TAR. Josep Lluís Galiana • Jesús Gallardo • Matías Riquelme

Josep Lluís Galiana • Jesús Gallardo • Matías Riquelme: TAR. València: LIQUEN RECORDS • DL: V-859-2026 • LRCD040. PVP: 18€

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CREDITS

• All music by Josep Lluís Galiana (tenor and soprano saxophones), Jesús Gallardo (drums) and Matías Riquelme (cello)

• Recorded live at Isósteles Estudi (Borriana, Castelló, Spain), October 24, 2025, by Radomir Blazík and JJ Doc

• Mixed and mastered by JJ Doc (Isósteles Estudi) and Jesús Gallardo (Mondo Rítmic)

• Produced by Josep Lluís Galiana (Liquen Records)

• Cover art by Marc Dufour

• Liner notes by Josep Lluís Galiana

• Graphic design by Matías Riquelme

© 2026 Josep Lluís Galiana, Jesús Gallardo and Matías Riquelme

© Liquen Records

DL: V-859-2026   ·   LRCD040   ·   liquenrecords.com

LINER NOTES

After our first encounter on stage in January 2025 alongside Galician drummer Lucía Martínez (a live-recorded concert—TODO AL ROJO—released digitally by Liquen Records), Matías Riquelme, Jesús Gallardo, and I clearly felt the need and urgency to reunite on stage and explore new musical encounters. From the very beginning, we were absolutely convinced that as a trio we had a great deal to say, and TAR is the result of the concert held on October 24, 2025, at Isósteles Estudi—a libertarian, self-managed space in Borriana, Castellón—where anything can happen, including the magic of the moment and the unpredictable.

When you improvise, occasionally everything flows with astonishing ease and disarming simplicity. You hardly think; there is no need to devise strategies or try to assert yourself over the others, nor you fall back on those materials, resources, and techniques you know usually work in any situation. On the contrary: you simply listen to your two companions in stereo and let yourself be carried away by the sound —by everything that invites you to join that sonic flow, to become an additional element in that turbulent space-time torrent that places you at the center of an immense sonic universe where all kinds of music can fit. A beautiful universe in which synaptic connections form instantaneously, unpredictably, and surprisingly in the brain. A weightless universe where sounds drift and float in an immeasurable sidereal space, and ideas cease to be ideas, becoming only a “will to power” or “that which asserts itself in the many,” as Nietzsche wrote.

In the album presented by TAR Trío, one sound gives rise to another; one space opens onto a musical immensity; one gesture serves as a lever for the next; one noise drags the following along the path of impossible harmonies. In TAR, each texture gains importance to the extent that the others sustain it, redefine it, conflict with it, or negate it. In TAR we offer music without scaffolding or structures—music without designs or prior agreements. In TAR we remain attentive to everything that occurs. TAR, like a nirvana, a place of harmony, connection, and interaction, places us on the verge of self-alienation, constantly positioning us in the place of the other. It is a sincere and utterly unique act of empathy.

Josep Lluís Galiana

CAST
VAL

Tras un primer encuentro en enero de 2025, junto a la baterista gallega Lucía Martínez (concierto grabado en directo —TODO AL ROJO— y editado en digital por Liquen Records), Matías Riquelme, Jesús Gallardo y el que escribe estas notas vimos con claridad la necesidad y urgencia de volver a reunirnos sobre un escenario y disfrutar de nuevas experiencias musicales. Desde un principio, tuvimos la absoluta certeza de que teníamos mucho que decir como trío y TAR es el resultado del concierto celebrado el 24 de octubre de 2025 en Isósteles Estudi, un espacio libertario y autogestionado situado en el municipio castellonense de Borriana, donde todo puede ocurrir. También la magia del instante y de lo imprevisible.

Després d’una primera trobada el gener del 2025, juntament amb la baterista gallega Lucía Martínez (concert gravat en directe —TOT AL VERMELL— i editat en digital per Liquen Records), Matías Riquelme, Jesús Gallardo i el que escriu aquestes notes vam veure amb claredat la necessitat i urgència de tornar a reunir-nos sobre. Des d’un principi, vam tenir l’absoluta certesa que teníem molt a dir com a trio i TAR és el resultat del concert celebrat el 24 d’octubre del 2025 a Isósteles Estudi, un espai llibertari i autogestionat situat al municipi castellonenc de Borriana, on tot pot passar. També la màgia de l’instant i de l’imprevisible.

Cuando improvisas, ocurre, no siempre, que todo fluye con facilidad, de manera asombrosa y agradablemente sencilla. Apenas piensas, no necesitas plantear estrategias, ni buscas posicionarte ante los demás. Tampoco echas mano de aquellos materiales, recursos y técnicas que sabes suelen funcionar en cualquier situación. Por el contrario, solo escuchas en estéreo a tus dos compañeros y te dejas llevar por aquello que está sonando en tu entorno más inmediato, todo aquello que te da pie a sumarte a ese devenir sonoro, a incorporarte como uno más a ese agitado torrente espacio-temporal, que te sitúa en el centro de un inmenso universo sonoro, donde caben todas las músicas. Un hermoso universo en el que las conexiones sinápticas de tu cerebro se establecen de forma instantánea, imprevisible y sorpresivamente. Un ingrávido universo en el que los sonidos vagan, flotan, en un inabarcable espacio sideral, en el que las ideas dejan de ser ideas para ser solo “voluntad de poder” o “lo uno que se afirma en lo múltiple”, dejó escrito Nietzsche.

