A.L. GUILLÉN: Islas de Cielo

A.L. GUILLÉN: Islas de Cielo. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-135-2024 • LRCD028. PVP: 18€

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ISLAS DE CIELO

Aislados.

Como aislados nos quieren Nosotros ya somos la aislada insurgencia. Ser afirmación periférica de surrealidad. Habitar el claro que nos conecta como islas al Cielo Común. Viajé hacia la piedra sonora antigua atlante que nos unía. Antes, la única isla, isla de lo perdido. Y pude acelerar la transmutación de la piedra en mar desde el poeta surrealista canario que olvidó su historia. Transmutar el descenso de su palabra hacia el núcleo ígneo de la piedra. Acelerar su aparición con-fundiendo.

Aislado.

Aislado comprendí que si no nos queda más que el silencio, tenemos todo el cosmos por sonar.

“Islas de Cielo” comprende cuatro movimientos poéticos hacia lo perdido en las eras de su historia, perdido por la mercancía, la depredación y el valor. El silencio perdido. El sacrificio perdido. El don perdido. La utopía perdida. Es la palabra arcana del poeta surrealista canario la que me dispara hacia el origen del sonido de la tierra atlante. Y en este viaje una melodía. Una melodía.

I. Valle Hermoso del Silencio. Poema hacia el origen quedo de la vida.
Hacia el mar de silencio que nos crea, desde el pasmo anterior al sonar del viento de un poema de Pedro García Cabrera, hasta el desplegado ciclo de las olas de una playa de Vallehermoso, el crepitar de los pasos de la laurisilva de Garajonay , pasos del mundo recién nacido.

II. Wa-Yewta. Poema hacia el origen natural del sacrificio.
Desde la palabra del “Crimen” de Agustín Espinosa, crucificado el sacrificio en el madero patriarca, mediados por la destrucción del fuego del infierno del demonio Guayota de la caldera del Teide, frotada, estallada, caída la roca al cráter, hasta la aparición de la Madre antigua levitada, en melódica fecunda sangre.

III. Ycodex. Poema hacia el origen del don.
Desde el desgarro en jirones violentos del “Enigma del Invitado” de Emeterio Gutiérrez Albelo, levantado el mantel del banquete corrupto de la eucaristía de la era del valor y la predación, derramados los excrementos degradados del intercambio, del cemento, en la polifonía babilónica turística de un mercado en Teguise , hasta la aparición anterior, bajo el mantel, no mediada, de la subjetiva melódica economía del don, incapaz de vender al ángel.

IV. Sacer. Poema hacia el origen de la historia.
Desde la palabra de Domingo López Torres en “Lo Imprevisto”, nuda vida en el campo de concentración, mirada al horizonte de mar y cielo, comienza el viaje desde la pureza utópica hacia el terror del silencio de su muerte en el mismo horizonte que mira, desde la pureza celeste , también es la muerte todos los que lucharon contra su historia, ya la nube se desvanece, mientras nos toma la lancha fascista, la noche y la presión oscura del saco y de las aguas, y de la noche, del motor del silencio inminente, allí , al fondo del mismo mar, el silencio del fin de la historia.

En nuestro crepúsculo, donde el campo de concentración es ya el mismo mundo, ¿no es el valle hermoso del silencio de todo lo perdido el momento en el que todo puede sonar Nuevo de Nuevo?

Eterno el Sí desde el No de nuestro Surrealismo.

Aislados. Pero hacia el mismo cielo.

A.L. Guillén. Febrero 2023

CREDITS & TRACKLIST

Compuesto, interpretado, grabado, arreglado y mezclado por A.L. Guillén en La Antena Noética (Almería) entre marzo de 2019 y febrero de 2023.

Masterizado por Jorge Marredo Rosa.
Fotografía y artwork por Mara B. Stones.

Sebensuí A. Sánchez, Mara B. Stones: recitados en “Wa-Yewta”.
Pelayo F. Arrizabalaga: saxo en “Ycodex”.
Virginia Pedrosa: voz en “Ycodex”.

Valle Hermoso del Silencio”, basado en “Como es tu gozo”, poema de Pedro García Cabrera en “La Rodilla en el Agua”. Grabaciones de campo en Garachico (Tenerife), Las Hayas (La Gomera) y Parque de Garajonay (La Gomera).

Wa-Yewta”, basado en el primer capítulo de “Crimen”, Agustín Espinosa. Grabación de campo: intervención sobre rocas de la Caldera del Teide (Tenerife).

