los que se aborda la parte preparada de un piano que se lleva al extremo percusivo y se lo despoja de vértebra al reducirlo a cuerdas en modo arpa. En simbiosis perfecta, con un Galiana tocando en zonas muy altas y rozando el sibilante toque de una flauta, hasta otros cortes en los que el soprano se vuelve Noir y mistérico. Charolado como esas ciudades nocturnas eternamente mojadas que reflejan carteles de neón. Preciosas notas desnudas de piano contrastan con los vientos ejerciendo sensación de danza, real o psíquica (¿quizás el Cortejo?) aparecen y desaparecen como motivos de un film compuesto no por fotogramas sino por pinturas. Las sordinas de Galiana unas veces suenan glosolálicas, regurgitantes y anti peristálticas, reflejando quizás el acto agresivo del pintor batiéndose en duelo con el lienzo («Pollockiana» es un ejemplo clarísimo) mientras que en otras se viste de vibrátil plástico alcanzando el retumbar del trombón (cierto deje metálico) que junto a las cuerdas minimalistas del piano de De Solau nos lanzan a terrenos más propios de la electroacústica (al menos en cuanto a vértebra). Se recurre a cierto Dadaísmo contenido (autolimitado me gusta más) que provoca que la música en ocasiones se convierta en lluvia que cae, volutas de un pebetero o fisión de neutrinos contra plancha metálica en Re Menor.
De Solaun se transforma en una bestia de tiempos pretéritos, destensa cuerdas y las golpea a martillazos para provocar la verborrea en cascada de Galiana en unos crescendos que se mezclan con un aroma a World Beat muy sutil que me recuerda a los galimatías juguetones de Esquivel («Ichi-Go Ichi-E»). El tempo por lo general es rápido en todo el minutaje, y por momentos la intensidad es tan alta que me recuerda a esos ataques de Brotzmann o Evan Parker en sus años mozos y cuando hay que ir más lento es para volverlo todo más caleidoscópico si cabe, huyendo de baladismos. Terroríficos momentos como ese diálogo entre el tenor y las cuerdas del piano tocadas en slap en «Amuse-Buche»… devastadores efectos para el oyente auguro. Si bien este corte es la disolución del todo a la nada, «Scorrevole» hace lo contrario a través del solo de soprano de Galiana que se encarga de recoger todo y poner las cosas tal y como estaban minutos antes…. ah!, y joder, el tipo se acuerda de dónde iba cada cosa. Fantástica la comparativa con Escher de Yañez para describir el breve puente-solo «Threshold», esos acatarrados clústeres de notas de piano, con puntito juguetón y que también coincido con sus toques tangenciales con Ligeti en el segundo tramo. Ya sea tocando muy juntos o bien todo lo contrario, First Times habla de justo lo contrario… esto no parece un primer acercamiento sino un saber estar/tocar/sincretizarte de toda la vida… una oda a esa LIBERTAD que contábamos arriba que una vez despojada del cariz sociopolítico, de lo opresivo (a veces el régimen más dictatorial, juez y señor, es el propio Academicismo) y quizás de lo innovador tras 60 años existiendo el género, nos queda el Humanismo puro y duro de dos músicos vibrando en la misma longitud de onda, comunicándose e invitando al oyente a participar de una conversación a priori difícil de seguir pero que a poco que logres consultar el índice onomástico un par de veces, serás otro ADICTO MÁS.
Por cierto, edita como siempre en precioso digipack LIQUEN RECORDS revestido con unos motivos pictóricos de Omar Daf que reflejan a la perfección la música. Insisito, lo demás, el libreto de Paco Yañez.
El saxofonista Josep Lluís Galiana i el pianista Josu de Solaun, tots dos també compositors, ens han parlat del seu treball discogràfic «First times» que han publicat aquest estiu i que van presentar en un concert a principis de setembre a la Sociedad de Artistas AIE de Madrid. Es tracta d’un àlbum, editat pel segell Liquen Records, amb 14 temes que són un punt de trobada sonora que transita entre la música contemporània i experimental i el jazz. Galiana desenvolupa una intensa activitat en l’escena internacional de la lliure improvisació, i De Solaun, que és l’únic espanyol que ha guanyat el Premi Iturbi i el George Enescu de Bucarest, és un dels pianistes amb més projecció internacional.
Siempre hay una primera vez, y a veces es la última. Esto es la IMPROVISACION.
La improvisación puede ser musical, teatral, danzística, visual. Hay muchas variantes creativas en marcha. Soy muy aficionado a la primera y la tercera – danza-. La primera la practico todo lo que puedo con la guitarra.
Vuelvo a aclarar: la improvisación es una herramienta “sónica”, musical por tanto. La utilizan muchos estilos: el Jazz de forma profusa, el estilo barroco, la música contemporánea, el rock, el “noise” sea electrónico o no, pero en los últimos años se está definiendo como un gran estilo en sí misma. Tiene sus reglas y acuerdos que conocen/comparten los intérpretes, pero nadie conoce de antemano el resultado final, ellos tampoco.
En el disco que nos ocupa se juntan dos de la media docena de grandes “improvisadores” de la Península Ibérica, hayles también en Portugal. Josu de Solaun, un gran intérprete de música clásica (ver https://www.docenotas.com/162973/canon-musical-europeo/ en estas páginas) y gran solista de piano con base en la improvisación (https://www.docenotas.com/160521/descenso-sin-paracaidas/- también en estas páginas) y juzguen.
El segundo es Josep Lluís Galiana, improvisador y animador de la escena musical de vanguardia en Valencia y en el resto de la península. Editor de Liquen Records y EdictOralia . Lean de nuevo https://www.docenotas.com/156028/mineria-sonora/.
A veces se parte de una anotación escrita o simplemente visual entre ellos y dejan evolucionar la “pieza”, no es el caso, nuestros interpretes se lanzan a la improvisación sin red, sin ningún acuerdo aunque sea subliminal. Llegan a un resultado determinado que, como todo, se agota. Usan la creación instantánea con su instrumento y las particularidades sónicas que encuentren (piano preparado, golpes en las zapatas y registros de los saxos, saturaciones de sonido en ambos casos) para crear atmósfera musicales indeterminadas de antemano.
En manos de intérpretes inexpertos el experimento es peligroso, pero en manos de grandes instrumentistas el experimento es gozoso en lo musical y en directo en lo visual (gestual, movimientos, puesta en escena) y el resultado concreto son catorce piezas de una gran intensidad, variedad y talento creativo-interpretativo. Algunas nos acercan al noise directamente, otras al jazz más free o a la improvisación rock-blues cuasi-hendrixiana.
Siento sana envidia por los posibles espectadores de esta grabación en el Teatre Auditori de Catarroja Francisco Chirivella el pasado 20 de junio de 2021, justo cuando empezábamos a despertar de la pandemia-siesta en que nos sumió el virus.
Piano solo, saxos solo o la suma de los dos instrumentos se valen para componer piezas que llevarían años de idear y meses ensayos para conseguir resultados y dinámicas de sonido similares, y dudo que se pudiera alcanzar la misma intensidad y organicidad.
Muchas y muy poliédricas escuchas son posibles en estos días de calima extrema.
Como con algunos de los discos de esta serie: ¡se hace historia!.
Lo mejor es callarse, escuchar…y dejar que se organicen los sonidos en nuestra mente.
Magnífica edición y presentación, con un trabajo visual de Alexis Moya y notas de Paco Yáñez.
En l’acte, el saxofonista i el pianista valencians van estar acompanyats per Miguel Álvarez-Fernández, musicòleg, artista sonor i director del programa Ars Sonora en RNE Ràdio Clàssica; i Carlos Galán, compositor, director, pianista i catedràtic d’Improvisació del Real Conservatori Superior de Música de Madrid. Després de la presentació, Galiana i De Solaun van oferir un breu concert.
En la conversa es va abordar un treball discogràfic que transita entre la música contemporània i experimental i el jazz en el qual els autors reivindiquen la improvisació lliure com a expressió artística i musical. Els músics, que van llançar el disc al juliol passat, inclouen 14 temes en l’àlbum, fruit de l’amistat cultivada durant 25 anys, la complicitat i el compromís musical de Galiana, des del món de la improvisació, i De Solaun, amb una carrera dedicada al repertori clàssic.
Galán va subratllar que First times és “un disc únic i imprescindible”, i considera que “estem davant d’una ocasió extraordinària d’assistir al que aquesta complexa pràctica sonora pot aconseguir quan es fa des del virtuosisme instrumental, la imaginació desbordant, la sensibilitat més exquisida i el compromís estètic més actual”. El catedràtic afirma que “la improvisació està mal vista en aquest país”, i apunta al fet que “probablement incomoda i desconcerta, i amb això es tanquen les oïdes a una disciplina els resultats de la qual poden ser esplèndids”.
Álvarez-Fernández va indicar que les notes de les peces “ens contagien d’una efervescència tan mediterrània com eixe barroquisme valencià que tendeix a la saturació i al desbordament. Formes apropiades per a celebrar una reunió ajornada durant massa temps”. El musicòleg pensa que “ha d’escoltar-se com una reivindicació de la trobada”, perquè és “una reivindicació de l’amistat, també una celebració, o fins i tot un fetitxe”.
El crític musical i escriptor, Paco Yáñez, exposa en un article en el llibret, que porta per títol La improvisació lliure, com a punt de trobada, que els dos músics tenen “un vast camp d’interessos compartits, que comprenen la filosofia, l’art, la poesia i la pròpia música”, i això, provoca “una intersecció de bagatges personals”. Yáñez apunta que la proposta “reflecteix fidelment el que és un concert d’improvisació lliure d’una hora d’exigent escolta; una escolta que pensa, convertida en joc exploratori del jo en l’altre”.
Grans improvisadors
Les primeres crítiques de First times exposen que en aquest disc “s’ajunten dos de la mitja dotzena de grans improvisadors de la Península Ibèrica”, un experiment “gojós en lo musical” amb obres “d’una gran intensitat, varietat i talent creatiu-interpretatiu” que portaria “anys d’idear i mesos d’assajos per a aconseguir resultats i dinàmiques de so similars”.
En relació amb els músics, la premsa especialitzada destaca que “Galiana té una tècnica al saxo (tenor o soprano) pràcticament incomparable en aquest país”, i De Solaun “és un gran improvisador perquè d’una banda és un gran pianista però sobretot és un gran destructor de les bastides que cal deformar per a eixir de la zona de confort”, per la qual cosa el treball no sembla un primer acostament “sinó un saber estar/tocar/sincretizar-te de tota la vida”.
Galiana, compositor, escriptor, editor i gestor cultural, ve desenvolupant una intensa activitat en l’escena internacional de la lliure improvisació, la creació electroacústica, el avant-garde jazz, i la investigació musicològica des de fa més de tres dècades; i De Solaun, compositor, escriptor i únic espanyol que ha guanyat el Concurs Internacional de Piano de València Premi Iturbi i el Concurs de Piano George Enescu de Bucarest, entre altres importants premis; és un dels pianistes amb més projecció internacional i actua en nombrosos països d’Amèrica, Àsia i Europa com recitalista i solista al costat de prestigioses formacions i directors. Tots dos vénen recabant els elogis i reconeixement de la premsa pels seus treballs discogràfics i els concerts que realitzen.
De izquierda a derecha, Carlos Galán, Josep Lluís Galiana, Miguel Álvarez-Fernández y Josu de Solaun en el Auditorio de la Sociedad de Artistas AIE en Madrid.
Editado por el sello Liquen Records, el auditorio de la Sociedad de Artistas fue el lugar escogido
Los músicos valencianos Josep Lluís Galiana y Josu de Solaun presentaron su disco First times [Primeras veces], editado por el sello Liquen Records, en el Auditorio de la Sociedad de Artistas AIE, el pasado jueves. En el acto, el saxofonista y el pianista, estuvieron acompañados por Miguel Álvarez-Fernández, musicólogo, artista sonoro y director del programa Ars Sonora en RNE Radio Clásica; y Carlos Galán, compositor, director, pianista y catedrático de Improvisación del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Tras la presentación, Galiana y De Solaun ofrecieron un breve concierto.
En la conversación se abordó un trabajo discográfico que transita entre la música contemporánea y experimental y el jazz, en el que los autores reivindican la improvisación libre como expresión artística y musical. Los músicos, que lanzaron el disco en julio pasado, incluyen 14 temas en el álbum, fruto de la amistad cultivada durante 25 años, la complicidad y el compromiso musical de Galiana, desde el mundo de la improvisación, y De Solaun, con una carrera dedicada al repertorio clásico.
Galán subrayó que First times es «un disco único e imprescindible», y considera que «estamos ante una ocasión extraordinaria de asistir a lo que esta compleja práctica sonora puede alcanzar cuando se hace desde el virtuosismo instrumental, la imaginación desbordante, la sensibilidad más exquisita y el compromiso estético más actual». El catedrático afirma que «la improvisación está mal vista en este país}, y apunta a que «probablemente incomoda y desconcierta, y con ello se cierran los oídos a una disciplina cuyos resultados pueden ser espléndidos».
Álvarez-Fernández indicó que las notas de las piezas «nos contagian de una efervescencia tan mediterránea como ese barroquismo valenciano que tiende a la saturación y al desbordamiento. Formas apropiadas para celebrar una reunión aplazada durante demasiado tiempo». El musicólogo piensa que debe escucharse como una reivindicación del encuentro, porque es «una reivindicación de la amistad, también una celebración, o incluso un fetiche».
El crítico musical y escritor, Paco Yáñez, expone en un artículo en el libreto, que lleva por título La improvisación libre, como punto de encuentro, que los dos músicos tienen «un vasto campo de intereses compartidos, que comprenden la filosofía, el arte, la poesía y la propia música», y ello, provoca «una intersección de bagajes personales». Yáñez apunta que la propuesta refleja lo que es un concierto de improvisación libre de una hora de exigente escucha. «Una escucha que piensa, convertida en juego exploratorio del yo en el otro», señala.
Galiana, compositor, escritor, editor y gestor cultural, viene desarrollando una intensa actividad en la escena internacional de la libre improvisación, la creación electroacústica, el avant-garde jazz, y la investigación musicológica desde hace más de tres décadas.
De Solaun, compositor, escritor y único español que ha ganado el Concurso Internacional de Piano de Valencia Premio Iturbi y el Concurso de Piano George Enescu de Bucarest, entre otros importantes premios; es uno de los pianistas con más proyección internacional y actúa en numerosos países de América, Asia y Europa como recitalista y solista junto a prestigiosas formaciones y directores. Ambos vienen cosechando los elogios y reconocimiento de la prensa por sus trabajos discográficos y los conciertos que realizan.
La improvisación musical libre de dos grandes de la música en un disco joya
Cuando el amor a la música, a la poesía, al arte, a la cultura a la vida, cuando el amor a la amistad confluye en dos grandes creadores, surge una magia especial muy difícil de explicar, pero muy fácil de sentir a través de la obra que crean juntos con una extraordinaria complicidad estética. Este es el caso de Josep Lluis Galiana, saxofonista, y Josu de Solaun, pianista, que han creado un disco en el que hacen un canto a como expresión artística y musical, lanzado internacionalmente el pasado julio: First times [Primeras veces]. Un madurado y espontáneo trabajo discográfico editado por el sello Liquen Records, con 14 temas que son un punto de encuentro sonoro que transita entre la música contemporánea y experimental y el jazz, con un hermoso libreto de Paco Yañez y portada de Omar Daf. Este exquisito y cuidadísimo disco joya, se lo han dedicado a Alexis Moya, a quien también queremos mucho en PLH, que ha acompañado esta noche Josep Lluís Galiana y Josu de Solaun en su presentación en PLH de este disco joya. “First times es una muestra de absoluta libertad creativa entre dos músicos que empatizan y son cómplices tanto en lo sonoro como en lo personal desde hace muchos años”.
Galiana viene explorando durante más de cuatro décadas, con los saxofones, desde la improvisación libre, las infinitas posibilidades tímbricas y una amplia gama de colores y texturas que ha ido recogiendo en una cincuentena de discos como Tenor Saxophone Solos, Soprano Saxophone Solos o Electroacoustic Pieces 1999-2019. Josep Lluís Galiana despliega desde hace muchos años una intensa actividad cultural como gestor y divulgador cultural periodista, saxofonista, compositor, docente, escritor y poeta, editor, crítico musical, literario y de arte.
De Solaun, panista, compositor y poeta, su carrera está fundamentalmente asociada al repertorio clásico, aunque con incursiones en la improvisación y el jazz como en panDEMiCity, un disco “compuesto en acto” con el que rinde homenaje a Keith Jarret y ha obtenido la nominación en los prestigiosos Premios Internacionales de Música Clásica (ICMA). Ha publicado8 álbumes y es el único español que ha ganado el Premio Iturbi y el George Enescu de Bucarest. Es uno de los pianistas con más proyección internacional, aclamado por la prensa internacional por su “poético sentido del sonido, visión artística y brillante virtuosismo, enteramente al servicio de las obras que se ejecutan”. Nikolaus Frey, Fuldaer Zeitung.
Escucharles conversar sobre su creación conjunta, ha sido un privilegio para los sentidos y para el alma. Nos ha hablado de sus muchas “primeras veces” juntos y por separado. Son dos artistas de la palabra, el pensamiento, la poesía, la música… Si escuchan la entrevista comprobarán que son seres excepcionales y dos grandes amigos.
Pegando la Hebra, dirige y presenta, María Vicenta Porcar, control de sonido, Juan Lafuente y Arturo Delgado. 99.9 Plaza Radio, 99.9 FM Valencia y www.999plazaradio.es. Podcast en la web de la emisora, Ivoox, Spotify, Youtube, etc.
Joan Gómez Alemany. 7 WORKS FOR CHAMBER MUSIC AND ENSEMBLE. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-638-2022 — LRCD021. PVP: 20€
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Aquesta producció discogràfica ha rebut una ajuda del
We would like to thank our sponsor / supporter Österreichische HochschülerInnenschaft an der Kunstuniversität Graz (ÖH-KUG) and thank all the musicians and festivals.
Container Ensemble: Jacobo Hernández – violin Leo Morello – cello Joan Jordi Oliver – saxophone Carlo Siega – electric guitar Miguel Ángel García – percussion I Roberto Maqueda – percussion II Víctor Barceló – percussion III
Live recording: 06/05/2019, Ensems Festival, Palau de la Música, Valencia. Sound engineer: Contra Vent i Fusta.
Live concert video: https://www.youtube.com/watch?v=GkIHQpg6lbo&t=2s Video projection version: https://youtu.be/btXObLLbmsE
This piece was commissioned by the Institut Valencià de Cultura for the Ensems Festival in collaboration with the Mixtur Festival
Joan Gómez Alemany in his exhibition Between the visual and the sound. Reappropriation of matter and material at La Posta Foundation
BIOGRAFÍA
Joan Gómez Alemany (Valencia, 1990). Inicia el Grado en Composición con Oliver Rappoport (Conservatori del Liceu) y lo termina con Clemens Gadenstätter (Kunst Universität Graz). Es Máster en Composición (KUG) con Franck Bedrossian y Máster en Ópera y Musik-Theater (KUG) con Gadenstätter. Además es Título Superior de Piano, iniciándolo en el Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo y terminándolo en el Conservatori del Liceu y Licenciado en Bellas Artes (Universitat Politècnica de València). Actualmente está doctorándose (UPV) con una tesis sobre la interdisciplinariedad artística. Recibió lecciones individuales con los compositores Mark Andre, Pierluigi Billone, Raphaël Cendo, Brian Ferneyhough, Ashley Fure, Dmitri Kourliandski, José Manuel López López, Michael Maierhof, Hèctor Parra, Alberto Posadas, Jorge Sánchez-Chiong, Yann Robin, Rebecca Saunders, Mauricio Sotelo, entre otros.
Gómez Alemany compagina la creación musical, las artes visuales y el cine, en continuo diálogo, con la escritura de ensayo y crítica principalmente sobre música y arte. Sus composiciones han sido encargadas o interpretadas en festivales como el Darmstädter Ferienkurse, impuls, ManiFeste-IRCAM, reMusik.org, Ensems, Mixtur, Mostra Sonora Sueca, etc., e interpretadas por músicos o ensembles como Arditti, Nikel, Recherche, Multilatérale, Schallfed, Adapter, Parcours, MCME, Container, Aer Duo, IEMA, Szene Instrumental, BCN216, entre otros. También han estrenado música suya las orquestas como la SWR bajo la dirección de Gregor Mayrhofer y JOGV bajo la dirección de Pablo Rus Broseta. En 2022 estrenó su primera ópera de cámara (proyecto interdisciplinar) en la Ópera de Graz bajo la dirección de Leonhard Garms.
Algunas de sus composiciones están publicadas por la editorial BabelScores y editadas por la discográfica Liquen Records. Ha escrito en diversas revistas especializadas destacando Sul Ponticello, donde mensualmente desde 2018 escribe en su sección propia Interacciones. Ha sido coordinador y escritor del libro Valencia y la abstracción, construcciones con geometría y color. Trayectoria vital y creativa del artista Vicente Gómez García (1926-2012) y ha escrito junto a Alfonso de la Torre Cartas en torno a Manolo Millares y Pablo Palazuelo, ambos publicados por EdictOràlia. También ha sido coordinador del libro digital A book about Festival Mixtur para la conmemoración de su décimo aniversario. Su obra cinematográfica consta hasta la fecha de cuatro largometrajes, tres mediometrajes y once cortometrajes. Algunos de sus trabajos sonoros y visuales se han mostrado en museos como el Centro Pompidou, IVAM, CCCC Centro del Carmen, Fundación Luis Seoane destacando su exposición individual titulada Entre lo visual y lo sonoro. Reapropiación de la materia y el material en la Fundación la Posta.
BIOGRAPHY
Joan Gómez Alemany (Valencia, 1990). He begins the Bachelor in Composition with Oliver Rappoport (Conservatori del Liceu) and finishes it with Clemens Gadenstätter (Kunst Universität Graz). He has a Master’s in Composition (KUG) with Franck Bedrossian and a Master’s in Opera and Musik-Theater (KUG) with Gadenstätter. He also has a Degree in Piano, starting at the Joaquín Rodrigo Superior Conservatory of Music and finishing at the Conservatori del Liceu and a Degree in Fine Arts (Universitat Politècnica de València) . He is currently making a PhD (UPV) with a thesis on artistic interdisciplinarity. He received individual lessons with composers Mark Andre, Pierluigi Billone, Raphaël Cendo, Brian Ferneyhough, Ashley Fure, Dmitri Kourliandski, José Manuel López López, Michael Maierhof, Hèctor Parra, Alberto Posadas, Jorge Sánchez-Chiong, Yann Robin, Rebecca Saunders, Mauricio Sotelo, among others.
Gómez Alemany combines musical creation, visual arts and cinema, in continuous dialogue, with writing essays and criticism mainly on music and art. His compositions have been commissioned or performed by festivals such as the Darmstädter Ferienkurse, impuls, ManiFeste-IRCAM, reMusik.org, Ensems, Mixtur, Mostra Sonora Sueca, etc., and performed by musicians or ensembles such as Arditti, Nikel, Recherche, Multilatérale, Schalfed, Adapter, Parcours, MCME, Container, Aer Duo, IEMA, Szene Instrumental, BCN216, among others. His music has also been premiered by the orchestras such as SWR under the direction of Gregor Mayrhofer and JOGV under the direction of Pablo Rus Broseta. In 2022 he premiered his first chamber opera (interdisciplinary project) at the Graz Opera the direction of Leonhard Garms.
Some of his compositions are published by the BabelScores and edited by the Liquen Records. He has written in several specialized magazines, highlighting Sul Ponticello, where he writes monthly since 2018 in his own in his own section Interacciones. He has been coordinator and writer of the book Valencia y la abstracción, construcciones con geometría y color. Trayectoria vital y creativa del artista Vicente Gómez García (1926-2012) and has written together with Alfonso de la Torre Cartas en torno a Manolo Millares y Pablo Palazuelo, both published by EdictOràlia. He has also been coordinator of the digital book A book about Festival Mixtur for the commemoration of its tenth anniversary. To date, his cinematographic work consists of four long films, three medium-length films and eleven short films. Some of his sound and visual works have been shown in museums such as the Pompidou Center, IVAM, CCCC Centro del Carmen, Fundación Luis Seoane highlighting his individual exhibition entitled Between the visual and the sound. Reappropriation of matter and material at the Fundación la Posta.
El Cuarteto de cuerdas nº 1 (átanoSonata) (2017) de Joan Gómez Alemany (1990) es áspero y crespo como una arpillera de Millares. Los Ardittis parecen pasárselo en grande con esta obra de joven pluma heredera de Lachenmann y amplificadora de las mayores rugosidades de aquel. El proceso de deformación del material es tal que, más allá de música concreta instrumental, podríamos evocar el noise y lo industrial. La no-escuela de un Maurizio Bianchi se contagia irradiándose en las suciedades texturales de esta colección de piezas de cámara de una manera mucho más evidente incluso que en un disco precedente centrado en la creación electroacústica del valenciano.
Lo duro y lo blando (1917) pone al Multilatérale ante un fresco en el que la saturación adquiere una densidad casi espiritual, como un Scelsi puesto de esteroides. La música de Gómez Alemany es incómoda y gresca, estupenda medicina para los agoreros que llevan queriendo matar una idea de la vanguardia tan vigente ahora como hace cincuenta años. La religión del sonido (2016) es una declaración de intenciones, una guía para que los visitantes se atengan a las consecuencias. Como prueba de una actitud todavía en formación, una obra como TV=TN=TNT (2019), con sus intersticios de ruido blanco y crítica a los mass media, tira por otro derrotero estético de exploración multimedia.
La indagación fonética se hace pertinente en eros-tans-tngi-ugog-celö-esel (2019) con instrumentos resonadores de resuellos y alientos y la firmeza de pluma y el control del material —el compositor sabe perfectamente cerrar las obras, no dilatándolas inútilmente— lo vemos en 4 disparates de Goya (2018). Un retrato de gran valor, asumiendo las diferentes calidades de registros tan dispares. Queda pendiente seguir escrutando en el futuro próximo hacia que inestabilidades se va decantando su autor.
No es algo nuevo la relación de la música con las artes plásticas. Nos referimos a la plenamente consciente, que indaga desde la intencionalidad, el sentido. Esto se da, sobre todo, a partir de la segunda mitad del siglo XX, y no ha dejado de constituir un espacio de interés para muchos compositores. En el caso de Joan Gómez Alemany que, además, tiene la ventaja de participar también de la actividad plástica, esta búsqueda sobre lo plástico en la música resulta bastante especial. Su interés por lo textural en un Millares o un Pollock no deja de lado otros artistas muy diferentes en su concepción de lo matérico, como Palazuelo o Vicente Gómez García, donde la forma adquiere un carácter más geométrico. Su música, en apariencia, se nos muestra más cerca de los primeros, utilizando lo que podríamos llamar ‘tímbrica textural’, trabajando sobre los instrumentos con intervenciones y técnicas extendidas, de forma natural, orgánica, sin artificiosidad. Hay un predominio de la rugosidad, incluso cuando toma el pasado, como es el caso de Goya, donde Gómez Alemany escoge los Disparates, serie de grabados donde lo textural juega un papel importante. Esto no quiere decir que la obra de este autor valenciano obedezca únicamente a una intención matérica o de saturación. Por el contrario, en este disco publicado por Liquen Records puede observarse muy bien que cada una de las piezas mantiene una tensión con los diferentes aspectos que las conforman, indagando tanto en aspectos constructivos y de movimiento, lo geométrico y palindrómico (String Quartet No. 1 y Una Tierra fragmentada), el trabajo sobre lo ceremonial (La religión del sonido), lo fonético (eros-tans-tngi-ugog-celö-esel), o el mundo onírico (los ya citados 4 Disparates de Goya). Por otro lado, la música de Gómez Alemany hace un uso del silencio que toma su herencia de autores como Nono o Scelsi, reinterpretados y actualizados. Respecto a la interpretación, son grupos de primer nivel los que podemos escuchar en estas grabaciones: Arditti Quartet, Ens. Multilatérale, Schallfeld Ens., BCN216, Shifter Ens. o Container Ens. Interpretaciones que aumentan, si cabe, el grado de interés que suscita este nuevo registro.
Joan Gomez Alemany: 7 works for chamber music and ensemble. Obras de Joan Gómez Alemany interpretadas por: Arditti Quartet, Ensemble Multilaterale, Schallfeld Ensemble, BCN216, Shifter Ensemble, Container Ensemble. Edita: Liquen Records, Valencia 2022
Antes de comenzar la reseña propiamente dicha vaya una breve “filípica” teórica, un mero mapa de ideas para transitar mejor por estos caminos, nada complicados por otra parte.
Estamos todos de acuerdo que el “universo sonoro” se compone de sonido y silencios, su combinación intencionada o aleatoria sería “el ritmo”. De igual manera esto que denomino “sonido” para nuestro interés serían las “notas” y los “ruidos”.
Notas: frecuencias determinadas en una escala con sus correspondientes armónicos (múltiplos) que escribimos ya con cierta facilidad y capacidad de reconocimiento por parte de oídos entrenados y “ruidos”: amalgama caótica de frecuencias que a veces producen extrañamiento en nuestra escucha.
Hasta la Segunda Escuela de Viena, incluida, se trabajó fundamentalmente con “las notas” y sus jerarquías, pero con la entrada en escena de la electrónica (Cage, Stockhausen) o los Futuristas antes de la Primera Guerra Mundial, lo que denominamos “ruido” saca entonces la patita y empieza a ser un elemento muy importante.
En el jazz y el rock, por ejemplo, hablamos incluso de “guitarristas ruidistas” improvisadores o no.
En la denominada “música contemporánea” (facción díscola y respondona del sistema clásico, sus jerarquías y notación) desde el final de la Segunda Guerra Mundial se ve la producción de ruidos-notas como un buen objetivo y para ello se usan los instrumentos acústicos habituales y sus formaciones tradicionales: desde el solista hasta la orquesta de cámara. Especialmente en el ámbito geográfico centroeuropeo, Francia, Gran Bretaña. Desde Zimmermann a Lachemann, el espectralismo francés o la “saturación sonora” que representa en este caso Joan Gómez Alemany. Se construye un nuevo espacio de juego, más conceptual, de búsqueda expresiva, más matérico – se trabaja sobre la sonoridad y el timbre de los instrumentos-. Un buen símil sería la pintura de Tapies y sus maderas y arpilleras coloreadas, o la saturación de grises y negros de los grabados de Goya. ¿Expresionismo musical? Puede, no sería mala aproximación, o Pollock.
Las piezas reflejan este deseo de contar, narrar, con sonidos que provienen de instrumentos tradicionales, “otras historias”, lo que la música mainstream a veces nos impide. Otros universos quizá ocultos pero que están con nosotros como las sombras alargadas de las ramas al caer de la tarde…todo esto lo resume bien el tema que escucho mientras escribo: La religión del sonido.
Joan Gómez Alemany trabaja fundamentalmente en Austria-Alemania-Suiza lugares donde se practica este tipo de experiencias sonoras radicales – hemos reseñado en estas páginas dos de sus obras anteriores: Electroacustic Works e Interaccions Sonores– y hemos podido asistir en directo a conciertos en Berlín que nos exponen directamente a este tipo de experiencias.
Esto último es importante para entender estas obras: el directo. Todas están grabadas en directo lo que seguro que añade signos y gestos visuales que completan las obras y ayudan a comprender en su totalidad formas expresivas que en estudio serían complicadas de percibir: ecos, distancias, interacciones sonoras y entre los intérpretes.
Las obras abarcan el periodo entre 2017 y 2020 y por mi afición a la guitarra eléctrica- muy utilizada en la música que llamamos contemporánea- la que más he repetido es Tierra Fragmentada para cuatro guitarras eléctricas con afinaciones alteradas, muy interesante e imagino que endiablada de conjuntar.
La obra final, TV=TN=TNT refleja con claridad el dominio sobre las conciencias y la sociedad que están aplicando los mass-media y el complejo industrial-tecnológico, ha sido grabada en Valencia en el Festival Ensems, por cierto, acogido en uno de los templos de la “academia” y del establishment clásico: Palau de la Música. Interpreta el Container Ensemble, formación a seguir.
¿Obras para expertos y conocedores? Yo creo que no, se trata de un compendio de investigaciones musicales y sonoras, conceptuales por tanto, que tendrán en breve reflejo en los avances de esta disciplina musical y que pueden llegar fácilmente en directo a públicos más amplios. Lo vemos cada año en muestras y festivales, aún en los márgenes por desgracia para la formación musical de nuestros públicos.
Muy recomendable: escuchas y reflexionas a la vez.
Con vuestro permiso o sin él, me vais a permitir una serie de licencias literarias y estilísticas a la hora de abordar el impresionante 7 Works for Chamber Music and Ensemble del valenciano Joan Gómez Alemany. Y con esto quiero decir que voy a intentar sintetizar y llevarme a mi terreno lo que en el fabuloso ensayo de Paco Yáñez se explica académicamente con pelos y señales, en profundidad y con una sapiencia descomunal, cargadísima de rigor y calidad y que bueno, no tendréis pérdida porque el texto de Yáñez es el que acompaña al libreto del digipack que como siempre en estas lides sonoras es editado por LIQUEN RECORDS de Josep Galiana (garantía de ruptura abrupta de sinapsis neuronales), además con apartado gráfico del propio Alemany.
Eso sí, antes de proseguir os emplazo a las anteriores reseñas recogidas por un servidor sobre la música de Alemany donde ya presentaba profusamente al genial y jovencísimo artista valenciano: Interacions Sonores (2019, con Josep Lluís Galiana), Electroacustic Works 2016-19 o el fabuloso proyecto Parcours (2020, junto a Voro García y Marc García Vitòria). En el apartado técnico de 7 Works for Chamber Music and Ensemble destacar la magnífica masterización de Julio Valdeolmillos (Shark Estudios) que le da una pátina mate oscura fabulosa al asunto. No hay creo que ahondar en que los siete temas son composiciones de Joan Gómez Alemany.