Quan improvises, passa, no sempre, que tot flueix amb facilitat, de manera sorprenent i agradablement senzilla. Tot just penses, no necessites plantejar estratègies, ni busques posicionar-te davant dels altres. Tampoc no fas servir aquells materials, recursos i tècniques que saps solen funcionar en qualsevol situació. Per contra, només escoltes en estèreo els teus dos companys i et deixes portar per allò que està sonant al teu entorn més immediat, tot allò que et dóna peu a sumar-te a aquest esdevenir sonor, a incorporar-te com un més a aquest agitat torrent espai-temporal, que et situa al centre d’un immens univers sonor. Un bonic univers on les connexions sinàptiques del teu cervell s’estableixen de forma instantània, imprevisible i sorprenentment. Un ingràvid univers en què els sons vaguen, suren, en un inabastable espai sideral, en què les idees deixen de ser idees per ser només “voluntat de poder” o “una cosa que s’afirma en allò múltiple”, va deixar escrit Nietzsche.

En el disco que presenta TAR Trío, un sonido da lugar a otro, un espacio se abre hacia una inmensidad musical, un gesto hace de palanca a otro, un ruido arrastra a los siguientes por la vereda de armonías imposibles. En TAR, cada textura cobra su importancia tanto en cuanto otras la apoyan, la redimensionan, entra en conflicto o la niegan. En TAR, presentamos una música sin andamiajes, ni estructuras; una música sin diseños, ni acuerdos previos. En TAR, estamos atentos a todo lo que acontece. TAR, a modo de nirvana, de lugar para la armonía, la conexión y la interacción, nos sitúa al borde de la enajenación de nosotros mismos para ponernos constantemente en el lugar de los otros. Se trata de un acto de empatía sincero y único.

Josep Lluís Galiana

Al disc que presenta TAR Trio, un so dóna lloc a un altre, un espai s’obre cap a una immensitat musical, un gest fa de palanca a un altre, un soroll arrossega els següents per la sendera d’harmonies impossibles. A TAR, cada textura cobra la seva importància tant com d’altres la recolzen, la redimensionen, entra en conflicte o la neguen. A TAR, presentem una música sense bastides, ni estructures; una música sense dissenys, ni acords previs. A TAR, estem atents a tot el que passa. TAR, a manera de nirvana, de lloc per a l’harmonia, la connexió i la interacció, ens situa a la vora de l’alienació de nosaltres mateixos per posar-nos constantment al lloc dels altres. És un acte d’empatia sincer i únic.

Josep Lluís Galiana

TRACKS

TAR I   (3.55)

TAR II   (39.02)

TAR III   (5.40)

REVIEWS and PRESS

TAR

Revista RITMO, Joan Gómez Alemany, 1 de junio de 2026

TAR no es un disco, sino una zona de fricción. Lo que aquí acontece no pertenece al orden de lo musical entendido como lenguaje organizado, sino a una fenomenología del instante, a una emergencia donde el sonido se piensa a sí mismo mientras sucede. El trío formado por Galiana, Gallardo y Riquelme opera sin partitura y, lo más relevante, sin la necesidad de justificar cada gesto. Hay, en cambio, una ética de la escucha que desactiva cualquier jerarquía.

 

Desde los primeros compases, la materia sonora aparece como algo inestable, pero vivo: soplos que no terminan de fijarse, percusiones que parecen rozar el silencio antes que afirmarlo, un violonchelo que oscila entre lo táctil y lo espectral. No hay desarrollo en sentido clásico, sino una deriva sonora, un desplazamiento continuo donde cada sonido contiene la semilla de su propia negación y afirmación.

 

La extensa pieza central funciona como un campo expandido: el tiempo se dilata, se pliega, se suspende. No se trata de intensidad acumulativa sino de densidad perceptiva. El oyente queda atrapado en una suerte de presente perpetuo donde las referencias —jazz, contemporánea, noise— son apenas sombras que atraviesan el discurso. La primera pieza un preludio tenso e introductorio, la tercera y última una balada celestial.

 

TAR no busca agradar ni provocar, simplemente ocurre. Y en ese ocurrir, renuncia a la forma fija como destino. Una música que no representa nada, pero medita como un pensamiento sin lenguaje, o como un agradable temblor.

docenotas.com, Miguel Ángel Pérez Martín, 18/06/2026

Ya tocaba. Muchas escuchas, otras reseñas que estaban más arriba en la lista y, después de una semana en la que volví a mis tareas organizativas de actividades culturales, por fin, con nadie en casa, me puedo poner a escribir y a escuchar de nuevo.

 

Así, de pronto, antes de la primera escucha pensé que me iba a encontrar —por la instrumentación— con un buen disco de improjazz… Además, como dicen las notas del disco, Galiana toma fuerzas del magnífico Todo al rojo, grabado con Lucía Martínez a la percusión y editado a principios de 2025, y eso es una garantía a priori.

 

El concepto podría ser el mismo: que fluya el sonido.

 

Hay fluir espontáneo, improvisación sin red, confluencias rítmicas y armónicas, por muy atonales que estas sean…, y hay pasajes de improjazz, claro.

 

Todo, además, con una dosificación magnífica y unas dinámicas sonoras absolutamente maduras: nada sobra, nada falta. Sonido constante, crescendos necesarios y pasajes calmados e intimidad cuando es conveniente. Además, atraviesa tantos ambientes sonoros que descubres nuevos rincones con cada escucha.

 

La duración —se editan ya muchos CD con la duración de un LP— te permite escuchar dos veces el disco de una sentada, como hago yo esta tórrida tarde mesetaria.

 

Cecil Taylor, el gran improvisador del piano, decía: «¡No ensayes, practica!». Esto es lo que parecen hacer estos tres monstruos de sus respectivos instrumentos. Practicar, torturar, maltratar al instrumento hasta doblegarlo y que se rinda a sus deseos.

 

Magníficas tres pistas que responden a los títulos Tar ITar II y Tar III, siguiendo la estela de otro de los grandes improvisadores, Anthony Braxton, en las titulaciones.

