Josep Lluís Galiana • Jesús Gallardo • Matías Riquelme: TAR. València: LIQUEN RECORDS • DL: V-859-2026 • LRCD040. PVP: 18€
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CREDITS
• All music by Josep Lluís Galiana (tenor and soprano saxophones), Jesús Gallardo (drums) and Matías Riquelme (cello)
• Recorded live at Isósteles Estudi (Borriana, Castelló, Spain), October 24, 2025, by Radomir Blazík and JJ Doc
• Mixed and mastered by JJ Doc (Isósteles Estudi) and Jesús Gallardo (Mondo Rítmic)
• Produced by Josep Lluís Galiana (Liquen Records)
• Cover art by Marc Dufour
• Liner notes by Josep Lluís Galiana
• Graphic design by Matías Riquelme
© 2026 Josep Lluís Galiana, Jesús Gallardo and Matías Riquelme
© Liquen Records
DL: V-859-2026 · LRCD040 · liquenrecords.com

LINER NOTES
After our first encounter on stage in January 2025 alongside Galician drummer Lucía Martínez (a live-recorded concert—TODO AL ROJO—released digitally by Liquen Records), Matías Riquelme, Jesús Gallardo, and I clearly felt the need and urgency to reunite on stage and explore new musical encounters. From the very beginning, we were absolutely convinced that as a trio we had a great deal to say, and TAR is the result of the concert held on October 24, 2025, at Isósteles Estudi—a libertarian, self-managed space in Borriana, Castellón—where anything can happen, including the magic of the moment and the unpredictable.
When you improvise, occasionally everything flows with astonishing ease and disarming simplicity. You hardly think; there is no need to devise strategies or try to assert yourself over the others, nor you fall back on those materials, resources, and techniques you know usually work in any situation. On the contrary: you simply listen to your two companions in stereo and let yourself be carried away by the sound —by everything that invites you to join that sonic flow, to become an additional element in that turbulent space-time torrent that places you at the center of an immense sonic universe where all kinds of music can fit. A beautiful universe in which synaptic connections form instantaneously, unpredictably, and surprisingly in the brain. A weightless universe where sounds drift and float in an immeasurable sidereal space, and ideas cease to be ideas, becoming only a “will to power” or “that which asserts itself in the many,” as Nietzsche wrote.
In the album presented by TAR Trío, one sound gives rise to another; one space opens onto a musical immensity; one gesture serves as a lever for the next; one noise drags the following along the path of impossible harmonies. In TAR, each texture gains importance to the extent that the others sustain it, redefine it, conflict with it, or negate it. In TAR we offer music without scaffolding or structures—music without designs or prior agreements. In TAR we remain attentive to everything that occurs. TAR, like a nirvana, a place of harmony, connection, and interaction, places us on the verge of self-alienation, constantly positioning us in the place of the other. It is a sincere and utterly unique act of empathy.
Josep Lluís Galiana
CAST
VAL
Tras un primer encuentro en enero de 2025, junto a la baterista gallega Lucía Martínez (concierto grabado en directo —TODO AL ROJO— y editado en digital por Liquen Records), Matías Riquelme, Jesús Gallardo y el que escribe estas notas vimos con claridad la necesidad y urgencia de volver a reunirnos sobre un escenario y disfrutar de nuevas experiencias musicales. Desde un principio, tuvimos la absoluta certeza de que teníamos mucho que decir como trío y TAR es el resultado del concierto celebrado el 24 de octubre de 2025 en Isósteles Estudi, un espacio libertario y autogestionado situado en el municipio castellonense de Borriana, donde todo puede ocurrir. También la magia del instante y de lo imprevisible.
Després d’una primera trobada el gener del 2025, juntament amb la baterista gallega Lucía Martínez (concert gravat en directe —TOT AL VERMELL— i editat en digital per Liquen Records), Matías Riquelme, Jesús Gallardo i el que escriu aquestes notes vam veure amb claredat la necessitat i urgència de tornar a reunir-nos sobre. Des d’un principi, vam tenir l’absoluta certesa que teníem molt a dir com a trio i TAR és el resultat del concert celebrat el 24 d’octubre del 2025 a Isósteles Estudi, un espai llibertari i autogestionat situat al municipi castellonenc de Borriana, on tot pot passar. També la màgia de l’instant i de l’imprevisible.
Cuando improvisas, ocurre, no siempre, que todo fluye con facilidad, de manera asombrosa y agradablemente sencilla. Apenas piensas, no necesitas plantear estrategias, ni buscas posicionarte ante los demás. Tampoco echas mano de aquellos materiales, recursos y técnicas que sabes suelen funcionar en cualquier situación. Por el contrario, solo escuchas en estéreo a tus dos compañeros y te dejas llevar por aquello que está sonando en tu entorno más inmediato, todo aquello que te da pie a sumarte a ese devenir sonoro, a incorporarte como uno más a ese agitado torrente espacio-temporal, que te sitúa en el centro de un inmenso universo sonoro, donde caben todas las músicas. Un hermoso universo en el que las conexiones sinápticas de tu cerebro se establecen de forma instantánea, imprevisible y sorpresivamente. Un ingrávido universo en el que los sonidos vagan, flotan, en un inabarcable espacio sideral, en el que las ideas dejan de ser ideas para ser solo “voluntad de poder” o “lo uno que se afirma en lo múltiple”, dejó escrito Nietzsche.