Y diréis… ¿por qué no sigues el texto de Yañez que es garantía de éxito? Pues básicamente porque los 73 minutos del álbum suenan lo suficientemente oscuros, abruptos y claustrofóbicos como para poder llevarlos al cien por cien a mi zona de confort. Aunque tema equivocarme, no menos cierto es que la música admite numerosos acercamientos y es que pocas veces la Música de Cámara fermenta y metastasia tan a la perfección con los acetábulos que articulan primero hacia el minimalismo y la música Concreta, posteriormente al Noise o al Industrial (imaginad a Throbbing Gristle con instrumentos de orquesta analógicos); pocas veces lo marcial irrumpe dentro de la clásica con tantísima epicidad y sobre todo, pocas veces un disco de estas características trasciende el terreno autolimitado de lo académico para embeberse de connotaciones cinematográficas verdaderamente funcionales (desde Basil Poledouris hasta referencias ineludibles como Penderecky, Xenakis, Cage o Riley). Además, y no puedo evitarlo porque voy a reventar, tengo que traer a colación los poliédricos submundos del Downtown Neoyorquino Zorniano (Cobra, Hemophiliac) e invocar una suerte de Lounge Esquiveliano pasado por el filtro de lo camaretístico. Lo mejor es que empecemos:
«String Quartet Nº1 (átanoSonata)» son 11 fastuosos minutos interpretados por el aclamado Arditti Quartet(Irvine Arditti, Ashot Sarkissjan a los violines // Ralf Ehlers a la viola y Lucas Fels al cello). Omito un poco los datos técnicos de fechas y lugar de grabación para hacer el texto mas ágil. Al más puro Industrial, los instrumentos de cuerda fabrican ruedas y engranajes sonoros que chirrían dentro de la más pura atonalidad. Desmesuradas sordinas que limitan al extremo la sonoridad de instrumentos que de por sí debieran ser recorridos en toda su extensión con los arcos, son por el contrario reducidos a múltiples y acortados embites como puñaladas. Lentamente, una poderosa decrepitud se va instalando y se pasa del minimalismo y la Concrete Music a una amenazante atmósfera muy deudora tanto de Penderecki como de Bernard Herrman.
Es tanta la intensidad que me atrevería a decir que los músicos entran en un nivel de conciencia mediúmnico donde los instrumentos son catalizados con violencia a través de lo psicorrágico. Si creéis que esto no es Noise o Industrial, simplemente os emplazo a los dos últimos minutos.
Sigue «Lo Duro y lo Suave», otros 11 minutos de una versión reducida de la Ensemble Multilatèrale (Alain Billard al clarinete bajo, Aurélie Saraf al arpa, Pablo Tognan al cello, Nicolas Crosse al contrabajo y Léo Warynski como conductor). Nuevamente texturas muy apelmazadas y atonales pero dentro de un tempo lento y sugerente, cargado de cromatismo y que es imposible separar del Noise. Drones densos y muy lúgubres de las cuerdas conviven con soplos casi etéricos del clarinete que intenta dialogar a base de cortas ráfagas espaciadas propias de la Improvisación Libre. Por cierto, fabulosa la original manera de introducir lo percusivo donde aparentemente no lo hay y fabuloso igualmente como se pasa tras un largo silencio de lo genuinamente abstracto inicial a líneas mucho más harmónicas en la parte final (lo duro y lo suave…). Imaginad un cruce entre la Spontaneous Music Ensemble, Univers Zero y por supuesto, la Clásica Contemporánea.
«La Religión del Sonido» es interpretada por la austríaca Schallfeld Ensemble (Elisa Azzará a la flauta, Szilárd Benes al clarinete, Matej Bunderla al saxofón, Lorenzo Derinni al violín, Myriam García Fidalgo al cello, Margarethe Maierhofer-Lischka al contrabajo, María Flavia Cerrato al piano, Manuel Alcaraz Clemente a la percusión y la batuta de Leonhard Garms).
Una poliinstrumentada formación que permite llevar la música a un terreno bastante colorido, cargado de expresión y sin duda cinematográfico. Es curioso como la poderosa percusión puede recordar a unos Popol Vuh pasados de rosca en las bandas sonoras de Herzog, aunque quizás la referencia más clara sería Poledouris. Lo mistérico y hermético se abre paso con pasajes procesionarios con cierto regusto litúrgico pasándose con facilidad pasmosa de lo a penas insinuado a momentos que me atrevería a citar como cruce entre el Morricone de la Nuova Consonanza y el Dark Ambient puro y duro. Arriesgado, pero si le quitas la portada al álbum y los créditos y haces un estudio ciego con oyentes posiblemente nos llevaríamos una sorpresa mayor. Fabuloso el fin de fiesta con el saxofón abriendo tímpanos con la afilada presteza de un cirujano sonoro en agudísimas notas mantenidas y las elongadas notas de un piano que parece metido dentro del Doom Jazz de los Bohren and der Club of Gore o nuevamente las psicológicas caídas en picado de Bernard Herrman.
Siguen «4 Disparates de Goya», interpretada porla longevaBCN 216 (Xavi Castillo al clarinete, Erica L. Wise al cello, Jordi Masó al piano, Miquel Vich a la percussion, Frédéric Le Bel a la difusión electrónica y Francesc Prat como conductor). Nuevamente una abigarrada composición que es una versión de la ya recogida en versión electroacústica en la referencia de Liquen Records 008. Espectro sonoro bastante vibrátil y oscuro con intrusiones electrónicas que recuerdan a las primeras grabaciones en música Clásica con las Ondas Martenot. Magníficas ecolalias antropomórficas de voces que vienen de Detrás del Umbral y que bien pudieran haber sido las mismas que dialogaban con la particular psique de Goya.
La espectral sonoridad del clarinete junto al piano preparado altera la realidad construyendo una suite que ataca los tímpanos de forma frontal sumiendo al oyente en una malsana y oscura recreación sonora de la realidad del genial artista aragonés.
Repite la Schallfeld Ensemble con «eros-tans-tngi-ugog-celö-esel» que toma su nombre de un texto del escritor austríaco Thomas Antonic pero para qué os voy a engañar… yo he pensado en algo Lovecraftiano así de sopetón. 13 minutos de cuasi ruidismo con brillos de la sobriedad de la Cámara. Lo cierto es que es un corte que no termina de enclavarse en un estilo en concreto y muta continuamente como si de un virus multiresistente se tratara…. desde partes más Pendereckianas a momentos a lo Cage o Schaffer aunque quizás con momentos donde hay mucha preponderancia de los vientos. Por cierto la formación aquí varía y la Schafeld Ensemble son Audrey G. Perreault a la flauta, Johannes Feuchter al clarinete, Patrick Skrilecz al piano, Lorenzo Derinni al violín y Myriam García Fidalgo al cello.
Si la Música de Cámara siempre tiene algo de suspense, aquí se lleva sin duda al terreno de lo Noir ya no solo por las melodías en sí sino por los usos del silencio y la espaciosidad entre notas de viento y piano. Además sin duda, el sustrato que se posa con la flauta y lo tribal es terreno del maravilloso MU de Don Cherry / Blackwell con ligeras especias aromatizadas del Cuarto Mundo de Jon Hassell.
Cuatro (Francesco Palmieri, Pietro Paolo Dinapoli, Ruben Mattia Santorsa y Giuseppe Mennuti) de las seis guitarras del Shifter Sextet forman el Shifter Ensemble que se encargan de interpretar «Una Tierra Fragmentada». Microtonalidades, clústeres imposibles y el espíritu inmanente de Ribot, Frith o los Cassiber se encargan de transformar y evolucionar la antigua pieza «Un Fragmento de Tierra» de (2017). Armonía basada en mini bloques o microtonalidades que bien podrían también recordar a Derek Bailey pero expandido en abanico hasta que las posibilidades son tantas, los tempos tan varios y los recursos tan ilimitados que las composiciones de Alemany aquí suenan brutalmente Zornianas (Naked City por ejemplo). Para que me entendáis, vendría a ser el equivalente musical de estilo `puntillista´ pictórico.
Notas que caen y crean estalagtitas / estalagmitas sonoras, cuerdas que emulan vibráfonos, asomos desérticos, oxímorons guitarreros y estructuras palindrómicas. Resultado… densidad cuasi metalera en las partes intensas (incluso casi diría que tienen la mántrica insistencia del tribalismo americano) y sensación ritualística en las más lentas. Soberbio.
El disco lo cierra «TV (TeleVision) = TN (TransNacional) = TNT (TurnerNetworkTelevision) (TriNitroToulene)» interpretada por Container Ensemble (Jacobo Hernández al violín, Leo Morello al cello, Joan Jordi Oliver al saxofón, Carlo Siega a la guitarra eléctrica y Miguel Ángel García, Roberto Maqueda y Víctor Barceló a las percusiones). Con trasfondo social al que os podéis hacer una idea por el título y que es de largo la más electrónica de las piezas. Acoples diversos de jacks en cópula divagan junto a un saxofón áspero como el primer Free Jazz mientras sonoridades electroacústicas de ruido puro irrumpen desde la realidad que habita al otro lado del ruido blanco televisivo. Difícil saber qué es parte de la guitarra eléctrica (la sexta cuerda está manipulada y crea una retroalimentación ruidista tremenda) y cual proviene de las cuerdas tocadas en agudos extremos.
Sea lo que fuere, el resultado es desangelante como pocos. Experimental, Avantgarde y apabullantemente imaginativo, convive lo analógico con la electrónica (inclusive partes vocales de diversas procedencias). La composición de Alemany llega al punto álgido y recorre el camino inverso a través de una des-composición en cascada efervescente (burbujas pseudo industriales que estallan y se vuelven a generar), violenta y con espíritu Lo-Fi. Como una grabación de campo en una emisión porno ilegal captada a través de lóbregas antenas conectadas por radio al mismísmo Proyecto Seti.
Poco más que añadir. DISCO ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLE.
Joan Gómez Alemany (València, 1990) és un artista multidisciplinar especialitzat en música i arts visuals; de trajectòria força productiva malgrat la seua joventut. És llicenciat en Belles Arts per la Universitat Politècnica de València (UPV) i graduat en piano pel Conservatori del Lliceu de Barcelona i en composició per la Kunst Universität Graz (Àustria). En l’actualitat està doctorant-se sobre interdisciplinarietat artística per la UPV. En el seu catàleg musical hi ha més de mig centenar de composicions per a tots els gèneres. Ha publicat ja quatre CD amb Liquen Records. Ha col·laborat musicalment amb uns quants creadors i la seua música ha aparegut en curtmetratges internacionals. Com a artista visual, està especialitzat en cinema, fotografia i pintura. El passat 24 de maig va estrenar la seua primera òpera a Graz.
Per què ets músic?
No sabria dir-te molt bé per què. Segurament, es tracta d’una necessitat interior o, tal vegada, com crec que se’m dóna bé, estic dedicant-m’hi… En síntesi, potser perquè m’aporta un enriquiment sensible i espiritual com poques coses en aquest món.
Quan hi vares començar i per què?
La meua mare em va apuntar a classes de piano als 9 anys. Es tracta d’una casualitat o element atzarós perquè no hi ha cap familiar proper que se n’hi dedique. En tot cas, ella va rebre classes de piano de menuda, però no hi va continuar. Per altra banda, el meu pare és un gran apassionat de la música i el meu avi patern, també. Amb tot, ells es van dedicar a les arts plàstiques, no pas sonores. No obstant això, el pare del meu avi va ser afinador d’instruments. Tal vegada siga aquesta la meua “genealogia musical”…
Com és possible que, essent tan jove, hages ja creat més de mig centenar de composicions musicals?
Treballant molt, de manera ben organitzada i, sobretot, amb la passió que les arts m’inspiren.
Creus que hi ha algun nexe comú entre elles?
En general, la meua música s’estructura mitjançant tres eixos recurrents. El primer és el treball interdisciplinari, que fa dialogar el so amb les arts visuals, literàries i cinematogràfiques en igualtat de condicions i sense les jerarquies habituals que trobem en l’art convencional.
El segon és la investigació sonora a l’hora d’explorar les possibilitats instrumentals, més enllà del seu ús corrent; com també el treball matèric o escultòric que el so pot aportar. Això fa que la meua música estiga influenciada per la improvisació lliure i es fusione amb músiques d’altres cultures no occidentals, folklòriques o les que estudia l’etnomusicologia, ja que tenen una qualitat sonora diferent a l’habitual, gens acadèmica o que busque un so pur ideal. Aquestes influències fa que algunes de les meues obres també tinguen un caràcter ritual i que reflexionen sobre la transcendència del so.
Finalment, el tercer eix és el treball amb la història de la música, atès el context actual del paradigma de l’arxiu que ha generat Internet. Per això, algunes de les meues composicions dialoguen i reflexionen mitjançant l’ús de materials històrics i cites sobre el passat de la música o de la història de l’art.
També em sembla molt interessant que t’hages dedicat a la creació de peces musicals, quan hui hi ha molts músics que interpreten però que no creen…
Sí, hi ha molt més intèrprets. En general, estan millor valorats, tenen més treball i estan millor remunerats que els compositors.
Tanmateix, a mi sempre m’ha atret la creació i l’he trobada més complexa i enriquidora que la interpretació. Tinc el grau superior en interpretació al piano i he fet alguns concerts, per això crec que puc valorar bé les dues modalitats.
Amb tot el respecte, la interpretació se’m feia personalment massa redundant, repetitiva i poc original. Per això vaig deixar de tocar el piano i renunciar a una carrera d’intèrpret o concertista i vaig apostar per la creació. Molt més arriscada, menys valorada i més marginada, però, per a mi, més original, enriquidora i emancipadora.
A quines tradicions et sents vinculat?
En síntesi, a les tradicions centreeuropees, molt més que no pas a les mediterrànies. Per això, tant musicalment com literària i artística, les prenc de la tradició austro-alemanya o francesa.
Òbviament, això no vol dir que siga eurocentrista o menyspree la nostra riquesa local o universal, ans al contrari. Sempre busque els millors i més interessants resultats que qualsevol cultura puga aportar. Per a mi, és molt important un pensament multicultural, que enllace allò global amb allò de local. Escolte molta música japonesa, àrab, hindú, etc. A més, he llegit sobre la seua filosofia i les seues arts. No obstant això, no és la meua cultura propera i no puc tindre un contacte directe i profund tal com voldria.
Per altra banda, la tradició nord-americana, amb un pensament imperialista i uniformador, propagador d’una cultura de l’entreteniment i el consum, que, malauradament, hui és omnipresent a tot arreu, no m’interessa en absolut. Tot i que té moltes més connexions amb el nostre context històric que no pas les cultures llunyanes.
Darrerament, treballes a la ciutat austríaca de Graz. Amb Viena, és l’única ciutat austríaca progressista que vota partits molt esquerrans, mentre que la resta del país, fortament agrària, és molt conservadora. Creus que aquest progressisme incideix en la cultura i les arts en general i en la música en particular?
Sens dubte. Una cultura progressista, renovadora, il·lustrada, laica, que busque l’avantguarda i els resultats més acords amb un món canviant i amb ànims de justícia social és l’única possible que pot conviure i enriquir-se amb una política autènticament esquerrana.
La “mentalitat agrària i rural”, netament conservadora i reaccionària, està molt lligada, encara que semble mentida, a un pensament medieval i religiós. No s’ha enriquit amb les noves idees del pensament il·lustrat, urbà i revolucionari. Aquesta mentalitat segueix tancada en una tradició còmoda i obsoleta. A Àustria, el catolicisme i el pensament conservador estan fortament vinculats fora de les principals urbs del país, com son Viena i Graz. Actualment, a Viena governa el Partit Socialista (SPÖ) i a Graz el més esquerrà Partit Comunista (KPÖ). La dualitat entre allò urbà i allò de rural no és res nou. En la nostra Guerra Civil, coneguda com la “Guerra d’Espanya” fora, els qui van donar suport a Franco van ser, sobretot, les zones rurals o les ciutats xicotetes. En canvi, les zones més avançades i progressistes, les gran ciutats, com ara València, Barcelona o Madrid, van donar suport a la República.
Les teues composicions han estat encarregades o interpretades per músics de prestigi internacional en festivals de renom. Podries enumerar-nos-en algunes?
Pel que fa als festivals, en el Darmstädter Ferienkurse (Darmstadt, Alemània), Impuls (Graz), ManiFeste-IRCAM (París), reMusik.org (San Petersburg), Ensems (València), Mixtur (Barcelona), KLANG Avantgarde Music Festival (Copenhagen), etc.
Quant als músics que han interpretat alguna composició meua, destacaria les agrupacions o ensembles com Arditti, Nikel, Recherche, Multilatérale, Schallfed, Adapter, Parcours, MCME, Container, Aer Duo, IEMA, Szene Intrumental, BCN216, entre altres.
Com és possible sobreviure malgrat la brutal pressió de les multinacionals que potencien una música “moderna” plena de vacuïtat?
Es tracta d’un tema força complex. La música de nova creació o música contemporània de qualitat és molt minoritària i poc coneguda. Entre altres raons, perquè no es fomenta ni rep ajudes i, amb prou feines, és programada pels auditoris principals.
A més a més i per la seua banda, les multinacionals pressionen tot potenciant una cultura fàcil i buida de l’entreteniment que neutralitza les persones lliures i amb una mentalitat emancipadora i contestatària. És així com converteixen un repertori clàssic en un producte banal de fàcil compravenda, en lloc de donar suport al de major profunditat, exigència intel·lectual i potència enriquidora. Justament, la música actual més compromesa està en contra de l’art com a “bagatel·la de consum” i, en conseqüència, s’oposa i enfronta a la “cultura” dominant.
Com poden sobreviure, en aquestes condicions, una música digna, tant culta com popular?
Crec que la resistència al poder hegemònic i la creació d’espais lliures i alternatius és, ara per ara, l’única manera que donar a conèixer la música i l’art més interessants. Sense oblidar que un suport públic i desinteressat, allunyat de la rendibilitat fàcil i del “fonamentalisme” del mercat, serien fonamentals per a engrandir la música del nostre temps.
L’art és un valor en ell mateix, lliure i autònom, no pas un instrument per a enriquir les multinacionals i manipular la gent. Sols així l’art autèntic, allunyat de tota mercaderia, podrà sobreviure, ser conegut i arribar a molta més gent del que arriba actualment.
A Graz en particular i a Viena en general, s’ajuda els artistes?
Sí, moltíssim més que no pas ací. És la causa principal de “l’exili” de molts artistes. L’educació pública és de gran qualitat i pràcticament gratuïta. Les polítiques neoliberals que potencien la privatització, les retallades i l’austeritat, tot i que han arribat a tot Europa, a Àustria no són tan fortes, afortunadament, com ho son malauradament al sud d’Europa.
Quin tipus d’ajut hi ha?
De molts tipus i públics. Hi fomenten la iniciativa personal i alternativa. A més a més, els tràmits burocràtics no son tan complexos ni exigents com en altres llocs.
On s’ha publicat la teua música?
Algunes de les meues partitures, en BabelScores. Alguns textos musicals o reflexius, en la revista digital Sul Ponticello i en l’editorial EdictOràlia. Pel que fa als CDs, tinc unes quantes composicions en 4 CDs de Liquen Records i, ara mateix, està produint-se un en IBS Classical i un altre en la discogràfica de la Kunst Universität Graz (KUG).
Amb qui has col·laborat?
Com que seria massa llarg, només n’esmentaré uns quants… Musicalment, he col·laborat amb l’improvisador Josep Lluís Galiana en nombrosos actes, presentacions i concerts. També amb directors musicals que han dirigit la meua música com Leonhard Garms, Pablo Rus Broseta i Gregor Mayrhofer. Amb Alfonso de la Torre en propostes musicals per a les exposicions que ha comissariat, com ara “Reinas negras” de la Fundación Martín Chirino, “Arte y espiritualidad. Imaginar lo extraordinario” de la colecció BBVA i “WITH HANDS, SIGNS GROW” de la la 59ª Biennale di Venezia.
Pel que fa al cinema, relacionat amb música, he col·laborat amb el director de cinema Peter Tscherkassky fent-li la banda sonora d’un curtmetratge. Per altra banda, posant música a un curtmetratge meu, he col·laborat amb els compositors Alberto Arroyo, Alberto Bernal, Sergio Blardony, Manuel Sánchez García, Carles Rojo, José Mª Sánchez-Verdú i l’ensemble Continuum XXI. Finalment, he col·laborat amb el poeta Manel Rodríguez-Castelló, que va recitar uns poemes de Miguel Hernández per a un curtmetratge que vaig fer, i amb el crític musical Paco Yáñez en unes quantes videocartes.
Per què vas estudiar Belles Arts?
Supose que és perquè tinc uns quants referents familiars molt directes. Tant el meu pare com el meu avi patern van estudiar Belles Arts. De fet, el meu avi —Vicente Gómez García— ha estat un destacat pintor —encara que, malauradament, poc conegut— de l’avantguarda valenciana, junt als seus companys i amics —molt més coneguts que no pas ell—, com ara Juan Genovés, Joaquim Michavila i Eusebi Sempere.
Amb bons quadres a casa, sentint constantment converses sobre art i tenint des de menut facilitat per a la pintura i el dibuix, vaig poder compaginar-les amb els meus estudis musicals. A més a més, l’obra abstracta de Vicente Gómez García és força musical. A la fi, doncs, tant les arts visuals com les sonores estan en estreta relació.
En què t’hi has especialitzat?
Vaig començar amb la pintura i el dibuix, però vaig anar derivant cap a la fotografia i el cinema. Ara bé, també he utilitzat la vessant plàstica en la creació de partitures gràfiques.
Per què?
La pintura i el dibuix em venen donades pel llegat familiar, així que era fàcil que les reprenguera. Ara bé, com son disciplines prou clàssiques, he anat derivant cap a mitjans més actuals, com el cinema i la fotografia. No obstant això, sempre intente cuidar molt la imatge i reprendre la tradició pictòricac per crear un híbrid entre disciplines. Pel mateix motiu, els coneixements que vaig aprendre a Belles Arts sobre el color i els gest m’han servit per a crearer algunes partitures gràfiques que potencien aquestes qualitats.
Què podries dir-nos de la generació musical a la qual pertanys?
És un tema molt ampli, així que simplificaré moltíssim. Bàsicament, l’actualitat musical es divideix en partidaris de les últimes tecnologies amb el seu component fortament visual, la cultura digital i la de masses. Per altra banda, n’hi ha qui potencia el so per ell mateix, però tampoc no neguen el potencial tecnològic actual. Així, no s’hi esclavitzen perquè en fan un ús controlat que no depèn d’una cultura de consum que la fomenta per tal de crear una música alternativa i allunyada del context mercantil.
El passat 24 de maig es va estrenar a Graz la teua òpera. Podries parlar-nos-en?
El seu llarg i, tal vegada, complex títol és “Glücklich, die wissen, dass hinter allen Sprachen das Unsägliche steht” (Feliços els que saben que darrere de tots els llenguatges es troba allò que és indicible). Es tracta d’una cita de la novena elegia de Rilke.
Per què t’interessa l’òpera?
Perquè sempre m’ha agradat molt. Hi he vist moltes representacions, sobretot en DVD, i he estudiat moltes partitures i llibrets. La unió de totes les arts que Wagner va veure en l’òpera és fonamental per a mi; com el meu interés a potenciar la interdisciplinarietat. Per això, junt al cinema, l’òpera és un camp artístic immens per a explorar la hibridació artística.
Què penses de l’escenografia?
És una part fonamental que condiciona l’escolta de la música i l’enteniment del llibret. Ara bé, crec que, malauradament, la majoria d’escenografies que es fan en els teatres operístics —incloent-hi els que tenen més mitjans— son prou dolentes, perquè estan centrades en un pensament prou banal i amb poca profunditat artística. Les escenografies que solen interessar-me son aquelles que crea un bon artista visual o un cineasta. El resultat sol ser molt reeixit.
Quines influències operístiques n’hi ha en la teua?
He de dir que el meu llibret no és narratiu i està format per textos d’alguns autors que van del segle XV al XX. Ara bé, les influències són prou concretes, ja que el plantejament avantguardista és molt escàs en l’òpera, no pas en la literatura.
El compositor Luigi Nono, un dels més destacats compositors de música contemporània i d’òpera, n’és una clara referència. En algunes de les seues òperes, utilitza aquest plantejament que potencia el collage i una dramatúrgia reflexiva i crítica, no pas una narració melodramàtica, com és l’habitual.
Beat Furrer, un compositor viu actualment, també és molt destacat en el camp operístic i, en algunes òperes, utilitza aquest plantejament.
No obstant això, també he pres i he estudiat en la meua òpera referents clàssics, com ara algunes òperes de Wagner (especialment el “Tristan und Isolde” i la tetralogia), Puccini (sobretot “Tosca”) i Alban Berg (que fa un ús pioner del cine en “Lulú” i les tècniques de “muntatge musical” en “Wozzeck”).
Què has potenciat en la teua òpera?
La ruptura de la causalitat narrativa, el muntatge i l’obertura de tots els elements amb una lectura ambigua i no reductiva (com sol ser l’habitual).
El tema del cinema és fonamental. Concretament, l’he considerada òpera-cine, ja que ambdues disciplines es combinen en termes d’igualtat i es retroalimenten. La projecció d’imatges a l’escenari és un altre protagonista i no està supeditat al llibret ni és una il·lustració efectista, com sol ocórrer. El cinema amb la seua estructura quant al muntatge en potencia també el musical mitjançant la inclusió de nombroses cites del repertori operístic dins de la composició. A més a més, en comptes de crear un desenvolupament orgànic i narratiu del sons, solc utilitzar una estratègia contrària: els sons “topen” entre ells i generen situacions de canvis bruscos que trenquen la “comoditat habitual” del públic a fi que es posicione com a espectador de manera activa i reflexiva davant una de passiva i contemplativa.
Què tens en preparació?
Ara mateix, estic treballant en una obra per a clarinet i electrònica anomenada “Hurlements en faveur de Sade, parce que le cri est mon esprit”. La primera part del títol fa referència a una obra cinematogràfica de Guy Debord que és sonorament citada en l’electrònica. La segona part correspon al material sonor principal de la composició, que és el crit. Per això son citades també referències sonores d’Artaud i Henri Chopin.
També estic acabant un llargmetratge titulat “Temps i espai” amb el pintor Josep-Marí Gómez Lozano, a qui he filmat durant anys repintat un quadre de Vicente Gómez García per a l’exposició “La Casa de Ciutat i el Bon Govern”, en la Sala d’Exposicions de l’Ajuntament de València.
Com poden connectar els nostres lectors amb tu?
En Internet hi ha unes quantes obres meues, sobretot musicals, com ara YouTube. Però, sobretot, en el meu compte en Soundcloud: https://soundcloud.com/joan-g-mez
Entrevista al artista multidisciplinar JOAN GOMEZ ALEMANY (Valencia, 1990). A pesar de su juventud, estrenó el 24 de mayo de 2022 una innovadora ópera en Graz (Austria). Nuestro entrevistado cuenta con un prolífico historial creativo: está especializado en música y artes visuales. Es licenciado en BBAA por la Universidad Politécnica de Valencia, graduado en piano por el Conservatorio del Liceo de Barcelona y graduado en composición por la Kunst Universität Graz de Austria, donde realizó dos másteres, uno en composición y otro en ópera. En la actualidad está doctorándose sobre el tema la interdisciplinariedad artística por la UPV.
El compositor valencià de 32 anys Joan Gómez Alemany ens ha presentat el seu nou disc, "7 works for chamber music and ensemble", que ha publicat Liquen Records. Conté set composicions de cambra seves, interpretades per diferents grups i formacions de música de cambra: l'Arditti Quartet; l'Ensemble Multilaterale, dirigit per Léo Warynski; el Schallfeld Ensemble, dirigit per Leonhard Garms; el BCN 216, dirigit per Francesc Prat; el Shifter Ensemble, i l'Ensemble Contenidor. Gómez Alemany combina la creació musical amb les arts plàstiques i el cinema, en diàleg continu, i també amb l'escriptura d'assaigs i crítica, sobretot sobre música i art.
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Notas del disco
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Que se haya creado un nuevo estilo musical con la fusión de los apellidos de Josep Lluís Galiana y Jesús Gallardo no es baladí, máxime si tenemos en cuenta que los nombres de ambos empiezan por J´, y sus apellidos por G´, curiosa sinergia que roza la serendipia y que para colmo se extiende a su compenetración musical. La Gallarniana´, esencialmente flamígera pero de un pacifismo minimalista en estructura, es cálida, pero de afilados ángulos que dañan en las distancias cortas. Ambos se convierten en una doble hélice mezclando su sonido en un ADN que hunde su memoria atávica a partes iguales en la rompedora escena de los Lofts afroamericanos o el más académico Jazz Británico. En mi mundo, los saxos percuten y las baterías soplan, porque cada instrumento es llevado a un límite que desafía a un oyente que atónito abre sus puertas de la percepción a un sonido que bien podría ser un dibujo de Escher puesto en partitura. Galiana a los saxos y Gallardo a la percusión son impronautas´ que arremeten con lo que tienen: un bilioso aunque cálido virtuosismo que usa tanto sordinas imposibles como coqueteos con lo tribal… a ratos sobrios y en otros desenfadados, ellos tocan las `Gallarnianas´ que, aunque tengan nombre de glándulas, son en realidad la sublimación de años de una comunión muy íntima con sus instrumentos. Se dice que en el Jazz el sonido cambia cuando el piano está ausente, pero cuando omites al contrabajo reduciendo la molécula a vientos y batería se abren los espacios y la música adquiere tintes espirituales de un cariz tan íntimo que a veces me siento un voyeur acústico en el universo de otros. Se me ofrece como dádiva sentarme en los silencios que habitan entre nota y nota portando mi sonrisa no síntomas de alegría sino de elevación.
CORONEL MORTIMER, La muerte tenía un blog
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Que s’haja creat un nou estil musical amb la fusió dels cognoms de Josep Lluís Galiana i Jesús Gallardo no és fútil, sobretot si tenim en compte que els noms de tots dos comencen per J´, i els seus cognoms per G´, curiosa sinergia que frega la serendipia i que a sobre s’estén a la seua compenetració musical. La Gallarniana´, essencialment flamígera però d´un pacifisme minimalista en estructura, és càlida, però d´afilats angles que fan malbé en les distàncies curtes. Tots dos es converteixen en una doble hèlix barrejant el seu so en un ADN que enfonsa la seua memòria atàvica a parts iguals a la trencadora escena dels Lofts afroamericans o el més acadèmic Jazz Britànic. Al meu món, els saxos percuten i les bateries bufen, perquè cada instrument és portat a un límit que desafia un oient que atònit obre les portes de la percepció a un so que bé podria ser un dibuix d’Escher posat en partitura. Galiana als saxos i Gallardo a la percussió són impronautes’ que carreguen amb el que tenen: un biliós encara que càlid virtuosisme que utilitza tant sordines impossibles com coquetejos amb el tribal… a estones sobris i en altres desenfadats, ells toquen les ‘Gallarnianas’ que, encara que tinguen nom de glàndules, són en realitat la sublimació d’anys d’una comunió molt íntima amb els seus instruments. Es diu que al Jazz el so canvia quan el piano és absent, però quan omets el contrabaix reduint la molècula a vents i bateria s’obren els espais i la música adquireix tints espirituals d’un caire tan íntim que de vegades em sent un voyeur acústic a l’univers dels altres. Se m’ofereix com a regal asseure’m en els silencis que habiten entre nota i nota portant el meu somriure no símptomes d’alegria sinó d’elevació.
CORONEL MORTIMER, La muerte tenía un blog
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Jugar amb foc [ 10:17 ]
Tirar endavant [ 9:29 ]
Sortilegi [ 5:58 ]
No sé si sortirem d’aquest port [ 10:11 ]
Post Ballade [ 6:28 ]
No tan sols [ 2:17 ]
Entre silencis i udols [ 3:06 ]
Granotes a l’estany [ 5:51 ]
josep lluís galiana (saxofons soprano i tenor) jesús gallardo (bateria i percussions)
Hay dos cosas a tener en cuenta con la improvisación musical. Una sobre su proceso creativo y otra sobre su escucha. La primera desmonta en parte la definición que la RAE recoge del verbo improvisar («Hacer algo de pronto, sin estudio ni preparación») porque aunque la libertad artística es total lo de que es sin estudio ni preparación es falso. La segunda es la recomendación de no escuchar este tipo de música siguiendo patrones melódicos del pop, el rock, el soul… Ambas consideraciones, y que lo mejor es abrir las orejas y disfrutar libre y directamente, nos las contó hace ya varios años Josep Lluís Galiana en un restaurante cerca de la playa.
Galiana acaba de publicar un disco junto a Jesús Gallardo, Gallarnianas (Liquen Records) en el que la improvisación es su motor sonoro. Para conocer más del mismo le hemos pedido que nos comente, una auna, las canciones del mismo. Le cedemos la palabra:
El disco Gallarnianas surge de la fusión de los apellidos de los artistas Josep Lluís Galiana (saxofonista) y Jesús Gallardo (percusionista), y es el resultado de una sesión de improvisación celebrada en Mondo Rítmic (Castelló de la Plana) el 20 de julio de 2021. Según el crítico musical Antonio Martín, autor de las notas del disco, se ha «creado un nuevo estilo musical», una «curiosa sinergia que roza la serendipia y que para colmo se extiende a su compenetración musical.» También conocido como Coronel Mortimer (La muerte tenía un blog), Martín describe la Gallarniana como «esencialmente flamígera, pero de un pacifismo minimalista en estructura». La Gallarniana es «cálida, pero de afilados ángulos que dañan en las distancias cortas. Ambos se convierten en una doble hélice mezclando su sonido en un ADN que hunde su memoria atávica a partes iguales en la rompedora escena de los lofts afroamericanos o el más académico Jazz Británico».