 

Ya sé que no es música mayoritaria, de consumo fácil, y que se disfruta mejor (¿!!!?) en directo —o en directo simulado en estudio, como es el caso—, pero repito aquí de nuevo uno de mis mantras: no den todo por perdido. Atrévase, querido lector, querida lectora.

 

Busque en liquenrecords.com el disco y desnúdese… Deje fuera sus prejuicios musicales.

 

Lo disfrutarán, seguro.

Durante incontables veces he invocado literariamente la libertad musical de Josep Lluís Galiana (saxo tenor y soprano), Jesús Gallardo (batería) y Matías Riquelme  (cello); tanto es así que se me antojaría tedioso enumerar aquí cada una de las reseñas en las que han intervenido aunque no obstante, sí que me gustaría especialmente dejar enlace a Les Trahison des Mots  (Schujaj!, 2020) de Riquelme, texto que he recordado por casualidad. He vuelto a ponerme el álbum y vaya, pero vaya joya (encima creo que está a precio irrisorio). Me limitaré a ir directamente al grano porque poniendo simplemente  Líquen Records + Galiana en el buscador del blog me salen 33 textos, así que ruego entendáis que no presente a los músicos.

Antes de que sigáis, un inciso. Sé que significa TAR, acrónimo de TODO AL ROJO pero quería improvisar en el texto; meta ficción literaria en una reseña? no lo sé pero prometo que ningún concepto, idea, lugar, organismo vivo o similar ha sido dañado para la realización de este escrito. Si consideras que debiera haberme metido la lengua en el esfínter como un símbolo Ourobórico, llama al 112 y os darán instrucciones. Sigo…

TAR nace en un primer encuentro como cuarteto (junto a la baterista gallega  Lucía Martínez) que recuerdo a la perfección porque pregunté precisamente a  Josep si Todo al Rojo (así se llamaba la grabación) iba a salir en formato físico. Tan solo unos pocos meses más tarde, TAR queda establecido como trío y este álbum homónimo que hoy os presento se graba en directo en  Isósteles Estudi, suerte de espacio autogestionado en  Borriana (Castellón) y en el que Radomir Blazik y JJ Doc intervienen en determinados momentos en procesos de grabación, mezcla y luego esa transmutación alquímica del masterizado que es de  Doc (Isósceles Estudi) y Jesús Gallardo (Mondo Ritmic). 

El álbum se acaba de editar (tan de rabiosa actualidad que me acabo de quitar un trozo de colmillo de la pantorrilla y vengo de vacunarme)en digipack que se viste de gala con preciosa fotografía de Marc Dufour (dejo enlace a su portfolio) que, por alguna sincrética razón relaciono con las nubes en el ventoso camino a la antigua Lhasa (Tíbet). Y cosas de mi mente, recuerdo que TAR es el nombre con el que se conoce a la Tibet Autonomous Region que no es exactamente el espacio de la Gran Meseta Tibetana, sino uno de los espacios que quedaron divididos tras la invasión China (y posterior descuartizamiento territorial) sobre el 1950. Hagan sus apuestas…. lo que me queda, TODO AL ROJO. Y es que hay mucho de conexión espiritual y de meditativo en los 48 minutos del disco, y en el Tíbet eso se simboliza con el rojo; sagrado y auspicioso, representa una intensidad espiritual enfocada en la transformación y la conexión vital así que como digo, TODO AL ROJO.

Locuras aparte, TAR tocan un Free Impro Jazz agresivo (me vais a permitir evocar ese lugar del inframundo helénico llamado Tártaro, y por ende llamar a este estilo Tartarian Jazz que por cierto en todo inframundo que se precie pasa un río, al inframundo iremos tod@s… así que TAR o `TODOS AL RÍO´), con un nivel de abstracción bastante importante que funciona telepáticamente gracias a ese misterioso hilo conductor interactivo en el que los músicos fluyen / combinan a tal nivel que todo acaba desembocando en un momento en el que casi se atisba `lo compositivo´, ya bien sea por reflejo, sutileza sonora pareidólica, azar, o ese poder de la telecomunicación que define a la perfección la frase de Nietsche que viene en el libreto: `lo uno que se afirma en lo múltiple´. Sea como fuere, los cuatro minutos de «TAR I» son de una descomunal fuerza que entronca muchísimo con la fiereza de Charles Gayle a los vientos (diría que también algo de Paul Dunmall si mis tímpanos están hoy bien afinados) mientras que la batería percute con regusto Post Punk a lo Fred Maher  de Masacre (no sé si es por la sequedad violenta de la pegada o por la entropía que genera) mientras que el cello de Matías Riquelme suena cálido en el pizzicato (a lo Ron Carter) pero en otras por alguna razón se me viene a la cabeza algunos viejos discos oscurísimos de Alan Silva (Luna Surface, 1969 por ejemplo) o el más radical y moderno Erik Friedlander, colaborador habitual de Zorn.

Se da paso luego a una pieza central «TAR II» de 40 minutos que empieza con espaciadas notas de Riquelme, minimalismo tímbrico metálico en la percusión (cuasi monástico y ritual). Preciosismos del soprano en micro notas agudas que se van cargando de un esbozo o bosquejo de una melodía Coltraniana (abanicos espirituales) o especie de código morse espiritual / escalera al Nirvana (y digo Nirvana porque no me quito de encima lo de TAR y sus dejes tibetanos en el empleo de la T como TARA, AVALOKISTESVARA o mantras como `oṃ tāre tuttāre ture svāhā´) y ojito al rasgado del cello de  Riquelme con connotaciones drónicas, hipnóticas y de una belleza descomunal que sirve de base para que saxo y batería dialoguen de forma íntima (sin estridencias) y muy, pero que muy líricamente. Me encanta la manera en la que Galiana invoca una nota y la sostiene el tiempo suficiente para que la percusión encaje (Gallardo es de vieja escuela y se nota), y la inexorable subida de tempo que va acompañada precisamente a cuando el cello es tocado con arco.