Quan improvises, passa, no sempre, que tot flueix amb facilitat, de manera sorprenent i agradablement senzilla. Tot just penses, no necessites plantejar estratègies, ni busques posicionar-te davant dels altres. Tampoc no fas servir aquells materials, recursos i tècniques que saps solen funcionar en qualsevol situació. Per contra, només escoltes en estèreo els teus dos companys i et deixes portar per allò que està sonant al teu entorn més immediat, tot allò que et dóna peu a sumar-te a aquest esdevenir sonor, a incorporar-te com un més a aquest agitat torrent espai-temporal, que et situa al centre d’un immens univers sonor. Un bonic univers on les connexions sinàptiques del teu cervell s’estableixen de forma instantània, imprevisible i sorprenentment. Un ingràvid univers en què els sons vaguen, suren, en un inabastable espai sideral, en què les idees deixen de ser idees per ser només “voluntat de poder” o “una cosa que s’afirma en allò múltiple”, va deixar escrit Nietzsche.
En el disco que presenta TAR Trío, un sonido da lugar a otro, un espacio se abre hacia una inmensidad musical, un gesto hace de palanca a otro, un ruido arrastra a los siguientes por la vereda de armonías imposibles. En TAR, cada textura cobra su importancia tanto en cuanto otras la apoyan, la redimensionan, entra en conflicto o la niegan. En TAR, presentamos una música sin andamiajes, ni estructuras; una música sin diseños, ni acuerdos previos. En TAR, estamos atentos a todo lo que acontece. TAR, a modo de nirvana, de lugar para la armonía, la conexión y la interacción, nos sitúa al borde de la enajenación de nosotros mismos para ponernos constantemente en el lugar de los otros. Se trata de un acto de empatía sincero y único.
Josep Lluís Galiana
Al disc que presenta TAR Trio, un so dóna lloc a un altre, un espai s’obre cap a una immensitat musical, un gest fa de palanca a un altre, un soroll arrossega els següents per la sendera d’harmonies impossibles. A TAR, cada textura cobra la seva importància tant com d’altres la recolzen, la redimensionen, entra en conflicte o la neguen. A TAR, presentem una música sense bastides, ni estructures; una música sense dissenys, ni acords previs. A TAR, estem atents a tot el que passa. TAR, a manera de nirvana, de lloc per a l’harmonia, la connexió i la interacció, ens situa a la vora de l’alienació de nosaltres mateixos per posar-nos constantment al lloc dels altres. És un acte d’empatia sincer i únic.
Josep Lluís Galiana
TRACKS
TAR I (3.55)
TAR II (39.02)
TAR III (5.40)

REVIEWS and PRESS
Revista SUL PONTICELLO, Paco Yáñez, 1 de septiembre de 2026
Josep Lluís Galiana, Jesús Gallardo y Matías Riquelme: TAR. Josep Lluís Galiana, saxofones soprano y tenor. Jesús Gallardo, batería. Matías Riquelme, violonchelo. Josep Lluís Galiana (Liquen Records), productor. Radomir Blazík y JJ Doc, ingenieros de sonido. JJ Doc y Jesús Gallardo, mezcla y masterización. Un CD DDD de 48:38 minutos de duración grabado en el Isósteles Estudi de Borriana (Castellón, España), el 24 de octubre de 2025. Liquen Records LRCD040.
Como ya habrán comprobado nuestros lectores, tras unos meses de pausa en el camino, Sul Ponticello ha regresado con fuerza en una nueva etapa en la que a Sergio Blardony se le ha unido en la dirección de nuestra revista el compositor, artista, cineasta, escritor y pianista Joan Gómez Alemany, manteniendo ambos, en los seis números que hasta ahora han codirigido, un ambicioso enfoque que sigue haciendo de Sul Ponticello una de las revistas con mayor y más profunda perspectiva sobre la nueva música de cuantas en la actualidad se publican en lengua castellana.
En esa amplia y viva panorámica que Sul Ponticello lleva décadas trazando de la mejor música actual, la improvisación libre ha tenido un puesto destacado en los ciento quince números que en septiembre de 2026 alcanza la revista, habiendo estado presente en no pocas de dichas ediciones quien no sólo es uno de nuestros mejores músicos en tal ámbito, sino uno de sus más lúcidos analistas y, de largo, el productor discográfico que en España más compactos de improvisación lleva publicados, de la mano de ese inquieto sello valenciano (por él mismo fundado) que es Liquen Records.