Los títulos de las improvisaciones incluidas en el disco los pusimos más tarde entre Jesús y yo. Es una práctica habitual en la libre improvisación musical cuando se editan discos tanto de sesiones de grabación en estudio como de conciertos. Así que las líneas que siguen a continuación son notas que nos inspiraron durante la producción del disco y la selección de las piezas musicales que conforman el CD.
La improvisación que abrió la sesión de grabación y que decidimos que abriera también Gallarnianas, es una pieza larga, densa, dis(re)cursiva y alcanza un momento importante, de auténtica high energy playing, y que está muy en sintonía con el espíritu de nuestra primera aventura discográfica, una verdadera declaración de principios. Yo quise dedicarla al saxofonista inglés Evan Parker, aunque finalmente no apareció en los créditos, porque el diseño y el concepto del disco fue ganando en minimalismo o esencialidad y preferimos optar por proporcionar la mínima información a los posibles oyentes, animando así a una escucha limpia, neutra y sin demasiadas explicaciones o descripciones previas, que pudieran crear expectativas o distracciones extra musicales. El título hace una clara referencia al fuego, elemento fundamental de la Naturaleza que activa la vida y el arte.
Es otra de las improvisaciones largas del disco, que camina con absoluta naturalidad. Se caracteriza por su agresividad sonora. Los multifónicos, la sordina y los sonidos desquiciados del soprano, y el diálogo e interacción que se establece entre ambos improvisadores es de una intensidad rítmica, insolencia tímbrica y de una texturización que impele a seguir hacia adelante.
Pura magia. Jesús Gallardo genera un ambiente sonoro misterioso con sonidos de agua (otro elemento) y yo, desde el soprano sin boquilla, trabajo sonidos de aire (otro de los cuatro elementos de la naturaleza). La improvisación deriva hacia otros derroteros, pero sin abandonar un cierto halo esotérico y espiritual.
Este título describe de alguna manera y no sin una cierta dosis de humor, el sonido del saxofón tenor, cuando irrumpe con unos tubos de cartón clavados en su campana y que recuerdan al sonido de una bocina/sirena de un buque. Es una de las piezas largas del disco y que deriva hacia un groove bastante cercano a un free jazz “clásico”.
De nuevo, el saxofón tenor, ahora con otra sordina que saca los armónicos más altos y agudos, y la batería con escobillas y platos, nos transportan a un cierto estilo baladístico. Posiblemente, se trate, más bien, de una anti-balada. Un tiempo lento, mórbido, en subtone… como homenajeando a los baladistas del jazz clásico.
Estas dos improvisaciones son dos solos. La primera, de Jesús Gallardo, y la segunda, la mía, son sendas oportunidades de mostrarnos en solitario. Una manera de exponer nuestras respectivas poéticas. Me parecen dos improvisaciones muy hermosas, en las que, seguramente, no estamos tan solos, pero son honestas, sinceras, muy personales y que surgen desde nuestro propio sonido interior, más íntimo y emocionalmente más intenso.
Esta improvisación es puro aire, pura naturaleza. Jesús Gallardo comienza con sonidos de ranas, a los que me uno con ruido de zapatillas del saxo tenor…, y todo va cogiendo forma en la creación de un paisaje sonoro muy particular y cercano a una estética musical contemporánea, ruidista, polirrítmica, atonal, intensa.
Aún conservo el disco, aunque hace ya algún tiempo que no lo escucho. Hablo de uno de los más fuertes golpes mentales al escuchar música: Interstellar Space, 1967, John Coltrane y Rashied Ali.
Cuidado que me había preparado bien con el resto de material sonoro emergido del free jazz, desde Coleman a Braxton y Cecil Taylor, pero no fue suficiente.
El mencionado disco de Coltrane y Ali era como saltar del avión sin paracaídas, confiando en llegar al suelo ya sin conocimiento. El free jazz ejerce en parte de “ese” paracaídas, es una fórmula a la que acogerse, pero la improvisación libre, especialmente saxo y batería, te priva de esa “defensa”, aunque siempre sales vivo de la experiencia.
En esa órbita circula este bimotor sonoro creado por el polifacético J. L. Galiana y su compañero de tambores Jesús Gallardo.
Desgranan su sabiduría instrumental en ocho temas que podrían ser más, o uno solo, hacerse del tirón. Cada uno tiene su sonoridad y desarrollo, sus dinámicas internas. Siempre he escuchado el disco entero.
Esta grabado en los estudios Mondo Ritmic de Castelló de la Plana, que se ha convertido en el Cabo Cañaveral de estos vuelos interestelares de improvisación en la región valenciana.
La improvisación libre tiene también sus códigos y protocolos, no siendo menores los gestuales y visuales, que se adivinan en la escucha. Una manifestación sonora que siempre es seria, pero que puede ser muy divertida de contemplar. En directo estos sonidos puede sorprender pero nunca te dejan indiferente.
Se disfrutan, que además es lo que ocurre con el disco.
Muy recomendable, en su tienda habitual o en liquenrecords.com
Camins de corda i fusta. José Luis Ruiz del Puerto (guitarra). València: LIQUEN RECORDS. DL: V-3182-2021 — LRCD020. PVP: 18€
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NOTES DEL DISC
Des d’aquell segle fins als nostres dies, de manera assossegada però contínua, la guitarra ha sigut un instrument que, a València i en el seu llarg caminar, han succeït alguns dels esdeveniments més importants de la seua història. Potser el més important era el naixement en 1852 a Vila-real (Castelló) de Francesc Tàrrega Eixea. El seu humil entorn familiar no presagiava que seria el vertader representant de la moderna escola de la guitarra, la qual cosa alguns teòrics han vingut a qualificar com a «pare de la guitarra moderna».
La seua importància és vital en la història de la guitarra, no sols pel seu exemple interpretatiu, sinó pels avanços tècnics i riquesa musical que representen les seues obres i transcripcions i per haver sabut guanyar-se el prestigi i admiració d’un grup d’excel·lents alumnes que, seguint els seus ensenyaments, van formar en el seu conjunt la millor escola moderna d’aquest instrument i gràcies a ells, principalment, va passar a ocupar un primer pla en el segle XX, època en la qual va viure, sens dubte, el seu vertader segle d’or.
Compositors valencians universals com Joaquín Rodrigo van ser decisius per a afermar definitivament la fama i difusió internacional de la guitarra per tot el món. L’inspirat i conegudíssim Concert d’Aranjuez és una de les obres més interpretades de la música clàssica de tots els temps, per damunt fins i tot de grans noms com Mozart o Beethoven. Altres històrics creadors valencians com Vicente Asencio, Manuel Palau, Oscar Esplá o Eduardo López Chavarri van dedicar pàgines molt importants a la guitarra. Mestres internacionals com el que va ser deixeble directe d’Andrés Segòvia: José Tomás, catedràtic del Conservatori Superior de Música d’Alacant o el Mestre José Luis González a Alcoi, van ser vertaders centres neuràlgics de l’ensenyament de la guitarra i van atraure a guitarristes de tot el món a la recerca dels seus ensenyaments.
També cal ressaltar que el País Valencià és el lloc amb el major nombre d’artesans i empreses dedicades a la construcció de guitarres; bressol de nombroses orquestres de guitarra i rondalles; una de les quals ofereixen una major oferta cultural quant a festivals i esdeveniments relacionats amb ella; la que acull l’única empresa autòctona que fabrica cordes especifiques per a la guitarra o la que gaudeix de l’associació guitarrística més antiga d’Europa, que recentment ha complit el seu 70 Aniversari: Amics de la Guitarra de València. La vena creadora mediterrània no ha parat d’augmentar el repertori guitarrístic i el nombre d’intèrprets i estudiants que es dediquen musicalment a aquesta disciplina instrumental és enorme en tot el territori valencià.
Entre la generació de concertistes de guitarra del nostre entorn destaca la figura de José Luis Ruiz del Puerto, valencià d’adopció i formació musical. Va estudiar a València i es va perfeccionar a Alacant, París i Salzburg amb grans mestres que van anar polint no sols la seua tècnica instrumental, sinó el seu refinat gust musical. El compositor Francisco Llácer Pla, que li va impartir durant anys classes d’anàlisi musical i tècniques de composició, li va descobrir no sols als grans polifonistes o principals autors barrocs i clàssics, sinó, i sobretot, als compositors contemporanis que amb el seu llegat creatiu van apostar per la modernitat, per l’experimentació i l’evolució musical. D’aquesta manera, Ruiz del Puerto, atret i apassionat per la contemporaneïtat, va començar a dedicar el seu treball artístic a la interpretació de la música actual. Va contactar amb molts compositors als quals va anar incitant a compondre obres per a guitarra, va crear diverses col·leccions de guitarra contemporània dedicades a Francesc Tàrrega, Federico García Lorca o Andrés Segòvia i la Col·lecció de Guitarra Contemporània Espanyola, que forma part del prestigiós Concurs Internacional de Guitarra Alhambra. La Col·lecció per a guitarra Sons de Dona és la seua última aposta, en aquest cas dedicada a la creació musical de dones compositores.
Aquesta àmplia dedicació es veu reflectida en les més de quaranta obres per a guitarra sola, els sis concerts per a guitarra i orquestra o les diverses obres cambrístiques que ha estrenat d’autors espanyols, amb els quals ha pogut treballar directament en la interpretació de les seues creacions musicals.
L’ampli bagatge i dedicació artística que representa tot això li ha valgut, per exemple, perquè la prestigiosa revista anglesa Clasical Guitar li qualificara com «un vertader ambaixador cultura espanyol».
El 16 de desembre de 1981, Ruiz del Puerto va realitzar el seu primer concert públic en la localitat valenciana de Benetússer. Inevitable era, doncs, que dissenyara algun projecte que marcara aqueixos quaranta anys d’activitat en els escenaris que es compleixen en aquest 2021.
El present CD naix precisament d’aquesta idea i en ell s’inclouen alguns dels autors valencians més pròxims que han influït en el seu discórrer musical com ara Vicent Garcés Queralt, Francisco Llácer Pla, Mariángeles Sánchez Benimeli, Ramón Ramos, José Antonio Orts, Enrique Sanz Burguete, Emilio Calandín, Claudia Montero, Vicente Roncero i el propi Ruiz del Puerto.
No pretén ser un registre discogràfic commemoratiu, sinó un repàs històric, un destacar la memòria musical d’anys dedicats a la nova creació i, molt especialment, un profund agraïment als autors que, amb les seues obres, han enriquit enormement el repertori guitarrístic del nostre temps.
El disc fa un recorregut per alguns enregistraments que Ruiz del Puerto ha realitzat al llarg dels anys i també obres gravades especialment per a aquest projecte. Recull alguns enregistraments en primícia mundial com els Tres preludis de Ramón Ramos o el Tiento de Ruiz del Puerto i aporta nova difusió a la Cançó i Dansa de Vicent Garcés, autor pertanyent al denominat Grup dels Cinc, creat en 1934 i integrat també per Lluís Sánchez, Emili Valdés, Ricard Olmos i Vicent Asencio, compositors que aspiraven a «la realització d’un art musical valencià vigorós i ric a l’existència d’una escola valenciana fecunda i múltiple».
Segons paraules del propi intèrpret: «Aquest CD és un repàs a través de la meua trajectòria artística, dedicada especialment a la nova creació. Un agraïment a l’amistat i a l’aprenentatge que l’estudi de les obres, i les converses amb els autors, m’ha aportat a la meua sensibilitat i ha suposat, en el seu conjunt, el millor regal musical que crec que pot rebre un intèrpret».
José Luis Ruiz del Puerto és considerat des de fa anys un dels més ferms valors del panorama guitarrístic contemporani espanyol. La seua àmplia i singular dedicació a la difusió de la música espanyola li ha valgut el reconeixement internacional arribant fins i tot a aconseguir que la prestigiosa revista especialitzada anglesa Classical Guitar diguera d’ell: «És un vertader ambaixador cultural espanyol».
Ha actuat a Espanya, Mèxic, França, Suïssa, Bèlgica, Itàlia, Àustria, Romania, Anglaterra, Portugal, Irlanda, Alemanya, Slovakia, Turquia, Rússia i el Marroc, participant en importants festivals i auditoris, rebent sempre un gran acolliment de públic i crítica:
Les virtuoses obres dedicades a Lorca van ser interpretades amb una musicalitat i una tècnica excepcional (Akustik Gitarre).
Labor encomiable de Ruiz del Puerto que ens convenç des de la lírica i bellíssima “El bon amor” amb què comença el recital (Revista Scherzo).
Sorprèn la neteja d’execució i el bell so de Ruiz del Puerto (Revista Ritmo).
Les versions són excel·lents. El guitarrista Ruiz del Puerto posseeix un so i una neteja d’execució envejables (Revista CD Compact).
La figura del compositor Llácer Pla, amb el qual va estudiar anàlisi musical i tècniques de composició, va exercir una notable influència en el seu desenvolupament estètic i musical i va despertar el seu interès cap a la música contemporània.
En aquest terreny ha collit importants èxits sent, des del principi de la seua carrera professional, pioner i un actiu promotor de la creació de nous repertoris per a la guitarra, treballant amb els més destacats compositors del nostre país, sol·licitant-los obres que han enriquit de manera notable el catàleg guitarrístic actual.
Ha realitzat l’estrena absoluta de més de 40 obres per a guitarra sola, 6 concerts com a solista amb orquestra i diverses obres cambrístiques de compositors espanyols contemporanis, havent realitzat també el primer enregistrament de moltes d’elles.
Al novembre de 2017 va estrenar en el Palau de la Música de València, al costat de l’Orquestra de València i Virgínia Martínez com a directora, el concert de Claudia Montero: Llums i Ombres, guardonat amb un Grammy Llatí. A més ha treballat al costat de directors com Enrique García Asencio, Manuel Galduf o Sergio Alapont.
Va nàixer a la província de Còrdova i va estudiar guitarra en el Conservatori Superior de Música de València amb Mª Ángeles Abad i Mª Rosa Gil Bosque amb qui va finalitzar brillantment la carrera. Va perfeccionar els seus estudis a Alacant, París i Salzburg amb José Tomás, Alberto Ponce i Eliot Fisk, respectivament. També ha rebut masterclass de mestres i concertistes com David Russell, Leo Brouwer, José Miguel Moreno o Manuel Barrueco.
Ha gravat per a la ràdio i televisió romanesa, RNE, EGT, IVC, Columna Música i Ars Harmonica. Té editat, en el segell discogràfic Columna Música, un Cd dedicat a la música per a guitarra i veu i guitarra de Miguel Asins Arbó i en el segell Ars Harmonica, un Cd: 75é Aniversari de F. García Lorca. La mirada contemporània, amb obres contemporànies per a guitarra sola dedicades al poeta granadí. Recentment ha aparegut en el segell mexicà Tempus Clàssic el seu últim CD: «Sonidos de Mujer» dedicat a la creació musical femenina amb diverses primícies mundials.
Actualment, és també docent del Departament de Guitarra del Conservatori José Iturbi, de València.
Ruiz del Puerto toca amb una Guitarra Alhambra model José Miguel Moreno i entenimentades Sonata Forté de RC Strings.
Producció: Josep Lluís Galiana
Enregistrament i postproducció: Julio Valdeolmillos (Shark Estudios)
Disseny gráfic: Carmina Andrés
Amb el suport de
I la col·laboració de Guitarras Alhambra
Relació d’obres
Acusmática, d’Enrique Sanz Burguete (9:19)
Meditación, de José Antonio Orts (7:04)
Elegía y Danza. Elegía, de Vicente Roncero (5:45)
Elegía y Danza. Danza, de Vicente Roncero (4:08)
Tres preludis, de Ramón Ramos (2:59)
Cançó i Dansa, de Vicent Garcés Queralt (3:23)
Suite Melódica. Introducción, de Mariángeles Sánchez Benimeli (1:29)
Suite Melódica. Canto-Llamada, de Mariángeles Sánchez Benimeli (3:41)
Tres Colores Porteños. I. Azul, de Claudia Montero (3:24)
Tres Colores Porteños. II. Gris, de Claudia Montero (3:01)
Tres Colores Porteños. I. Rojo, de Claudia Montero (4:24)
Simbolismos. Seis Poemas Nocturnos. Silencio, d’Emilio Calandín (0:42)
Simbolismos. Seis Poemas Nocturnos. El Grito, d’Emilio Calandín (1:28)
Simbolismos. Seis Poemas Nocturnos. Camino, d’Emilio Calandín (2:16)
Simbolismos. Seis Poemas Nocturnos. Danza, d’Emilio Calandín (2:24)
Simbolismos. Seis Poemas Nocturnos. Noche, d’Emilio Calandín (2:27)
Simbolismos. Seis Poemas Nocturnos. Las Seis Cuerdas, d’Emilio Calandín (1:07)
Come Ouverture Alla Italiana, de Francisco Llácer Pla (10:04)
Tiento, de José Luis Ruiz del Puerto (7:28)
CAMINS DE CORDA I FUSTA es pot escoltar en las principals plataformes digitals i en el bandcamp de Liquen Records
[CAST] Hablar de la guitarra es hablar inevitablemente de uno de los tesoros patrimoniales más excelentes de la cultura musical valenciana, el cual queda reflejado en nombres como Tárrega, Rodrigo, Asencio, Palau, Esplá, Chavarri, José Tomás o José Luis González, compositores y maestros que dejaron extraordinarios testigos y páginas memorables para la historia de la guitarra.
Entre la generación de concertistas de nuestro entorno destaca la figura de Ruiz del Puerto, valenciano de adopción y formación musical, que ha desarrollado una anchísima carrera artística, destacando especialmente en la investigación e interpretación de nuevos repertorios.
Ha estrenado más de cuarenta obras para guitarra sola, seis conciertos para guitarra y orquesta y varias obras camerísticas de autores españoles, con los cuales ha podido trabajar personalmente en la interpretación de sus creaciones musicales.
Ahora que se cumple el 40 cumpleaños de su carrera artística nace este disco, no solo con la pretensión de ser un registro discográfico conmemorativo, sino un repaso histórico, destacando la memoria musical de años dedicados a la nueva creación y, muy especialmente, a un grupo de compositores valencianos que, con sus obras, han enriquecido enormemente el repertorio guitarrístico de nuestro tiempo. Camins de corda i fusta recoge obras originales de los más representativos autores valencianos del siglo XX como Sanz Burguete, Orts, Garcés Queralt, Llácer Pla, Roncero, Calandín, las compositoras Claudia Montero y Mariángeles Sánchez Benimeli, y una obra del propio Ruiz del Puerto, Tiento, que junto a la de Ramón Ramos, Tres preludios, conocen en este álbum su primera grabación.
En palabras de Ruiz del Puerto, «este disco es un agradecimiento a la amistad y al aprendizaje que el estudio de las obras y las conversaciones con sus autores han aportado a mi sensibilidad y ha supuesto, en su conjunto, el mejor regalo musical que todo intérprete puede desear y recibir».
José Luis Ruiz del Puerto es considerado desde hace años uno de los más firmes valores del panorama guitarrístico contemporáneo español. Su amplia y singular dedicación a la difusión de la música española le ha valido el reconocimiento internacional llegando incluso a conseguir que la prestigiosa revista especializada inglesa Classical Guitar dijera de él: «Es un verdadero embajador cultural español».
Ha actuado en España, México, Francia, Suiza, Bélgica, Italia, Austria, Rumanía, Inglaterra, Portugal, Irlanda, Alemania, Slovakia, Turquía, Rusia y Marruecos, participando en importantes festivales y auditorios, recibiendo siempre una gran acogida de público y crítica:
Las virtuosas obras dedicadas a Lorca fueron interpretadas con una musicalidad y una técnica excepcional (Akustik Gitarre).
Labor encomiable de Ruiz del Puerto que nos convence desde la lírica y bellísima “El buen amor” con que empieza el recital (Revista Scherzo).
Sorprende la limpieza de ejecución y el bello sonido de Ruiz del Puerto (Revista Ritmo).
Las versiones son excelentes. El guitarrista Ruiz del Puerto posee un sonido y una limpieza de ejecución envidiables (Revista CD Compact).
La figura del compositor Llácer Pla, con el cual estudió análisis musical y técnicas de composición, ejerció una notable influencia en su desarrollo estético y musical y despertó su interés hacia la música contemporánea.
En este terreno ha cosechado importantes éxitos siendo, desde el principio de su carrera profesional, pionero y un activo promotor de la creación de nuevos repertorios para la guitarra, trabajando con los más destacados compositores de nuestro país, solicitándolos obras que han enriquecido de manera notable el catálogo guitarrístico actual.
Ha realizado el estreno absoluto de más de 40 obras para guitarra sola, 6 conciertos como solista con orquesta y varias obras camerísticas de compositores españoles contemporáneos, habiendo realizado también la primera grabación de muchas de ellas.
En noviembre de 2017 estrenó en el Palau de la Música de València, junto a la Orquesta de València y Virgínia Martínez como directora, el concierto de Claudia Montero, Luces y Sombras, galardonado con un Grammy Latino. Asimismo, ha trabajado junto a directores como Enrique García Asencio, Manuel Galduf o Sergio Alapont.
Nació en la provincia de Córdoba y estudió guitarra en el Conservatorio Superior de Música de Valencia con Mª Ángeles Abad y Mª Rosa Gil Bosque con quien finalizó brillantemente la carrera. Perfeccionó sus estudios en Alicante, París y Salzburgo con José Tomás, Alberto Ponce y Eliot Fisk, respectivamente. También ha recibido clases magistrales de maestros y concertistas como David Russell, Leo Brouwer, José Miguel Moreno o Manuel Barrueco.
Ha grabado para la radio y televisión rumana, RNE, EGT, IVC, Columna Música, Ars Harmonica y Liquen Records. Tiene editado, en el sello discográfico Columna Música, un CD dedicado a la música para guitarra y voz y guitarra de Miguel Asins Arbó y, en Ars Harmonica, el CD 75º Cumpleaños de F. García Lorca. La mirada contemporánea, con obras contemporáneas para guitarra sola dedicadas al poeta granadino. Recientemente ha aparecido en el sello mexicano Tempus Clásico su CD Sonidos de Mujer, dedicado a la creación musical femenina con varias primicias mundiales.
Actualmente, es docente del Departamento de Guitarra del Conservatorio José Iturbi, de Valencia.
Ruiz del Puerto toca con una Guitarra Alhambra modelo José Miguel Moreno y cuerdas Sonata Forté de RC Strings.
DOSIER DE PRENSA
Parlem del videoclip ‘Granaïna 2.0’ de Tesa, entrevistem el psicòleg especialitzat en artistes musicals Guillermo Dalia, repassem la trajectòria del mític grup Orxata Sound System, i coneixem el treball ‘Camins de corda i fusta’ de l’artista José Luis Ruiz del Puerto.
María Vicenta Porcar,Plaza Radio_99.9, 3 febrero de 2022
Recibir esta noche a José Luis Ruiz del Puerto, concertista de guitarra, ha sido todo un placer. En sus palabras hemos percibido la voz de un poeta que eligió ser guitarrista al escuchar tocar este instrumento a su primo, cuando venía de Francia. Nos ha hablado con amor, de cómo ha surgido el disco que acaba de publicar en Liquen Records, el sello de Josep Lluís Galiana, ese artista inclasificable salvo que le califiquemos de “hombre del Renacimiento”, que ha sido, además, el productor de este álbum exquisito de principio a fin, incluido el título elegido: “Camins de corda i fusta”, caminos de cuerda y madera, los materiales de los que está hecha una guitarra. Un disco en el que, José Luis Ruiz del Puerto, hace un homenaje a los algunos de los compositores valencianos que han influido en su carrera y celebra los 40 años de la misma.
Ruiz el Puerto es uno de los más reconocidos intérpretes del panorama guitarrístico contemporáneo español. Ha actuado con gran éxito en festivales y auditorios de Europa y América. La crítica destaca su versatilidad y pluralidad estética, la limpieza de su sonido, su musicalidad y técnica excepcional. Es director Artístico de las Jornadas Internacionales de Guitarra de Valencia y del Concurso Internacional de Guitarra Alhambra. Como docente, es profesor en el Conservatorio José Iturbi de Valencia e imparte master class y conferencias sobre guitarra contemporánea.
Para cerrar la entrevista ha interpretado la deliciosa obra, “La noche”, de Emilio Calandín, inspirada el poema de Lorca del mismo nombre, y `Rojo´, de “Tres colores porteños”, de la añorada compositora argentina, Claudia Montero. Una exquisitez de interpretación. Ya estamos deseando que vuelva para escucharle hablar e interpretar a la guitarra con “una musicalidad y una técnica excepcional”.
José Luis Ruiz del Puerto: Camins de Corda i Fusta. José Luis Ruiz del Puerto, guitarra. Edita liquen Records, Valencia 2021
Estamos ante uno de esos discos sobre los que no comienzo a escribir con solo tres o cuatro escuchas. Lleva sonando en mi casa una semana a diario.
Ruiz del Puerto es un gran intérprete de guitarra, cordobés educado musicalmente en Valencia, Alicante, París y Salzburgo. Conocedor de la gran tradición guitarrística de esa tierra: Tárrega, Rodrigo, Llácer y tantos otros. Se ha especializado en la guitarra contemporánea de la que conoce toda su potencialidad, desde la calidez lírica al ruido y la percusión, pasando por paisajes atonales y repetitivos.
El disco discurre por estos “camins”, unos tranquilos y otros más convulsos y desasosegados. En su haber está el estreno de más de cuarenta obras actuales para guitarra.
La nómina de compositores es inmensa: Enrique Sanz Burguete, José Antonio Orts, Vicente Roncero, Ramón Ramos, Vicent Garcés Queralt, Mariángeles Sánchez Benimeli, Claudia montero, Emilio Calandín –trabajo de piano ya revisado en estas páginas– Francisco Llácer Pla y el propio Ruiz del Puerto.
Todos los temas tienen una personalidad enorme, propia. Imposible compararles y mucho menos establecer un ranking, son como los paisajes de todo un continente.
En el momento que escribo esto hay tres que me han llegado especialmente: Acusmática de Sanz Burguete, Rojo de Claudia Montero y la serie completa Simbolismos: Seis poemas nocturnos por el uso de la “guitarra expandida y preparada”…un instrumento percusivo y melódico por igual, como puedo comprobar por mi afición a tañer las distintas formas históricas de este instrumento. Mañana serán otros, seguro. El disco termina con un homenaje propio al maestro Llácer, Tiento. Bien traído.
Un disco lleno de ideas, es un placer enorme escucharlo en toda su amplitud sonora en el equipo de sonido y no a través de un ordenador como es costumbre ahora.
Una nota final: ¿Cómo es posible que un proyecto de este calado artístico no tenga su recorrido en conciertos por, al menos, los conservatorios superiores de España? ¿Tanto hemos retrocedido?
Muy recomendable. Si no lo tiene su tienda de discos habitual ya sabe: liquenrecords.com y a disfrutar.
La producción BAIZUO, de Jorge Marredo, cuenta con una edición física limitada en casete. Interesados escribid a liquenrecords@liquenrecords.com
«Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente.»
Karl Marx y Friedrich Engels: Feuerbach. Oposición entre las concepciones materialista e idealista. La ideología alemana.
Jorge Marredo: sintetizadores, manipulación sonora, objetos y grabaciones de campo.
Producido, mezclado y masterizado en Valencia entre marzo y septiembre de 2021.
Jorge Marredo es una reconocida figura de la escena nacional de la electrónica alternativa. Considerado un artista imprevisible, insólito e intenso a partes iguales. Su constante búsqueda hace que en cada nuevo trabajo reinvente su sonido, haciendo contener la respiración a través de envolventes atmósferas y texturas compuestas con una genuina destreza para trasladar al oyente a estados de inmersión sonora a los que está poco habituado. Su obra abarca estilos que van de las grabaciones de campo hasta el paisaje sonoro, pasando por el minimalismo electrónico, el radioarte, el ruidismo o la psicodelia profunda más introspectiva.
Lo original y estimulante de sus propuestas lo han hecho ser requerido para festivales tan variopintos como Los Ciclos de Música Imprevista y Sound In en Madrid, Volumens, Lick & Listen, Tagomago, Pin Pan Pun y Off_ Hz de Valencia o el de Moradas en Almería, así como tocar de artista invitado para gente como Umberto, Antoni Maiovvi o Blues Control. Ha publicado en distintos sellos internacionales de música experimental y en algunos de los principales españoles.
Sus obras han estado presentes en numerosos certámenes y muestras tanto nacionales como internacionales de arte sonoro y música experimental, por citar algunos, en el ZKM en Karlsruhe, Alemania; la LABoral de Gijón; Matadero Madrid; Museum of Arts and Design de Nueva York o la Talbot Rice Galery de Edimburgo.
Es publica el nou treball firmat per Jorge Marredo que tracta del de la pujada de la correcció política al segell valencià.
El músic i productor Jorge Marredo ha publicat recentment Baizuo en el segell valencià Liquen Rècords, un treball de música electrònica dissident i ambient apòcrif entorn de la creixent correcció política i la cultura de la cancel·lació. L’acabe Baizuo, que es podria traduir com a esquerra blanca, naix en els fòrums d’internet de la Xina per a descriure a l’esquerra occidental woke de tall postmodern i centrat en la indignació com a relat.
L’obra d’aquest músic es caracteritza per una capacitat poc comuna d’atrapar a l’oïdor i submergir-lo en profunds estats meditatius d’escolta. Així, el germen de Baizuo sorgeix després de veure una pel·lícula de sèrie B dels anys setanta i comentar que actualment no es podria fer, després de parlar-ho amb més persones l’acord és unànime, el següent va ser una pregunta amb més fons, ens censurem ara més que fa uns deu anys? Després d’això sorgeixen més qüestions referents als nous cultes laics que han anat guanyant terreny en l’opinió pública, es venera a les minories pel mer fet de ser-ho?, es valora ara la diferència més que abans per mer culte a l’ego o l’exclusivitat de pertinença?, ha substituït la indignació a altres formes de protesta?
Baizuo lluny de donar solucions, planteja a l’oïdora preguntes perquè siga el mateix qui li les responga, per a això i al llarg dels huit temes que ho componen es tracten temes com les inquietuds guiades per etiquetes, la correcció política com a forma de control social, la cerca d’opinió en internet com a substitut de la mateixa opinió personal madurada i els cultes laics com el de la diferència, a les minories o a la indignació. El disc el tanca un homenatge al recentment mort Franco Battiato qui fa ja uns anys va haver de dimitir com a eurodiputat per unes declaracions que va fer en l’Eurocambra.
Baizuo acaba de ser publicat en edició digital i pròximament es podrà adquirir en una limitadíssima edició en casset.
Liquen Recordsse sale por la tangente con una `rara avis´ en su catálogo. Si bien electrónica y electroacústica están bastante presentes siempre en las ediciones del sello Valenciano, ha sido con esta cassette deJorge Marredoque se lanzan a la piscina de barro electromagnético en su más pura esencia finales de los 80, principios de los 90, haciendo paradas más que sensibles en la electrónica alemana de los 70. Para no aburrir con datos genealógicos enlazo a la página del sello para que leáis su currículum) y he ido picoteando cosas de Marredo a lo largo de los años, como alguna colaboración / participación en álbumes de Antonio Murgao proyectos comoSatisfacción Lab (con actuaciones aquí y allá con nada más y nada menos queArín Dodó) o West Acorn(que saldría en la ya bastante agotada colección en Cintas Chromo). Bajo su propio nombre sí que controlo dos discos que saldrían en 2013 y 2014 respectivamente; Uéyiga en Audiotalaia yDikr comoObleahen Gruppo Ungidoque por desgracia no he llegado nunca a encontrarla estando descatalogada desde que tengo uso de razón (y por cierto, alucinante la portada).
No es hasta Baizuo que he tenido la ocasión de empaparme a fondo de la electrónica de Jorge Marredo, cuyos estudios de antropología y psicología acaban impregnando muchísimo su obra; ya sea como bien digo la portada de Dikr o el uso de determinados términos más o menos atávicos como Uéyiga (huella) o en este caso algo tan profundo y que daría para artículo propio como lo es BAIZUO o WOKE. Para no tener yo que soltar aquí una parrafada de etnología, antropología y sociología modernas, enlazo del tirón a lo más completo que he encontrado sobre BAIZUO y sigo contextualizando.
Algo flota en las texturas de esta cinta que me recuerda muchísimo a las obras DIY de Yunclas que os he ido trayendo a lo largo de los años:Quebraes, A Train to Finland,De Lingua Ad Mortem, Tripalium Ligatiumo la maravillosa colaboración con Ana Arenas llamada Luddita por nombrar solo algunos de los principales proyectos y ediciones. Si bien en Yunclas hay un regusto malsano por el Proto Techno y lo social/comportamental, también se hacía un excelente uso de las grabaciones de campo tal y como se escucha en las oxidadas pátinas Kosmische de Baizuo. No estoy diciendo que exista activismo de ningún tipo en la música de Jorge Marredo pero el modus operandi, el cómo usa sintetizadores, manipulación sonora, objetos y grabaciones de campo para crear un objeto de cierta `intelectualidad terrorista sonora´ me parecen con mucho más sentido que la gran mayoría de cintas de este tipo que salen al mercado sin un andamiaje que las vertebre. La elección de títulos y detalles retrotraen a cuando la electrónica de combate en este país era sesuda y contrarrestaba la vacuidad insustancial del Pop. Cierto es que en este caso no estamos buceando por psiques enfermas como en el Power Electronics o el Death Industrial, pero sí que hay un bestial trabajo de investigación en Baizuo para quien quiera no solo lo musical.
Se basta sola la cita del interior de la cinta para ponernos en la longitud de onda adecuada:
«Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente.» Karl Marx y Friedrich Engels: Feuerbach. Oposición entre las concepciones materialista e idealista. La ideología alemana.