Al contrario que otras grabaciones de LÍQUEN RECORDS  que suenan más europeístas, no sé la razón pero TAR me lleva una y otra vez a la escena de los Lofts, al oscurantismo de grabar en una sola toma de ESP DISK, a los inencontrables álbumes de BYG / ACTUEL…. pero no se me entienda mal, el grado de experimentación aquí es mayor y eso sí que es Europeo (no tengo ni la más remota idea de qué postura adopta la boca y manos de Galiana en el minuto diez para invocar esos sonidos). La clave disruptiva del disco es sin duda cuando Riquelme coge el arco porque lleva el sonido a un nivel drónico que está a un pasito del Folk, la Clásica Moderna y la Música de Cámara; algo así como mezclar UNIVERS ZERO con Evan Parker

A continuación sigue un largo pasaje de mediumnismo improvisatorio pero reitero que para mi gusto, más cercano al Free Jazz, con toda una panoplia de cascabeles / recursos diversos a la percusión y Riquelme en estado de gracia a la pulsación (y rasgado) de las cuerdas. ¿Es el azar en la música improvisada una entelequia? ¿dónde empieza y acaba el plano de lo creativo improvisado? En cualquier caso, TAR no resulta `duro´ ni áspero en extremo y se disfruta casi que como una suite (atentos a los bombos explosivos de Gallardo en el minuto 25 en adelante), con sus paradas épicas y sus episodios narrativos. La parte final es un abigarrado, estilizado ruidismo a base de sordinas, rasgados, roces y puntuales notas inmoladas.

Eso sí, los tres últimos minutos sacan a la superficie una fabulosa textura ondulante que se va cargando de agresividad y vuelve a llevarme a los antros neoyorquinos del Downtown (el Knitting Factory) y estructuras a veces más cercanas al Art Rock que al Free (reitero, ayuda mucho a esto la manera de darle al violonchelo con el arco). Culmina esta maravilla «TAR III» en modo acharolado, nocturno, sombrío y modal… con gabardinas que huelen a nicotina añeja y pitilleras grabadas con iniciales que aparecen en escenas de violentos crímenes. Punzante Noir Jazz de cabinas de teléfono que cantan la muerte por anticipado, golpes de nudillos y huesos que estallan en fisuras. 

No hay Nirvana. Os he desollado. TODOS AL ROJO.

The Spanish, Valencia-based free improvising trio of tenor and soprano sax player Josep Lluís Galiana (who is also a composer, the head of Liquen Records, writer, editor, and Spanish cultural manager), drummer-percussionist (and educator) Jesús Gallardo, and Chilean cellist Matías Riquelme began working as a quartet with a second drummer, Lucía Martínez. The quartet recorded a live album (TODO AL ROJO, Liquen, 2025). Five months later, in October 2025, the trio recorded TAR live at Isósteles Estudi in Borriana, Castelló.

TAR captures the urgency of this trio in wishing to record a follow-up album to TODO AL ROJO so soon, as well as the urgency of the music, attempting to exhaust the sonic possibilities of such unconventional instrumentation. The album is opened and closed with two short, free improvised pieces, while the second, centerpiece lasts 39 minutes.

The centerpiece proves that Galiana, Gallardo, and Riquelme do not need to assert their strong-minded voices over the others. The deep listening and slow cooking process of this extended improvisation explores instant and unpredictable sonic synaptic connections and inventions, a constantly shifting equilibrium that lets the music flow organically, and a deep well of ideas, eloquent negotiations, and reasoned arguments that eventually lead to the inevitable turbulent space-time torrent. Obviously, extended breathing, bowing, and percussive techniques and effects are essential elements of the trio’s sonic aesthetics.

Galiana best captures the essence of this album: «TAR, like a nirvana, is a place of harmony, connection, and interaction, places us on the verge of self-alienation, constantly positioning us in the place of the other. It is a sincere and utterly unique act of empathy». A promising debut album.

El saxofonista valenciano Josep Lluís Galiana, el percusionista castellonense Jesús Gallardo y el violonchelista chileno Matías Riquelme presentan “TAR”, su primer trabajo discográfico como trío, editado por el sello valenciano Liquen Records.

Grabado en directo el 24 de octubre de 2025 en el estudio Isósteles Estudi de Borriana (Castelló), el disco captura la intensidad de un encuentro musical basado en la improvisación libre y la experimentación sonora, territorios donde los tres músicos cuentan con una amplia trayectoria internacional.

Un encuentro nacido de la improvisación

El proyecto surge tras un primer encuentro artístico en enero de 2025 junto a la baterista gallega Lucía Martínez, en un concierto celebrado en el Espai d’Art Contemporani de Castelló, posteriormente publicado en formato digital bajo el título Todo al rojo. Aquella experiencia llevó a Galiana, Gallardo y Riquelme a reunirse de nuevo sobre el escenario para profundizar en su diálogo musical.

Según explica Galiana en las notas del disco, la improvisación es el eje conceptual del proyecto: “Cuando improvisas apenas piensas. Solo escuchas a tus compañeros y te dejas llevar por lo que sucede en ese instante sonoro”.

Un universo sonoro abierto

En “TAR” confluyen múltiples influencias y lenguajes musicales en una propuesta difícil de clasificar. Texturas, gestos sonoros, ruidos y armonías inesperadas se suceden sin estructuras preconcebidas ni acuerdos previos, construyendo un flujo musical basado en la escucha y la interacción constante.