Por descontado, nos estamos refiriendo a Josep Lluís Galiana, que en 2026 ha alcanzado esa edad totémica que en nuestro país son los sesenta y cinco años; en su caso, sin visos de lanzarse a una jubilación perezosa ni de levantar el pie del acelerador de sus múltiples facetas como escritor, editor, instrumentista y productor; estas dos últimas, unidas, una vez más, en un nuevo lanzamiento de Liquen Records en el que Galiana forma trío con el percusionista Jesús Gallardo y con el violonchelista Matías Riquelme, los tres reunidos en el compacto titulado TAR (2025).
En la imponente fonografía de Josep Lluís Galiana (que sobrepasa ya los setenta discos) es habitual (como tantas veces sucede en la improvisación libre) que los proyectos se encadenen entre sí, formando rizomas musicales que, por medio de sutiles variaciones, crean una nueva escena tímbrica que abre otra perspectiva sobre una improvisación previa. En el caso de TAR, dicho antecedente hemos de situarlo en Todo al rojo (2025), título tomado de una exposición del equipo Fotolateras que dio lugar a un álbum digital grabado en el Espai d’Art Contemporani de Castelló, el 17 de enero de 2025, publicado por Liquen Records con número de catálogo LRCD035. Asimismo, en Todo al rojo encontramos el origen del acrónimo —TAR— que ha servido no sólo para dar nombre al trío formado por Josep Lluís Galiana, Jesús Gallardo y Matías Riquelme, sino título a este nuevo compacto en cuya música a continuación nos adentramos.
Todo al rojo incorporaba una percusionista más (Lucía Martínez) en su plantilla de cuarteto con respecto al trío que ahora en TAR escuchamos, por lo que los efectivos se reducen un cuarto, pero no la sensación de amplitud sonora ni la tan contrastante paleta que violonchelo, batería y saxofón nos ofrecen en esta sesión de improvisación libre grabada el 24 de octubre de 2025 en el Isósteles Estudi de la localidad castellonense de Borriana.
De hecho, esa incandescencia sonora derivada de Todo al rojo se prolonga en el primer (llamémosle) movimiento de TAR, que en sus apenas cuatro minutos de duración nace sobre un trémolo de violonchelo en diferentes velocidades y registros: máquina y lienzo de vertiginosas texturas sobre el que se desata una pugna entre una batería que busca habitar el espacio, lanzando centelleos a un firmamento musical de forma multidireccional; mientras que el saxofón gira sobre sí mismo en bucles espasmódicos, profundizando en una indagación instrumental obsesiva repleta de figuraciones y una profusa exploración de sus propios límites, ascendiendo al registro agudo y cayendo a sus reflexiones en los graves una y otra vez, de forma que este primer bloque de la improvisación se presenta como un espacio de formas colindantes: tres ontologías musicales que pueblan un mismo espacio sin (aún) ser capaces de establecer un diálogo fluido en un lenguaje plenamente compartido.
Digamos, pues, que nos encontramos con tres personajes de raigambre beckettiana en busca de un atisbo de comunicación; o, parafraseando libremente a Luigi Pirandello, tres personajes en busca de un autor (que lo serán ellos mismos, cada uno aportando los estilos que, como veremos en esta reseña, hacen confluir en TAR, para otorgarle su rotunda heterogeneidad y riqueza musical).
El inicio de TAR I es, a su vez, una suerte de ventana al infinito, pues la música carece aquí de un comienzo análogo a lo que sería una obertura en una estructura ‘clásica’ (aunque ese clasicismo sea llevado en TAR a su evolución en las formas y los lenguajes de la avantgarde). Es TAR I, así pues, una invitación a subirse a un proceso musical que pareciera ya en marcha, cual si éste se desarrollase desde mucho antes de que hayamos colocado el disco en nuestros equipos de música, y al que nos incorporamos, simplemente, en un momento dado: vector de intemporalidad que, en este sentido, me ha recordado a Morton Feldman y sus análogos patrones musicales como puertas acústicas a un infinito alquitarado en la extrema duración que se estila en sus obras tardías (las más radicales y consecuentes al respecto), a las cuales siempre me da la sensación de que nos asomásemos en un punto muy concreto de su duración, extendiéndose ésta más allá de lo humanamente mensurable, de nuestra finita escucha, como mera contingencia.
Esa exploración del tiempo se completa, en TAR I, por medio de un concienzudo estudio de la velocidad, ya que, si en el comienzo primaban el frenesí y la celeridad, a medida que TAR I avanza hasta su último minuto, el tiempo se dilata para adquirir una nueva forma, ya sea en los espaciados y ecoicos pizzicati del violonchelo, ya en las resonancias de los platillos o en los delicados slaps que el saxofón va diseminando para llevar al trío a un silencio no tanto recobrado (pues, como tal, no lo habíamos conocido en el vertiginoso y explosivo comienzo de TAR), sino descubierto al ir retirándose los estratos y las capas de sonidos que conformaban su saturación inicial. Es por ello que, así concebido, TAR I ha sido desgajado como movimiento independiente con carácter propio a la hora de dividir en tres cortes este compacto, aunque, stricto sensu, no hubiese una división en el continuo de la improvisación libre registrada en el Isósteles Estudi de Borriana, lo cual hace que, sumados TAR I y TAR II, el conjunto de la sesión hubiese alcanzado, el 24 de octubre de 2025, los cuarenta y tres minutos de duración.