Mentaba más arriba algo de la Kosmische. Bueno, creo que es más que palpable entroncar esta cinta con los festivales TAGOMAGO, con ese sonido (más limpio) espacial y ambient de Polígono Hindú Astral, Sentionaut, MKM…. en definitiva, la Tierra se eventra al Cosmos (o al revés, dependiendo del lado de la atmósfera en que te sitúes) a través de una hernia en la escena valenciana experimental post `Ruta Destroy´ y no digo que se herede algo de aquello, pero me gusta poner las coordenadas en el mapa además de que bueno, las máquinas son las máquinas y cada uno las tunea a placer. Figura clave para mí es por supuesto Julio Tornero (Antiguo Régimen, Polígono Hindú Astral, Tornische, Zotal…) pero tampoco quiero enredar el asunto demasiado.
En este caso, Marredo recuerda a Piñango, el añorado Juan Antonio Nieto, Miguel A. Ruiz y otras bestias pardas de la electrónica más guerrera arrasando con cualquier atisbo de `beat de club´ y calzándose un traje espacial erosionado y muy apocalíptico…. bueno no, porque «#Hashtag» sí que invita a una suerte de danza hipnótica. Fabuloso ese crescendo que va arropándose de toques a los Coil más rarunos, la manera en la que se va descomponiendo la melodía y unos racimos percusivos de aroma oriental se van viendo acorralados por un comedido Harsh Wall, elemento que junto al Noise arremeten en «Corrección Política»… vaivenes de Power Electronics e Industrial que con auriculares adquieren textura acuática.
Aquí tengo que citar a Throbbing Gristle sin lugar a dudas y en la concreta «Buscar Opinión» me visto de Diseño Corbussier y de Eduardo Polonio. Ondas serradas y un pulso constante en vaivenes electromagnéticos que emulan carracas de movimiento perpetuo. Me gustaría ver el proceso de creación porque la manipulación de objetos es más que evidente, cosa que siempre me ha seducido cuando voy a los directos.
Cierra la Cara A «WOKE DEI», musicalmente en la senda de la anterior (quizás algo más Industrial a lo Esplendor Geométrico) pero lo que me tiene mentalmente atrancado es el significado de su título. El surgimiento de nuevos lenguajes, nuevas religiones, nuevos códigos y yo, sin saber si estoy metido de lleno en una novela distópica, enredado con términos como `The Church of Woke´, `DEI (Diversity, Equity, Inclusion)´…. palabras que se tornan trampas en sí mismas, neologismos extraños, eufemismos propagandísticos y George Orwell de por medio. Traedme mi dosis de Risperdal.
«Culto a la Diferencia» abre la Cara B. Aluvión de Kosmische en estado puro que te deja un regusto retro-futurista brutal. Como llevar las ensoñaciones planeadoras del Kraut a un punto de no retorno donde lo humano y lo inhumano tan solo se diferencian por códigos abstractos de difícil comprensión, brilla un vaivén percusivo y una melodía deformada al extremo. En una Rave pasada de vueltas esto sería el paso de la arritmia a la asistolia; si eres capaz de vivir con el corazón parado (todo es ponerse), bienvenido a «Culto a la Minoría». Barroquismos, grabaciones de campo y un sonido apelmazado que resulta de coger las raíces de sonidos romos (sus lexemas o morfemas) y ponerlos a bailar en un campo gravitacional. Los siete minutos y pico de «L´eterna Danza Molecolare» siguen con el `leit motiv´ de la danza, homenajeando ni más ni menos que a Franco Battiato y uniendo de manera soberbia el Dark Ambient con la Kosmische.
Permítanme que me acuerde de Vuelo Químico de los olvidadísimos Neuronium.
Por lo demás, de los mejores trabajos electrónicos que he catado este año.
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VAL_
La idea de fragmentació està present en els meus processos creatius, en la meua forma de percebre i pensar la quotidianitat des de fa molts anys. I només entenc la improvisació des de l’absència de intenció en tot allò que intente fer amb els sons, deixant que la intuïció agafe les regnes d’aquest deambular sense rumb. Fou Walter Benjamin qui va substituir la intenció —que mor per la veritat— pel fragment —aprofitat per la realitat. En qualssevol dels casos, parlem de la intuïció, sempre la intuïció, l’autèntic motor de l’acció artística.
Aquest nou treball discogràfic recull una selecció d’improvisacions al saxofon soprano. Com va succeir amb l’anterior disc Tenor Saxophone Solos (LRCD011) editat el 2018, Soprano Saxophone Solos és una mena de descàrrega sonora, un treure comptes amb mi mateix i amb el soprano. Company inseparable des de fa quasi tres dècades, el soprano és un instrument d’inabastables possibilitats tímbriques amb una impressionant gamma de colors i textures. Els seus ressorts sonors són inesgotables i en aquestes dèsset improvisacions cerque sense límits nous indrets tímbrics, aprofundisc en sonoritats i descobrisc paisatges sonors inèdits.
És un divertiment apassionant aventurar-se, arriscar-se i gaudir de la foscor i de la frescor que brinda el tub del soprano i poder extreure d’ell nous minerals sonors. M’agrada seguir de prop i explorar com evolucionen els objectes sonors, sempre de manera imprevisible, atzarosa, cap a les textures, formes i estructures més diverses. Amb el desig de que aquests fragments enregistrats en diverses sessions en la soledat dels Liquen Studios siguen del vostre gust.
ENG_
The idea of fragmentation is present in my creative processes, in my way of perceiving and thinking about everyday life for many years. And I only understand improvisation from the absence of intentions in everything I try to do with sounds, letting intuition take the reins of this wandering aimlessly. It was Walter Benjamin who replaced the intention — which dies for the truth — for the fragment — taken advantage of by reality. In either case, we are talking about intuition, always intuition, the real engine of artistic action.
This new album includes a selection of improvisations on the soprano saxophone. As with the previous Tenor Saxophone Solos album (LRCD011) released in 2018, Soprano Saxophone Solos is a way of sound download, a reckoning with me and the soprano. An inseparable companion for almost three decades, the soprano is an instrument with unattainable timbre possibilities with an impressive range of colors and textures. Its sound sources are inexhaustible and in these seventeen improvisations I search without limits for new timbre places, I delve deeper into sounds and discover unpublished soundscapes.
It’s exciting fun to venture out, take risks and enjoy the darkness and coolness that the soprano’s tube provided and be able to extract new minerals sounds from it. I like to follow closely and explore how sound objects evolve, always in an unpredictable and randomly way, towards the most diverse textures, shapes and structures. With the desire that these fragments recorded in several sessions in the solitude of Liquen Studios be to your liking.
CAS_
La idea de fragmentación está presente en mis procesos creativos, en mi forma de percibir y pensar lo cotidiano desde hace muchos años. Y sólo entiendo la improvisación desde la ausencia de intención en todo lo que intente hacer con los sonidos, dejando que la intuición coja las riendas de este deambular sin rumbo. Fue Walter Benjamin quien sustituyó la intención —que muere por la verdad— por el fragmento —aprovechado por la realidad—. En cualesquiera de los casos, estamos hablando de la intuición, siempre la intuición, el auténtico motor de la acción artística.
Este nuevo trabajo discográfico recoge una selección de improvisaciones al saxofón soprano. Como sucedió con el anterior disco Tenor Saxophone Solos (LRCD011) editado en 2018, Soprano Saxophone Solos es una especie de descarga sonora, un sacar cuentas conmigo mismo y con el instrumento. Compañero inseparable desde hace tres décadas, el soprano es un instrumento de inalcanzables posibilidades tímbricas y con una impresionante gama de colores y texturas. Sus resortes sonoros son inagotables y en estas diecisiete improvisaciones busco sin límites nuevos espacios tímbricos, profundizar en sonoridades y descubrir paisajes sonoros inéditos.
Es un divertimento apasionante aventurarse, arriesgarse y disfrutar de la oscuridad y de la frescura que brinda el tubo del soprano y poder extraer de él nuevos minerales sonoros. Me gusta seguir de cerca y explorar cómo evolucionan los objetos sonoros que salen a mi encuentro, siempre de una manera imprevisible, azarosa, hacia las texturas, formas y estructuras más diversas. Con el deseo de que estos fragmentos grabados en varias sesiones en la soledad de Liquen Studios sean de su gusto.
Josep Lluís Galiana és un referent del jazz valencià | Foto: Joan Gómez Alemany
Pepa Úbeda, TORNAVEU, dilluns, 2 d’agost de 2021
Josep Lluís Galiana, músic i poeta, ve desenvolupant des de fa més de tres dècades una intensa activitat en l’escena europea de la lliure improvisació, la creació electroacústica, l’avant-garde jazz i la investigació musicològica. Els seus treballs musicals i literaris han estat presentats en importants festivals dels cinc continents. També és compositor, escriptor, editor i gestor cultural i ha format part de diversos ensembles instrumentals contemporanis, col·lectius de jazz i agrupacions de música popular valenciana.
Podries resumir-nos les teues produccions musicals dels darrers tres anys?
He publicat set discos sota el segell Liquen Records. Dos d’ells en solitari: Tenor Saxophone Solos (2018) —5è. millor Disc de Jazz del 2019 per la crítica catalana (Premis Enderrock)— i Soprano Saxophone Solos (2021), dos compromisos pendents des de fa temps.
No és fàcil enfrontar-se a aquests projectes a solo, perquè suposen un gran repte i un fort compromís amb u mateix i la seua poètica sonora. El 2019, vaig editar un recopilatori de la meua obra electroacústica —Electroacoustic Pieces (1999-2019) que recull 19 obres compostes i estrenades tot al llarg de les darreres dues dècades. També el 2019 vaig publicar un treball meravellós amb el jove compositor valencià Joan Gómez Alemany, Interaccions sonores, un treball col·laboratiu entre un compositor i un improvisador. El 2018, el grup Bregues de Moixos, integrat pel poeta sonor i performer Bartolomé Ferrando i l’artista i percussionista Avelino Saavedra, publicàrem el nostre primer disc com a formació estable. Un treball sorprenent on es conjuminen tres formes d’entendre l’art sonor i l’experimentació en música. Entre 2019 i 2020, he col·laborat en dues propostes multidisciplinars del pedagog i artista sonor valencià Adolf Murillo com ara La Paella Sònica (en DVD) i Traçsonology, que estat reconegut com un dels millors deu discos de música clàssica d’enguany per la crítica catalana (Grup Enderrock Edicions).
De què t’has sentit més satisfet?
De tot. Realment cada producció, cada procés és únic i particularment especial. És ben cert, que els treballs en solitari m’han donat molta satisfacció. Mostrar-me a mi mateix en aquest moment, de clara maduresa estètica i pel que fa al meu compromís amb la lliure improvisació i l’experimentació musical amb els meus instruments, els meus saxos, que m’acompanyen des de fa quatre dècades, ha estat tot un delit, amb moments molt emocionants, de recerca, d’introspecció i interiorització. Són treballs molt íntims.
Què ha significat aquesta pandèmia per als músics?
Una desconnexió radical amb els escenaris, amb el públic, amb la nostra manera de ser i de relacionar-nos amb el món.
I per a tu?
Els he pogut portar amb un cert optimisme i felicitat, perquè he aprofitat tot eixe temps de quedar-me a casa per poder compartir més coses amb la família i també per treballar més concentradament en altres projectes literaris.
El 2020, vaig publicar dos llibres sobre els meus escrits musicals i ara mateix he publicat un poemari —HAIKUS D’ESTIU— escrit durant el primer confinament durant la primavera del darrer any. També he pogut enllestir altres projectes editorials d’altres companys des d’EdictOràlia.
Com ha afectat a les vostres vendes?
S’han venut més llibres, perquè la gent ha dedicat més temps a la lectura. Els discos ja no tenen venda. És un àmbit absolutament digitalitzat, com passa amb el món audiovisual.
I què hi ha quant a la creativitat?
Tinc la percepció que la gent ha dedicat més temps a fer altres coses relacionades amb la creativitat. Conec a amics i companys que han recuperat la música, l’escriptura o les arts visuals. En general, pense que hem gestionat bé el temps de confinament i restriccions i ens hem programat l’activitat. L’esport i l’activitat física també ha estat important davant el tancament a casa durant llargues setmanes.
Has produït alguna cosa en aquest sentit?
He publicat tres llibres i uns quants més d’altres autors, i uns quants discos meus, amb altres i d’altres artistes sota el meu segell, Liquen Records.
Penses que hem entrat en un món diferent?
No. Som els mateixos i el món continua girant sobre el seu eix. Potser algunes pràctiques i conductes hagen variat pel confinament i els mesos de restriccions, però amb la tornada a l’esmentada nova “normalitat”, que no és sinó una tornada a la quotidianitat, estic convençut que tornarem a socialitzar com sempre i amb més ganes, a viatjar, a anar al teatre, al cinema, als concerts… a anar de botigues…
Parlem ara de la teua darrera producció: Soprano Saxophone Solos. Què és?
Una mena de descàrrega sonora, un treure comptes amb mi mateix i amb el soprano. Company inseparable des de fa quasi tres dècades, el saxo soprano és un instrument d’inabastables possibilitats tímbriques amb una impressionant gamma de colors i textures. Els seus ressorts sonors són inesgotables i en aquestes dèsset improvisacions cerque sense límits nous indrets tímbrics, aprofundisc en sonoritats i descobrisc paisatges sonors inèdits.
Per què et plantejares una sèrie de peces amb aquest instrument i en el mode “soprano”?
Fa tres anys vaig publicar un disc de solos de tenor i ara tocava un de soprano. Són els instruments que durant més anys m’acompanyen i amb els que treballe el so en tots els seus paràmetres.
Com et plantejares el projecte?
El projecte manifesta la idea de fragmentació, tan present en els meus processos creatius, en la meua forma de percebre i pensar la quotidianitat des de fa molts anys. I només entenc la improvisació des de l’absència d’ intenció en tot allò que intente fer amb els sons, deixant que la intuïció agafe les regnes d’aquest deambular sense rumb.
Des de la seua gènesi, hi ha hagut canvis?
No. La veritat és que tenia les coses prou clares des del principi i únicament he trigat un poc més en materialitzar el projecte per la selecció de peces. Partia de material suficient per editar un parell de discos i he hagut de fer selecció i això sempre és difícil i dolorós.
Ha quedat el que hi veies al començament?
Absolutament. M’agrada visualitzar les coses abans que ocorren i en aquest cas, ho havia vist clarament el que volia des dels inicis del projecte.
En quins aspectes t’has centrat en aquest darrer cd?
En la idea de fragmentació, però també en una clara radicalitat en els plantejaments sonors. Hi has alguns solos que sonen amb molta energia, certament agressius i descarnats, però és així com sona el meu soprano actualment.
Per què?
Sóc així i sone així en aquests moments, però, tal vegada, la situació de pandèmia, de tristesa i dolor, una certa ansietat perquè tot açò acabe prompte, ha influït en el meu so, en les meues idees musicals, en la meua radicalitat sonora.
Per què és per a tu tan important la improvisació?
Perquè és la meua vida. No sabria viure sense improvisar.
Com t’organitzes quan toques amb d’altres improvisadors?
Escolte el que passa, els escolte i em deixe dur pel so.
Quants temes hi inclous?
17 peces.
Jazz europeu, jazz nord-americà, algun altre jazz …?
No sabria classificar on em trobe. Millor ho deixe als que escolten aquest treball. Pense que faig música d’ací i ara. És a dir, totes les músiques i tots els sorolls que habiten el meu cap en aquest moment de la meua vida i trajectòria artística.
A què creus que és degut que no coneguem cap treball publicat a Espanya de saxo soprano i molt pocs arreu del món?
No és el saxofon que més se toca i no és un instrument fàcil. Requereix molta atenció, perseverança i constància.
Què hi ha d’intuïció?
La intuïció és el motor de la vida i, per tant, de l’art.
Deia Walter Benjamin que la intuïció es aprofitada per la realitat, mentre que la intenció mor per la veritat. És un pensament impressionant, no en penses? Podríem entrar en el debat entre la veritat i la realitat, o anar més enllà, i com deia Luis Cernuda, entre la realitat i el desig. La intuïció ens manté pegats al terreny, a la realitat, a la percepció i sensorialitat. En definitiva, ens manté vius.
Per què has volgut treballar un àmbit poc conegut?
No és una elecció meua. És el so i la seua complexitat el que m’elegeix.
Quines sensacions té per a tu el tub del soprano?
Compare el saxo soprano a una mina de la qual poder extreure nous minerals, nous tresors sonors. M’agrada observar eixos nous minerals, eixos nous objectes que ixen del tub, com evolucionen de manera imprevisible, atzarosa i com ell es va organitzant en textures, troba nous colors i dibuixa noves línies, motius i figures musicals inèdites.
Continuamos nuestro recorrido por la proteica muestra que el compositor y saxofonista Josep Lluís Galiana (Valencia, 1961) nos ofrece, en Liquen Records, de sus trabajos para saxofón solo: una aventura de descubrimiento de la cual había sido un revelador ejemplo su disco Tenor Saxophone Solos (Liquen Records LRCD011), compacto reseñado en estas mismas páginas hace prácticamente un año, el 15 de junio de 2020, que nos sirvió para conocer entonces de primera mano no sólo las muchas técnicas y estilos que convergían en las piezas de Galiana, sino su concepto de la improvisación libre y de las posibilidades expresivas que ésta comportaba.
Se trataba, en todo caso, de una improvisación con unas bases extremadamente sólidas, plenamente injertada en las corrientes más sustantivas de lo que consideramos música de creación desde la segunda posguerra: ámbito que Josep Lluís Galiana conoce no sólo como músico, sino por su labor de reflexión como musicógrafo, de la cual les hemos dado cuenta a lo largo de estos últimos años a través de sus imponentes volúmenes de escritos musicales, en los que el saxofón tiene una presencia muy especial, bien sea recogiendo los conciertos programados o interpretados por el propio Galiana, bien como reflexiones de orden más teórico.
Llegados a este, una vez más, pandémico 2021, Josep Lluís Galiana nos presenta en Liquen Records lo que podemos considerar continuación de aquel compacto dedicado al saxofón tenor, con este nuevo Soprano Saxophone Solos, un lanzamiento que el propio Galiana nos presenta en estos términos:
La idea de fragmentación está presente en mis procesos creativos, en mi forma de percibir y pensar lo cotidiano desde hace muchos años. Y sólo entiendo la improvisación desde la ausencia de intención en todo lo que intente hacer con los sonidos, dejando que la intuición coja las riendas de este deambular sin rumbo. Fue Walter Benjamin quien sustituyó la intención -que muere por la verdad- por el fragmento -aprovechado por la realidad-. En cualesquiera de los casos, estamos hablando de la intuición, siempre la intuición, el auténtico motor de la acción artística.
Este nuevo trabajo discográfico recoge una selección de improvisaciones al saxofón soprano. Como sucedió con el anterior disco Tenor Saxophone Solos, editado en 2018, Soprano Saxophone Solos es una especie de descarga sonora, un sacar cuentas conmigo mismo y con el instrumento. Compañero inseparable desde hace tres décadas, el soprano es un instrumento de inalcanzables posibilidades tímbricas y con una impresionante gama de colores y texturas. Sus resortes sonoros son inagotables y en estas diecisiete improvisaciones busco sin límites nuevos espacios tímbricos, profundizar en sonoridades y descubrir paisajes sonoros inéditos.
Es un divertimento apasionante aventurarse, arriesgarse y disfrutar de la oscuridad y de la frescura que brinda el tubo del soprano y poder extraer de él nuevos minerales sonoros. Me gusta seguir de cerca y explorar cómo evolucionan los objetos sonoros que salen a mi encuentro, siempre de una manera imprevisible, azarosa, hacia las texturas, formas y estructuras más diversas. Con el deseo de que estos fragmentos grabados en varias sesiones en la soledad de Liquen Studios sean de su gusto.
Esa idea de fragmentación es visible nada más tomar el compacto en nuestras manos y comprobar que son hasta diecisiete las piezas que en él Galiana ha incluido, aunque se trate de una serie, la de sus solos para soprano, mayor, pues el número más alto es aquí el vigesimocuarto de la serie. Tampoco ha optado el saxofonista valenciano por emplazarlos en el compacto siguiendo un orden de número creciente, sino por combinarlos de manera más musical y contrastante, lo que crea una auténtica composición en sí misma, con tensiones y distensiones continuas, así como con técnicas y estilos que reaparecen en distintos momentos jugando con nuestra memoria y con los elementos de heterogeneidad y cohesión dentro del propio ciclo.
En conjunto, es ésta una serie muy prolija en técnicas, de una capacidad prodigiosa para estudiar los rincones más recónditos del instrumento, así como de un virtuosismo arrollador, ya sea en los aspectos más modernos y ruidistas, ya a la hora de concitar ecos de otras culturas y tiempos, entreverados con ese lenguaje actual de la más alta exigencia técnica. Es una complejidad que se evidencia nada más comenzar la escucha del disco, que se abre con Solo II, una pieza espasmódica, hipercompleja rítmicamente y de unas exigencias en cuanto a articulación poco habituales en el saxofón, a lo que se une una dificultad a la hora de desarrollar la respiración que lleva al intérprete a sus propios límites fisiológicos. Pieza, por tanto, extrema a todos los niveles (también, de endiablada embocadura), nos pone sobre aviso de que nos adentramos en un territorio (como diría Eugenio Trías) de límites, tanto en lo que a la exploración del instrumento se refiere, como a la tensión física a la que es sometido el propio músico.
Siguiendo el orden del compacto, en segundo lugar escuchamos Solo VII, una pieza que nos conduce a otra sonoridad completamente distinta y que reaparecerá en muchos de estos solos: la de inspiración electroacústica, cual si en el saxofón se introdujese un transductor o algún artefacto que alterase electrónicamente su sonido, tal es la plétora de técnicas extendidas que desnaturalizan lo habitual en este instrumento, creando paisajes acústicos de una subyugante belleza. Mientras, Solo V nos conduce a un universo saturado, muy denso y abigarrado que, al tiempo, porta ecos de Giacinto Scelsi, con su exploración tan obsesiva del sonido y sus cualidades, a partir de materiales mínimos que se condensan o dilatan por medio de diferentes embocaduras, ataques y registros. Por su parte, Solo XII nos devuelve a lo más textural y a las evocaciones de la electrónica, con un sesudo trabajo de proyección de aire en distintos ángulos de ataque y velocidades. Ese incidir en diferentes formas de proyección crea auténticos haces de luz metálica, lo que refuerza esa imagen del saxofón como un proceso plástico que ya habíamos dejado entrever en el título de nuestra reseña del disco para saxofón tenor de Josep Lluís Galiana: Saxpainting.
Si en muchos casos, como antes apuntábamos, se producen fuertes contrastes entre los distintos solos, también hay transiciones más suaves o estilísticamente complementarias: tal es el caso del Solo X, que parece prolongar los espacios acústicos del anterior, si bien incorporando el atávico canto del Solo V, de forma, aún, más libre. La sonoridad se embebe, aquí, de un sonido mediterráneo nada extraño a Galiana, con dejes exóticos y hasta árabes: ágora intercultural que caracteriza a tantas de sus creaciones. En el paso al Solo VI sí tenemos un nuevo contraste bien acusado, con su sobreagudo saturado, expuesto por Josep Lluís Galiana cual grito crispado, conduciéndonos a unas frecuencias tan agudas en su saxofón soprano (modelo, por cierto, Selmer Serie III) que lindan lo inaudible. Se trata de un nuevo ejercicio abrumador de dominio del instrumento, tanto en la proyección de aire como en el control de los rangos dinámicos, llevando las tesituras del saxo soprano al límite: regiones sólo accesibles para un músico con un enorme dominio del instrumento, pues es tal la tensión y la delicadeza a las que somete al saxofón, que ir un pequeño paso más allá desbarataría y ensuciaría un sonido; un sonido, por el contrario, que aquí es de una pulcritud y de una luminosidad cegadoras, en el límite, como antes señalaba, de lo audible.
Solo IV nos devuelve a un mundo tan querido por Josep Lluís Galiana como el del jazz, cuyos ecos son audibles en este cuarto solo, al modo de evocaciones agazapadas y crepusculares, que escuchamos tras una veladura de tiempo y que evolucionan de forma condensada hacia -de nuevo- cierto exotismo mediterráneo («exotismo», por supuesto, para quienes lo escuchamos desde otras latitudes). Una vez más, el paso al Solo I no supone un cambio estilístico brusco, sino un ejercicio de escucha mutua entre ambas piezas, pues esta primera entrega de la serie parece remedar el mundo árabe o sus infiltraciones en la música de la península ibérica, a través de las chirimías. Es éste un mundo antiguo que aquí grita, que se resiste a desaparecer: canto que tantas cosas habrían de entonar y compartir hoy en día, en un mundo progresivamente virtual, en el que la materia tan sensual de piezas como ésta es más que necesaria. Como Galiana nos ha mostrado en tantos de sus estudios, tras esa desaparición de muchos de los viejos materiales, sonidos y valores no hay más que nuevas formas de dominación y apropiación de modelos económicos y culturales hegemónicos. La audición de piezas como este Solo I se convierte, así, en todo un ejercicio de resistencia política y musical, en un canto a la diversidad del mundo y a sus culturas (hoy) periféricas (cuando otrora se bañaban en el mar sobre el que gravitaba lo más granado de la humanidad).
Con Solo XXI nos adentramos, de nuevo, en un mundo scelsiano, marcado por una convulsión continua; algo que se adentra en el Solo XI y su estudio de una nota, por medio de sus fluctuaciones en cuanto a modos de ataque y armónicos. Estamos, otra vez más, ante un análisis de la interioridad del sonido y su capacidad para resplandecer, ante el Galiana más plástico. Es, por ello, que el contraste con el Solo XXII es total, pues este último está marcado por el ruidismo y las técnicas más rabiosamente extendidas, con mucho uso de aire sin tono y flatterzunge. De las cuencas del Mediterráneo pasamos, por tanto, a los centros de la avantgarde germánica, demostrando Josep Lluís Galiana un dominio realmente abrumador de diferentes técnicas, lenguajes y estilos; así como de su síntesis en este recorrido a través de los solos para saxofón soprano.
Mientras, el Solo VII tiene algo del anterior, pues nos conduce al mundo de la saturación; si bien, ahora de forma más desgarrada, como si el sonido pugnara por salir de una cárcel, de un motivo que, cual fuerza de gravedad, lo atrapara e impeliera a volver sobre sí mismo, sin posibilidad de libertad ni desarrollo: como antes apuntaba, las claves políticas de una música en apariencia «pura» (como otrora se decía) son aquí tan poliédricas como polisémicas, y muy pertinentes para un tiempo de tanta supuesta libertad (siempre que no se nos exija el salto aterrador y abismático de abandonar el contacto ininterrumpido por medio de cualquiera de esas nuevas cárceles llamadas pantallas). El Solo XIV prosigue en esa línea de tensa saturación, desgarro y pulsión, mostrando otros sesgos, lecturas y perfiles del Solo VII, así como la gran capacidad de Galiana para jugar con motivos tan cercanos obteniendo una inagotable cantidad de nuevos e insospechados matices.
Tras haber transitado los saturados paisajes de las anteriores piezas, el Solo VI nos abisma a un trazo más largo y tendido, a la contemplación del sonido en la distancia, por medio del resplandor del multifónico y los armónicos, así como de las sombras que cromáticamente se van desgajando de las líneas principales. Es, por ello, que no se pueden obviar aquí las lecciones del Pierre Boulez de Dialogue de l’ombre double (1985), pieza originalmente escrita para clarinete que conoce versiones para saxofón y electrónica como las de Vincent David (æon AECD 0860). El sonido sinusoidal y ondulante de este Solo VI, sus improntas nuevamente electroacústicas, se ven abocadas, curiosamente, a un final que comporta un guiño melódico a través del cual Galiana rehúye cualquier cerrazón y encasillamiento estilístico, así como su enorme capacidad para sintetizar influencias y darle una altura artística personalizada. Es, por ello, que el paso al Solo XXIII vuelve a ser lógico y fluido, pues reincide en la exploración de esos sonidos en la distancia, si bien de forma más heterogénea, al adentrarse Galiana de nuevo en el trazo largo, pero con mayor motilidad y dispersión, volviendo a convocar ecos del jazz, así como su primordial desgarro: el canto de denuncia de otras latitudes también golpeadas por la historia, con su inherente virtuosismo e impronta de lo vocal en el instrumento, tan cargado de sensualidad.
Ya alcanzando el final de nuestro deambular por esta verdadera ágora del saxofón soprano que Josep Lluís Galiana nos ha regalado con su nuevo disco, escuchamos en el Solo XVIII un sonido metálico aún más extremo, de naturaleza cuasi electrónica, que muestra las tensiones más primordiales del sonido para brotar y evidenciarse, así como para tomar cuerpo y dibujar unos perfiles propios, una personalidad distinguible. Se trata de una pieza de unas calidades acústicas impactantes por su tensión y colores: un sonido que vuela sobre sí mismo descubriendo perfiles y texturas de forma continuamente renovada. De no saber que estamos escuchando un saxofón, por momentos sería complejo discernir de qué fuente instrumental se tratara.
Aunque, como al principio de esta reseña señalamos, Josep Lluís Galiana rehúye un orden creciente para disponer sus solos en este compacto, sí ha querido terminar el mismo por su pieza de numeración más alta, el Solo XXIV, una improvisación de apenas dos minutos desarrollada cual festín arcaico, irracional, bailable y obsesivo. Una vez más, estamos en esa plaza ecoica sobre la que convergen las reverberaciones de diferentes tiempos y espacios: los del jazz transatlántico y los de las culturas mediterráneas, unidas sus voces en una danza irrefrenable, aunque su final sea ligeramente tímido, cual regresando el sonido a una interioridad desde la que se preparase para, sin duda, futuros solos y nuevas metamorfosis en los registros de una familia de saxofones (¿qué nos ofrecerá Josep Lluís Galiana con un instrumento tan atractivo como el barítono?) de cuyas bondades sin duda seremos partícipes en un futuro quizás no muy lejano.
Las grabaciones de estos diecisiete solos fueron efectuadas a lo largo de los últimos dos años, a cargo del propio Josep Lluís Galiana, por lo que las tomas de sonido y su posterior edición reflejan minuciosamente su idea para cada una de estas piezas, siendo su presencia en nuestros equipos de música realmente consistente. Por lo que a la edición del compacto se refiere, ésta vuelve a ser en formato digipak, con unas breves notas en inglés, y la posibilidad de acceder a más detallados datos y textos a través de un código QR: opción que ya habíamos visto en más lanzamientos de Liquen Records y que ayuda a economizar las ediciones discográficas de los sellos más pequeños en estos tiempos tan complejos para la industria cultural, en general, y para la discográfica de música contemporánea, en particular. Sea como fuere, no tengo ninguna duda de que el valiente sello valenciano seguirá poniendo todo de su parte para continuar mostrándonos aventuras y ágoras musicales en nuevos registros de la familia del saxofón.
Este disco ha sido enviado para su recensión por Liquen Records
Antonio Martín, La muerte tenía un blog, martes, 4 de mayo de 2021
Antes de entrar en la paleta expresiva que supone Soprano Saxophone Solos de Josep Lluís Galiana os recomendaría pasaros por la reseña del anterior disco Tenor Saxophone Solos, y unidos ambos quizás seamos capaces de adentrarnos, machete en oreja, en esas inmensas junglas tribales sonoras formadas por el miasma acumulativo de saliva, bronce y sangre o lo que es lo mismo, y tal y como expresa fantásticamente el propio Josep, FRAGMENTOS e INTUICIÓN aliándose en impredecibles `soundscapes´ de luz, oscuridad… y a lo que yo añadiría REFLEJOS. Y no estoy hablando del reflejo del espejo sino de conceptos Junguianos como El Espejo y La Sombra.
En la Teoría de El Espejo de Jung se proyecta hacia el exterior de forma inconsciente una parte nuestra que en determinado momento podemos hacer consciente y ser capaces de captarlo… “Lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino” decía aquel. Luego tenemos La Sombra y el Arquetipo, ya imbuidos e inmersos en la totalidad del inconsciente. Pues bien, llevemos estos dos conceptos del Espejo y de la Sombra a la Improvisación libre y a ese diálogo íntimo de un músico experimentado con su instrumento.
Entonces, solo entonces, nosotros que estamos fuera (oyentes) quizás seamos capaces de dilucidar algo de esa conversación ancestral (casi telepática) que nos provoca sensaciones (Proyección) a pesar de partir de la más profunda Sombra del artista. Claro que la cosa se complica si metemos dentro al Inconsciente Colectivo porque de buen seguro Josep Lluís Galiana, en este fabuloso Soprano Saxophone Solos, está tocando/estimulando una parte muy enterrada que todos compartimos y que es `puro nudo nervioso´, anclada en la noche de los tiempos, y que a veces sale a relucir en forma de olores, tonos, timbres o expresiones. Recuerdos del pasado que surgen en el presente en modo futuro.
Entrando ya directamente en lo musical, me es imposible no establecer una conexión personal. Mis primeros acercamientos como oyente a ese particular sonido histriónico alto pero sinusoidal del soprano (no tengo ni la más remota idea de saxofones, pero da la impresión de que necesita el doble de capacidad pulmonar vital del intérprete) fueron con el My Favourite Things de John Coltrane, que por cierto a su vez resultaba la primera grabación de este con el soprano. Lo que sí sé por lecturas es que requiere de una enorme habilidad y control así que imagináos llevar sus letanías al campo de la Improvisación libre. Esa brutalífica manera de abordar Coltrane el estándard de Oscar Hammerstein II y Richard Rodgers es trance en estado puro. Puede durar un minuto y medio o dos Kali Yugas que nadie os quitará la sensación triposa de encontraros en un plano superior de la Realidad.