La filosofía creativa del disco plantea la música como un espacio de empatía y conexión, donde cada sonido genera nuevos caminos y cada gesto musical transforma el discurso colectivo.

Edición y producción

El álbum cuenta con edición física en CD y distribución digital a través de las principales plataformas de streaming. En su producción han participado varios colaboradores vinculados al entorno artístico del proyecto:

 

• Fotografía de portada: Marc Dufour

• Diseño gráfico: Matías Riquelme

• Notas al disco: Josep Lluís Galiana

• Grabación, mezcla y masterización: Radomir Blazik, JJ Doc y Jesús Gallardo

• Colaboración: Escola de Música y Teatre Mondo Rítmic (Castelló de la Plana)

 

“TAR” constituye además la referencia número 40 del catálogo de Liquen Records, un sello fundado en 2016 por el propio Galiana y especializado en músicas improvisadas y experimentales.

Trayectoria de los músicos

El saxofonista y compositor Josep Lluís Galiana (València, 1961) es una figura destacada de la escena internacional de la improvisación libre y la creación electroacústica. Autor de numerosos libros y más de cincuenta discos, ha colaborado con artistas como Agustí FernándezJohn Butcher o Josu de Solaun, y ha participado en festivales de Europa, América y Asia.

Por su parte, Jesús Gallardo (Madrid, 1967) es baterista, compositor y educador musical, especializado en improvisación libre y jazz contemporáneo. Dirige la escuela Mondo Rítmic en Castelló y ha trabajado con músicos como Perico Sambeat o David Pastor.

El violonchelista Matías Riquelme, originario de Chile y formado en Francia, desarrolla una intensa actividad en el ámbito de la música experimental. Ha explorado un lenguaje propio para el cello que integra influencias del jazz, la música contemporánea y la improvisación radical.

Disponibilidad

El disco “TAR” se encuentra disponible en formato físico a través de la web de Liquen Records y en plataformas digitales de streaming a nivel internacional, consolidando así una nueva propuesta dentro del panorama de la música improvisada contemporánea.

Tags: Josep Lluís Galiana, Jesús Gallardo, Matías Riquelme, TAR, Liquen Records, música experimental, improvisación libre, jazz experimental, Castelló, Borriana, Isósteles Estudi, música contemporánea, escena improvisación, discos música experimental

lasBandas, 14 de marzo de 2026

Primer disco del saxofonista valenciano Josep Lluís Galiana, el batería de Castelló Jesús Gallardo y el violonchelista chileno Matías Riquelme como trío, “TAR” fue grabado en concierto en Isósteles Estudi (Borriana, Castelló) el 24 de octubre de 2025

BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE. Josep Lluís Galiana

Josep Lluís Galiana: BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE. València: LIQUEN RECORDS • DL: V-4712-2025 • LRCD038. PVP: 18€

Gastos de envío incluidos para España / Shipping costs included for Spain; para el resto del mundo, consulte coste de envío / for the rest of the world, chek shipping cost; otros métodos de pago / other payment methods. Contacto / Contact: liquenrecords@liquenrecords.com

CRÈDITS

BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE

 

Josep Lluís Galiana

 

Tota la música de / All music by Josep Lluís Galiana

Enregistrat als / Recorded at Liquen Studios (Pedralba, València, Spain) by Josep Lluís Galiana

Produït per / Produced by Julio César Galiana

Mesclat i masteritzat per / Mixed and mastered by Josep Lluís Galiana

Post-produït per / Post-produced by Juan Carlos Tomás (La Seta Azul)

Notes del disc de / Liner notes by Jesús Gallardo

Foto de portada de / Cover photo of Mara Cortines

Disseny gràfic de / Graphic design by Cap i Cua (Alexis Moya)

© 2025 Josep Lluís Galiana

© P Liquen Records

DL: V-4712-2025     LRCD038     liquenrecords.com

 

Amb el suport de / With the support of

LLISTA DE COMPOSICIONS

01. The Ballad of Marjana ( 4.46 )

02. Soroll de fulles ( 2.58 )

03. Atropellat pel temps ( 2.25 )

04. Ballad I. Langsam ( 8.05 )

05. Broken Ballad ( 3.05 )

06. Ballad II. Nocturn ( 3.12 )

07. Slap, lap, ap, p… plash! ( 3.05 )

08. Ballad III. Sonant com les roselles ( 1.55 )

09. Deaf Ballad ( 1.55 )

10. Joc d’infants ( 3.36 )

11. Camí del desert ( 3.20 )

12. Cant trèmul d’aus ( 2.37 )

13. Ballad IV. Pels indrets de la imaginació ( 6.06 )

14. Music On Loop ( 3.37 )

15. De la mà d’un mosquit ( 3.58 )

16. Ballad V. Des de la solitud ( 3.54 )

Total:    ( 59.09 )

Josep Lluís Galiana interpreta amb un saxofon tenor Buffet Crampon S1 / Josep Lluís Galiana performs with a Buffet Crampon S1 tenor saxophone

NOTES AL DISC

En BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE, el internacionalment reconegut saxofonista valencià, amic i company musical Josep Lluís Galiana proposa un replantejament de la balada com a forma musical universal. Una forma que traspassa totes les èpoques i fronteres històriques, i tots els gèneres i estils musicals des de que tenim coneixement d’aquest tipus de peça o aire musical. Caracteritzada pel seu ritme pausat —molt lent en ocasions—, meditatiu, introspectiu, melòdic i, al mateix temps, farcit de nombroses textures i molt matèric, en aquesta forma musical els compositors intenten aprofundir en els sentiments i les emocions més íntimes i incognoscibles.

BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE és una recopilació de setze composicions originals de Galiana, interpretades per ell mateix al saxofon tenor, un instrument que, tot al llarg dels segles xx i XXI, ha liderat com ningun altre aquesta manera d’adreçar-se als oients, mitjançant la melodia, el motiu més senzill, el fragment, el trencament del discurs, l’ús de nombroses tècniques interpretatives i el desig de pertorbar i contrariar el públic en les seues expectatives. No és el primer disc de Galiana en solitari i quasi podríem parlar d’ell, sens dubte, com un especialista en abordar un repertori únic, des de la nuesa del seu so penetrant al saxo tenor, a la vegada íntim i enèrgic, i des d’una manera de fer música amb una veu personal i inconfusible i amb una llibertat que només pot abastar aquell que coneix el seu instrument com el palmell de la mà. 

Josep Lluís Galiana navega obrint-se pas a través d’aigües sonores molt diverses. No es pot obviar el sabor jazzístic que jeu com a substrat i referent, com a homenatge a aquesta forma musical, però també podem escoltar perfils de la música clàssica contemporània, hereva de la música experimental i electrònica. En BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE també podem escoltar cites a altres músiques del món en una legítima recerca de multi-culturalitat, posant de manifest una simbiosi de mons sonors llunyans i ben diferents, però amb un denominador comú pel que fa a la balada com a forma d’expressar sentiments i emociones, i sacsejar l’ànima, mitjançant el so.

Jesús Gallardo

LINER NOTES

In BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE, the internationally renowned Valencian saxophonist, friend and musical companion Josep Lluís Galiana proposes a rethinking of the ballad as a universal musical form. A form that transcends all historical eras and borders, and all musical genres and styles since we have known this type of piece or musical air. Characterized by its slow rhythm —sometimes very slow—, meditative, introspective, melodic and, at the same time, filled with numerous textures and very material, in this musical form the composers try to delve deeper into the most intimate and unknowable feelings and emotions.

 

BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE is a compilation of sixteen original compositions by Galiana, performed by himself on the tenor saxophone, an instrument that, throughout the 20th and 21st centuries, has led like no other this way of addressing listeners, through melody, the simplest motif, the fragment, the breaking of discourse, the use of numerous interpretative techniques and the desire to disturb and contradict the public in their expectations. It is not Galiana’s first solo album and we could almost speak of him, without a doubt, as a specialist in approaching a unique repertoire, from the nakedness of his penetrating sound on the tenor saxophone, at once intimate and energetic, and from a way of making music with a personal and unmistakable voice and with a freedom that can only encompass those who know their instrument like the back of their hand.

 

Josep Lluís Galiana navigates his way through very diverse sonic waters. The jazz flavor that lies as a substrate and reference, as a tribute to this musical form, cannot be ignored, but we can also hear profiles of contemporary classical music, heir to experimental and electronic music. In BALLADS FOR TENOR SAXOPHONE we can also hear quotes from other world music in a legitimate search for multiculturalism, highlighting a symbiosis of distant and very different sound worlds, but with a common denominator regarding the ballad as a way of expressing feelings and emotions, and shaking the soul, through sound.

Jesús Gallardo

DOSIER DE PRENSA

Durante décadas, los sesenta y cinco fueron en España una edad totémica, como puerta de acceso que generalmente era a la jubilación, en un tiempo en el que todo parecía más ácrono y monocorde en este país.

Bien adentrados ya en el siglo XXI, el aumento de la esperanza de vida y la mayor complejidad que hoy presentan tanto nuestra sociedad como nuestro mercado laboral hacen que las edades de jubilación en España sean todo un rompecabezas compuesto por decenas de variables que son un aquilatado reflejo de un país sustancialmente más diverso que el que en 1919 estableció los sesenta y cinco años como comienzo del entonces llamado «Retiro Obrero».

Josep Lluís Galiana alcanza hoy esa edad, y sin duda podemos decir que, desde que a España volvió la democracia, este inquieto valenciano (siempre embarcado en múltiples proyectos culturales) es una de las personas que en nuestro Estado más ha luchado por la modernización de nuestras estructuras musicales en los muchos campos que su actividad artística y profesional ha abarcado: saxofonista, improvisador, compositor, poeta, crítico musical, ensayista, gestor cultural y fundador tanto de EdictOràlia Llibres i Publicacions como de Liquen Records, sello en el que Galiana ha publicado el grueso de su catálogo discográfico, con una mención muy especial para sus facetas de saxofonista e improvisador.

Ambos roles se vuelven a unir en Ballads for Tenor Saxophone (2025), un compacto que hemos de poner en la estela de lanzamientos previos de Josep Lluís Galiana por medio de los cuales ha ido explorando la familia de los saxofones, en discos publicados en España y Argentina como Tribut a Ramón Ramos (2025), Soprano Saxophone Solos (2021), Nomadic Landscapes (2021) o Tenor Saxophone Solos (2018), el precedente más directo en cuanto a lo que al saxofón tenor se refiere (para el cual algunas improvisaciones también encontramos en Nomadic Landscapes), aunque con planteamientos ahora distintos, pues en este nuevo compacto Galiana nos remite a un estilo musical en concreto, la balada, si bien en manos del saxofonista valenciano sus baladas suponen toda una reinvención del género y un libérrimo ejercicio de creatividad, distando entre sí algunas de las piezas que integran Ballads for Tenor Saxophone tanto como lo puedan hacer las Baladas (1831-42) de Frédéric Chopin de la Balada de la cárcel de Reading (1897), de Oscar Wilde.