Desde ese despojamiento de la materia acústica, con su progresiva reconceptualización del tiempo como forma de silencio y quietud musical, nace TAR II, en lo que suena como un nocturno y, a la par, una passacaglia, por cómo el violonchelo va tañendo sus pizzicati, cual si el trío deambulase por las calles de una ciudad mediterránea, entre los ecos de unas campanas que (remedadas por violonchelo y percusión) tienden puentes entre lo europeo y lo oriental (en los timbres metálicos más agudos). No es un paisaje musical, en absoluto, abocado a una quietud constante, pues, revirtiendo el proceso escuchado en el final de TAR I, el trío se irá acelerando progresivamente, al mismo tiempo que encontrándose sus individualidades para, así, formar una abigarrada textura que, alcanzado el octavo minuto de TAR II, creeremos sintetizada de forma electroacústica, por el continuo de armónicos y técnicas extendidas desplegadas por Galiana, Gallardo y Riquelme, de una fascinante capacidad para transmudar las sonoridades canónicas de sus respectivos instrumentos en verdaderos objets trouvés musicales.
Así, mientras que en el progresivo aceleramiento del trío habían sobrevenido ecos del jazz, en este paisaje textural será la impronta de la avantgarde la que gravite sobre una densificación que, en los treinta y nueve minutos que dura TAR II, irá dando lugar a sucesivas combinaciones instrumentales, ya sea a trío, en dúo o de forma solista, aunque cuando uno escucha a Matías Riquelme en el duodécimo minuto de esta segunda parte de TAR, lo que menos piensa es en un solo instrumento, dada la fascinante capacidad que el chileno tiene de multiplicar los registros y las voces de su violonchelo por medio de las dobles cuerdas y los armónicos. De hecho, la también multiplicación —cobrando entonces un mayor protagonismo— del saxofón y de la batería, en el minuto catorce de TAR II, desata lo que escuchamos como todo un comentario de ambos instrumentos sobre los alardes previos en los multifónicos de Matías Riquelme, tramando una suerte de diálogo-a-tres en pos de dilatar las fronteras tímbricas de cada instrumento y convertirlos en un solo fluido improvisatorio.
Avanzando en nuestra escucha de TAR II, al alcanzar el vigésimo minuto entramos en lo que parece un paisaje granular, construido sobre un continuo de violonchelo que se nos antoja un metrónomo enloquecido, a partir de cuyos pulsos sincopados se multiplican los timbres en la percusión; de nuevo, al modo de una constelación de texturas. Éstas se van tensando y enrareciendo hasta alcanzar (casi llegados al trigésimo minuto) otro paisaje de fuerte apariencia electroacústica, en el que priman los usos no convencionales de los instrumentos sin que podamos decir —como en el conjunto de TAR— que el eco de un estilo o de una técnica en concreto se vinculen, exclusivamente, a un solo músico o instrumento, pues cada uno de ellos aporta aquí una considerable riqueza en cuanto a recursos y estéticas; y, así, si antes de alcanzar el citado pasaje de apariencia electrónica Josep Lluís Galiana había vuelto a incorporar al trío ecos del jazz, en esa profusa densidad después escuchada resulta impactante cómo el saxofonista valenciano crea resonancias metálicas en su instrumento que oiremos como auténtico óxido acústico o rugosidad musical, reforzada dicha percepción por un trabajo de la sobrepresión en el violonchelo y de las fricciones en la percusión que hacen de este tramo final de TAR II un momento en el que el tiempo se comprime y congela, implosionado en los roces que se producen en(tre) cada instrumento, así como en los tan estáticos armónicos que el conjunto del trío destila.
Esa dinámica de contracción/expansión de la materia sonora se vuelve a acelerar y a multiplicar en los últimos minutos de TAR II, de un virtuosismo descollante que nos recordará a esa explosión inicial a la que nos subimos en el comienzo de TAR I, conformando, por lo tanto, un trío de individualidades que aquí colisionan, estableciendo tres soliloquios desaforados que confieren su enorme complejidad y superposición de líneas a los últimos minutos de TAR: auténtica jauría de sonoridades desatadas, pura catarsis que propicia el merecido y encendido aplauso del público reunido en el Isósteles Estudi de Borriana, espectadores privilegiados, como lo fueron, de esta improvisación con tan variados perfiles individuales y diálogos poblados de tal plétora de ecos estilísticos.