Ycodex”, basado en fragmentos de “El Enigma del Invitado” , Emeterio Gutiérrez Albelo. Grabaciones de campo en el Mercado de Teguise (Lanzarote).

Sacer”, basado en un poema de “Lo Imprevisto”, Domingo López Torres. Grabación de campo: lancha ferry Lanzarote-La Graciosa.

VÍDEOS

DOSSIER DE PRENSA

Antonio Martín «Coronel Mortimer», La muerte tenía un blog, domingo, 21 de abril de 2024

Los verbos desconocen ese tiempo

que es anterior y posterior a todo.

Tiempo en que tú naciste sin nacer,

cuando el agua y el cielo de tan cerca

tenían en proyecto el horizonte.

Cuando el silencio va a romper en grito

sin dejar de ser grito y ser silencio.

Y el ala es ala ya y aún no vuela.

Y el mar, siendo ya mar, no ha comenzado

a mover el diafragma de los aires.

En ese instante de equilibrio puro,

tú, isla, soledad, pájaro mío.

Pedro García Cabrera (Como es tu Gozo)

Una Isla. La Isla. Lugar Hermético (Hermes) y cerrado, utópico y de difícil acceso. La perfección a veces alambicada a un pensamiento futuro Junguiano o ideación de la Morada Última. Bastión mecido por el Amnios en una red neuronal pétrea que en la antigua Grecia es habitáculo de los elegidos por los dioses y a la vez, Isla es símbolo de la huída y el aislamiento. Estaba el movimiento surrealista en pleno apogeo cuando el pintor Óscar Domínguez invita a André BretonBenjamin Péret Jacqueline Lamba a visitar Canarias. En la orilla, desnudos y cargados de ideas angulares, Agustín EspinosaPedro García CabreraDomingo López Torres Emeterio Gutiérrez Albelo. Suceden cosas, manifiestos, poemas, exilios,  Guerra Civil y Segunda Guerra Mundial… pero los espigones de las islas ya guardan grabados los poemas escritos por la erosión del agua, poemas que son leídos por los Ciegos Dioses (también exiliados por la represión franquista) como Braille prohibido.

He escrito tanto sobre A.L.Guillén que posiblemente soy el equivalente en palabras a un Flanneur parisino. Podría dividir su carrera en etapas, estilos, giros e incluso hilar tan fino como la sutura de un tendón pero nada de eso sería justo (ni necesario realmente) para describir el magnificente Islas de Cielo, nuevo álbum de Guillén tras una serie de álbumes algo más personales e intimistas. Que lo acoja el sello LÍQUEN RECORDS de Josep Lluís Galiana ya es signo identificativo de la brutal calidad del disco que tras una serie de primeras escuchas se me antoja una suerte de sonoro Poema-Río sobre el Aislamiento y esa palabra que viene rodeando al artista Granaínoalmeriense que es la `INSURGENCIA´

Él lo cuenta mejor que yo en unas palabras de presentación que van de mis ojos a la lengua como soma. Siento que me están follando. Aisladamente, por supuesto:

En nuestro crepúsculo, donde el campo de concentración es ya el mismo mundo, ¿no es el valle hermoso del silencio de todo lo perdido el momento en el que todo puede sonar Nuevo de Nuevo? Eterno el Sí desde el No de nuestro Surrealismo. Aislados. Pero hacia el mismo cielo. […] Como aislados nos quieren Nosotros ya somos la aislada insurgencia. Ser afirmación periférica de surrealidad. Habitar el claro que nos conecta como islas al Cielo Común. Viajé hacia la piedra sonora antigua atlante que nos unía. Antes, la única isla, isla de lo perdido. Y pude acelerar la transmutación de la piedra en mar desde el poeta surrealista canario que olvidó su historia. Transmutar el descenso de su palabra hacia el núcleo ígneo de la piedra. Acelerar su aparición con-fundiendo. Aislado.
 
Aislado comprendí que si no nos queda más que el silencio, tenemos todo el cosmos por sonar.
Al contrario de lo que pueda presuponerse, Islas de Cielo es un disco donde para mi gusto la improvisación ha dado paso a la composición (otra cosa es que a veces ambas puedan ir de la mano y compartir cordón umbilical). Construído en cuatro bloques (poemas sonoros) hilados a la perfección, se pasa de lo experimental al Ambient, el Free Jazz y lo Avantgarde; lástima que dichas palabras a día de hoy de tanto usarlas nos suenen inocuas y descargadas de su antigo poder. Sin embargo os puedo asegurar que si les buscáis el protopuerto USB que llevan y las recargáis de energía telúrica, conseguiréis que vuelvan a poseer la fuerza atávica, pila alcalina musical, que tanto animó a los juguetes CassiberHenry CowMarc BolanFrithArto LindsayThe Lounge Lizars o añadir lo que os venga en gana según vuestro acervo musical. Flota en el ambiente cierto aire fúnebre y onírico que homenajea a los fallecidos poetas vanguardistas canarios y los efluvios de la absenta/ausente ya de sus coetános franceses.