En varias sesiones que abarcan más de un año, Galiana se enfrenta a sus demonios en Liquen Studios y fruto de aquellas sesiones tenemos este maravilloso digipack que como siempre digo con este tipo de discos, son para momentos en que tengamos la receptividad a flor de piel (cuando mejor funcionan). 17 cortes de diversa duración conforman un todo de 50 minutos que se inicia con asordinadas y cortos fragmentos a penas atisbados de melodías. Desde un minimalismo abstracto casi Dadá, Galiana va haciendo cada vez más largos los fragmentos melódicos y permitiendo por tanto una mayor expresión completa del instrumento. Para decirlo de otra manera, el oyente tiene la sensación de ser un ente participativo y de completar mentalmente los patrones o puntos de anclaje que ofrece el artista. Si esto fuera una lámina de dibujar por puntos, nos habrían quitado algunos de ellos al azar pero sin alterar el resultado… cada uno va dando forma en su alambique mental al `todo´ propuesto.
Así, partes altísimas dialogan con esa calidez tan típica de un soprano en ebullición achicharrado mediante ráfagas cortas cercamas en sonido a dedos pulsando cuerdas de guitarra (impresionante el final del primer corte o «Solo II» / «Solo V»). Alucinante como se lleva a límites tan altos un flujo que casi parece transcurrir por el espectro bajo del instrumento; dicho de otra manera, como si un barítono se transformara en saxo alto. Un motivo melódico ya marcado con mucho espíritu Coltraniano (espiritual, evocador y flotante), y que en mayor o menor medida acaba repitiéndose en varios puntos del álbum, punto a favor en este tipo de trabajos… y es que Galiana tiene la virtud de convertir sus discos en solitario (o duetos) en algo atractivo al oído merced a un buen equilibrio entre esa aspereza imposible de la técnica (minuto 3 del «Solo X» en un ejercicio circular al más puro estilo Evan Parker o la altísima entrada agónica de «Solo IX», visceralmente broncíneo y casi industrial con atisbos de sus Electroacoustic Pieces) y el jugueteo alucinante que bordea la saeta en «Solo IV». De aquí al final prácticamente de todo, incluso un vibrátil mantra (¿de verdad no está cantando OM con el saxo?) en «Solo XI» por ejemplo o las sincopadas cerbatanas rumiantes de «Solo XXII».
Cuando llegues a estas líneas, Galiana se habrá sublimado en Sombra y habitará en tu inonsciente. Sus melodías al Soprano, magistralmente fragmentadas, se completarán al Otro lado del espejo con Tu Reflejo y dudarás si eres un producto de la intención, una intuición, o un experimento más de la Fuente de lo Sagrado cuyos caños riegan (en el caso de Galiana anegan) lo artístico. A un pasito de la locura pero siempre, siempre catártico Josep.
Minería sonora es un concepto que me ha gustado mucho para esta idea de la improvisación fuera de los cauces estrictos de estilos como el jazz o la música contemporánea.
Josep Lluís Galiana se sitúa fuera de estos dos paradigmas musicales y con su máquina extractiva busca nuevos materiales, nuevos minerales sonoros que se combinen con los tradicionales, pero que expandan el poder de las aleaciones del saxo soprano, líneas sonoras más quebradas y discontinuas, y en otras ocasiones con acercamientos a la voz humana, la cacofonía animal, la percusión que permite el propio instrumento y sus zapatas o el paso del aire por el instrumento alterando las posibilidades tímbricas del mismo con la ayuda de la cavidad bucal.
Lamentos, llamadas, silencios, gritos y susurros. Sonido instrumental ampliado a un nivel cercano a la idea futurista de sonido saturado de armónicos.
Excepcionales interpretaciones, pero a la vez alejadas del virtuosismo del “más difícil todavía” que a veces encontramos en este tipo de proyectos dirigidos a un nicho hasta ahora minoritario de la música actual, virtuosismo con causa, como me gusta decir.
Diecisiete temas, diecisiete solos que nos llevan a esos pozos de mineral sonoro con el que se construye una orfebrería musical de máxima calidad.
Esa impresión ya la tuve con TenorSaxophone Solos, también en Liquen Records, ahora da un paso adelante en complejidad y variedad sonora con un instrumento que a un servidor se le antoja más complicado que el saxo tenor. Encomiable esfuerzo.
Presentación del disco Soprano Saxophone Solos de Josep Lluís Galiana
Transcribimos en esta sección, dedicada a las publicaciones más o menos recientes, la presentación de este CD del improvisador y saxofonista Josep Lluís Galiana, que tuvo lugar en Valencia el pasado octubre.
Hace unas semanas Josep Lluís Galiana me pidió que le presentara su último disco. Como él seguidamente nos hará disfrutar con sus improvisaciones, para contrastar y como el que yo domino es la composición, pensé en «componer» y leer un texto, como si fuera una partitura. Sin embargo, Josep Lluís muy bien sabe, que también alguna vez he improvisado y me gusta mucho esta forma de hacer y escuchar la música. Crearemos así un fructífero diálogo entre ambas modalidades musicales. No nos olvidemos, que también Galiana no sólo es improvisador, sino también cuenta con varias composiciones, partituras gráficas y obra electrocústica. Además, añadiendo su prolífica carrera como escritor, editor, productor y un largo etc. Justamente el CD que presentamos hoy en Octubre2 es una muy buena muestra de la interdisciplinar y polifacética visión que tiene Josep Lluís de su trabajo cotidiano. Este CD manifiesta su incansable capacidad de trabajo y profundidad en todos los niveles. No sólo es él el creador e intérprete de su música, sino también quien la graba en su estudio, la edita y produce. Pero también quien la hace acompañar de un interesante texto propio, explicando el CD. Además de incluir en su interior un poema propio muy musical y fragmentado, escrito para la ocasión. Esto no quiere decir que Josep Lluís Galiana no cuenta con amigos y colaboradores, que podrían encargarse de estas tareas. Rápidamente se desmiente esta idea observando los más de 50 CDs que ha grabado a lo largo de más dos décadas con numerosos e importantes artistas. Pero, Soprano Saxophone Solos3es un CD integral, solitario y completo. Desde este planteamiento, Galiana puede trabajar todos los aspectos de la producción, aportándole un nivel de conciencia y conocimiento impresionantes. Podemos decir que intenta alcanzar la completa libertad y autogestión, que la división y la alienación del trabajo niegan.
Josep Lluís Galiana junto a Joan Gómez Alemany, quien lee el presente artículo que usted está leyendo ahora mismo
Debemos destacar también que nos encontramos ante el primer álbum solitario para saxofón soprano que se ha editado en España. Lo que nos demuestra la originalidad y tendencia pionera de Galiana. Uno de sus referentes internacionales y CD que tiene conexiones con Soprano Saxophone Solos es el disco Monoceros, del británico Evan Parker. Pero si coinciden en la modalidad instrumental, por otro lado encontramos marcadas diferencias. El primer CD está compuesto únicamente por 4 piezas que suman 40’21», siendo la duración de la pieza más larga 21’43» y la más corta 4’11». Galiana utiliza una estrategia muy diferente. Su CD contiene 17 piezas, con un total de 49’56», siendo la pieza más larga de 6’00» y la más corta de 1’15». Que nos explique él mismo su peculiar visión. Citemos ahora un párrafo de las notas que acompañan el disco: La idea de fragmentación está presente en mis procesos creativos, en mi forma de percibir y pensar lo cotidiano desde hace muchos años. Y sólo entiendo la improvisación desde la ausencia de intención en todo lo que intento hacer con los sonidos, dejando que la intuición coja las riendas de este deambular sin rumbo. Fue Walter Benjamin quien sustituyó la intención -que muere por la verdad- por el fragmento -aprovechado por la realidad. En cualquiera de los casos, hablamos de la intuición, siempre la intuición, el auténtico motor de la acción artística.
En el Hall del Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC) durante la presentación-concierto el 16-10-21
Y nosotros añadimos ahora: una intuición que desarticula las ideas preconcebidas. El saxofón de Galiana no tiene prejuicios, él crea en el instante, analiza los sonidos, eligiendo unos, rechazando otras. Siempre eligiendo el sonido más progresivo y más interesante, re-creándolo en nuevos contextos, arriesgados, frágiles, peligrosos, pero es este sonido lo que despierta nuestras ideas más loables. Ninguna complicidad, ninguna cesión, ninguna fácil y vulgar sensualidad. Un arte exigente que rechaza el hedonismo complaciente, dictado por la música publicitaria y del imperialismo pop. Porque en las manos y la mente de Josep Lluís Galiana, la música no sólo es música, se emoción sonora, reflexión, política. A diferencia de Parker, Galiana pertenece a una generación posterior, que tiene una tendencia más fuerte a mezclar y practicar simultáneamente muchos materiales y técnicas, sin encerrarse en una unitaria estética. Esto también se relaciona con su ya mencionada polifacética carrera, cruzando varias disciplinas para potenciar numerosas y originales posibilidades.
El saxofón, un reciente instrumento creado en la mitad del siglo XIX, asociado a las bandas y fuertemente conectado con las músicas comerciales y populares, en las manos de Galiana abra su espectro al infinito, potenciando los sonidos libres. La improvisación libre que Josep Lluís practica militantemente desde hace décadas nos despierta y nos permite hacer crítica y autocrítica de nuestra realidad conformista y tradicional. Además, el saxofón soprano, con su potencia de llegar a sonidos ultra agudos, nos reta a encontrar y disfrutar de los límites más extremos. Incluso llegando al dolor poético de nuestras posibilidades de audición, que dialécticamente, es un dolor que produce placer. Nuestro tímpano se siente consciente cuando choca con su imposibilidad de superarse. Estos sonidos agudos, que Galiana utilizará y caracterizan de manera particular el saxofón soprano, podemos asimilarlos a la estilización de un grito melódico. Tal vez es similar a una peligrosa alerta de guerra, que simultáneamente nos llena de una extática energía, obviamente hablando dentro de la metáfora artística. Sólo una música que rompe con las convenciones, como la libre improvisación, puede imbuirnos de pensamientos profundos y existenciales. La música de la convención sólo puede remitirnos a pensamientos mediocres. La poesía sonora de Josep Lluís Galiana no claudica, y aunque arriesgándose, no tiene miedo al error, ni a la imperfección y los supera para viajar más allá.
Junto a Galiana, Jorge Marredo Rosa masterizador de Soprano Saxophone Solos hablando sobre su experiencia al masterizar este CD
Soprano Saxophone Solos se inspira en las raíces del jazz, pero las transforma en una evolución irreconocible y sintetiza con todo su ancho bagaje musical y sonoro, músicas populares y músicas clásicas contemporáneas, a partes iguales. Además está todo presidido por un fuerte componente experimental y fundamentado en la creación electroacústica. Es un CD radical al utilizar un solo instrumento, sin acompañamiento. No un jazz fácil ni sencillo, que la letra y la melodía hacen todo el trabajo. Por el contrario, nos encontramos con un jazz progresivo, rompedor y original.
La vanguardia es el espíritu que nos reta a reinventarnos y no caer en conformismos reaccionarios. Pero si por su radicalidad, parece creada para una minoría intelectual, esta idea demuestra la falsa conciencia de quienes la proclaman. Las ideas más revolucionarias y complejas, son patrimonio de toda la humanidad. Es para ella esta música y la cultura que defiende. Para aquellos que estén dispuestos a romper las expectativas ordinarias, aquellos que quieran hacer un pulso retando el esfuerzo, aquellos que quieren disfrutar de las nuevas experiencias y progresar permanentemente. No se necesitan conocimientos previos ni bagaje académico. Sólo querer vivir con la mente siempre abierta, al acecho de todo lo que nos despierta la curiosidad y nos hace pensar y repensar nuestra contemporaneidad. La música de vanguardia es la metáfora del ser humano siempre en evolución y destruyendo la esclerosis de un pasado fosilizado. ¿No es ésta una actitud universal, que cualquier persona puede practicar? Lo único que se le exige al oyente es ser una persona comprometida, no importa si tiene formación o no la tiene. Y en su defensa, aún mejor podemos preguntarnos ¿No es el reconocimiento de nuestra ignorancia, enfrentarnos a una situación desconocida, el principio del conocimiento, el principio de querer seguir aprendiendo? Sólo una mente estereotipada pretende conocer la música, una mente dominada por las ideas más rancias, con unos oídos llenas de prótesis, totalmente desgastadas por la monotonía de la convención; cuando lo que escuchan estos oyentes realmente es una música muerta, una mercancía o el producto de una cultura en decadencia.
La música viva, la música del presente, la música que no se deja atrapar, ni dominar, esa es la música de Josep Lluís Galiana. Una música libre, que incluso no cede a la eternidad de la escritura. Porque la improvisación nos hace pensar la caducidad de todo lo existente. Esta es realmente la única eterna verdad. Por todo esto, ya ha llegado el momento y el fugaz instante en que Josep Lluís nos haga disfrutar y reflexionar con su poesía sonora.
La presentación-concierto se puede ver y escuchar de forma completa en este enlace. Más información sobre el CD en Liquen Records.
Notas
^ La presentación original se realizó en valenciano, aquí se presenta el texto traducido al castellano.
Cuando pensamos en el saxofón soprano, generalmente imaginamos un instrumento melódico: ya sea dentro del cuarteto de saxofones, en una obra solo o en otra formación musical. Ahora bien, en este nuevo disco que nos presenta Josep Lluís Galiana, titulado Soprano Saxophone Solos, nos vamos a encontrar algo completamente fuera de lo común y muy diferente de lo que se suele esperar de este instrumento.
Este trabajo discográfico está compuesto por diecisiete improvisaciones al saxofón soprano solo en las que Josep Lluís Galiana, autor de las mismas, busca sin límites nuevos espacios tímbricos. La improvisación es uno de los recursos más utilizados para descubrir e inventar nuevas sonoridades con el instrumento. En este caso, el autor explora una infinidad de recursos tímbricos, dinámicos y conceptuales destacando, en particular, el uso de sonidos multifónicos presentes de una manera u otra en cada uno de los solos. Resalta, a la vez, la flexibilidad y la maleabilidad del saxofón soprano: en ocasiones nos parece estar escuchando otro instrumento musical (al inicio del Solo XVIII parece que esté sonando una armónica).
Aunque el disco carece de variedad al tratarse únicamente de solos e improvisaciones, Josep Lluís se mantiene fiel al hilo conductor que presenta, mostrando una especie de continuación de su anterior álbum Tenor Saxophone Solos, publicado en 2018. En palabras del autor, ‘la idea de fragmentación está presente en mis procesos creativos, en mi forma de percibir y pensar lo cotidiano desde hace muchos años’. Por este motivo, y al tratarse exclusivamente de improvisaciones, cada uno de los solos reflejan la pura esencia de la expresión más profunda y auténtica de Josep Lluís Galiana en el momento de la grabación.
Sin duda alguna, este álbum inédito es una oportunidad para experimentar nuevas sensaciones sonoras que el oído humano no está acostumbrado a percibir.
Parcours: NOVES TRADICIONS. Obres de Voro Garcia, Joan Gómez Alemany i Marc Garcia Vitòria. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-2685-2020 — LRCD018. PVP: 18€
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NOVES TRADICIONS
Música contemporània valenciana per a saxofon, percussió i electrònica interpretada per PARCOURS
( versión en castellano abajo & english version below )
Aquesta producció reuneix per primera vegada diverses obres de tres compositors valencians —Marc Garcia Vitòria, Voro Garcia i Joan Gómez Alemany— interpretades pel grup PARCOURS i es basa en dues idees fonamentals: la unió de la música «tradicional» des d’un llenguatge contemporani junt a la música més «tecnològica i de nova creació» a través del so electrònic. La primera idea es veu reflectida en els dos duets del disc. En el primer d’ells, Immagine sonora di Tarab II (dedicat a PARCOURS), explica el seu compositor en les notes de la partitura: «El terme Tarab (en àrab «arravatament», també «estat extàtic», «embadaliment místic») va donar origen a la paraula trobador. Tarab s’emprava en al-Andalus per designar el cant. No es tracta d’una recreació sonora de temps i espais passats, presos en aquest cas de la cultura àrab. […] Es tracta de desenvolupar una gramàtica que té a la perspectiva acústica com a tema central i crear un paisatge sonor en contínua «evolució». Dit d’una altra manera, l’elaboració d’un discurs sonor a través de la deconstrució d’un altre. Sense ànim de literalitat, més aviat com una font d’inspiració que, en el resultat sonor final, pot diferir completament de l’estímul primari.»
Per altra banda i també des d’un plantejament similar, el segon duet es titula Azhan (encarregat per i dedicat a PARCOURS). Dividit en dues parts relacionades parteix, com l’obra anterior, d’una música «tradicional» sense voler recrear aquesta, per poder reflexionar des de la contemporaneïtat. La font d’inspiració és un viatge a Terra Santa que va realitzar el compositor entre finals del 2017 i inicis del 2018, poc després de la Tercera Intifada. Allà vaig poder apreciar la mixtura cultural de les tres religions monoteistes (islam, judaisme i cristianisme) en la seua convivència i tensió. L’obra s’inspira sobretot en el cant àrab, però també en una relectura del instrument jueu xofar, de la mateixa manera que en la sonoritat de la campana associada a les esglésies cristianes. Tot i que aquests elements sonors són un punt de partida, les noves tècniques instrumentals i la improvisació tenen un paper molt important.
Al mateix temps, les dues peces per a instrument solista i electrònica aprofundeixen sobre la idea de la tecnologia aplicada al procés musical. La primera d’elles, The P Project (dedicat a Adrien Lajoumard i escrita a l’IRCAM) du a terme una forta simbiosi del so acústic del saxofon amb el so d’origen electrònic, retro-alimentant-se mútuament. L’obra es una espècie de simulació d’un conjunt de jazz en el que els sons del saxofon recreen els rols que podrien tindre una bateria o un baix, i l’electrònica està programada per a que reaccione al que seria una «improvisació escrita per a saxofon».
En refeèrencia a la segona obra solista, Microscopi 2b (dedicada a Miquel Vich), la transparència de la seua escriptura ens permet apreciar l’evolució de les cèl·lules rítmiques i els motius de manera quasi científica. A la vegada, aquestes miniatures formants són sintetitzades per l’electrònica en camps sonors que les engloben i fusionen en un gran conjunt. Totes les obres incloses (que han estat enregistrades per primera vegada en un CD per PARCOURS) volen crear una original integració de temps, tecnologies, cultures i llenguatges sonors, des de la visió local d’uns compositors valencians que es relacionen igualment amb allò global (unió que conforma el que recentment s’ha anomenat com a «glocal»). Així confrontar i veure quins són els punts d’unió entre dues idees a priori antagòniques, com és el cas de «tradició» i «modernitat».
helena otero correa (saxofons) · PARCOURS · miquel vich vila (percussions)
Parcours
Notes a les obres
1 Immagine sonora di Tarab 2 (2006, rev. 2020)– saxofon soprano i percussió – Voro García. Com diu el compositor a les notes de la partitura: “El terme Tarab (en àrab ‘arravatament’, també ‘estat extàtic’, ‘embadaliment místic’) va donar origen a la paraula trobador. Tarab s’emprava en al-Andalus per designar el cant. No es tracta d’una recreació sonora de temps i espais passats, presos en aquest cas de la cultura àrab. […] Es tracta de desenvolupar una gramàtica que té a la perspectiva acústica com a tema central i crear un paisatge sonor en contínua ‘evolució’. Dit d’una altra manera, l’elaboració d’un discurs sonor a través de la deconstrució d’un altre. Sense ànim de literalitat, més aviat com una font d’inspiració que, en el resultat sonor final, pot diferir completament de l’estímul primari.” La primera versió d’aquesta obra està dedicada a Marcus Weiss i Christian Dierstein. La segona versió que s’inclou en aquest CD a PARCOURS.
2 Azhan I (2018) – saxofon alt i percussió – Joan Gómez Alemany. Azhan és la fórmula que es fa servir en l’Islam per convocar els fidels a l’oració. Usualment la recita el muetzí des del minaret de la mesquita. Esta obra parteix d’una música “tradicional” sense voler recrear aquesta, per poder reflexionar des de la contemporaneïtat. La font d’inspiració d’aquest treball és un viatge a Terra Santa que va realitzar el compositor, entre finals del 2017 i inicis del 2018, poc després de la Tercera Intifada. Allà va poder apreciar la mixtura cultural de les tres religions monoteistes (islam, judaisme i cristianisme) en la seua convivència i tensió. L’obra s’inspira sobretot en el cant àrab, però també en una relectura del instrument jueu xofar, de la mateixa manera que en la sonoritat de la campana associada a les esglésies cristianes. Tot i que aquests elements sonors són un punt de partida, les noves tècniques instrumentals i la improvisació tenen un paper molt important. Aquesta obra ha estat escrita expressament i dedicada a PARCOURS.
3 Azhan II (2018) – saxofon alt i percussió – Joan Gómez Alemany. Segon moviment de l’obra anterior que també pot interpretar-se de forma aïllada. En aquest segon moviment destaca una part improvisada pel saxofon a partir d’unes fórmules, que el relaciona amb les practiques no escrites de la tradició àrab i altres músiques no escrites.
4 The P Project (2010) – saxofon baríton i electrònica – Marc Garcia Vitòria. Peça escrita durant el Cursus 1 al IRCAM dedicada a Adrien Lajoumard, du a terme una forta simbiosi del so acústic del saxofon amb el so d’origen electrònic, retro-alimentant-se mútuament. L’obra es una espècie de simulació d’un conjunt de jazz en el qual els sons del saxofon recreen els rols que podrien tindre una bateria o un baix, i l’electrònica està programada per a que reaccione al que seria una “improvisació escrita per a saxofon”.
5 Microscopi 2b (2008, rev. 2020) – percussió i electrònica – Marc Garcia Vitòria. La transparència de la seua escriptura ens permet apreciar l’evolució de les cèl·lules rítmiques, creades a partir del tradicional Bolero de L’Alcúdia, i els motius de manera quasi científica. A la vegada, aquestes miniatures formants són sintetitzades per l’electrònica en camps sonors que les engloben i fusionen en un gran conjunt. Aqueta obra està dedicada a Miquel Vich, percussionista de PARCOURS.
BioGrafies
Voro Garcia (Sueca, València, 1970), titulat en diferents especialitats musicals, amplia la seua formació amb Mauricio Sotelo i José Manuel López, entre altres. Doctor en Música per l’UPV. Ha rebut encàrrecs de diferents institucions i intèrprets com l’INAEM, JONDE, CDMC, IVC, Auditorio Nacional, Festclásica, Ensems, Mixtur, Ascolta Ensemble o Ministeri de Cultura Francès. Entre els guardons aconseguits destaca el Premi de l’Institut Nacional de la Joventut (2004). Les seues obres han sigut interpretades en diferents festivals per prestigiosos intèrprets i grups. Fundador i creador de l’Ensemble Espai Sonor. en 2003. En la seua faceta de director, ha realitzat l’estrena absoluta i/o en Espanya de multitut d’obres. Compositor resident del Grup Instrumental (2001-02), JONDE (2006-07), MNCARS (2009), JOGV (2009-10), SOMELGRUP (2013), SBALZ (2018) i AGORA (2019). Director artístic de la Mostra Sonora de Sueca (2005-2017). En l’actualitat és catedràtic de composició al Conservatori Superior de Música de València i director artístic d’Ensems. Més informació en: http://www.vorogarcia.com/es/
Joan Gómez Alemany (València, 1990) inicia els seues estudis de composició amb Oliver Rappoport en el Conservatori de Liceu i continua en la Kunstuniversität Graz amb Clemens Gadenstätter i Franck Bedrossian, on finalitza el grau en composició, el máster de composició i màster d’òpera i tratre-musical. També és graduat en piano i llicenciat en Belles Arts per la UPV. Ha rebut classes individuals dels compositors com Mark André, Pierluigi Billone, Raphaël Cendo, Brian Ferneyhough, Ashley Fure, Alberto Posadas, Stefan Prins, Yann Robin, Rebecca Saunders i Mauricio Sotelo entre d’altres. Ha rebut encàrrecs de festivals com Impuls, Ensems, Internationales Musikinstitut Darmstadt i l’Horta Sonora. Les seues obres s’han estrenat en altres festivals com reMusik (Sant Petersburg) Mixtur (Barcelona), Manifeste-IRCAM (París), etc. La seua música ha estat interpretat per orquestres com la SWR i JOGV i per Ensembles i solistes com Multilatérale, Nikel, Adapter, Schallfed, PARCOURS, Container, BCN216, Josep Lluís Galiana, Arturo Barba Sevillano, etc. S’ha retransmès per la ràdios de la À Punt, ORF, SWR, UNDAE Círculo Bellas Artes entre altres. Actualment es troba composant una òpera de cambra que s’estrenarà en l’Òpera de Graz (Àustria) el 2022 baix la direcció de Beat Furrer.
Marc Garcia Vitòria (Castelló de Rugat, 1985), estudia al Conservatori Professional d’Ontinyent, a l’Esmuc de Barcelona, a la HEM de Ginebra i a l’Ircam de París. Desenvolupa una carrera de compositor a nivell europeu, que li ha valgut premis com el de la Fundació SGAE i la Universitat d’Aberdeen, i encàrrecs de diverses orquestres i grups com la BBC Scottish Symphony Orchestra, l’Ensemble Intercontemporain o l’Ernst von Siemens Musikstiftung. Després de ser assistent de composició i professor de contrapunt a la HEM de Ginebra, i professor de composició al Conservatori Superior de Música d’Alacant, actualment és professor de composició i orquestració al Conservatori Superior de Música de València. Més informació en: https://garcia-vitoria.com/
PARCOURS, format per Helena Otero Correa (saxos) i Miquel Vich Vila (percussió), neix de la voluntat de crear una proposta artística amb un marcat caràcter expressiu i innovador. Els programes que s’aborden aspiren a ser tota una experiència sonora per al públic, un desafiament per als intèrprets i una oportunitat per donar veu a nous compositors.
El grup es forma durant l’etapa d’estudis dels seus components a l’ESMUC i des de 2014 ha participat en les edicions de 2015 i 2017 del festival internacional de música contemporània IMPULS (Graz, Àustria) on s’han format amb el prestigiós grup de cambra Trio Accanto (Marcus Weiss, Christian Dierstein i Nicholas Hodge), han estat finalistes del Tribuna Sax Ensemble, tocant en els festivals de música de Tres Cantos 2018 i el festival Música para el Tercer Milenio 2018, i han participat al Festival Barcelona Modern 2019.
Apassionats de les músiques de nova creació i de la música de cambra, els membres de PARCOURS formen part d’altres projectes i ensembles (FRAMES PERCUSSION, Duo Dimensiones, Crossing Lines ensemble, asLan ensemble, etc.), cosa que els ha portat a tocar en importants cicles i festivals com l’Ensems de València, “Jóvenes Intérpretes” de la Fundación Juan March de Madrid, Prototype VI de la Foundation Royaumont de París o Sampler Sèries de Barcelona.
Les ganes d’explorar altres possibilitats expressives i de comunicació més enllà del format de concert ha portat el grup a crear l’espectacle [IM]Perceptions que han tocat en els festivals Detours de Babel de 2018 (Grenoble) i What’s Up? 2019 (Lió), a participar en el cicle «Música i Cinema» (2018) del Prat de Llobregat col·laborant amb l’artista «c r n d s» o ha ofert un taller/concert sobre noves músiques al Conservatori Professional de Música de Lugo el 2017.
Els membres del grup han treballat amb compositors i compositores d’àmbit nacional i internacional com són Pablo Carrascosa, Joan Gómez Alemany i Manuel Rodríguez-Valenzuela (València); Gemma Rodríguez, Gerard Valverde Ros, Luis Codera Puzo (Catalunya); Núria Giménez-Comas, Hèctor Parra i Sirah Martínez (Catalunya/França); Rocío Cano Valiño i Demian Rudel Rey (Argentina/França), Philippe Hurel (França), Rebecca Saunders (UK), Elena Rykova (EEUU/Rússia) o Alberto Bernal i Jose Manuel López-López (Madrid).
VERSIÓN EN CASTELLANO
NOVES TRADICIONS
Música contemporánea valenciana para saxofón, percusión y electrónica interpretada por PARCOURS
Esta producción reúne por primera vez varias obras de tres compositores valencianos interpretadas por el grupo PARCOURS y se basa en dos ideas fundamentales: la unión de la música «tradicional» desde un lenguaje contemporanio junto con la música más «tecnológica y de nueva creación» a través del sonido electrónico. La primera idea se ve reflejada en los dos duos del disco. En el primero de ellos, Immagine sonora di Tarab II (dedicado a PARCOURS), explica su compositor en las notas de la partitura: » El término Tarab (en árabe «arrebato», también «estado extático», «embeleso místico»), dio origen a la palabra trovador. Tarab se empleaba en al-Andalus para designar el canto. No se trata de una recreación sonora de tiempos y espacios pasados, tomados en este caso de la cultura árabe. […] Se trata de desarrollar una gramática que tiene a la perspectiva acústica como tema central y crear un paisaje sonoro en continua “evolución”. Dicho de otro modo, la elaboración de un discurso sonoro a través de la deconstrución de otro. Sin ánimo de literalidad, más bien como una fuente de inspiración que, en el resultado sonoro final, puede diferir completamente del estímulo primario.» Por otra parte, el segundo dúo se titula Azhan (encargado por y dedicado a PARCOURS). Dividido en dos partes relacionadas, que como la obra anterior también parte de una música «tradicional» sin querer recrear esta, para poder reflexionar desde la contemporaneidad. La fuente de inspiración de este trabajo es un viaje a Tierra Santa que realizó el compositor, entre finales del 2017 e inicios del 2018, poco después de la Tercera Intifada. Allí pudo apreciar la mixtura cultural de las tres religiones monoteístas (islam, judaísmo y cristianismo) en su convivencia y tensión. La obra se inspira sobre todo en el canto árabe, pero también en una relectura del instrumento judío shofar, del mismo modo que en la sonoridad de la campana asociadas a las iglesias cristianas. Aunque estos elementos sonoros son un punto de partida, las nuevas técnicas instrumentales y la improvisación tienen un papel muy importante. Por otra parte, las dos piezas para instrumento solista y electrónica profundizan sobre la idea de la tecnología aplicada al proceso musical. La primera de ellas, The P Project (dedicada a Adrien Lajoumard y escrita en el IRCAM), lleva a cabo una fuerte simbiosis del sonido acústico del saxofón con el sonido de origen electrónico, retro-alimentándose mutuamente. La obra es una especie de simulación de un conjunto de jazz en el que los sonidos del saxofón recrean los roles que podrían tener una batería o un bajo, y la electrónica está programada para que reaccione a lo que sería una «improvisación escrita para saxofón». En referencia a la segunda obra solista, Microscopio 2b (dedicada a Miquel Vich), la transparencia de su escritura nos permite apreciar la evolución de las células rítmicas, creadas a partir del tradicional Bolero de Alcudia, y los motivos de manera casi científica. A la vez, estas miniaturas formantes son sintetizadas por la electrónica en campos sonoros que las engloban y fusionan en un gran conjunto. Todas las obras incluidas (que han sido grabadas por primera vez en un CD por PARCOURS) quieren crear una original integración de tiempos, tecnologías, culturas y lenguajes sonoros, desde la visión local de unos compositores valencianos que se relacionan igualmente con lo global (unión que conforma lo que recientemente se ha denominado como «glocal»). Así confrontar y ver cuáles son los puntos de unión entre dos ideas a priori antagónicas, como es el caso de «tradición» y «modernidad».
Joan Gómez Alemany
Notas a las obras
1 Immagine sonora di Tarab II (2006, rev. 2020) – saxofón soprano y percusión – Voro Garcia. Como dices el compositor a las notas de la partitura: «El término Tarab (en árabe ‘arrebato’, también estado extático’,’embeleso místico’) dio origen a la palabra trovador. Tarab se empleaba en al-Andalus para designar el canto. No se trata de una recreación sonora de tiempos y espacios pasados, tomados en este caso de la cultura árabe. […] Se trata de desarrollar una gramática que tiene la perspectiva acústica como tema central y crear un paisaje sonoro en continua ‘evolución’. Dicho de otro modo, la elaboración de un discurso sonoro a través de la deconstrución de otro. Sin ánimo de literalidad, más bien como una fuente de inspiración que, en el resultado sonoro final, puede diferir completamente del estímulo primario.» La primera versión de esta obra está dedicada a Marcus Weiss y Christian Dierstein. La segunda versión que se incluye en este CD a PARCOURS.
2 Azhan I (2018) – saxofón alto y percusión – Joan Gómez Alemany. Azhan es la fórmula que se utiliza en el Islam para convocar a los fieles a la oración. Usualmente la recita el muecín desde el minarete de la mezquita. Esta obra parte de una música «tradicional» sin querer recrear esta, para poder reflexionar desde la contemporaneidad. La fuente de inspiración de este trabajo es un viaje a Tierra Santa que realizó el compositor, entre finales del 2017 e inicios del 2018, poco después de la Tercera Intifada. Allí pudo apreciar la mixtura cultural de las tres religiones monoteístas (islam, judaísmo y cristianismo) en su convivencia y tensión. La obra se inspira sobre todo en el canto árabe, pero también en una relectura del instrumento judío shofar, del mismo modo que en la sonoridad de la campana asociada a las iglesias cristianas. Aunque estos elementos sonoros son un punto de partida, las nuevas técnicas instrumentales y la improvisación tienen un papel muy importante. Esta obra ha sido escrita expresamente y dedicada a PARCOURS.
3 Azhan II (2018) – saxofón alto y percusión – Joan Gómez Alemany. Segundo movimiento de la obra anterior que también puede interpretarse de forma aislada. En este segundo movimiento destaca una parte improvisada por saxofón a partir de unas fórmulas, que lo relaciona con las prácticas no escritas de la tradición árabe y otras músicas no escritas.