Aquí terminaba la sesión de improvisación libre, propiamente dicha, que Josep Lluís Galiana, Jesús Gallardo y Matías Riquelme habían firmado como TAR, pero los aplausos que escuchamos al público al terminar la misma fueron condición necesaria y más que suficiente para que el trío aún les regalase, como encore, lo que en este compacto figura como TAR III, una propina de casi seis minutos de duración que —como sostiene Josep Lluís Galiana— quiso ser una balada pero que, en realidad, suena «más parecida a una balada de jazz deconstruida». En el fondo, ello le confiere una mayor personalidad a este tan bello e íntimo encore, en el que el saxofón adquiere un gran protagonismo, con un suave melodismo que se va quebrando sobre un continuo de batería y violonchelo tímidamente expuesto como un paisaje acústico, lo que nos remite, indefectiblemente, al mejor jazz estadounidense, aquí aderezado, en el tercer minuto de TAR III, con melismas que nos hablan de las tradiciones musicales del mundo árabe de las que Galiana lleva décadas embebiéndose (como buen hijo que es del Mediterráneo).
Sin embargo, en el final de este encore Josep Lluís Galiana progresivamente se retira, cual esfumado o absorbido por el paisaje de esa urbe musical que había recorrido con su balada y en la que los contornos previamente trazados por el violonchelo y la batería serán los que primen, dinámicamente realzados, en la conclusión de TAR III, desplazando nuestra mirada desde la figura principal al trasfondo: espacio que, abocado al silencio (aunque roto por los aplausos del público castellonense), sin duda será habitado en el futuro por los tres miembros de TAR, de forma que el rizoma que desde Todo al rojo había nacido, y que en TAR hemos escuchamos florecido, conozca nuevos brotes y floraciones en próximas improvisaciones y compactos de este mismo trío (o cuarteto, si Lucía Martínez a ellos se une de nuevo).
Como ya es habitual en Liquen Records, las grabaciones del sello valenciano buscan crear una imagen que remede en nuestros equipos de sonido, de forma lo más fidedigna posible, la acústica y la escena que en directo vivimos en una sesión de improvisación libre. De este modo, a la transparencia y al buen balance del trío en esta mezcla se une la atmósfera de la propia sala y de su público, que escuchamos de un modo más que evidente en los aplausos habidos tras TAR II y TAR III, pero que sentimos presente en todo momento.
La edición del compacto es, asimismo, la ya típica de Liquen Records: tan delicada como minimalista, con diseño de Marc Dufour en una funda de cartón en la que se incluyen los datos completos de la grabación y un breve pero muy significativo ensayo a cargo de Josep Lluís Galiana en el que describe, desde dentro del propio trío, la vivencia de una sesión de improvisación libre comprendida como una forma genuina de empatía artística y musical. En el compacto físico, el texto de Josep Lluís Galiana se presenta únicamente en inglés, pero en la web de Liquen Records lo podremos leer igualmente en castellano y valenciano para conocer las ideas y las intenciones que subyacen a una nueva entrega de esa verdadera enciclopedia de la improvisación que hoy en día es el sello valenciano.
TAR
Revista RITMO, Joan Gómez Alemany, 1 de junio de 2026
TAR no es un disco, sino una zona de fricción. Lo que aquí acontece no pertenece al orden de lo musical entendido como lenguaje organizado, sino a una fenomenología del instante, a una emergencia donde el sonido se piensa a sí mismo mientras sucede. El trío formado por Galiana, Gallardo y Riquelme opera sin partitura y, lo más relevante, sin la necesidad de justificar cada gesto. Hay, en cambio, una ética de la escucha que desactiva cualquier jerarquía.
Desde los primeros compases, la materia sonora aparece como algo inestable, pero vivo: soplos que no terminan de fijarse, percusiones que parecen rozar el silencio antes que afirmarlo, un violonchelo que oscila entre lo táctil y lo espectral. No hay desarrollo en sentido clásico, sino una deriva sonora, un desplazamiento continuo donde cada sonido contiene la semilla de su propia negación y afirmación.
La extensa pieza central funciona como un campo expandido: el tiempo se dilata, se pliega, se suspende. No se trata de intensidad acumulativa sino de densidad perceptiva. El oyente queda atrapado en una suerte de presente perpetuo donde las referencias —jazz, contemporánea, noise— son apenas sombras que atraviesan el discurso. La primera pieza un preludio tenso e introductorio, la tercera y última una balada celestial.
TAR no busca agradar ni provocar, simplemente ocurre. Y en ese ocurrir, renuncia a la forma fija como destino. Una música que no representa nada, pero medita como un pensamiento sin lenguaje, o como un agradable temblor.

docenotas.com, Miguel Ángel Pérez Martín, 18/06/2026
Ya tocaba. Muchas escuchas, otras reseñas que estaban más arriba en la lista y, después de una semana en la que volví a mis tareas organizativas de actividades culturales, por fin, con nadie en casa, me puedo poner a escribir y a escuchar de nuevo.