Sobre todo este contexto me ha ayudado mucho una entrada en Facebook del poeta canario Sebensuí A. Sánchez que aunque pueda parecer algo extenso, quiero dejarlo aquí en todo su esplendor:

Es un disco centrado en textos de la Facción Surrealista Canaria, y a mí, como canario, amante de la poesía, y más aún del surrealismo, uno de mis movimientos artísticos favoritos (o puede que al que más cariño tenga), ya que engloba una gran parte de mis pasiones personales como son lo Oniroide, el Arte y la Revolución….pues me llega muy, muy hondo.
 
Como bien me comentó Antonio, es un disco de Justicia Poética, porque realmente nunca se había hecho un disco de estas características, ni de ningunas parecidas, debido a la profundidad instrumental y artística del disco, que luego detallaré, enumerando los extraños artilugios que en él aparecen, y que lo hace algo único, con cuatro cortes largos de sonoridades inaprensibles e inefables.
 
Es tremendo, que nunca se hubiera hecho un disco sobre los surrealistas canarios, (o al menos que yo sepa), siendo, como fue, el punto de inflexión, de la conexión surrealista en el mundo hispanoparlante, de los años 20, de París, curiosamente no se estableció con España, sino con las Islas Canarias, llegando incluso a visitarlas Breton y cía; este empequeñecimiento de reconocimientos, es siempre debido a las antípodas geográficas de las islas, e incluso a componentes ideológicos y políticos, en los que se incluyeron asesinatos, por parte de esa fuerza demoníaca llamada Fascismo, y a otros «cambios de chaqueta», de los propios surrealistas canarios, la reivindicación de este grupo, siempre quedó entre aguas turbulentas, aunque por suerte, para nosotros, uno de los protagonistas del Movimiento, como fue, Domingo Pérez Minik, en 1975, y ya muerto el dictador, publicó el libro llamado «Facción Surrealista de Tenerife», en el que cuenta maravillosamente, todos los pormenores y pormayores de este colectivo único.
 
Uno de los motivos, como decía, es la fatalidad del aislamiento de las islas, y que los artistas de por aquel entonces no salieran de su tierra, exceptuando a Oscar Domínguez, el más conocido de todos, justo por ello, porque se fue a París, y porque tuvo una relación intensa con otra grandísima pintora como fue, Remedios Varo, llegando a confeccionar juntos algún ‘Cadavre Exquis’ con imágenes. 
 
Me llena de ternura, el respeto conque Antonio, se ha acercado a la cultura canaria, con mucho tacto, introduciéndose como un antropólogo en el sentir, la filosofía y la cultura indígena guanche, sabiendo la peculiar situación cultural canaria de «pueblo sin rostro», y reivindicando sus orígenes ancestrales cuasiborrados, por un atroz genocidio.
En el apartado técnico el álbum sale en un precioso digipack de tres cuerpos con diseño de Mara B. Stones. Se masteriza por Jorge Marredo y cuenta con colaboraciones de lujo como Sebensuí A. Sanchez y la propia Mara B. Stones (recitados), el saxo del grandioso Pelayo Arrizabalaga y las voces de Virginia Pedrosa. Como datos adicionales, vuelvo al facebook de Sebensuí A. Sánchez a propósito de la grabación:
Grabado durante cuatro años, alrededor de varias islas con grabaciones de campo, en piscinas naturales de Garachico, en Sta Cruz de Tenerife, en un caserío de Las Hayas de San Sebastián de La Gomera, en el Parque de Garajonay, lugar este, de leyendas románticas guanches, además de Reserva de la Biosfera como Patrimonio de la Humanidad, grabado también, sobre rocas de la Caldera de Teide, la montaña más grande de España con 3.718 metros, donde en su cima se esconde una violeta, la famosa Violeta del Teide, única en su especie, que se conserva a temperaturas casi gélidas. 
 