4 The P Project (2010) – saxofón barítono y electrónica – Marc Garcia Vitoria. Pieza escrita durante el Cursus 1 al IRCAM dedicada a Adrien Lajoumard, lleva a cabo una fuerte simbiosis del sonido acústico del saxofón con el sonido de origen electrónico, retro-alimentándose mutuamente. La obra es una especie de simulación de un conjunto de jazz en el que los sonidos del saxofón recrean los roles que podrían tener una batería o un bajo, y la electrónica está programada para que reaccione a lo que sería una «improvisación escrita para saxofón».
5 Microscopio 2b (2008, rev. 2020) – percusión y electrónica – Marc Garcia Vitoria. La transparencia de su escritura nos permite apreciar la evolución de las células rítmicas, creadas a partir del tradicional Bolero de Alcudia, y los motivos de manera casi científica. A la vez, estas miniaturas formantes son sintetizadas por la electrónica en campos sonoros que las engloban y fusionan en un gran conjunto. Esta obra está dedicada a Miquel Vich, percusionista de PARCOURS.
BioGrafías
Voro Garcia (1970, Sueca), titulado en diferentes especialidades musicales. Amplía su formación con Mauricio Sotelo y José Manuel López, entre otros. Doctor en Música por la UPV. Ha recibido encargos de diferentes instituciones e intérpretes, como INAEM, JONDE, CDMC, IVC, Auditorio Nacional, Festclásica, Ensems, Mixtur, Ascolta Ensemble o Ministerio de la Cultura Francés. Entre los galardones obtenidos destaca el premio del Instituto Nacional de la Juventud (2004). Sus obras han sido interpretadas en diferentes festivales por prestigiosos intérpretes y grupos. Fundador y creador del Ensemble Espai Sonor en 2003. En su faceta de director ha realizado el estreno absoluto y/o en España de multitud de obras. Compositor residente del Grup Instrumental (2001/02), JONDE (2006/07), MNCARS (2009), JOGV (2009/10), SOMELGRUP (2013), SBALZ (2018) y AGORA (2019). Director artístico de la Mostra Sonora de Sueca (2005-2017). En la actualidad es catedrático de composición en el Conservatorio Superior de Música de València y director artístico de Ensems. Más información en: http://www.vorogarcia.com/
Joan Gómez Alemany (1990, Valencia), inicia sus estudios de composición con Oliver Rappoport en el Conservatorio de Liceu y continúa en la Kunstuniversität Graz con Clemens Gadenstätter y Franck Bedrossian, donde finaliza el grado en composición, el máster de composición y máster de ópera y teatro-musical. También es graduado en piano y licenciado en Bellas Artes por la UPV. Ha recibido clases individuales de los compositores como Mark André, Pierluigi Billone, Raphaël ceniza, Brian Ferneyhough, Ashley Fure, Alberto Posadas, Stefan Prins, Yann Robin, Rebecca Saunders y Mauricio Sotelo entre otros. Ha recibido encargos de festivales como Impuls, Ensems, Internationales Musikinstitut Darmstadt y l’Horta Sonora. Sus obras se han estrenado en otros festivales como reMusik (San Petersburgo) Mixtur (Barcelona), Manifieste-IRCAM (París), etc. Su música ha sido interpretado por orquestas como la SWR y JOGV y por Ensembles y solistas como Multilatérale, Nikel, Adapter, Schallfed, PARCOURS, Container, BCN216, Josep Lluís Galiana, Arturo Barba Sevillano, etc. Se ha retransmitido por la radios de la À Punto, ORF, SWR, UNDAE Círculo Bellas Artes entre otras. Actualmente se encuentra componiendo una ópera de cámara que se estrenará en la Ópera de Graz (Austria) en 2022 bajo la dirección de Beat Furrer.
Marc Garcia Vitòria (1985, Castelló de Rugat), estudia en el Conservatorio Profesional de Ontinyent, en la Esmuc de Barcelona, en la HEM de Ginebra y al Ircam de París. Desarrolla una carrera de compositor a nivel europeo, que le ha valido premios como el de la Fundación SGAE y la Universidad de Aberdeen, y encargos de varias orquestas y grupos como la BBC Scottish Symphony Orchestra, el Ensemble Intercontemporain o el Ernst von Siemens Musikstiftung. Tras ser asistente de composición y profesor de contrapunto a la HEM de Ginebra, y profesor de composición en el Conservatorio Superior de Música de Alicante, actualmente es profesor de composición y orquestación en el Conservatorio Superior de Música de Valencia. Más información en: https://garcia-vitoria.com/
PARCOURS, formado por Helena Otero Correa (saxos) y Miquel Vich Vila (percusión), nace de la voluntad de crear una propuesta artística con un marcado carácter expresivo e innovador. Los programas que abordan aspiran a ser toda una experiencia sonora para el público, un desafío para los intérpretes y una oportunidad para dar voz a nuevos compositores. El grupo se forma durante la etapa de estudios de sus componentes en la ESMUC y desde 2014 ha participado en las ediciones de 2015 y 2017 del festival internacional de música contemporánea IMPULS (Graz, Austria) donde se han formado con el prestigioso grupo de cámara Trío Accanto (Marcus Weiss, Christian Dierstein y Nicholas Hodge), han sido finalistas del Tribuna Sax Ensemble, tocando en los festivales de música de Tres Cantos 2018 y el festival música para el Tercer Milenio 2018, y han participado en el Festival Barcelona Moderno 2019. Apasionados de las músicas de nueva creación y de la música de cámara, los miembros de PARCOURS forman parte de otros proyectos y ensembles (FRAMES PERCUSSION, Duo Dimensiones, Crossing Lines ensemble, Aslan ensemble, etc.), lo que les ha llevado a tocar en importantes ciclos y festivales como el Ensems de Valencia, «Jóvenes Intérpretes» de la Fundación Juan March de Madrid, Prototype VI de la Foundation Royaumont de París o Sampler Series de Barcelona. Las ganas de explorar otras posibilidades expresivas y de comunicación más allá del formato de concierto ha llevado al grupo a crear el espectáculo [IM] Perceptions que han tocado en los festivales Detours de Babel de 2018 (Grenoble) y What ‘s Up? 2019 (Lyon), a participar en el ciclo «Música y Cine» (2018) de El Prat colaborando con el artista «crnds» o ha ofrecido un taller / concierto sobre nuevas músicas en el Conservatorio Profesional de Música de Lugo el 2017. Los miembros del grupo han trabajado con compositores y compositoras de ámbito nacional e internacional como son Pablo Carrascosa, Joan Gómez Alemany y Manuel Rodríguez-Valenzuela (Valencia); Gemma Rodríguez, Gerard Valverde Ros, Luis Codera Puzo (Cataluña); Nuria Giménez-Comas, Héctor Parra y Sirah Martínez (Cataluña / Francia); Rocío Cano Valiño y Demian Rudel Rey (Argentina / Francia), Philippe Hurel (Francia), Rebecca Saunders (UK), Elena Rykov (EEUU / Rusia) o Alberto Bernal y José Manuel López-López (Madrid).
ENGLISH VERSION
NOVES TRADICIONS
Contemporary Valencian music for saxophone, percussion and electronics performed by PARCOURS
This production brings together for the first time several works by three Valencian composers performed by the PARCOURS group and is based on two fundamental ideas: the union of «traditional» music from a contemporary language together with the most «technological and new music» through electronic sound. The first idea is reflected in the two duos on the album. In the first of them, Immagine sonora di Tarab II (dedicated to PARCOURS), the composer explains in the notes of the score: «The term Tarab (in Arabic «rapture», also «ecstatic state»,»mystical rapture»), gave rise to the word troubadour. Tarab was used in al-Andalus to designate the song. It is not a sound recreation of past times and spaces, taken in this case from Arab culture. […] It is about developing a grammar that has the acoustic perspective as its central theme and creates a soundscape in continuous “evolution.” In other words, the elaboration of a sound discourse through the deconstruction of another. Without the intention of literality, rather as a source of inspiration that, in the final sound result, can be completely different from the primary stimulus.» On the other hand, the second duo is titled Azhan (commissioned by and dedicated to PARCOURS). Divided into two related parts, which, like the previous work, also start from a «traditional» music without wanting to recreate it, to be able to reflect from contemporary times. The source of inspiration for this work is a trip to the Holy Land that the composer made, between late 2017 and early 2018, shortly after the Third Intifada. There he was able to appreciate the cultural mixture of the three monotheistic religions (Islam, Judaism and Christianity) in their coexistence and tension. The work is inspired above all by Arabic singing, but also by a rereading of the Jewish instrument shofar, in the same way as by the sonority of the bell associated with Christian churches. Although these sound elements are a starting point, new instrumental techniques and improvisation play a very important role. On the other hand, the two pieces for soloist and electronic instrument delve into the idea of technology applied to the musical process. The first of them, The P Project (dedicated to Adrien Lajoumard and written at IRCAM), carries out a strong symbiosis of the acoustic sound of the saxophone with the sound of electronic origin, mutually feeding back. The work is a kind of simulation of a jazz ensemble in which the sounds of the saxophone recreate the roles that a drums or bass could have, and the electronics are programmed to react to what would be an «improvisation written for saxophone». In reference to the second solo work, Microscopio 2b (dedicated to Miquel Vich), the transparency of his writing allows us to appreciate the evolution of the rhythmic cells, created from the traditional Bolero of Alcudia, and the motifs in an almost scientific way. At the same time, these formative miniatures are synthesized by electronics in sound fields that encompass them and fuse them into a great whole. All the works included (which have been recorded for the first time on a CD by PARCOURS) want to create an original integration of times, technologies, cultures and sound languages, from the local vision of some Valencian composers who are also related to the global (union which makes up what has recently been called «glocal»). Thus, to confront and see what are the points of union between two antagonistic a priori ideas, as is the case of «tradition» and «modernity».
Joan Gómez Alemany
Program notes
1 Immagine sonora di Tarab II (2006, rev. 2020) – soprano saxophone and percussion – Voro Garcia. the composer explains in the notes of the score:: «The term Tarab (in Arabic ‘rapture’, also ‘ecstatic state’,’mystical rapture’) gave rise to the word troubadour. Tarab was used in al-Andalus to designate the song. It is not about a sound recreation of past times and spaces, taken in this case from Arab culture. […] It is about developing a grammar that has the acoustic perspective as its central theme and creating a continuous soundscape ‘evolution’. In other words, the elaboration of a sound discourse through the deconstruction of another. Without the intention of literality, rather as a source of inspiration that, in the final sound result, may completely differ from the primary stimulus.» The first version of this work is dedicated to Marcus Weiss and Christian Dierstein. The second version that is included in this CD to PARCOURS.
2 Azhan I (2018) – alto saxophone and percussion – Joan Gómez Alemany. Azhan is the formula used in Islam to summon the faithful to prayer. It is usually recited by the muezzin from the minaret of the mosque. This work starts from a «traditional» music without wanting to recreate this, to be able to reflect from the contemporaneity. The source of inspiration for this work is a trip to the Holy Land that the composer made, between late 2017 and early 2018, shortly after the Third Intifada. There he was able to appreciate the cultural mixture of the three monotheistic religions (Islam, Judaism and Christianity) in their coexistence and tension. The work is inspired above all by Arabic singing, but also by a rereading of the Jewish instrument shofar, in the same way as by the sonority of the bell associated with Christian churches. Although these sound elements are a starting point, new instrumental techniques and improvisation play a very important role. This work has been expressly written and dedicated to PARCOURS.
3 Azhan II (2018) – alto saxophone and percussion – Joan Gómez Alemany. Second movement of the previous work that can also be interpreted alone. In this second movement, a part improvised by saxophone based on formulas stands out, which relates it to the unwritten practices of the Arab tradition and other unwritten music.
4 The P Project (2010) – baritone and electronic saxophone – Marc Garcia Vitoria. Piece written during Cursus 1 at IRCAM dedicated to Adrien Lajoumard, it carries out a strong symbiosis of the acoustic sound of the saxophone with the sound of electronic origin, feeding back each other. The work is a kind of simulation of a jazz ensemble in which the sounds of the saxophone recreate the roles that a drums or bass could have, and the electronics are programmed to react to what would be an «improvisation written for saxophone».
5 Microscopio 2b (2008, rev. 2020) – percussion and electronics – Marc Garcia Vitoria. The transparency of his writing allows us to appreciate the evolution of the rhythmic cells, created from the traditional Bolero of Alcudia, and the motifs in an almost scientific way. At the same time, these formative miniatures are synthesized by electronics in sound fields that encompass them and fuse them into a great whole. This work is dedicated to Miquel Vich, PARCOURS percussionist.
BioGraphies
Voro Garcia (1970, Sueca), graduated in different musical specialties. He attended master classes of composition with Mauricio Sotelo and José Manuel López, among others. Doctor of Music from the Polytechnic University of Valencia (UPV). He has been commissioned by different institutions and interpreters, such as INAEM, JONDE, CDMC, IVC, Auditorio Nacional, Festclásica, Ensems Mixtur, Ascolta Ensemble or Ministère de la Culture et de la Communication French. Award from the National Youth Institute (2004). His works have been performed in different festivals by prestigious performers and groups. Founder and creator of the Ensemble Espai Sonor in 2003. In his role as director has made the absolute premiere and / or in Spain of many works. He has been composer-in-residence of the Group Instrumental (2001-02), JONDE (2005-06), MNCARS (2009), JOGV (2009/10) SOMELGRUP (2013), SBALZ (2018) and AGORA (2019). Artistic director of the Mostra Sonora in Sueca (2005-2017). He is currently a composition teacher at the Higher Conservatory of Valencia and artistic director of the Ensems. More information at: http://www.vorogarcia.com/
Joan Gómez Alemany (1990, Valencia), he began his composition studies with Oliver Rappoport at the Liceu Conservatory and continued at the Kunstuniversität Graz with Clemens Gadenstätter and Franck Bedrossian, where he completed a degree in composition, a master in composition and a master in opera and musical-theater. He is also piano graduate and graduate in Fine Arts from the UPV. He has received individual lessons from composers such as Mark André, Pierluigi Billone, Raphaël Ash, Brian Ferneyhough, Ashley Fure, Alberto Posadas, Stefan Prins, Yann Robin, Rebecca Saunders and Mauricio Sotelo among others. He has received commissions from festivals such as Impuls, Ensems, Internationales Musikinstitut Darmstadt and l’Horta Sonora. His works have been premiered at other festivals such as reMusik (Saint Petersburg), Mixtur (Barcelona), Manifeste-IRCAM (Paris), etc. His music has been performed by orchestras such as SWR and JOGV and by Ensembles and soloists such as Multilatérale, Nikel, Adapter, Schallfed, PARCOURS, Container, BCN216, Josep Lluís Galiana, Arturo Barba Sevillano, etc. It has been broadcast on the radio stations of À Punto, ORF, SWR, UNDAE Círculo Bellas Artes among others. He is currently composing a chamber opera that will be premiered at the Graz Opera (Austria) in 2022 under the direction of Beat Furrer.
Marc Garcia Vitoria (1985, Castelló de Rugat), he studied at the Professional Conservatory of Ontinyent, at Esmuc in Barcelona, at HEM in Geneva and at Ircam in Paris. He develops a career as a composer at a European level, which has earned him awards such as the SGAE Foundation and the University of Aberdeen, and commissions from various orchestras and groups such as the BBC Scottish Symphony Orchestra, the Ensemble Intercontemporain or the Ernst von Siemens Musikstiftung . After being a composition assistant and counterpoint teacher at the HEM in Geneva, and a composition teacher at the Alicante Conservatory of Music, he is currently a composition and orchestration teacher at the Valencia Conservatory of Music. More information at: https://garcia-vitoria.com/
PARCOURS, formed by Helena Otero Correa (saxophones) and Miquel Vich Vila (percussion), was born from the desire to create an artistic proposal with a marked expressive and innovative character. The programs they address aspire to be a whole sound experience for the public, a challenge for the performers and an opportunity to give voice to new composers. The group was formed during the study stage of its components at ESMUC and since 2014 it has participated in the 2015 and 2017 editions of the international contemporary music festival IMPULS (Graz, Austria) where they have been trained with the prestigious chamber group Trío Accanto (Marcus Weiss, Christian Dierstein and Nicholas Hodge), have been finalists of the Tribuna Sax Ensemble, playing at the 2018 Tres Cantos music festivals and the 2018 Music for the Third Millennium festival, and have participated in the 2019 Barcelona Modern Festival. Passionate about new music and chamber music, the members of PARCOURS are part of other projects and ensembles (FRAMES PERCUSSION, Duo Dimensions, Crossing Lines ensemble, Aslan ensemble, etc.), which has led them to play in important cycles and festivals such as the Ensems of Valencia, «Young Interpreters» of the Juan March Foundation in Madrid, Prototype VI of the Foundation Royaumont in Paris or Sampler Series in Barcelona. The desire to explore other expressive and communication possibilities beyond the concert format has led the group to create the show [IM] Perceptions that they have played at the 2018 Detours de Babel festivals (Grenoble) and What ‘s Up? 2019 (Lyon), to participate in the cycle «Music and Cinema» (2018) of El Prat collaborating with the artist «crnds» or has offered a workshop / concert on new music at the Professional Conservatory of Music of Lugo in 2017. The members of the group have worked with national and international composers such as Pablo Carrascosa, Joan Gómez Alemany and Manuel Rodríguez-Valenzuela (Valencia); Gemma Rodríguez, Gerard Valverde Ros, Luis Codera Puzo (Catalonia); Nuria Giménez-Comas, Héctor Parra and Sirah Martínez (Catalonia / France); Rocío Cano Valiño and Demian Rudel Rey (Argentina / France), Philippe Hurel (France), Rebecca Saunders (UK), Elena Rykov (USA / Russia) or Alberto Bernal and José Manuel López-López (Madrid).
Paco Yáñez, mundoclasico,lunes, 29 de marzo de 2021
Fiel a su corta pero ya sólida trayectoria, el sello Liquen Records nos vuelve a ofrecer una nueva muestra de la mejor música actual valenciana; en este caso, abriendo, desde tierras de Levante, sus sonidos hacia un entorno artístico y cultural, el del Mediterráneo, que resuena a través de distintos tiempos históricos en las cinco partituras que conforman este compacto; todas ellas, interpretadas por el conjunto instrumental Parcours, ya sea en su formación básica de dúo para saxofón y percusión, ya como solistas en diálogo con la electrónica.
El primero de estos dúos es Immagine sonora di Tarab II (2006, rev. 2020), partitura para saxofón soprano y percusión de Voro García (Sueca, 1970), compositor que sobre esta pieza nos informa que «el término Tarab (en árabe ‘arrebato’, también ‘estado extático’, ‘embeleso místico’) dio origen a la palabra trovador. Tarab se empleaba en al-Andalus para designar el canto. No se trata de una recreación sonora de tiempos y espacios pasados, tomados en este caso de la cultura árabe. […] Se trata de desarrollar una gramática que tiene la perspectiva acústica como tema central y crear un paisaje sonoro en continua ‘evolución’. Dicho de otro modo, la elaboración de un discurso sonoro a través de la deconstrucción de otro. Sin ánimo de literalidad, más bien como una fuente de inspiración que, en el resultado sonoro final, puede diferir completamente del estímulo primario».
Ese impulso llegado a Immagine sonora di Tarab II desde el pasado resulta más que evidente ya desde los primeros compases de la obra, en los que subyace una danza arcaica, atávica y primigenia, si bien muy espaciada y deconstruida hasta alcanzar sus unidades básicas, por lo que un sentido estructural weberniano se palpa en el modo en que Voro García reduce el discurso y lo entrevera con el silencio, con apariciones que, pese a su extrema concisión, aportan una enorme fuerza. Son pasajes, estos iniciales, en los que se funden muy diversas técnicas instrumentales: desde las extendidas (como el rumor de aire sin tono en el saxofón, o los roces de apariencia electrónica en la percusión) a las que, asentadas en un lenguaje de alturas, despliegan melodías que evocan esa antigüedad: más salmodiada, en el saxofón; de ecos flamencos, en la percusión.
En su conformación de este dúo cual ágora de tiempos y espacios, Voro García va otorgando a su partitura una tensión progresivamente creciente, siendo así que, desde los paisajes más deconstruidos y silentes que abrían esta pieza, hemos ido evolucionando hacia la ilusión acústica de todo un ensemble: tal es la profusión de técnicas, líneas y sonidos que va creciendo a lo largo de Immagine sonora di Tarab II. En los compases finales se asoma, asimismo, el recitado fonético, de corte muy rítmico y, de nuevo, evocador de ese pasado andalusí, por medio de las reminiscencias flamencas, lo que multiplica las capas que complejizan la partitura, otorgándole peso y presencia. Con una estupenda toma de sonido, la lectura de la saxofonista Helena Otero Correa y del percusionista Miquel Vich Vila es estupenda, marcada por un arrebatador poderío rítmico, tanto en lo puramente instrumental como en unos recitados que parecen fundirse con sus propios instrumentos, dando nuevas vueltas de tuerca a estos ritmos de una prosodia tan arcaica.
El segundo compositor presente en este compacto es Joan Gómez Alemany (Valencia, 1990), un creador que une a su faceta más puramente musical su trabajo en el campo de las artes, así como su muy interesante escritura ensayística. Joan Gómez ya visitó nuestra sección discográfica en distintas ocasiones, bien en solitario -con su compacto de música electrónica para Liquen Records (LRCD008)-, bien a dúo con el productor de dicha discográfica, Josep Lluís Galiana (LRCD010), ofreciendo siempre unas partituras de alta calidad. La primera de las dos composiciones de Joan Gómez aquí reunidas es Azhan I (2018), un dúo para saxofón alto y percusión sobre el que las notas de esta edición nos dicen que «Azhan es la fórmula que se utiliza en el islam para convocar a los fieles a la oración. Usualmente la recita el muecín desde el minarete de la mezquita. Esta obra parte de una música «tradicional» sin querer recrear esta, para poder reflexionar desde la contemporaneidad. La fuente de inspiración de este trabajo es un viaje a Tierra Santa que realizó el compositor, entre finales del 2017 e inicios del 2018, poco después de la Tercera Intifada. Allí pudo apreciar la mixtura cultural de las tres religiones monoteístas (islam, judaísmo y cristianismo) en su convivencia y tensión. La obra se inspira sobre todo en el canto árabe, pero también en una relectura del instrumento judío shofar, del mismo modo que en la sonoridad de la campana asociada a las iglesias cristianas. Aunque estos elementos sonoros son un punto de partida, las nuevas técnicas instrumentales y la improvisación tienen un papel muy importante».
Si bien técnicamente resuelta en claves muy distintas de las escuchadas en Immagine sonora di Tarab II, persiste en Azhan I una referencia a lo arcaico, a lo atávico y a un (im)pulso musical que se ligaría, reverberando de extremo a extremo el Mediterráneo, con lo flamenco; especialmente, por medio de la percusión, aquí tan rítmica y esencializada como violenta. Esa violencia primordial es tanto desgarro como mecanismo, por lo que Joan Gómez consigue en su dúo algo tan propio de György Ligeti como el pasar de lo secuencial y rígido a las nubes sonoras de forma sutil. Mientras, el saxofón representa otro universo muy distinto, en el que se intuye una impronta no menor del compositor italiano Pierluigi Billone, por la tan obsesiva exploración del sonido (de un solo sonido, en muchos casos) que Joan Gómez realiza. Ello no impide el que en la tan diversa paleta de recursos técnicos y estilísticos que el compositor valenciano despliega no se asomen rasgos más saturados, por lo que la estela de Franck Bedrossian es evidente, con un mayor desagarro, como los que tiende a exponer aquí la percusión; si bien la línea general de Azhan I es de una delicadeza en el cuidado del sonido muy destacable. De ello es un estupendo ejemplo el uso de aire sin tono, que unido al multifónico alcanza síntesis impactantes con la percusión, cual tendiendo haces de luz: materiales sonoros que se encuentran, escuchan y con-funden en nuestra audición, pese a su tan diferente naturaleza tímbrica. En esos paisajes hay, desde su billoneana modernidad, algo irrefutablemente antiguo (siguiendo la pista sugerida en las notas del compacto, con esos ecos de Tierra Santa), explicitado en diversos momentos en un dúo cuyo canto llega a ser ronco y monocorde, cual los instrumentos de una sola cuerda en diversas culturas ancestrales. Desde ese canto arcaico, Azhan I llega a sonar en diversos momentos como un rumor de tiempo: un mantra que elude o trasciende los espacios concretos para establecerse en la pura duración, como vibración suspendida; una duración que, al regresar a los paisajes desde los que la obra había nacido, abole la temporalidad lineal, convocando la circularidad propia de la concepción del tiempo en oriente. Escrita para el dúo Parcours y estrenada por ellos mismos, su lectura es, aquí, magnífica.
Aunque en este compacto se presenten como dos piezas independientes (si bien, en continuidad), si atendemos a lo que nos cuentan las notas al programa, Azhan II (2018) sería el «segundo movimiento de la obra anterior que también puede interpretarse de forma aislada. En este segundo movimiento destaca una parte improvisada por saxofón a partir de unas fórmulas, que lo relaciona con las prácticas no escritas de la tradición árabe y otras músicas no escritas». Por tanto, seguimos en ese espacio cultural y religioso del Mediterráneo, en el que Joan Gómez desata ahora una música más agitada y tensa, con una mayor conexión con ese mundo atávico y primordial ya convocado por Voro García. En todo caso, en Azhan II nos volveremos a sumergir en pasajes de gran recogimiento, silencio e introspección, con ecos que nos remiten a culturas más allá del propio Mediterráneo, pues resuenan las percusiones tibetanas y niponas, así como las campanas ortodoxas (cuestión, esta última, en absoluto baladí, si pensamos que Joan Gómez es un tarkovskiano de pro, y, sin duda, algún eco de los tañidos escuchados en Андрей Рублёв (Andréi Rubliov, 1966) se habrá descolgado desde el fonograma de la excepcional cinta tarkovskiana hasta esta partitura).
Completando este tan intrincado dúo, en el saxofón asistimos, de nuevo, a un refinadísimo estudio de sus materiales, cual si Joan Gómez nos adentrara en los diferentes estados, pesos y texturas de un grito: desde lo callado a lo explosivo, pasando por lo ronco, lo sordo, o lo extáticamente abrasado (se unen, aquí, los ecos de la mística al cinematógrafo de José Val del Omar); todo ello, construido mediante una prolija red de multifónicos, de diferentes ataques y de cambiantes embocaduras, así como de juegos de llaves y armonías microtonales. Como Azhan I, esta segunda parte de la obra concluye con un viaje al silencio, en el que implosionan los materiales previos encontrando un nuevo estado de ¿equilibrio? que sugiere ulteriores metamorfosis de la materia, autónomamente, cuando nosotros ya hayamos abandonado la audición. Como los procesos históricos y culturales en la cuenca Mediterránea, sus desarrollos se hilvanan en largos matices y contrastes que superan, por la longitud de sus trazos, cualquier contingencia de una vida humana, aunque aquí sea, tan sólo, el limitado hecho de un ejercicio de audición.
Es, igualmente, desde el silencio y la quietud desde donde brota The P Project (2010), partitura para saxofón barítono y electrónica de Marc Garcia Vitòria (Castelló de Rugat, 1985) que «lleva a cabo una fuerte simbiosis del sonido acústico del saxofón con el sonido de origen electrónico, retroalimentándose mutuamente. La obra es una especie de simulación de un conjunto de jazz en el que los sonidos del saxofón recrean los roles que podrían tener una batería o un bajo, y la electrónica está programada para que reaccione a lo que sería una «improvisación escrita para saxofón»». Es por ello que la serenidad inicial pronto se ve truncada, como el monolitismo tímbrico del propio saxofón, lanzado a desdoblar a todos esos instrumentos que lo acompañarían en un ensemble jazzístico. Esa conquista de otras personalidades instrumentales se produce, en todo caso, de forma gradual y a través de toda una metamorfosis tímbrica. En sus primeros estadios, se asienta en una oscilación de corte sinusoidal, desde la que el saxofón va alumbrando sus dobles (o sombras) con apoyo de la electrónica. Asumiendo modos de ataque de otros instrumentos de ese ensemble remedado en el propio saxofón, el golpeo de las llaves evocará -por tomar un ejemplo muy evidente- a la propia percusión; mientras que diversas técnicas, como los slaps, convocarán ecos de los pizzicati en el contrabajo: instrumento que, asimismo, se cuela en la naturaleza acústica del saxofón por medio de la sombría gravedad de sus constructos armónicos más obscuros, con tendencia a un multifónico en el que resuenan las capas armónicas del contrabajo. Por tanto, todo un saxofón-ensemble que, en su multiplicidad de capas, técnicas y timbres, es desdoblado, en esta grabación, por la saxofonista gallega Helena Otero de un modo impresionante.
Cierra este compacto una partitura, Microscopi 2b (2008, rev. 2020), que evidencia la fuerte impronta que en Marc Garcia Vitòria ha tenido su paso por el IRCAM (si bien es obvio que cuando un compositor como Garcia Vitòria decide optar por el centro parisino para culminar sus estudios, es porque hay una filiación estética ya evidente a la hora de tomar tal dirección). De Microscopi 2b leemos, en la edición digital de las notas, que «la transparencia de su escritura nos permite apreciar la evolución de las células rítmicas, creadas a partir del tradicional Bolero de Alcudia, y los motivos de manera casi científica. A la vez, estas miniaturas formantes son sintetizadas por la electrónica en campos sonoros que las engloban y fusionan en un gran conjunto». En global, estamos ante una partitura más convencional y menos imaginativa que las anteriores, muy apegada a ese universo ircamniano, así como a los ecos de la relación acústico-electrónica en Karlheinz Stockhausen. En todo caso, el dedicatario de la obra, el percusionista Miquel Vich, da cuenta de ella con enorme precisión y vivacidad rítmica, completando un gran ramillete de interpretaciones a cargo del dúo Parcours.
Por lo que a las grabaciones se refiere, las tomas de sonido son todas ellas muy buenas, de estupenda presencia y espacialización. Una vez más, y como ya explicamos en nuestra reseña del compacto de Emilio Calandín publicado por Liquen Records (LRCD015), en el cartón del disco se incluye una presentación general de lo que es este proyecto (a cargo de Joan Gómez Alemany), si bien disponemos de un código QR que nos enlazará con la página web del sello discográfico, donde encontraremos unas notas más detalladas (en inglés, valenciano y castellano) sobre cada obra, así como la biografía de los músicos y de los compositores. Todo ello redondea una muy atractiva invitación a escuchar los tiempos históricos y las músicas que resuenan a orillas del Mediterráneo: una llamada a la comprensión de otras culturas tan importante ya no solo en un mundo cuya globalización parece hoy en crisis, sino en una España en la que vuelven a crecer negras y voxciferantes sombras que, con inquietud, nos recuerdan momentos del pasado en los que se erradicó inquisitorialmente de nuestro suelo el crisol cultural que, en algún momento de nuestra historia, fue (con sus dificultades y desequilibrios) mínimamente posible.
Este disco ha sido enviado para su recensión por Liquen Records
Crítica sobre las últimas producciones del sello discográfico Liquen Records, cuatro CDs que se han publicado entre final del 2020 e inicios del 2021, lo que constituye todo un record editorial, si tenemos en cuenta que se trata de un sello independiente.
Noves tradicions(LRCD018) reúne por primera vez varias obras de tres compositores valencianos interpretadas por el grupo PARCOURS y se basa en dos ideas fundamentales: la unión de la música «tradicional» desde un lenguaje contemporáneo junto con la música más «tecnológica y de nueva creación» a través del sonido electrónico. La primera idea se ve reflejada en los dos duos del disco. En el primero de ellos, Immagine sonora di Tarab II (dedicado a PARCOURS), explica su compositor Voro Garcia en las notas de la partitura: «El término Tarab (en árabe «arrebato», también «estado extático», «embeleso místico»), dio origen a la palabra trovador. Tarab se empleaba en al-Andalus para designar el canto. No se trata de una recreación sonora de tiempos y espacios pasados, tomados en este caso de la cultura árabe. […] Se trata de desarrollar una gramática que tiene a la perspectiva acústica como tema central y crear un paisaje sonoro en continua “evolución”. Dicho de otro modo, la elaboración de un discurso sonoro a través de la deconstrución de otro. Sin ánimo de literalidad, más bien como una fuente de inspiración que, en el resultado sonoro final, puede diferir completamente del estímulo primario.» Por otra parte, el segundo dúo se titula Azhan de Joan Gómez Alemany (encargado por y dedicado a PARCOURS). Dividido en dos partes relacionadas, que como la obra anterior también parte de una música «tradicional» sin querer recrear esta, para poder reflexionar desde la contemporaneidad. La fuente de inspiración de este trabajo es un viaje a Tierra Santa que realizó el compositor, entre finales del 2017 e inicios del 2018, poco después de la Tercera Intifada. Allí pudo apreciar la mixtura cultural de las tres religiones monoteístas (islam, judaísmo y cristianismo) en su convivencia y tensión. La obra se inspira sobre todo en el canto árabe, pero también en una relectura del instrumento judío shofar, del mismo modo que en la sonoridad de la campana asociadas a las iglesias cristianas. Aunque estos elementos sonoros son un punto de partida, las nuevas técnicas instrumentales y la improvisación tienen un papel muy importante. Por otra parte, las dos piezas para instrumento solista y electrónica creadas por Marc Garcia Vitoria, profundizan sobre la idea de la tecnología aplicada al proceso musical. La primera de ellas, The P Project (dedicada a Adrien Lajoumard y escrita en el IRCAM), lleva a cabo una fuerte simbiosis del sonido acústico del saxofón con el sonido de origen electrónico, retro-alimentándose mutuamente. La obra es una especie de simulación de un conjunto de jazz en el que los sonidos del saxofón recrean los roles que podrían tener una batería o un bajo, y la electrónica está programada para que reaccione a lo que sería una «improvisación escrita para saxofón». En referencia a la segunda obra solista, Microscopio 2b (dedicada a Miquel Vich), la transparencia de su escritura nos permite apreciar la evolución de las células rítmicas, creadas a partir del tradicional Bolero de Alcudia, y los motivos de manera casi científica. A la vez, estas miniaturas formantes son sintetizadas por la electrónica en campos sonoros que las engloban y fusionan en un gran conjunto. Todas las obras incluidas (que han sido grabadas por primera vez en un CD por PARCOURS) quieren crear una original integración de tiempos, tecnologías, culturas y lenguajes sonoros, desde la visión local de unos compositores valencianos que se relacionan igualmente con lo global (unión que conforma lo que recientemente se ha denominado como «glocal»). Así confrontar y ver cuáles son los puntos de unión entre dos ideas a priori antagónicas, como es el caso de «tradición» y «modernidad».