Así, de pronto, antes de la primera escucha pensé que me iba a encontrar —por la instrumentación— con un buen disco de improjazz… Además, como dicen las notas del disco, Galiana toma fuerzas del magnífico Todo al rojo, grabado con Lucía Martínez a la percusión y editado a principios de 2025, y eso es una garantía a priori.
El concepto podría ser el mismo: que fluya el sonido.
Hay fluir espontáneo, improvisación sin red, confluencias rítmicas y armónicas, por muy atonales que estas sean…, y hay pasajes de improjazz, claro.
Todo, además, con una dosificación magnífica y unas dinámicas sonoras absolutamente maduras: nada sobra, nada falta. Sonido constante, crescendos necesarios y pasajes calmados e intimidad cuando es conveniente. Además, atraviesa tantos ambientes sonoros que descubres nuevos rincones con cada escucha.
La duración —se editan ya muchos CD con la duración de un LP— te permite escuchar dos veces el disco de una sentada, como hago yo esta tórrida tarde mesetaria.
Cecil Taylor, el gran improvisador del piano, decía: «¡No ensayes, practica!». Esto es lo que parecen hacer estos tres monstruos de sus respectivos instrumentos. Practicar, torturar, maltratar al instrumento hasta doblegarlo y que se rinda a sus deseos.
Magníficas tres pistas que responden a los títulos Tar I, Tar II y Tar III, siguiendo la estela de otro de los grandes improvisadores, Anthony Braxton, en las titulaciones.
Ya sé que no es música mayoritaria, de consumo fácil, y que se disfruta mejor (¿!!!?) en directo —o en directo simulado en estudio, como es el caso—, pero repito aquí de nuevo uno de mis mantras: no den todo por perdido. Atrévase, querido lector, querida lectora.
Busque en liquenrecords.com el disco y desnúdese… Deje fuera sus prejuicios musicales.
Lo disfrutarán, seguro.
Durante incontables veces he invocado literariamente la libertad musical de Josep Lluís Galiana (saxo tenor y soprano), Jesús Gallardo (batería) y Matías Riquelme (cello); tanto es así que se me antojaría tedioso enumerar aquí cada una de las reseñas en las que han intervenido aunque no obstante, sí que me gustaría especialmente dejar enlace a Les Trahison des Mots (Schujaj!, 2020) de Riquelme, texto que he recordado por casualidad. He vuelto a ponerme el álbum y vaya, pero vaya joya (encima creo que está a precio irrisorio). Me limitaré a ir directamente al grano porque poniendo simplemente Líquen Records + Galiana en el buscador del blog me salen 33 textos, así que ruego entendáis que no presente a los músicos.
Antes de que sigáis, un inciso. Sé que significa TAR, acrónimo de TODO AL ROJO pero quería improvisar en el texto; meta ficción literaria en una reseña? no lo sé pero prometo que ningún concepto, idea, lugar, organismo vivo o similar ha sido dañado para la realización de este escrito. Si consideras que debiera haberme metido la lengua en el esfínter como un símbolo Ourobórico, llama al 112 y os darán instrucciones. Sigo…
TAR nace en un primer encuentro como cuarteto (junto a la baterista gallega Lucía Martínez) que recuerdo a la perfección porque pregunté precisamente a Josep si Todo al Rojo (así se llamaba la grabación) iba a salir en formato físico. Tan solo unos pocos meses más tarde, TAR queda establecido como trío y este álbum homónimo que hoy os presento se graba en directo en Isósteles Estudi, suerte de espacio autogestionado en Borriana (Castellón) y en el que Radomir Blazik y JJ Doc intervienen en determinados momentos en procesos de grabación, mezcla y luego esa transmutación alquímica del masterizado que es de Doc (Isósceles Estudi) y Jesús Gallardo (Mondo Ritmic).
El álbum se acaba de editar (tan de rabiosa actualidad que me acabo de quitar un trozo de colmillo de la pantorrilla y vengo de vacunarme)en digipack que se viste de gala con preciosa fotografía de Marc Dufour (dejo enlace a su portfolio) que, por alguna sincrética razón relaciono con las nubes en el ventoso camino a la antigua Lhasa (Tíbet). Y cosas de mi mente, recuerdo que TAR es el nombre con el que se conoce a la Tibet Autonomous Region que no es exactamente el espacio de la Gran Meseta Tibetana, sino uno de los espacios que quedaron divididos tras la invasión China (y posterior descuartizamiento territorial) sobre el 1950. Hagan sus apuestas…. lo que me queda, TODO AL ROJO. Y es que hay mucho de conexión espiritual y de meditativo en los 48 minutos del disco, y en el Tíbet eso se simboliza con el rojo; sagrado y auspicioso, representa una intensidad espiritual enfocada en la transformación y la conexión vital así que como digo, TODO AL ROJO.