Además hay algunas grabaciones, en una isla muy marciana, debido a su aspecto rocoso – lunar, de hecho se ha grabado alguna película de ciencia – ficción allí, por su orografía completamente volcánica, hablo de la isla de Lanzarote, e incluso hay algunos sonidos de lancha ferry entre Lanzarote y el islote de La Graciosa.
Como llegado de otro tiempo y lugar, un agudo pitido hace de `fade in´ a «Valle Hermoso del Silencio» que abre el disco y con letras basadas en `Como es tu Gozo´ de Pedro García Cabrera. Entra un trémolo de cuerdas afinadas muy alto y con cierto regusto soterrado a lo que me gusta llamar Guanche Surf o lo que es lo mismo, las cinco `eses´ (Sal, Sol, Sonido, Sierra y Susurro). Las voces de Guillén irrumpen de forma casi alegórica/invocada mezclándose con toda una maraña de grabaciones de campo que describen en sonido ese microscópico momento perpetuo foucaltiano del agua golpeando la piedra, quizás la más antigua de las percusiones que existan. Se va desarrollando todo en un in crescendo cuasi tribal con regusto a Drone. Tres minutos y ya estoy en trance.
Entra la batería y desplaza a todo lo anterior (atonal y áspero versus curvilíneo terciopelo). La guitarra se vuelve melódica e intimista, lúbrica y nostálgica al más puro estilo de (siempre a reivindicar) Sefronia lo cual es totalmente lógico. La poesía y Guillén están unidos tan holísticamente que son virtualmente inseparables. Sigue «Wa-Yewta» (basado en el crudísimo `Luna de Miel´ de Agustín Espinosa). El mal o la malignidad que los guanches reflejaban en Guayota / Guaiota, deidad mitológica maligna de Canarias que presumiblemente habitaba la Caldera del Teide y donde precisamente se han realizado las grabaciones de campo (intervenciones sobre las rocas). Precioso y evocador el recitado de Sebensuí A. Sánchez sobre campanas litúrgicas. Se da paso a la experimentación pura y dura con algo parecido a frotamientos y cópulas entre piedras… un drone áspero que va y viene con la voz de Guillén, acompañada por lo que creo que es un piano aunque luego hay láminas de un catedralicio sintetizador. 
La sensación es algo así como de claustrofóbico dadaísmo Industrial vertebrado con capas de sonido mastrioskal que aunque nunca se vuelque al Noise, sí que tiene la mala hostia de su andamiaje. Improvisación pura de cuerdas destensadas sobre un fondo apelmazado parecido a hacer gárgaras con esquirlas de piedra volcánica que lenta pero inexorablemente se transforma en avalancha pétrea o batalla cósmica en la ladera de una montaña. Decía Sabas Martín en `Ritos y Leyendas Guanches´ (Miraguano, 1985) que Guayota y el Dios Supremo Achaman (el Cielo para los guanches): `Guayota había encerrado al dios del sol Magec en el interior del Teide, sumiendo a todo el mundo en la oscuridad. Los guanches pidieron clemencia a Achamán, quien tras una encarnizada lucha consiguió derrotar a Guayota, liberar a Magec y taponar el cráter con Guayota en su interior.
 