El dúo instrumental catalán Parcours aborda las obras de tres compositores valencianos- alguna basada incluso en la propia tradición músical valenciana- desde las nuevas perspectivas musicales. Estas incluyen aliteralidad idea-música, improvisación, uso de las nuevas tecnologías, atonalidad y búsqueda cultural de otras músicas y sonidos.
Los tres compositores son Voro García que contribuye con la obra Immagine sonora diTarab, siendo tarab – el canto en árabe- el origen de la palabra trovador/trobadour. El productor del disco, Joan Gómez Alemany, es el autor de dos obras también de raíz árabe, Azhan I y II compuestas en Palestina, que sintetizan los sonidos de las tres religiones monoteístas. Un gran ejercicio de introspección mántrica en algunos momentos, donde la improvisación juega una parte importante.
El tercer compositor Marc Garcia Vitòria contribuye con dos obras, ya dentro de los parámetros de la investigación musical actual y más cercana, The P Project, compuesta en el Ircam, Paris, haciendo uso de la electrónica dialogando con el saxo, instrumento que juega el rol de un grupo de jazz improvisando.
La segunda pieza Microscopi 2b parte de un bolero popular de Alcudia para, recogiendo sus células musicales básicas, hacerlas evolucionar a través del tratamiento electrónico para alcanzar un nivel sonoro de gran conjunto.
Magníficamente resueltas en lo instrumental apostaría que tienen en directo una dimensión visual y gestual más que interesante.
Una gran sorpresa este CD que habla del nivel compositivo e interpretativo de estas nuevas tradiciones musicales valencianas.
Un logro poder editar estas obras, una vez más obra de Liquen Records.
LIQUEN RECORDS sigue afianzándose como punta de lanza en lo que a Improvisación Libre, Experimentación, Free Jazz y Avantgarde se refiere y este nuevo proyecto PARCOURS no se queda atrás en cuanto a calidad con acercamiento cercano a la electroacústica (de libro) que ellos mismos definen a la perfección: «la unión de la música `tradicional´desde un lenguaje contemporanio junto con la música más `tecnológica y de nueva creación´ a través del sonido electrónico»… por tanto, no es de extrañar que el álbum responda al nombre de Noves Tradicions. Aconsejaría pasarse por la página de Liquen para ahondar en tema de créditos y detalles, fabulosamente explicados y mucho más detallados de gente que sabe de esto mucho más que yo.
La edición y producción (junto a la propia banda) es de Joan Gómez Alemany que además se reparte la labor compositiva junta a Voro García y Marc García Vitória. La dupla Parcours viene a estar conformada por Helena Otero Correa (saxofones) y Miquel Vich Vila (percusiones) e insisto en ahondar conocimiento curricularaquí. Para no aburrir con detalles inacabables, nos lanzamos de lleno a la música.
«Immagine Sonora di Tarab II» es una composición de Voro García para saxofón soprano y percusión. Aunque no me gustan los corta y pega, me parece imprescindible contextualizar la obra por el propio compositor: `El término Tarab (en árabe «arrebato», también «estado extático»,»embeleso místico») dio origen a la palabra trovador. Tarab se empleaba en al-Andalus para designar el canto. No se trata de una recreación sonora de tiempos y espacios pasados, tomados en este caso de la cultura árabe. […] Se trata de desarrollar una gramática que tiene la perspectiva acústica como tema central y crear un paisaje sonoro en continua ‘evolución’. Dicho de otro modo, la elaboración de un discurso sonoro a través de la deconstrución de otro. Sin ánimo de literalidad, más bien como una fuente de inspiración que, en el resultado sonoro final, puede diferir completamente del estímulo primario´.
Muy sutil en su inicio, con vientos asordinados compitiendo con la percusión en arábigo aroma cuasi sufí hasta el punto de que el timbre alcanzado por el saxo soprano se asemeja en muchos tramos a una flauta Ney. La tribal percusión (sobre todo el uso de Tabla) recuerda también en diversos momentos a los percusionistas del Sur de India que tan bien se acompasa con el enfoque percusivo de sílabas del Konnakol. Conforme el corte va tomando cuerpo, entramos en ese submundo extrañísimo que habitaban Cherry (en las partes más asordinadas el saxo se torna trompeta, y en las partes medias tiene esas sibilancias características de la flauta) y Blackwell en MU… o los primerísimos trabajos abstractos bajo auspicio de la AACM de Chicago. Tangencialmente a los ritmos orientales ocurren cosas más juguetonas como el lírico tramo final, todo bajo un tempo bastante sosegado y un uso peculiar del silencio como instrumento / elemento bisagra con aroma a Klezmer.
A continuación se pasa a la Suite Azhan compuesta por «Azhan I» y «Azhan II», ambas para saxo alto y percusión, y obra de Joan Gómez Alemany; contextualizada de nuevo, «Azhan I» es `la fórmula que se utiliza en el Islam para convocar a los fieles a la oración. Usualmente la recita el muecín desde el minarete de la mezquita. Esta obra parte de una música «tradicional» sin querer recrear esta, para poder reflexionar desde la contemporaneidad. La fuente de inspiración de este trabajo es un viaje a Tierra Santa que realizó el compositor, entre finales del 2017 e inicios del 2018, poco después de la Tercera Intifada. Allí pudo apreciar la mixtura cultural de las tres religiones monoteístas (islam, judaísmo y cristianismo) en su convivencia y tensión. La obra se inspira sobre todo en el canto árabe, pero también en una relectura del instrumento judío shofar, del mismo modo que en la sonoridad de la campana asociada a las iglesias cristianas. Aunque estos elementos sonoros son un punto de partida, las nuevas técnicas instrumentales y la improvisación tienen un papel muy importante´. 13 minutos absolutamente arrebatadores que se abren con tono altísimo del saxo en sábanas drónicas de corte acústico que es casi un Pranayama meditativo. Quien haya escuchado a los muazzines llamando a la oración, o ese tono particularmente agudo del Shofar, hagan pie con más facilidad en una composición a priori bastante árida a las orejas pero que se va arropando de melodía con uso de cuerdas (no sé el instrumento) y tonos graves y reverberantes que se alternan con ráfagas de percusiones.
Sin llegar a la sobriedad, «Azhan I» se reviste de cierto carácter litúrgico, fascinante allá por el minuto 5 por cómo se compenetran los instrumentos y llenan el espacio reinante sacralizándolo; otra vez el silencio invita a la mirada interior hasta que vuelven a flotar en la superficie tramas y texturas de difícil identificación como notas de saxo alargadas hasta el infinito con recursos percusivos que apelmazan el sonido en estructuras no electroacústicas pero que si me dicen que lo son me lo creo (ese sempiterno roce de platillos). Siguen los 15 minutos de «Azhan II» como segundo movimiento natural, sin toques abruptos ni caída libre, sino un simple roce del arco en lo que podría ser la misma الحجر الأسود, al-Hayar-ul-Aswad o Kaaba, dándose paso luego a un introspectivo solo de saxo, algo lúgubre pero luminiscente al mismo tiempo… como esa sensación de opresión natural al contemplar un paisaje agreste. Fantásticos las acumulaciones en ráfagas de notas (trémolos, aunque ruego me perdonéis mi falta de cultura musical) en un endiablado sonido sinusoidal que podría durar hasta el mismo final de los tiempos. Para cuando entra la percusión estamos dentro de ese plano estelar que Rashied Ali y Coltrane cohabitaron en Interstellar Space, pero con menos Free (aunque arremetidas hay algunas). No hace falta que lo diga pero por muy abstracto que se torne el asunto, si destilas cualquier pasaje del álbum remite sin duda al Oriente Medio, sobre todo a mitad del corte, donde sube mucho la intensidad sin perder el norte (o sur) melódico…. porque estamos ante un disco muy, pero que muy mediterráneo (aunque algún toque Gamelan asoma por momentos). Fabuloso el gong y su diálogo mediúmnico con los vientos… entran las campanas y el sincretismo sonoro se mimetiza en forma de música atemporal y atávica.
La guinda del pastel la ponen dos cortes compuestos por Mar García Vitória. «The P Project» para saxo barítono y electrónica. Copio y pego: `dedicada a Adrien Lajoumard, lleva a cabo una fuerte simbiosis del sonido acústico del saxofón con el sonido de origen electrónico, retro-alimentándose mutuamente. La obra es una especie de simulación de un conjunto de jazz en el que los sonidos del saxofón recrean los roles que podrían tener una batería o un bajo, y la electrónica está programada para que reaccione a lo que sería una «improvisación escrita para saxofón´. Sorprendente desde su marcial y épico inicio, con elementos loopeados y retroexpandidos hasta crear un inmenso abanico de Agatha Christie Jazz o lo que es lo mismo, no puedes fiarte de lo que tus oídos te dicen al igual que el asesino en sus novelas podría ser hasta el propio lector. El procesamiento es tal que la electrónica se come al saxo y este a su vez regurgita la electrónica derramando una pieza de cariz Noir sugerente, oscura y con un pie en el más abyecto Downtown Neoyorquino de la Knitting Factory.
Cierra «Microscopi 2b» para vibráfono y electrónica `creadas a partir del tradicional Bolero de Alcudia, y los motivos de manera casi científica. A la vez, estas miniaturas formantes son sintetizadas por la electrónica en campos sonoros que las engloban y fusionan en un gran conjunto´. No puedo evitar sentir estar metido dentro de una caja de música donde tocara una vieja agrupación Balinesa de Gamelan, con ese fantástico vibráfono al más puro estilo Kenny Wollesen en sus múltiples proyectos en Tzadik (por ejemplo en The Dreamers), y diversos procesamientos electrónicos que transforman el todo en un teratogénico Lounge a lo Esquivel impregnado de opiáceos.
Piano Sounds (1983-2020). Obra pianística del compositor Emilio Calandín. Antonio Morant Albelda, Bartomeu Jaume & Diego Fernández Magdaleno. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-2682-2020 — LRCD015. PVP: 18€
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PIANO SOUNDS
Bartomeu Jaume, Diego Fernández Magdaleno i Antonio Morant Albelda interpreten la integral de l’obra per a piano del compositor valencià Emilio Calandín
( versión en castellano abajo )
PIANO SOUNDS (1983-2020) és un CD monogràfic on es recull l’obra integral per a piano d’un dels compositors valencians més significatius de les últimes dècades. Emilio Calandín Hernández (València, 1958) és un músic amb una llarga trajectòria artística i constitueix, sens dubte, un referent en l’àmbit musical contemporani espanyol.
Les obres per a piano sol recopilades en PIANO SOUNDS abasten un arc temporal de quasi 40 anys de producció. Des del seu primerenc Preludi de 1983 fins a la partitura més recent del seu catàleg, Fuga sobre el nom de Francisco Llácer Pla (2020), es pot apreciar l’evolució tant tècnica com estètica d’aquest compositor, així com els diferents estímuls que han motivat obres molt diferents entre sí. En totes elles s’aprecia un vertader interès per enriquir la creació pianística actual.
Aquest projecte, a més de mostrar la contribució d’Emilio Calandín a la creació pianística valenciana, reuneix a tres intèrprets que, encara que procedents de diferents generacions, compten amb una àmplia i contrastada trajectòria artística internacional. Els pianistes Bartomeu Jaume (Llucmajor, Mallorca, 1957), Diego Fernández Magdaleno (Medina de Rioseco, Valladolid, 1971) i Antonio Morant Albelda (València, 1991) aborden amb absoluta solvència interpretativa aquesta imprescindible integral pianística, contribuint a una millor comprensió dels darrers quaranta anys del pianisme contemporani valencià.
Cal assenyalar que les composicions interpretades per Bartomeu Jaume —Voci del fiume i Acróstico— i per Diego Fernández Magdaleno —Preludi— foren enregistrades en concert. Les dues primeres ho van ser a la Sala Joaquín Rodrigo del Palau de la Música de València el 4 de juny de 2008 i la tercera, a l’Auditori Nacional (Madrid) el 14 de desembre de 2009. Es tracta, doncs, de gravacions històriques que han estat rescatades per a l’edició d’aquest disc. La resta de composicions, interpretades pel jove pianista valencià Antonio Morant Albelda, han estat enregistrades al Laboratori de Electroacústica del Conservatori Superior de València durant el mes de novembre de 2020.
1. PRELUDI (1983), RIFLESSI E TRASPARENZE (rev. 2016)_3:06
2. RICERCARE (1989)_5:36
3. VOCI DEL FIUME (1993)_8:47
4. ACRÓSTICO (1995)_15:25
5. TRES NAIPES DEL I CHING (2008)
I. Ch’ien (lo creativo)_2:43
II. Kuan (la contemplación)_3:28
III. Sung (el conflicto)_1:5
6. EPITAFIO (2009)_3:34
7. FUGA (2020)_2:08
NOTES AL VOLTANT DE LES OBRES
La primera obra amb què ens trobem, el Preludi de 1983 data de l’època d’estudiant del compositor, qui realitza en ella un homenatge al compositor francès Erik Satie i més concretament a les seues Gymnopedie. Està dedicada al pianista i pedagog valencià Vicente Roncero, qui la va estrenar en la Societat Coral El Micalet, de València. Més tard, Calandín va reutilitzar els materials d’aquella obra per a compondre un nou Preludi, Riflessi e trasparenze (2016) que va acompanyar les exposicions pictòriques de l’artista romana Germana Galdi, autora del projecte Riflessi e Trasparenze (1996).
El Ricercare, compost en 1989, està dedicada al seu mestre Francisco Llácer Pla i en ella Calandín comença a explorar el món aleatori, la superposició de blocs i l’elasticitat de l’aleatorietat controlada en una cerca de la “quasi” improvisació per part de l’intèrpret. L’obra fou encàrrec del compositor Ramón Ramos i va ser estrenada a la sala del Club Diario Llevant de València pel pianista Miguel Álvarez Argudo.
Voci del fiume, de 1993, va ser un encàrrec del pianista Miguel Álvarez Argudo, qui va ser l’encarregat d’estrenar-la en el Palau de la Música de València dins del Festival ENSEMS. En aquesta partitura, el compositor continua utilitzant procediments aleatoris sempre a la recerca de potenciar la participació de l’intèrpret en el procés creatiu. L’obra troba la seua inspiració en el llibre d’Hermann Hesse, Siddharta, i en la sèrie d’harmònics naturals sobre 5 notes: mi, sol, do, fa i si.
En Acróstico, dos Renga amb dedicatòria, de 1995, Calandín posa en pràctica per primera vegada una tècnica per a generar els materials que després utilitzarà sovint, com després comprovarem. Encàrrec del pianista xilè Humberto Quagliata, està basada en la poesia japonesa o haiku, i aquesta “poesia del flaix” serveix d’articulació formal a cada peça amb el seu sistema d’organització de les síl·labes: 5, 5, 7; 5, 7, 5; 7, 5, 5. Les notes musicals que componen l’obra sorgeixen de la traducció de les lletres dels diferents haikus a notes musicals. L’obra la va estrenar Miguel Álvarez Argudo en el Festival Internacional de Música d’Alacant.
Des de la composició d’Acròstic, en 1995, i la següent obra per a piano, Tres naipes del I Ching, de 2008, s’aprecia que passen uns quants anys en què Calandín es dedica a compondre per a altres formacions o instruments solistes. Obra encàrrec de l’Institut Valencià de la Música per al Concurs Internacional de Piano José Iturbi, presenta una elevada complexitat tècnica i interpretativa, sent estrenada per la pianista russa Ksenia Dyachenco a la sala de la SGAE de València.
Epitafi, Raó i Desencantament, de 2009, va ser un encàrrec del pianista Diego Fernández Magdaleno per a homenatjar el músic i intel·lectual espanyol Ramón Barce, qui va desaparèixer el 2008. Com en Acròstic, tots els materials tant rítmics com melòdics i harmònics sorgeixen del nom de l’homenatjat. La va estrenar Fernández Magdaleno a l’Auditori de Música de Madrid.
L’última peça que fins al moment de realitzar aquest projecte ha compost Emilio Calandín per a piano és Fuga sobre el nom de Francisco Llácer Pla (2020). Es tracta d’una revisió pianística de la fuga per a guitarra que apareix en la seua obra Ressonàncies, tres murals sonants, encàrrec de CulturArts (Generalitat Valenciana) per a commemorar el centenari d’uns dels compositors valencians més importants i, en aquell temps, mestre de Calandín: Francisco Llácer Pla. Dedicada a aquest compositor clau per a la història de la música valenciana del segle XX, tot el material de la fuga: subjecte, resposta, contrasubjecte…, així com totes les veus lliures estan extretes del nom del músic homenatjat, traduint les lletres a notes musicals, com ja va fer en Acròstic o Epitafi. Aquesta obra encara es troba sense estrenar en públic, perquè va ser composta durant el període de confinament com a conseqüència de la pandèmia provocada pel COVID 19.
Antonio Morant Albelda, Emilio Calandín, Diego Fernández Magdaleno i Bartomeu Jaume.
BIOGRAFIES
BARTOMEU JAUME. Nascut a Llucmajor (Mallorca) el 1957, està en possessió dels premis Unió Musical Espanyola (València, 1982), López Chavarri (València, 1982) i Yamaha a Espanya (Madrid, 1982). Ha tocat en escenaris d’Espanya, França, Romania, Itàlia, els Estats Units, Portugal, Anglaterra, Alemanya i diferents països de Sud-Amèrica. El seu repertori és molt extens, abastant des del classicisme fins a la música de nova creació, a la qual sempre ha tingut present en els seus programes. Desenvolupa una labor intensa no sols com a solista sinó com a membre de grups de cambra de diferents formacions. En el seu haver compta amb més d’una vintena de CD, on cal destacar les integrals de Fernando Remacha, Vicente Asencio o José Báguena Soler. Ha sigut professor dels cursos internacionals de Bunyol, Morella i Santanyí. Membre del jurat dels concursos internacionals de Carlet, Xàtiva i Capdepera. Col·laborador habitual de solistes, destaquen, entre d’altres, Ivry Gitlis, Agustín León Lara, Isabel Rey, Itxaro Mentxaka, Joan E. Lluna, etc. En l’àmbit acadèmic, és Doctor per la Universitat de València, Catedràtic del Conservatori Superior de València, professor convidat del Conservatori Superior de les Illes Balears i Acadèmic de número de la Reial Acadèmia de Belles Arts de Sant Carles.
DIEGO FERNÁNDEZ MAGDALENO. Va nàixer a Medina de Rioseco el 1971. Actualment, és professor del Conservatori de Música de Valladolid, del qual va ser director durant quatre anys, i membre de número de la Reial Acadèmia de Belles Arts de la Puríssima Concepción, en la qual va ingressar amb un discurs centrat en la música espanyola actual. Al novembre de 2010 li va ser concedit el Premi Nacional de Música. Diversos són els vessants que es desenvolupen en la trajectòria musical del pianista Diego Fernández Magdaleno, però totes conflueixen en la seua permanent dedicació a la música espanyola contemporània, sent en l’actualitat una indubtable referència interpretativa i un estímul constant per a la composició de noves obres que augmenten el patrimoni musical del nostre país.
Fernández Magdaleno ha protagonitzat més de 300 estrenes absolutes de música espanyola per a piano de més de setanta compositors. A més, ha rescatat nombroses partitures d’autors espanyols oblidats injustament, presentant integrals de músics com Félix-Antonio, Enrique Villalba, Jacinto Ruiz Manzanares, etc.
És autor de Creació Musical Contemporània. El compositor Pedro Aizpurua (1999), El compositor Félix Antonio (2001), Duo Frechilla-Zuloaga (2003), El piano en l’obra de Josep Soler (2009), a més d’obres com El temps incinerat (2005), Llibre de la por (2006) i Raó i desencantament (2008).
Ha realitzat enregistraments per a Ràdio Nacional d’Espanya (Ràdio 1, Ràdio Clàssica, Ràdio 5…), France Musique, RAI, BBC, Antena 3 i Televisió Espanyola, i ha enregistrat música de Aizpurua, García Álvarez, Grèbol i Soler.
Diego Fernández Magdaleno ha sigut guardonat en nombroses ocasions, entre les quals cal citar: Premio Racimo de Música de la Fundació Serrada (2009), Membre d’Honor d’EPTA-Espanya (2009), Premio «Un diez para diez» (2011), Premio Servir de Rotary (2012), Hijo Predilecto de Medina de Rioseco (2013)…
ANTONIO MORANT ALBELDA. Nascut a la ciutat de València el 1991, inicia els seus estudis musicals als sis anys sota la direcció de Jorge Blom-Dahl i, posteriorment, amb Carlos Apellániz i Juana Blanco. En 2013, finalitza els seus estudis superiors amb les més altes qualificacions en el Conservatori Superior de Música Salvador Seguí, de Castelló, amb el concertista venecià Brenno Ambrosini, mentor d’Antonio des de llavors i qui ha seguit la seua formació directament fins al dia de hui. En 2015, es gradua en Història i Ciències de la Música (Musicologia) en la Universitat de La Rioja, i en 2018 finalitza els seus estudis de Pedagogia del Piano, així com Màster en Interpretació i Investigació per la Valencian International University (VIU). Des de 2016, exerceix com a professor de repertori amb piano en el Conservatori Superior de Música de Castelló, i en l’actualitat imparteix al seu torn, piano i piano i orquestra.
Durant cinc anys, Moral Albelda es forma en la Universitat de Música Frederic Chopin, de Varsòvia (Polònia), amb el concertista Piotr Paleczny i la seua assistenta Karolina Nadolska, realitzant els seus estudis de Màster i Postgrau. P. Paleczny, guardonat en el prestigiós Concurs Chopin de Varsòvia i el qual va estar en contacte amb A. Rubinstein i W. Lutoslabski, ha influït altament en la personalitat artística d’Antonio.
Ha participat en diversos cursos de perfeccionament musical de piano i rebut consells de professors de la talla de Joaquín Soriano, Oxana Yablonskaya, France Clidat, Eugen Indjic, Jorge Luís Prats, Igor Cognolato, Ludmil Angelov, Graham Jackson, Carles Marín, Claudio Martínez-Mehner, entre altres, així com en diversos festivals de música i realitzat nombrosos concerts i recitals, actuant en sales a Espanya, Itàlia, Alemanya, Polònia, Sèrbia, Holanda, entre altres. En l’àmbit cambrístic, destaquen les seues actuacions al costat de solistes internacionals, com el trompetista Serguei Nakariakov, el clarinetista Enrique Pérez o la pianista Ksenia Dyachenko.
Guardonat en nombrosos concursos com ara el Concurs de Piano Mestre Serrano (edicions X, XI, XIV, XVII, XXX), Concurs Internacional Rotary-Rotarac (Palma), Concurs Internacional de Piano Ars Nova —premio Paolo Spincich (Trieste, Itàlia), Concurs d’Interpretació Musical L’Arjau (Barcelona), Concurs Ciutat de Llíria, Concurs Ciutat de Xàtiva, Concurs de Sevilla Julio García Casas, Concurs Internacional Esteban Sánchez (Càceres), Concurs Internacional de Piano Alfred Schnittke (Hamburg), entre altres.
Algunes dels seus enregistraments s’han pogut escoltar en F Ràdio València o TV3. El compositor Juan Bautista Meseguer li va dedicar, el 2015, la seua tercera sonata per a piano.
EMILIO CALANDÍN HERNÁNDEZ. Nascut a la ciutat de València el 20 de desembre de 1958 en una família amb tradició artística: el seu avi patern fou escultor i pintor contemporani de Sorolla i Benlliure; el seu pare actor professional, director de teatre i professor d’art dramàtic i declamació; la seua mare pianista, actriu i professora de solfeig.
Precisament amb la seua mare comença els estudis de música en la Societat coral El Micalet, de València on cursa el grau elemental de guitarra. Posteriorment cursa grau mitjà de guitarra en el Conservatori de València. Els graus mitjà i superior de composició els estudia en els conservatoris de València, Alacant, Carcaixent i Meliana.
Ha obtingut diverses beques entre les quals cal destacar la rebuda pel Ministeri d’Afers exteriors per a residir en l’Acadèmia d’Espanya a Roma (Itàlia) durant el curs acadèmic 1997-1998.
Paral·lelament, als seus estudis oficials de música rep classes d’harmonia, composició i anàlisi dels compositors valencians José Báguena Soler i Francisco Llácer *Plá. La seua relació amb aquest últim és fonamental per a la seua posterior orientació estètica.
Al llarg de la seua carrera, ha tingut contacte amb els compositors Cristóbal Halffter, Luis de Pablo, Carmelo Bernaola, Tomás Marco o Helmut Lachenmann, entre altres.
En l’actualitat, compta amb un catàleg que supera les 80 obres per a diverses formacions (es pot consultar en la web de l’autor en: www.emiliocalandin.com). La seua activitat professional es desenvolupa en la càtedra de Composició del Conservatori Superior de Música de Castelló. En 2017, obté la distinció de Doctor en Música per la Universitat Politècnica de València. Publica el seu llibre Compromís amb la modernitat. Obra i estètica musical de Francisco Llácer Pla, editat per l’editorial valenciana EdictOràlia Llibres i Publicacions.
Antonio Morant, Paz Guillén, Emilio Calandín i Ximo Calatayud
VERSIÓN EN CASTELLANO
PIANO SOUNDS
Los pianistas Bartomeu Jaume, Diego Fernández Magdaleno y Antonio Morant Albelda interpretan la integral de la obra para piano del compositor Emilio Calandín
PIANO SOUNDS (1983-2020) es un CD monográfico donde se recoge la obra integral para piano de uno de los compositores valencianos más significativos de las últimas décadas. Emilio Calandín Hernández (València, 1958) es un músico con una larga trayectoria artística y constituye, sin duda alguna, un referente en el ámbito musical contemporáneo español.
Las obras para piano solo recopiladas en PIANO SOUNDS abarcan un arco temporal de casi 40 añs de producción. Desde su primerizo Preludi de 1983 hasta la partitura más reciente de su catálogo, Fuga sobre el nombre de Francisco Llácer Pla (2020), se puede apreciar la evolución tanto técnica como estética de este compositor, así como los diferentes estímulos que han motivado obras muy diferentes entre sí. En todas ellas se aprecia un verdadero interés por enriquecer la creación pianística actual.
Este proyecto, además de mostrar la contribución de Emilio Calandín a la creación pianística valenciana, reúne a tres intérpretes que, aunque procedentes de diferentes generaciones, cuentan con una amplia y contrastada trayectoria artística internacional. Los pianistas Bartomeu Jaume (Llucmajor, Mallorca, 1957), Diego Fernández Magdaleno (Medina de Rioseco, Valladolid, 1971) y Antonio Morant Albelda (València, 1991) abordan con absoluta solvencia interpretativa esta imprescindible integral pianística, contribuyendo a una mejor comprensión de los últimos cuarenta años del pianismo contemporáneo valenciano.
Cabe señalar que las composiciones interpretadas por Bartomeu Jaume —Voci del fiume y Acróstico— y por Diego Fernández Magdaleno —Preludio fueron grabadas en concierto. Las dos primeras lo fueron en la Sala Joaquín Rodrigo del Palau de la Música de Valencia el 4 de junio de 2008 y la tercera, en el Auditorio Nacional (Madrid) el 14 de diciembre de 2009. Se trata, pues, de grabaciones históricas que han sido rescatadas para la edición de este disco. El resto de composiciones, interpretadas por el joven pianista valenciano Antonio Morant Albelda, han sido grabadas en el Laboratorio de Electroacústica del Conservatorio Superior de Música de Valencia durante el mes de noviembre de 2020.
NOTAS SOBRE LAS OBRAS
La primera obra con la que nos encontramos, el Preludio de 1983, corresponde a la época de estudiante del compositor, quien realiza en ella un homenaje al compositor francés Erik Satie y más concretamente a sus Gymnopédie. Está dedicada al pianista y pedagogo valenciano Vicente Roncero, quien la estrenó en la Sociedad Coral El Micalet, de Valencia. Más tarde, Calandín reutilizó los materiales de aquella obra para componer un nuevo Preludio: Riflessi e Trasparenze (2016) que acompañó las exposiciones pictóricas del artista romana Hermana Galdi, autora del proyecto Riflessi e Trasparenze (1996).
El Ricercare, compuesto en 1989, está dedicada a su maestro Francisco Llácer Pla y en ella Calandín empieza a explorar el mundo aleatorio, la superposición de bloques y la elasticidad de la aleatoriedad controlada en una búsqueda de la «casi» improvisación por parte del intérprete. La obra fue encargo del compositor Ramón Ramos y fue estrenada en la sala del Club Diario Levante (Valencia) por el pianista Miguel Álvarez Argudo.
Voci del fiume, de 1993, fue un encargo del pianista Miguel Álvarez Argudo, quien fue el responsable de estrenarla en el Palau de la Música de Valencia dentro del Festival ENSEMS. En esta partitura, el compositor sigue utilizando procedimientos aleatorios siempre en busca de potenciar la participación del intérprete en el proceso creativo. La obra encuentra su inspiración en el libro de Hermann Hesse, Siddharta, y en la serie de armónicos naturales sobre 5 notas: mi, sol, do, fa y si.
En Acróstico, dos Renga con dedicatoria, de 1995, Calandín pone en práctica por primera vez una técnica para generar los materiales que luego utilizará a menudo, como después comprobaremos. Encargo del pianista chileno Humberto Quagliata, está basada en la poesía japonesa o haiku, y esta «poesía del flash» sirve de articulación formal a cada pieza con su sistema de organización de las sílabas: 5, 5, 7; 5, 7, 5; 7, 5, 5. Las notas musicales que componen la obra surgen de la traducción de las letras de los diferentes haikus a notas musicales. La obra la estrenó Miguel Álvarez Argudo en el Festival Internacional de Música de Alicante.
Desde la composición de Acróstico, en 1995, y la siguiente obra para piano, Tres Naipes del I Ching, de 2008, se aprecia que pasan varios años en que Calandín se dedica a componer para otras formaciones o instrumentos solistas. Obra encargo del Instituto Valenciano de la Música para el Concurso Internacional de Piano José Iturbi, presenta una elevada complejidad técnica e interpretativa, siendo estrenada por la pianista rusa Ksenia Dyachenco en la sala de la SGAE de Valencia.
Epitafio, Razón y Desencanto, de 2009, fue un encargo del pianista Diego Fernández Magdaleno para homenajear al músico e intelectual español Ramón Barce, quien desapareció en 2008. Como en Acróstico, todos los materiales tanto rítmicos como melódicos y armónicos surgen del nombre del homenajeado. La estrenó Fernández Magdaleno en el Auditorio de Música de Madrid.
La última pieza que hasta el momento de editar este disco ha compuesto Emilio Calandín para piano es Fuga sobre el nombre de Francisco Llácer Pla (2020). Se trata de una revisión pianística de la fuga para guitarra que aparece en su obra Resonancias, tres murales sonantes, encargo de Culturarts (Generalitat Valenciana) para conmemorar el centenario de uno de los compositores valencianos más importantes y, a la sazón , maestro de Calandín: Francisco Llácer Pla. Dedicada a este compositor clave para la historia de la música valenciana del siglo XX, todo el material de la fuga: sujeto, respuesta, contrasujeto…, así como todas las voces libres están extraídas del nombre del músico homenajeado, traduciendo las letras a notas musicales, como ya hizo en Acróstico o Epitafio. Esta obra aún se encuentra sin estrenar en público, porque fue compuesta durante el periodo de confinamiento como consecuencia de la pandemia provocada por Covid 19.
Nacido en Llucmajor (Mallorca) en 1957, está en posesión de los premios Unión Musical Española (Valencia, 1982), López Chavarri (Valencia, 1982) y Yamaha en España (Madrid, 1982). Ha tocado en escenarios de España, Francia, Rumanía, Italia, Estados Unidos, Portugal, Inglaterra, Alemania y diferentes países de Sudamérica. Su repertorio es muy extenso, abarcando desde el clasicismo hasta la música de nueva creación, a la que siempre ha tenido presente en sus programas. Desarrolla una labor intensa no sólo como solista sino como miembro de grupos de cámara de diferentes formaciones.
En su haber cuenta con más de una veintena de CD, donde cabe destacar las integrales de Fernando Remacha, Vicente Asencio o José Báguena Soler. Ha sido profesor de los cursos internacionales de Buñol, Morella y Santanyí. Miembro del jurado de los concursos internacionales de Carlet, Xàtiva y Capdepera. Colaborador habitual de solistas, destacan, entre otros, Ivry Gitlis, Agustín León Lara, Isabel Rey, Itxaro Mentxaka, Joan E. Luna, etc.
En el ámbito académico, es Doctor por la Universitat de Valencia, Catedrático del Conservatorio Superior de Valencia, profesor invitado del Conservatorio Superior de las Islas Baleares y Académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.
DIEGO FERNÁNDEZ MAGDALENO
Nació en Medina de Rioseco en 1971. Actualmente, es profesor del Conservatorio de Música de Valladolid, del que fue director durante cuatro años, y miembro de número de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción, en la que ingresó con un discurso centrado en la música española actual. En noviembre de 2010 le fue concedido el Premio Nacional de Música.