Locuras aparte, TAR tocan un Free Impro Jazz agresivo (me vais a permitir evocar ese lugar del inframundo helénico llamado Tártaro, y por ende llamar a este estilo Tartarian Jazz que por cierto en todo inframundo que se precie pasa un río, al inframundo iremos tod@s… así que TAR o `TODOS AL RÍO´), con un nivel de abstracción bastante importante que funciona telepáticamente gracias a ese misterioso hilo conductor interactivo en el que los músicos fluyen / combinan a tal nivel que todo acaba desembocando en un momento en el que casi se atisba `lo compositivo´, ya bien sea por reflejo, sutileza sonora pareidólica, azar, o ese poder de la telecomunicación que define a la perfección la frase de Nietsche que viene en el libreto: `lo uno que se afirma en lo múltiple´. Sea como fuere, los cuatro minutos de «TAR I» son de una descomunal fuerza que entronca muchísimo con la fiereza de Charles Gayle a los vientos (diría que también algo de Paul Dunmall si mis tímpanos están hoy bien afinados) mientras que la batería percute con regusto Post Punk a lo Fred Maher de Masacre (no sé si es por la sequedad violenta de la pegada o por la entropía que genera) mientras que el cello de Matías Riquelme suena cálido en el pizzicato (a lo Ron Carter) pero en otras por alguna razón se me viene a la cabeza algunos viejos discos oscurísimos de Alan Silva (Luna Surface, 1969 por ejemplo) o el más radical y moderno Erik Friedlander, colaborador habitual de Zorn.
Se da paso luego a una pieza central «TAR II» de 40 minutos que empieza con espaciadas notas de Riquelme, minimalismo tímbrico metálico en la percusión (cuasi monástico y ritual). Preciosismos del soprano en micro notas agudas que se van cargando de un esbozo o bosquejo de una melodía Coltraniana (abanicos espirituales) o especie de código morse espiritual / escalera al Nirvana (y digo Nirvana porque no me quito de encima lo de TAR y sus dejes tibetanos en el empleo de la T como TARA, AVALOKISTESVARA o mantras como `oṃ tāre tuttāre ture svāhā´) y ojito al rasgado del cello de Riquelme con connotaciones drónicas, hipnóticas y de una belleza descomunal que sirve de base para que saxo y batería dialoguen de forma íntima (sin estridencias) y muy, pero que muy líricamente. Me encanta la manera en la que Galiana invoca una nota y la sostiene el tiempo suficiente para que la percusión encaje (Gallardo es de vieja escuela y se nota), y la inexorable subida de tempo que va acompañada precisamente a cuando el cello es tocado con arco.
Al contrario que otras grabaciones de LÍQUEN RECORDS que suenan más europeístas, no sé la razón pero TAR me lleva una y otra vez a la escena de los Lofts, al oscurantismo de grabar en una sola toma de ESP DISK, a los inencontrables álbumes de BYG / ACTUEL…. pero no se me entienda mal, el grado de experimentación aquí es mayor y eso sí que es Europeo (no tengo ni la más remota idea de qué postura adopta la boca y manos de Galiana en el minuto diez para invocar esos sonidos). La clave disruptiva del disco es sin duda cuando Riquelme coge el arco porque lleva el sonido a un nivel drónico que está a un pasito del Folk, la Clásica Moderna y la Música de Cámara; algo así como mezclar UNIVERS ZERO con Evan Parker.
A continuación sigue un largo pasaje de mediumnismo improvisatorio pero reitero que para mi gusto, más cercano al Free Jazz, con toda una panoplia de cascabeles / recursos diversos a la percusión y Riquelme en estado de gracia a la pulsación (y rasgado) de las cuerdas. ¿Es el azar en la música improvisada una entelequia? ¿dónde empieza y acaba el plano de lo creativo improvisado? En cualquier caso, TAR no resulta `duro´ ni áspero en extremo y se disfruta casi que como una suite (atentos a los bombos explosivos de Gallardo en el minuto 25 en adelante), con sus paradas épicas y sus episodios narrativos. La parte final es un abigarrado, estilizado ruidismo a base de sordinas, rasgados, roces y puntuales notas inmoladas.
Eso sí, los tres últimos minutos sacan a la superficie una fabulosa textura ondulante que se va cargando de agresividad y vuelve a llevarme a los antros neoyorquinos del Downtown (el Knitting Factory) y estructuras a veces más cercanas al Art Rock que al Free (reitero, ayuda mucho a esto la manera de darle al violonchelo con el arco). Culmina esta maravilla «TAR III» en modo acharolado, nocturno, sombrío y modal… con gabardinas que huelen a nicotina añeja y pitilleras grabadas con iniciales que aparecen en escenas de violentos crímenes. Punzante Noir Jazz de cabinas de teléfono que cantan la muerte por anticipado, golpes de nudillos y huesos que estallan en fisuras.
No hay Nirvana. Os he desollado. TODOS AL ROJO.
The Spanish, Valencia-based free improvising trio of tenor and soprano sax player Josep Lluís Galiana (who is also a composer, the head of Liquen Records, writer, editor, and Spanish cultural manager), drummer-percussionist (and educator) Jesús Gallardo, and Chilean cellist Matías Riquelme began working as a quartet with a second drummer, Lucía Martínez. The quartet recorded a live album (TODO AL ROJO, Liquen, 2025). Five months later, in October 2025, the trio recorded TAR live at Isósteles Estudi in Borriana, Castelló.