La leyenda cuenta que el tapón que puso Achamán es el llamado Pan de Azúcar, el último cono, de color blanquecino, que corona el Teide. Cuando el Teide entraba en erupción, era costumbre que los guanches encendieran hogueras con el fin de espantar a Guayota o bien, según otra versión, para que si Guayota lograba salir del Teide, creyera que seguía en el infierno y pasase de largo ´.
Guitarras acústicas, fondos de cuencos tibetanos, un precioso recitado de Mara B. Stones y un fundido a crimen de ataudes salados y cruces oblongas finiquitan los casi 13 minutos que dura esta maravilla. 
«Ycodex» comienza en modo collage sonoro y cuenta con la colaboración a las voces de Virginia Pedrosa. Esos abruptos tonos de la eléctrica de Guillén son puro Rock en Oposición, FrithZorn y la calculadísima orfebrería sonora de Cassiber Derek Bailey. Los sonidos de fondo son del Mercado de Teguise (Lanzarote) y las letras se basan en `El Enigma del Invitado´ de Emeterio Gutiérrez Albelo. Puro Guilleanismo, aceleración y desaceleración tanto de la música como de ese característico timbre de la voz que parece poseída en un falsete de cuerdas vocales esfaceladas. Me encanta eso de `Polifonía Babilónica´ porque lo define a la perfección; aunque la guitarra sea el instrumento principal da la sensación de que tiene mil doscientas cuerdas y abarca todas las escalas posibles, ya sean pentatónicas, zaratustrianas o evangelistas. Todo adquiere una dimensión superior cuando el saxo de Pelayo Arrizabalaga se permea en un desbocado Free Jazz que sí que recuerda (cómo no) a una mezcla entre The Lounge Lizards y los propios Les Rauchen Verboten.
Este antropológico, social y a ratos espiritual viaje lo culminan los 12 minutos de «Sacer» que si mis datos son correctos es un término que viene de la Antigua Roma y que juega con una ambivalencia extraña dado que se podía aplicar tanto a lo sacro y divino como a lo abyecto. Se basa en el poemario `Lo Imprevisto´ de Domingo López Torres escrito desde la desalmada penitenciaría / campo de concentración de Fyffes (Santa Cruz de Tenerife) donde es encerrado y asesinado por falangistas en una de las peores muertes imaginadas; arrojado al mar dentro de un saco junto a otros prisioneros; hago un inciso para comentar en este punto de que el tema tiene grabaciones de campo realizadas en la lancha ferry que va de Lanzarote a La Graciosa (atad vuestros cabos). El libro contó con unos alucinantes dibujos de Luis Ortiz Rosales
De inicio calmo de voz y guitarra, va creciendo con la entrada de la base rítmica. Una estructura semi circular va llevándolo todo hacia un terrorífico clímax de ruidismo acuático, helicoidales sonidos de hélices amplificadas que se desplazan hacia un subsónico drone que enroca con silencio y unas líneas de guitarra a modo de arpa mediúmnica procedente de ese más allá donde habitan los más de 1.000 desaparecidos en 1937 en Fyffes. Cierra el círculo en mismo agudo pitido que abría Islas de Cielo y vuelvo a poner el disco de nuevo.
Estamos ante una absoluta obra maestra. Estoy exhausto.

Jesús Rodríguez Lenin, MINIMALISMORE, 21/02/2024

El poeta, compositor, cantante y multiinstrumentista Antonio Luis Guillén (Granada, 1975) –fundador de bandas como Les Rauchen Verboten, Sefronia o Alondra Satori, entre otros proyectos– cuenta con una extensa discografía a su nombre, A.L. Guillén, que suele componer a partir de poemas de poetas variados. Su trabajo más reciente, publicado en enero por el sello valenciano Liquen Records, se titula Islas de cielo, y cuenta con cuatro piezas –dos de algo más de siete minutos y otras dos de algo más de doce– que rinden homenaje a cuatro poetas vanguardistas canarios ya fallecidos, nacidos a principios del siglo XX o finales del XIX, e influidos por las corrientes surrealistas francesas de hace cien años. Valle hermoso del silencio está basado en el poema de Pedro García Cabrera Como es tu gozoWa-Yewta, en el poema de Agustín Espinosa Luna de miel; Ycodex, basado en fragmentos de El enigma del invitado, de Emeterio Gutiérrez Albelo, y Sacer, basado en Lo imprevisto, de Domingo López Torres.

Realizado entre 2019 y 2023, Islas de cielo se puede considerar un disco «de canciones» interpretadas por el propio Guillén, aunque la parte musical no sea precisamente convencional, sino que se sitúan en un terreno en el que da rienda suelta a su querencia por el free jazz, el ruidismo, el drone, la música ambient y las grabaciones de campo –aparecen fragmentos de ruidos de mercado o de lanchas motoras–: «una fuga dentro del caos», como él mismo explica la diferencia entre sus trabajos de improvisación libre y lo que él considera composición: «Yo la composición la identifico con la canción, donde puedo generar patrones que puedo repetir en diversas circunstancias».

Islas de cielo cuenta también con las colaboraciones del veterano saxofonista cántabro Pelayo F. Arrizabalaga –fundador de Clónicos– y la voz de la soprano malagueña Virginia Pedrosa en Ycodex, y los recitados de Sebensuí Álvarez Sánchez y Mara B. Stones en Wa-Yewta. Poeta también, Guillén define así el disco: «Brotado y madurado a través de diez años de derivas por tierra canaria, atravesado por los arcanos de su poesía surrealista, mascando su lava, laurisilva, mar y cielo. Islas de cielo comprende cuatro movimientos poéticos hacia lo perdido en las eras de su historia, perdido por la mercancía, la depredación y el valor. Cuatro movimientos. El silencio anterior perdido. El sacrificio perdido. El don perdido. La utopía perdida. Es la palabra del poeta surrealista canario la que me dispara hacia el origen del sonido de la tierra atlante. Y en este viaje una melodía. Siempre una melodía. La del cielo común que aún abraza cada Isla que somos. Cielo común que es fóvea central de nuestra extrafoveal insurgencia».

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