Varios son las vertientes que se desarrollan en la trayectoria musical del pianista Diego Fernández Magdaleno, pero todas confluyen en su permanente dedicación a la música española contemporánea, siendo en la actualidad una indudable referencia interpretativa y un estímulo constante para la composición de nuevas obras que aumentan el patrimonio musical de nuestro país. Fernández Magdaleno ha protagonizado más de 300 estrenos absolutos de música española para piano de más de setenta compositores.
Además, ha rescatado numerosas partituras de autores españoles olvidados injustamente, presentando integrales de músicos como Félix-Antonio, Enrique Villalba, Jacinto Ruiz Manzanares, etc. Es autor de Creación Musical Contemporánea. El compositor Pedro Aizpurua (1999), El compositor Félix Antonio (2001), Duo Frechilla-Zuloaga (2003), El piano en la obra de Josep Soler (2009), además de obras como El tiempo incinerado (2005), libro del miedo (2006) y Razón y desencanto (2008).
Ha realizado grabaciones para Radio Nacional de España (Radio 1, Radio Clásica, Radio 5 …), France Musique, RAI, BBC, Antena 3 y Televisión Española, y ha grabado música de Aizpurua, García Álvarez, Grèbol y Soler. Diego Fernández Magdaleno ha sido galardonado en numerosas ocasiones, entre las que cabe citar: Premio Racimo de Música de la Fundación Serrada (2009), Miembro de Honor de EPTA-España (2009), Premio «Un diez para diez» (2011 ), Premio Servir de Rotary (2012), Hijo Predilecto de Medina de Rioseco (2013) …
ANTONIO MORANT ALBELDA
Nacido en la ciudad de Valencia en 1991, inicia sus estudios musicales a los seis años bajo la dirección de Jorge Blom-Dahl y, posteriormente, con Carlos Apellániz y Juana Blanco. En 2013, finaliza sus estudios superiores con las más altas calificaciones en el Conservatorio Superior de Música Salvador Seguí, de Castellón, con el concertista veneciano Brenno Ambrosini, mentor de Antonio desde entonces y quien ha seguido su formación directamente hasta el día de hoy. En 2015, se gradúa en Historia y Ciencias de la Música (Musicología) en la Universidad de La Rioja, y en 2018 finaliza sus estudios de Pedagogía del Piano, así como Master en Interpretación e Investigación por la Valencian International University (VIU). Desde 2016, ejerce como profesor de repertorio con piano en el Conservatorio Superior de Música de Castellón, y, en la actualidad, imparte a su vez, piano y piano y orquesta.
Durante cinco años, Moral Albelda se forma en la Universidad de Música Federico Chopin, de Varsovia (Polonia), con el concertista Piotr Paleczny y su asistenta Karolina Nadolska, realizando sus estudios de Master y Postgrado. P. Paleczny, galardonado en el prestigioso Concurso Chopin de Varsovia y el que estuvo en contacto con A. Rubinstein y W. Lutoslabski, ha influido altamente en la personalidad artística de Antonio. Ha participado en diversos cursos de perfeccionamiento musical de piano y recibido consejos de profesores de la talla de Joaquín Soriano, Oxana Yablonskaya, France cálidas, Eugen Indjic, Jorge Luís Prats, Igor Cognolato, Ludmila Angelov, Graham Jackson, Carlos Marín, Claudio Martínez Mehner, entre otros, así como en diversos festivales de música y realizado numerosos conciertos y recitales, actuando en salas en España, Italia, Alemania, Polonia, Serbia, Holanda, entre otros.
En el ámbito camerístico, destacan sus actuaciones junto a solistas internacionales, como el trompetista Serguei Nakariakov, el clarinetista Enrique Pérez o la pianista Ksenia Dyachenko. Galardonado en numerosos concursos como el Concurso de Piano Maestro Serrano (ediciones X, XI, XIV, XVII, XXX), Concurso Internacional Rotary-Rotarac (Palma), Concurso Internacional de Piano Ars Nova-Premio Paolo Spincich (Trieste, Italia), concurso de Interpretación Musical L’Arjau (Barcelona), concurso Ciudad de Liria concurso Ciudad de Xàtiva, concurso de Sevilla Julio García Casas, concurso Internacional Esteban Sánchez (Cáceres), concurso Internacional de Piano Alfred Schnittke (Hamburgo), entre otros. Algunas de sus grabaciones se han podido escuchar en F Radio Valencia o TV3. El compositor Juan Bautista Meseguer le dedicó, en 2015, su tercera sonata para piano.
EMILIO CALANDÍN HERNÁNDEZ
Nacido en la ciudad de Valencia el 20 de diciembre de 1958 en una familia con tradición artística: su abuelo paterno fue escultor y pintor contemporáneo de Sorolla y Benlliure; su padre actor profesional, director de teatro y profesor de arte dramático y declamación; su madre pianista, actriz y profesora de solfeo. Precisamente con su madre comienza los estudios de música en la Sociedad coral El Micalet, de Valencia donde cursa el grado elemental de guitarra.
Posteriormente cursa grado medio de guitarra en el Conservatorio de Valencia. Los grados medio y superior de composición los estudia en los conservatorios de Valencia, Alicante, Carcaixent y Meliana. Ha obtenido varias becas entre las que cabe destacar la recibida por el Ministerio de Asuntos Exteriores para residir en la Academia de España en Roma (Italia) durante el curso académico 1997-1998. Paralelamente, a sus estudios oficiales de música recibe clases de armonía, composición y análisis de los compositores valencianos José Báguena Soler y Francisco Llácer Pla. Su relación con este último es fundamental para su posterior orientación estética.
A lo largo de su carrera, ha tenido contacto con los compositores Cristóbal Halffter, Luis de Pablo, Carmelo Bernaola, Tomás Marco o Helmut Lachenmann, entre otros. En la actualidad, cuenta con un catálogo que supera las 80 obras para diversas formaciones (se puede consultar en la web del autor en: www.emiliocalandin.com). Su actividad profesional se desarrolla en la cátedra de Composición del Conservatorio Superior de Música de Castellón.
En 2017, obtiene la distinción de Doctor en Música por la Universidad Politécnica de Valencia. Publica su libro Compromiso con la modernidad. Obra y estética musical de Francisco Llácer Pla, editado por la editorial valenciana EdictOràlia Libros y Publicaciones.
Piano Sounds, nueva edición dentro del catálogo de Liquen Records (Valencia), explora la obra pianística compositiva de Emilio Calandín (Valencia, 1958) abarcando un periplo que va desde inicios de los 80 hasta el presente. Generalmente, los discos de piano solista suelen atascárseme bastante a la hora de reseñarlos y creo que la razón primordial es mi falta de acervo musical; si son de base jazzística conecto mejor con las referencias pero en el caso de Calandín es la Clásica Contemporánea lo que abunda en su obra, terreno que controlo bastante menos. Pero claro, hay un detalle en las composiciones de Calandín que no puedo dejar pasar por alto; compone como un pintor y pinta notas como un poeta japonés compone Haikus. Dicho de otro modo, su por lo general aletargado tempo, su comedido uso del silencio y sus explosivos contrastes entre glissandos o clústeres de notas provocan en el oyente una compleja sensación de plenitud y casi de vértigo, de introspección y choque, de caída inversa…, pero no quiero adelantar demasiado. Lo que sí os pido es que perdonéis mi falta de conocimiento a la hora de expresar las técnicas y los posibles fallos que pueda cometer al describirlas.
Cualquier atisbo de academicismo en mi prosa es pura coincidencia. Para cualquier duda, consulte en su Asklepeion más cercano. Sobrepasar las dosis, SIEMPRE.
Piano Soundsse edita en formato digipack con grabación / mezcla de Paz Guillem Martín y Ximo Calatayud Buñuel, siendo la masterización obra de Enrique Soriano que por cierto ha conseguido una consistencia y prístino sonido muy encomiables (creo que los detalles más concretos podéis leerlos mejor aquí). En los ropajes, maravilloso dibujo de Victoria Cano (os dejo enlace a su página). Para terminar los créditos, son los pianistas Antonio Morant Albelda, Bartomeu Jaume y Diego Fernández Magdaleno los encargados de dar vida a las composiciones de Calandín y os vuelvo a remitir al enlace a Liquen Records para que ahondéis en sus currículums y detalles de la obra, así no repito conceptos que puedan hacer muy farragosa la lectura.
Diego Fernández Magdaleno abre con «Preludi, Riflesi e Trasparenze», dos obras en sí mismas, «Preludio», homenaje evidente a Erik Satie de 1983 y luego refundida en «Preludi, Riflesi e Transparenze» años más tarde para acompañar la exposición pictórica de la artista romana Hermana Galdi. Maravillosos tres minutos obsesivos y andantes, con ese regusto balsámico de las obras de Satie (Gymnopédie) pasada por cierto aire soñador, profundamente mediterráneo a la italiana hasta el punto de que me cuesta no pensar que podría haber adornado cualquier pasaje de Sacco y Vanzetti y aunque salvando las distancias, la composición exhala esa desenvoltura casi `de la infancia´ de las composiciones menos rocambolescas de Morricone (ese piano obsesivo en «Chi Mai»). Romanticismo e impresionismo dibujando en un lienzo musical al pie de un acantilado plagado de casitas encaladas, mediterráneo amable y tan transparente que el azul del cielo anula el horizonte.
A continuación Antonio Morant hace lo propio con «Ricercare» (1989), pieza que ya deja entrever la vanguardia de lo aleatorio en Calandín. Salto bastante contrastado con la primera pieza debido a la tremenda libertad que da Calandín a Morant a la hora de improvisar unas líneas lentas por lo general, rozando la música concreta y minimalista (estoy tentado de decir que usa recursos de la electroacústica), pero que de repente se ven subrayadas por exabruptos, caídas y movimientos juguetones, radicales y con notas tan cortas que parecen cuerdas pellizcadas. Es como si se le arrebatara la vibración a la nota antes de tiempo para que el efecto percusivo sea mayor. Maravilloso.
Bartomeu Jaume se encarga del bloque compuesto por «Voci del Fiume» (1993) y «Acróstico» (1995), de 9 y 15 minutos de duración respectivamente. «Voci del Fiume» se inspira en elSiddhartade Hesse y nos vuelve a mostrar a un Calandín que deja al intérprete espacio para hacer suya la obra. Sigue la pauta estilística del corte anterior pero quizás acentuando más ese toque sinusoidal (armónicos) de las notas, casi vibrafónicas y con un deje oriental no exento de cierta épica en los momentos en los que líneas más graves acechan los agudos… una especie de amenaza se cierne sobre el oyente que ve cómo la estructura se rompe y es agitado en un oleaje de notas donde vuelve a brillar la aleatoriedad. Mano derecha e izquierda dialogan en dos idiomas diferentes pero que pueden entenderse perfectamente el uno al otro, demostrando que la música en estado puro se mueve por sendas anti Babelianas. «Acróstico» sin embargo ya muestra un cambio de estilo importante; estructuralmente vertebrado a partir de traducir las notas a la poesía tradicional japonesa (Haiku), asistimos por tanto a pequeñas y reiteradas escalas que ascienden, paran y se puntúan por obsesivos juegos de dos notas y vuelta a las escalas en ascenso.
El conjunto posee mucha carga dramática y resulta bastante exigente para el intérprete, que afortunadamente (Jaume) no solo la aborda a la perfección sino que la dota de una pasmosa fluidez. Los silencios, muy marcados, y el contraste muy evidente entre lentitud y bloques explosivos muy cortos definen sobre todo la composición a partir del minuto 7. El Haiku es silencioso por naturaleza pero Calandín lo pela como una fruta y lo lleva a un terreno distinto, como si hubiera resuelto algún tipo de enigma o enredo mental.
Damos un salto a 2008 con «Tres Naipes del I Ching», dividida en 3 secciones cortas interpretadas por Antonio Morant. Abre «Ch´ien (lo creativo)», con mistérica apertura de cinco pellizcos del cordal que explotan en un agresivo vuelco sobre el teclado a lo Messiaen, dando una sensación de celeridad (lo creativo) a base de notas que estallan en contrapartida de otras que se ven arrasadas por golpes secos de la otra mano. Genial el cambio de registro en «Kuan (la contemplación)», cargada de cierta pesadumbre acaracolada, continuada por una incesante sucesión de notas agudas y todo un cortejo de recursos para finalizar con templanza y sosiego. Para terminar este bloque, «Sung (el conflicto)» se viste de abstracción y se torna mucho más orientalizante que las previas. Por cierto, maravillosa esa nota serrada con sordina que pone punto y final a cada episodio; una nota para el primer naipe (Ch´ien), dos para Kuan y tres para Sung.
Sigue Morant en «Epitafio» (2009), homenaje póstumo a Ramón Barce y de tono bastante fúnebre. Se usa el pedal y la resonancia como fondo para que esquirlas agudas y espaciadas de la mano derecha reciten su particular homilía de respeto al difunto. La última pieza, también interpretada por Morant, y de 2020, es un homenaje al que fuere profesor de Calandín, Francisco Llácer y como su nombre indica, «Fuga» derrama sus notas tal y como un pintor lleva su pincel cada vez más lento a ese lugar donde todo confluye.
Paco Yáñez, mundoclasico.com, lunes, 22 de febrero de 2021
El pasado lunes concluimos nuestra reseña de la edición discográfica de las Wittener Tage füe neue Kammermusik 2019 afirmando que no estaban los tiempos para florituras; al menos, en el terreno de las grabaciones discográficas de música actual. Si esto es tristemente válido para el conjunto de Europa, qué decir de una España cuya escasa producción en este ámbito casi ha desaparecido, quedando por el camino iniciativas (de corto o largo recorrido) tan valiosas como Verso o Anemos: dos de las aventuras fonográficas que, ya en la tercera década del siglo XXI, se cuentan como ejemplos de una industria cultural que, al menos en lo que se refiere a la música actual, en España es, en 2021, un verdadero páramo.
Es por ello que nos hemos de felicitar porque un sello como Liquen Records, nacido en Valencia en el año 2016, siga, cuando se cumple su primer lustro de existencia, con tal pujanza y ritmo de publicación de compactos: un catálogo que aúna la música experimental, la contemporánea y la improvisación, y en el que se presta una especial atención a los compositores valencianos, aunque su atención trascienda las fronteras de dicho territorio, así como las de nuestro tiempo, habiendo sido publicadas en Liquen grabaciones que van de la música de Hildegard von Bingen a la de Karlheinz Stockhausen, pasando por la de John Cage o la de Thomas Bjelkeborn.
Nos centramos hoy en el núcleo fundamental de Liquen Records: el de los compositores valencianos, pues entre ellos se cuenta Emilio Calandín (Valencia, 1958), de quien Liquen presenta su integral para piano, compuesta entre los años 1983 y 2020: un conjunto de partituras que dan buena fe de su evolución estética, así como de muchas de las corrientes pianísticas que han surgido a lo largo de los últimos siglos, buena parte de las cuales encuentran un eco en las partituras de Calandín. Lo hacen, sin duda, en la temprana Preludio (1983), pieza compuesta en sus años de estudiante, como homenaje a Erik Satie y a sus Gymnopédies (1888), y que cinco años atrás (precisamente, cuando nacía Liquen Records) Calandín rescató para reconvertirla enPreludio: Riflessi e trasparenze (2016), obra (tan en línea con Satie) concebida para acompañar las exposiciones de la artista romana Germana Galdi —a quien la partitura está dedicada—, autora del proyecto Riflessi e trasparenze. Como la pintura de Galdi, estos reflejos y transparencias a modo de preludio pianístico resultan muy sutiles y evocadores, cargados de aromas de un mundo antiguo y mediterráneo, con sus auras melódicas y su bello colorido.
Es por ello que el contraste con la segunda partitura aquí recogida, Ricercare (1989), es realmente acusado, adentrándose Calandín, por medio de esta pieza, en la aleatoriedad controlada y su elasticidad, así como en la superposición de bloques y en lo que define como una «casi» improvisación por parte del intérprete. A pesar de las libertades que Calandín concede al pianista (o, quizás, gracias a ello; al menos, en la lectura que aquí escuchamos), Antonio Morant Albelda construye una versión especialmente acerada, robusta y estructural, en la que se combinan ecos del sólido pianismo de la Segunda Escuela de Viena con dejes juguetones y melódicos, sincopados y saltarines, que nos conducen a través de una inquieta búsqueda de desarrollos musicales, continuamente renovados: aquí, de un modo más moderno que en la partitura que abría el compacto.
Voci del fiume (1993) procede a un nuevo salto estilístico, ya desde su gesto inicial, tan poderoso y extendido, de dejar caer la tapa del piano con el pedal de resonancia activado, para que así reverberen —de tres a cinco segundos, según indica la partitura— las resonancias del cordal. Tras tan poderoso comienzo, Emilio Calandín procede a un juego de ecos y contrastes muy acusado, que arranca con una serie de alternancias entre lo súbito y lo «lento y cristalino» que evocará las brillantes constelaciones sciarrinianas. Inspirada en la novela Siddhartha (1922), de Hermann Hesse, y en la serie de armónicos naturales sobre las notas mi-sol-do-fa-si, Voci del fiume vuelve a habilitar procedimientos aleatorios para potenciar la participación del intérprete; en este caso, el pianista Bartomeu Jaume, músico que aquí introduce ecos del siglo XX que van de Pierre Boulez a Karlheinz Stockhausen, por su sentido tan sólido y contrastante de los bloques pianísticos, si bien hasta en dichos pasajes se asoma un poso del pianismo más tradicional, cual si las referencias más vanguardistas y aristadas fuesen visitadas por el universo de un Mompou, sintetizando corrientes estilísticas e integrándolas: una de las señas de identidad por antonomasia de Emilio Calandín. De este modo, Voci del fiume es todo un diálogo de ¿opuestos?, así como un juego de centelleos y campanadas que se van ampliando hasta ofrecernos un piano de amplio vuelo sinfónico, muy espacial, en el que adquiere gran importancia el peso del silencio, aunque, como tal, apenas lo escuchemos, si bien su presencia está siempre ahí, ejerciendo de marco y delimitador a las bien señaladas capas que Calandín superpone, repletas de ataques que rompen y complejizan el discurso, asediando un progresivo serenamiento de raigambre postimpresionista que choca con ese universo más vanguardista y acerado.
Por tanto, y en la década final del siglo XX, en el piano de Emilio Calandín se condensan las corrientes que le llegan desde Debussy y Schönberg, con Mompou enriqueciendo sus sucesivos capítulos de desarrollo, así como mostrando el carácter mediterráneo de su pianismo, tan cargado de luz, sensualidad, color y pervivencia de la melodía; una melodía enmarcada entre un tenso cromatismo impresionista y un acerado estructuralismo: procesos que en los clústeres cromáticos encuentran algunos de sus más bellos puntos de síntesis. En este sentido, la partitura constituye, asimismo, todo un ejercicio de afirmación y hasta supervivencia del yo, de un estilo propio, en medio de tan poderosas corrientes estéticas. Voci del fiume compacta, incluso, partituras precedentes (pues algo del germinal Preludio del año 1983 se deja entrever aquí), antes de que la pieza se cierre de forma prácticamente circular, con un hermoso y lento glissando en el cordal que preludia un gesto final que es eco silente del que diera inicio a la pieza, con la bajada de la tapa del piano: carpetazo sobre el que aún resonarán los ecos del arpa vibrando en el cordal desde el glissando previo.
Acróstico, dos Renga con dedicatoria (1995) está basada en los haikus nipones, cuyas estructuras métricas sirven a Calandín para articular formalmente cada pieza en lo que al sistema de organización de sílabas se refiere (5, 5, 7; 5, 7, 5; 7, 5, 5). De este modo, Calandín nos indica que las notas musicales de este Acróstico surgen de la traducción a la notación occidental de las letras de los propios haikus, creando un intricado universo poético-musical. Es, de nuevo, el pianista mallorquín Bartomeu Jaume quien da cuenta de una partitura cuyo comienzo porta ecos de Liszt y Scriabin, con un virtuosismo que es digno heredero del aquél del siglo XIX. De este modo, las numerosas escalas ascendentes se convierten en verdaderas escaleras que interconectan el pasado y el presente, volviendo a mostrarnos un piano que abarca y sintetiza, como el conjunto de este disco, tres siglos de música. En todo caso, y pese a tan rocosos precedentes pianísticos como los citados, que aquí se manifiestan, asimismo, en nuevos bloques que contrastan y chocan entre sí, bajo este Acróstico subyace una búsqueda de un silencio esencial que es buena muestra de la inspiración de Emilio Calandín en los haikus japoneses, por lo que su partitura se va progresivamente despojando, conquistando ese silencio denso y elocuente en los compases finales.
Si Acróstico dialogaba con la cultura japonesa, los Tres Naipes del I Ching (2008) lo hacen con la china, por medio de las cartas que articulan estos tres naipes musicales; respectivamente: CH’IEN (Lo Creativo), KUAN (La Contemplación) y SUNG (El Conflicto), con sus correspondientes textos de Confucio, recogidos por Emilio Calandín en su partitura junto con una signografía especialmente pertinente por los verdaderos rituales acústico-poéticos que estos Tres Naipes nos proponen. Más allá de su apertura en pizzicati sobre el cordal, no estamos ante unas piezas que presenten técnicas extendidas, como algunas de las anteriores, y en ellas lo que prima es un inquieto manejo del ritmo que es deudor, entre otros, de un Olivier Messiaen que también fue un compositor atento a las culturas orientales, además de un virtuoso al piano, como en este compacto Antonio Morant Albelda, músico que da cuenta de estas tres piezas. Como Messiaen, Antonio Morant también destaca aquí el cromatismo y hasta, de nuevo, ecos de Skriabin, si bien el discurso es centelleante en todo momento; incluso, en la contemplativa KUAN.
Epitafio: razón y desencanto fue compuesta en los meses de enero y febrero de 2009, a modo de homenaje póstumo a Ramón Barce, fallecido el 14 de diciembre de 2008. La pieza, de 3:34 minutos de duración, está basada, rítmica, melódica y armónicamente, en el nombre del homenajeado, así como en una frase de Bertolt Brecht utilizada por Barce en su libro Tiempo de tinieblas y algunas sonrisas (1992), una frase que reza así: «Vosotros, que surgiréis del marasmo en el que nosotros nos hemos hundido, cuando habléis de vuestras debilidades, pensad también en los tiempos sombríos de los que habéis escapado». Con estos ingredientes, nos encontramos con una partitura muy sentida e intimista, aunque pocas novedades aporta, en cuanto a su forma, con respecto a algunas de las obras precedentes, de estética más avanzada. Su tono luctuoso y fúnebre viene especialmente dado por una mano izquierda que afianza un registro grave con profusión de pedal y resonancias, aspecto que nos recordará al último Feldman, aunque el trabajo de Emilio Calandín no se desarrolle mediante el juego de patrones y simetrías quebradas típicas del genio norteamericano. Sobre este fondo, que podríamos asociar, siguiendo el título de la pieza, al desencanto, a la pesadumbre y a la presencia, transversal a toda la pieza, de la muerte, se dibujan frases en registro agudo que centellean intentando exponer motivos que, de nuevo siguiendo el título de la partitura, podrían rescatar esa lógica a modo de conversaciones ya sin respuesta, si bien es el desencanto, esa pátina obscura de fondo, lo que lo tiñe todo en el momento del adiós; por tanto, más desencanto que razón, pues el tenuto en registro grave manda, con sus densas y luctuosas resonancias. El joven pianista valenciano Antonio Morant Albelda da perfecta cuenta de estos paisajes de la desolación, conjugando técnica y una sentida expresividad.
La última pieza aquí reunida es, asimismo, la última partitura para piano compuesta, a día de hoy, por Emilio Calandín, su Fuga sobre el nombre de Francisco Llácer Pla (2020), página dedicada a quien fuera su profesor, el compositor y profesor valenciano Francisco Llácer. Esta Fuga pianística está basada en la fuga para guitarra incluida en Resonancias, tres murales sonantes (2018-19), partitura para orquesta de cuerda, guitarra amplificada solista y percusión compuesta, igualmente, como homenaje a Francisco Llácer; en aquella ocasión, con motivo del centenario de su nacimiento. Las notas del compacto nos indican que «todo el material de la fuga: sujeto, respuesta, contrasujeto…, así como todas las voces libres están extraídas del nombre del músico homenajeado, traduciendo las letras a notas musicales, como ya hizo en Acróstico o Epitafio». Como en el caso de Epitafio, estamos ante una pieza de estética más conservadora, que expone desarrollos entre la mano izquierda y la derecha, en cuanto a los materiales fugados, un tanto de recetario musical, simplificando el discurso sin mayor vuelo personal ni creativo, por lo que, en conjunto, es muy preferible remitirnos a piezas como Voci del fiume para encontrarnos con lo mejor de este disco, por su mayor modernidad, frente a otras partituras (destacadamente, las dos últimas), de sabor un tanto añejo. De nuevo es Antonio Morant Albelda quien se hace cargo de una interpretación aquí grabada antes de que la propia partitura viviese su estreno en sala de conciertos, debido a la irrupción de la pandemia que aún nos azota.
Por lo que a las grabaciones se refiere, éstas son, en general, notables, aunque la de Preludio: Riflessi e trasparenze, efectuada en vivo en el Auditorio Nacional de Madrid, pierde bastante en timbre y armónicos, mientras que los registros realizados en las dependencias del Conservatorio Superior de Valencia, en condiciones de estudio, son bastante mejores, así como las tomas de Voci del fiume y Acróstico, también registradas en directo, pero de mucho mejor sonido que la pieza que habría el disco (en todo caso, estas tres grabaciones en vivo son calificadas de «históricas» por Emilio Calandín; de ahí, su interés por incluirlas en esta edición). Como en anteriores lanzamientos de Liquen Records, el propio cartón del compacto incluye unas muy sucintas notas, a modo de introducción, si bien en este caso disponemos de un código QR que nos enlazará con la página web del sello discográfico, donde encontraremos unas notas más detalladas (en valenciano y castellano) que incluyen textos explicativos de cada obra, así como un enlace a la partitura de las piezas aquí registradas (excepto la Fuga final): enlaces a los que en esta misma reseña pueden acceder. Un formato, sin duda, muy a tener en cuenta en unos tiempos que, como decíamos al comienzo de esta reseña, no son, ni mucho menos, halagüeños para las grabaciones de música actual. Al menos, el trabajo de Liquen Records mantiene un hilo de esperanza en nuestro territorio.
lasBandas #38_gener de 2021
Liquen Records publica l’obra per a piano del compositor valencià Emilio Calandín
El disc “Piano Sounds (1983-2020)”, interpretat per Antonio Morant Albelda, Bartomeu Jaume i Diego Fernández Magdaleno, abasta quasi 40 anys de producció pianística
Piano Sounds (1983-2020) és un disc monogràfic on es recull l’obra integral per a piano d’un dels compositors valencians més significatius de les últimes dècades. Emilio Calandín Hernández (València, 1958) és un músic amb una llarga trajectòria artística i constitueix, sens dubte, un referent en l’àmbit musical contemporani espanyol. Les obres per a piano sol recopilades en aquesta nova producció de Liquen Records abasten un arc temporal de quasi 40 anys de producció musical. Des del seu primerenc Preludi de 1983 fins a la partitura més recent del seu catàleg, Fuga sobre el nom de Francisco Llácer Pla (2020), encara no estrenada davant el públic per haver estat composta durant el confinament com a conseqüència de la pandèmia provocada per la Covid 19, es pot apreciar l’evolució tant tècnica com estètica d’aquest compositor fonamental per entendre la més recent història de la música valenciana, així com els diferents estímuls que han motivat obres molt diferents entre sí. En totes elles s’aprecia un vertader interès per enriquir la creació pianística actual.
A més a més de mostrar la contribució d’Emilio Calandín a la creació pianística valenciana, Piano Sounds (1983-2020) reuneix a tres intèrprets que, encara que procedents de diferents generacions, compten amb una àmplia i contrastada carrera artística internacional. Els pianistes Bartomeu Jaume (Llucmajor, Mallorca, 1957), Diego Fernández Magdaleno (Medina de Rioseco, Valladolid, 1971) i Antonio Morant Albelda (València, 1991) aborden amb absoluta solvència interpretativa aquesta imprescindible integral pianística, contribuint a una millor comprensió dels darrers quaranta anys del pianisme contemporani valencià.
Una de les particularitats d’aquesta nova producció discogràfica del segell valencià Liquen Records s’hi troba en el fet que les composicions interpretades pels pianistes Bartomeu Jaume —Voci del fiume i Acróstico— i Diego Fernández Magdaleno (Premi Nacional de Música 2010) —Preludi— foren enregistrades en concert. Es tracta, per tant, de gravacions històriques que han estat rescatades dels arxius per a l’edició d’aquest disc. La resta de composicions, interpretades pel jove pianista valencià Antonio Morant Albelda, han estat enregistrades al Laboratori de Electroacústica del Conservatori Superior de Música de València durant el mes de novembre de 2020, gràcies a la col·laboració dels alumnes de Sonologia de l’esmentat centre Paz Guillén Martín i Ximo Calatayud Buñuel. El disc ha estat produït per Josep Lluís Galiana i ha comptat amb la participació de l’artista Victoria Cano, amb l’obra que il·lustra la portada del disc, del dissenyador gràfic J. Chagall i d’Enrique Soriano, en la masterització.
Amb el suport de l’Institut Valencià de Cultura de la Generalitat Valenciana i la col·laboració del Conservatori Superior de València, Piano Sounds (1983-2020) recull set composicions d’Emilio Calandín, entre les quals destaquen importants partitures com ara els Tres naipes del I Ching (2008), obra encàrrec de l’Institut Valencià de la Música per al Concurs Internacional de Piano José Iturbi. Una obra que presenta una elevada complexitat tècnica i interpretativa i que va ser estrenada per la pianista russa Ksenia Dyachenco a la sala de la SGAE de València. També mereix especial menció Epitafi, Raó i Desencantament (2009), que va ser un encàrrec del pianista Diego Fernández Magdaleno per a homenatjar el músic i intel·lectual espanyol Ramón Barce, qui va desaparèixer el 2008. Com en Acròstic (1995), també arreplegada al disc, tots els materials tant rítmics com melòdics i harmònics sorgeixen del nom de l’homenatjat. La partitura va ser estrenada pel propi Fernández Magdaleno a l’Auditori Nacional de Música de Madrid.
Piano Sounds (1983-2020) acull l’obra Ricercare, composta en 1989. Dedicada al seu mestre Francisco Llácer Pla, en ella Calandín comença a explorar el món aleatori, la superposició de blocs i l’elasticitat de l’aleatorietat controlada en una cerca de la “quasi” improvisació per part de l’intèrpret. L’obra fou encàrrec del compositor Ramón Ramos (1954-2012) i va ser estrenada a la sala del Club Diario Llevant de València pel pianista Miguel Álvarez Argudo, qui quatre anys més tard li va encarregar Voci del fiume (1993) i que va estrenar-la en el Palau de la Música de València en el marc del Festival ENSEMS eixe mateix any. En aquesta partitura, Calandín continua utilitzant procediments aleatoris sempre a la recerca de potenciar la participació de l’intèrpret en el procés creatiu. L’obra troba la seua inspiració en el llibre d’Hermann Hesse, Siddharta, i en la sèrie d’harmònics naturals sobre 5 notes: mi, sol, do, fa i si.
Tres magníficos pianistas interpretan estas nueve piezas para piano escritas entre 1983 y 2020, periodo que abarca los cuarenta años de composición para piano de Emilio Calandín, compositor valenciano que está interesado en hacer evolucionar la composición y la técnica pianística contemporánea desde posiciones no únicamente serialistas.
Se reconocen en sus desarrollos referencias a módulos melódicos que evolucionan en el desarrollo de la pieza, o remiten a entornos minimalistas como en la pieza que abre el disco – registrada en concierto – y que es magníficamente interpretada por mi paisano Diego Fernández Magdaleno, que, dicho sea de paso, está haciendo una magnífica labor de difusión de la obra contemporánea española para piano.
Todas las piezas exhiben una gran amplitud tonal y sonora, así como un uso extensivo de los recursos armónicos y rítmicos del piano, imponiendo a los instrumentistas una expresividad muy fuerte y unas dinámicas sonoras sorprendentes, como en Acróstico interpretada por Bartomeu Jaume, por ejemplo.
Antonio Morant Albelda se encarga de seis de las nueve piezas grabadas en el Laboratorio de Electroacústica del Conservatorio Superior de Música de Valencia con una magnífica toma de sonido, especialmente en los dos temas finales del disco: Epitafio con la sonoridad del piano en su total plenitud, con los graves resonando hasta la extinción de la onda, majestuoso tema y Fuga, el más reciente, de 2020, más optimista, casi farsesco y juguetón con mucha ironía sonora a pesar del año que hemos pasado todos, resumido al final en un pasaje más tranquilo.
Una gran música que merece disfrutarse en directo. Animo a cualquiera de los tres intérpretes a montar un recital con estas piezas, el gesto también es muy importante en la música actual. Muy recomendable.
Pedidos a Liquen Records y evitamos dar vueltas por las tiendas de discos, eso si en su localidad queda alguna.
La primera producción de Liquen Records que esta nueva temporada presenta es PIANO SOUNDS (1983-2020). Un CD monográfico (LRCD015 número de catálogo en la discográfica) donde se recoge la obra integral para piano de uno de los compositores valencianos más significativos de las últimas décadas. Emilio Calandín Hernández (Valencia, 1958) es un músico con una larga trayectoria artística y constituye, sin duda, un referente en el ámbito musical contemporáneo español. Las obras para piano solo recopiladas en PIANO SOUNDS abarcan un arco temporal de casi 40 años de producción por lo que nos encontramos realmente con un CD de grandes dimensiones, casi podríamos decir como un auténtico legado artístico del compositor.