De este modo, y aunque solemos asociar la balada a lo que Jesús Gallardo define —en sus notas para esta edición— como una música pausada y melódica con la que los compositores profundizan en sus sentimientos y emociones más íntimas, Ballads for Tenor Saxophone reinventa por completo el género, pasando de una música matérica de rugosidad y fiereza más propias de la avantgarde a piezas serenas y meditativas, cuya filiación con la balada se refuerza, precisamente, por el marcado contraste con ese otro tipo de piezas aquí grabadas por Galiana, multiplicando los paisajes acústicos de su nuevo disco y dotando a la aparición de la melodía de una fuerza epifánica cuando ésta brota de su saxofón (un Buffet tenor modelo Crampon S1), eludiendo cualquier tópico y sensiblería asociados a la balada en su dimensión más comercial.

Atropellat pel temps (tercera improvisación libre de Ballads for Tenor Saxophone) es un perfecto ejemplo de la experimentación matérica a la que antes nos referíamos, mostrando, incluso, más vínculos con el flamenco (por sus frenéticos ritmos y la aparición del zapateado) que con la propia balada, trascendida en un ejercicio de hiperactividad ruidista en el que, más que a un saxofón tenor, parece que estuviésemos escuchando a un ensemble de percusión, pues la multiplicación de las fricciones y los golpeos al cuerpo del instrumento, además de las técnicas extendidas de filiación percusiva generadas con aire en la boquilla, como el slap, crean un torrente sonoro implacable, dejándonos uno de los cortes más abrumadores del compacto.

Claro que, si de slaps hablamos, el epítome al respecto en Ballads for Tenor Saxophone sería Slap, lap, ap, p… plash!, séptima improvisación del disco en la que, desde su inicial slap a modo de Aleph que en sí contiene todos los desarrollos ulteriores (cual el juego lingüístico que despliega el título de esta pieza), Josep Lluís Galiana lleva a cabo toda una deconstrucción (palabra clave en la propuesta musical de este compacto, como bien ha señalado Miguel Ángel Pérez Martín) que acaba transformando lo percusivo en los sucesivos impulsos de una construcción melódica, cual el vínculo entre el punto y la línea en los Etudes (2011-13) de Toshio Hosokawa, aunque aquí Galiana —gran admirador del compositor japonés— abunde más en los trazos discontinuos y en el espasmo, en toda una lucha por articular líneas melódicas desde técnicas extendidas que, a priori, podríamos creer su antítesis (si bien, tras escuchar Slap, lap, ap, p… plash!, parece que no lo fuesen tanto, sino partes de un mismo todo con múltiples rostros musicales).

Deaf Ballad es otro buen ejemplo de tensión musical llevada a sus extremos, con un saxofón que se antoja fascinado por las sonoridades electrónicas, de las que se embebe haciendo que sus agudos resuenen como acoples y descargas electroacústicas que alteran por completo el sonido del instrumento. Para extraer sonoridades de un saxofón tenor como las que aquí escuchamos, es evidente que hay que tener un dominio del mismo apabullante, ya no sólo a nivel técnico, sino artístico, pues conferir unidad y sentido a una paleta tan heterogénea como la que Galiana emplea en piezas como las tres que primero hemos destacado, es una labor titánica sólo realizable por quien haya convertido al saxofón en una parte de sí mismo.

Pero si a la proyección de aire sin tono nos referimos, entonces es obligado citar en este compacto su undécima improvisación, Camí del desert, que alterna los pasajes de espiración ruidista con el slap para así trazar ese paisaje desértico en el que el aire sin tono remeda las propias dunas, mientras que el slap resuena como los pasos de un caminante de las arenas que, entre lo más rugoso, construye melodías quebradas cual si rotas apareciesen éstas entre los espejismos acústicos que el saxofón va encontrando en su caminar sin caminos, en pos del silencio (aunque, como nos advirtió Edmond Jabès en La arena (1980-88), «Jamás el silencio / se refiere al silencio»).

Si Atropellat pel temps, Slap, lap, ap, p… plash!Deaf Ballad y Camí del desert nos dejaban algunas de las improvisaciones más modernas y acústicamente extremas de Ballads for Tenor Saxophone, otras piezas recogidas en el disco sí resultan más cercanas a lo que esperaríamos del género que da nombre al compacto, como Ballad II. NocturnBallad III. Sonant com les roselles o Ballad IV. Pels indrets de la imaginació, improvisaciones más melódicas y pausadas en las que el saxofón se muestra lírico y poblado por los ecos de un jazz del que, como de la avantgarde, Galiana tanto ha bebido. Ello le confiere a estas improvisaciones un carácter melancólico y nocturnal, de fraseos libres y ondulantes que, sin embargo, en la primera pieza de esta serie (único ‘ciclo’ numerado dentro del disco), Ballad I. Langsam, había nacido desde otra técnica extendida, el multifónico, cuyos resplandores y halos de luz más sostenidos en el tiempo se iban, progresivamente (como en algunas de las piezas antes vistas), transformando en melodía y estableciendo el tono para que la serie de las cinco Ballads numeradas pudiese llegar a afianzarse.

Quizás es, por ello, por lo que Ballad I. Langsam es la pieza más larga del disco (con sus ocho minutos de duración), tiempo empleado por Galiana para asentar la progresiva e intrincada transformación del ruido en melodía, haciéndolo, además, con la consistencia suficiente para que los pilares de las posteriores improvisaciones de esta serie queden bien asentados (y es que, una vez más, aunque de improvisación libre hablemos, no dejan de asomarse estructuras y elementos que redundan en la unidad de estas piezas, pues ninguna improvisación lo es jamás en el vacío, sino en el magma que resuena en el interior del músico a la hora de atacar su sonido fundacional).