TAR captures the urgency of this trio in wishing to record a follow-up album to TODO AL ROJO so soon, as well as the urgency of the music, attempting to exhaust the sonic possibilities of such unconventional instrumentation. The album is opened and closed with two short, free improvised pieces, while the second, centerpiece lasts 39 minutes.
The centerpiece proves that Galiana, Gallardo, and Riquelme do not need to assert their strong-minded voices over the others. The deep listening and slow cooking process of this extended improvisation explores instant and unpredictable sonic synaptic connections and inventions, a constantly shifting equilibrium that lets the music flow organically, and a deep well of ideas, eloquent negotiations, and reasoned arguments that eventually lead to the inevitable turbulent space-time torrent. Obviously, extended breathing, bowing, and percussive techniques and effects are essential elements of the trio’s sonic aesthetics.
Galiana best captures the essence of this album: «TAR, like a nirvana, is a place of harmony, connection, and interaction, places us on the verge of self-alienation, constantly positioning us in the place of the other. It is a sincere and utterly unique act of empathy». A promising debut album.
El saxofonista valenciano Josep Lluís Galiana, el percusionista castellonense Jesús Gallardo y el violonchelista chileno Matías Riquelme presentan “TAR”, su primer trabajo discográfico como trío, editado por el sello valenciano Liquen Records.
Grabado en directo el 24 de octubre de 2025 en el estudio Isósteles Estudi de Borriana (Castelló), el disco captura la intensidad de un encuentro musical basado en la improvisación libre y la experimentación sonora, territorios donde los tres músicos cuentan con una amplia trayectoria internacional.
Un encuentro nacido de la improvisación
El proyecto surge tras un primer encuentro artístico en enero de 2025 junto a la baterista gallega Lucía Martínez, en un concierto celebrado en el Espai d’Art Contemporani de Castelló, posteriormente publicado en formato digital bajo el título Todo al rojo. Aquella experiencia llevó a Galiana, Gallardo y Riquelme a reunirse de nuevo sobre el escenario para profundizar en su diálogo musical.
Según explica Galiana en las notas del disco, la improvisación es el eje conceptual del proyecto: “Cuando improvisas apenas piensas. Solo escuchas a tus compañeros y te dejas llevar por lo que sucede en ese instante sonoro”.

Un universo sonoro abierto
En “TAR” confluyen múltiples influencias y lenguajes musicales en una propuesta difícil de clasificar. Texturas, gestos sonoros, ruidos y armonías inesperadas se suceden sin estructuras preconcebidas ni acuerdos previos, construyendo un flujo musical basado en la escucha y la interacción constante.
La filosofía creativa del disco plantea la música como un espacio de empatía y conexión, donde cada sonido genera nuevos caminos y cada gesto musical transforma el discurso colectivo.
Edición y producción
El álbum cuenta con edición física en CD y distribución digital a través de las principales plataformas de streaming. En su producción han participado varios colaboradores vinculados al entorno artístico del proyecto:
• Fotografía de portada: Marc Dufour
• Diseño gráfico: Matías Riquelme
• Notas al disco: Josep Lluís Galiana
• Grabación, mezcla y masterización: Radomir Blazik, JJ Doc y Jesús Gallardo
• Colaboración: Escola de Música y Teatre Mondo Rítmic (Castelló de la Plana)
“TAR” constituye además la referencia número 40 del catálogo de Liquen Records, un sello fundado en 2016 por el propio Galiana y especializado en músicas improvisadas y experimentales.
Trayectoria de los músicos
El saxofonista y compositor Josep Lluís Galiana (València, 1961) es una figura destacada de la escena internacional de la improvisación libre y la creación electroacústica. Autor de numerosos libros y más de cincuenta discos, ha colaborado con artistas como Agustí Fernández, John Butcher o Josu de Solaun, y ha participado en festivales de Europa, América y Asia.
Por su parte, Jesús Gallardo (Madrid, 1967) es baterista, compositor y educador musical, especializado en improvisación libre y jazz contemporáneo. Dirige la escuela Mondo Rítmic en Castelló y ha trabajado con músicos como Perico Sambeat o David Pastor.
El violonchelista Matías Riquelme, originario de Chile y formado en Francia, desarrolla una intensa actividad en el ámbito de la música experimental. Ha explorado un lenguaje propio para el cello que integra influencias del jazz, la música contemporánea y la improvisación radical.
Disponibilidad
El disco “TAR” se encuentra disponible en formato físico a través de la web de Liquen Records y en plataformas digitales de streaming a nivel internacional, consolidando así una nueva propuesta dentro del panorama de la música improvisada contemporánea.
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lasBandas, 14 de marzo de 2026





