Entre los extremos (¿antagónicos?) de lo ruidista y lo lírico (algo más acusados, respectivamente, en los cortes del disco que hasta aquí hemos destacado), otras improvisaciones en Ballads for Tenor Saxophone transitan territorios que diríamos intermedios, mostrando Josep Lluís Galiana que es un buen conocedor y partícipe de que la hibridación entre el ruido y la armonía es uno de los puntos fuertes, en cuanto a desarrollo estético, de la música actual. De ello resultan paradigmáticas improvisaciones como The Ballad of Marjana, con su tensión en los multifónicos (la de un saxofón que parece inspirado por la pintura, dada la plasticidad en la expansión del cromatismo y las texturas); los juegos rítmicos de Broken Ballad, que evoca el sonido del mizmar árabe; un ritmo que zumba, se multiplica y revolotea (como el fastidioso animal que le da nombre) en De la mà d’un mosquit; o que se convierte en escherianas escaleras que se retuercen y conducen a sí mismas en la laberíntica Soroll de fulles.

Los heteróclitos paisajes acústicos que transitamos en Ballads for Tenor Saxophone se nos ofrecen en unas soberbias grabaciones registradas en los Liquen Studios de Pedralba (Valencia), con tomas de sonido y masterización a cargo de Josep Lluís Galiana y postproducción de Juan Carlos Tomás. Las notas del ya mencionado Jesús Gallardo completan esta nueva etapa en un viaje por la improvisación para la familia del saxofón en cuyo horizonte esperamos que pronto se asome un disco dedicado al barítono. Pero, antes de que tal compacto se haga realidad, Josep Lluís Galiana continuará embarcado en múltiples proyectos musicales que seguirán haciendo de su labor algo artísticamente tan valioso como necesario en una sociedad que se quiera considerar culta y civilizada. A todo esto, descarten por completo que, alcanzados ya los sesenta y cinco años, Josep Lluís Galiana tenga pensado jubilarse.

Ballads For Tenor Saxophone

Joan Gómez Alemany, Revista RITMO, 1 de marzo de 2026

Ballads for Tenor Saxophone se inscribe con naturalidad y coherencia en la línea de trabajo que Josep Lluís Galiana viene desarrollando ya hace varios años, desde Soprano Saxophone Solos y Tenor Saxophone Solos. Todos ellos comparten una exploración radical del saxofón solo como espacio de pensamiento, memoria y riesgo. Si aquellos discos planteaban el instrumento como laboratorio sonoro más centrados en la libre improvisación, aquí la “jazzística” balada funciona como excusa y como pretexto para investigar. Galiana no busca la comodidad, sino la reflexión, entendiendo la balada como lugar donde el sonido se piensa a sí mismo.

El tenor solo y sin ningún artificio despliega un discurso fragmentado, a veces frágil, donde cada ataque parece contener una pregunta. No hay nostalgia complaciente ni lirismo fácil, solo hay materia, fricción y silencio activo. Como escribe en las notas el percusionista Jesús Gallardo, el disco propone un “deseo de perturbar y contrariar al público en sus expectativas”. En ese gesto convierte la balada en un espacio crítico, donde la emoción no se entrega, sino que se construye desde la duda.

Las dieciséis piezas avanzan como pequeñas estaciones de un trayecto interior en el que conviven el poso jazzístico, la herencia de la música contemporánea y la escucha atenta de otras tradiciones, siempre filtradas por una voz personalísima. Un trabajo exigente, honesto y necesario, que confirma a Galiana como una de las voces más singulares del saxofón contemporáneo.

Volvemos al saxo tenor de Galiana con este fabulos Ballads for Tenor Saxophone, que por tangencial referencia en contexto solista viene a sumarse en mayestática tríada con monolitos como Tenor Saxophone Solos (2018), Soprane Saxophone Solos (2021) o esa barbaridad de Electro Acustic Pieces 1999-2019 (2019, en otro contexto y sonoridades). En este caso, 16 composiciones originales abarcando todo tipo de baladas (no quisiera entrar en tipologías, etiquetados y otras cosa más académicas que hacen que el concepto `balada´ transite una fina línea entre la objetividad y la subjetividad). 

Conociendo la forma de tocar intimista, pseudo-minimalista con las que Josep aborda este tipo de composiciones, y la virtuosidad con la que trata al instrumento, podemos esperar toda una plétora de recursos sobre los que trataré de abrirme paso eludiendo términos academicistas y dejándome llevar por el `momento / instante / sensación´ que el sonido y la vibración provocan… y es que el silencio es menos que la sordina, pero la sordina puede percutir e inexorablemente no todo lo que percute se sopla, mas cuando una lengüeta vibra y se crean polifonías, el poderoso andamio del lirismo invade al oyente para al momento siguiente sumirlo en toda una ordalía de asperezas, aire en cerbatana (es como yo llamo a la técnica de soplar sin lengua) y un montón más de detalles sobre los que me lanzo de lleno.

La edición, por supuesto, corre a cargo del insigne LÍQUEN RECORDS en digipack del amigo Jesús Gallardo. Graba en Pedralba, València. Mezcla y masteriza el propio Galiana para posteriormente post producir Juan Carlos Tomás (La Seta Azul). La fotografía de portada (Mara Cortines) me encanta porque a pesar de ser un disco solista, no muestra al solista…. se disuelve el ego y el instrumento pasa a ser el protagonista. 60 minutos que se abren con «The Ballad of Marjana» que alterna notas sostenidas con lo que parecen ser estructuras del medievo. Profundamente lírica, es curioso cómo un saxo tenor puede alcanzar el mismo tono que una saeta vocal. Maravillosa la producción y sonido que capta el desplazamiento de los dedos del artista en un braille alquímico sobre el instrumento… se sostienen notas hasta hacerlas vibrar en larguísimos sostenidos en los que el saxo roza el meditabundo tono oriental de una shruti box o incluso un digeridoo gracias a un ejercicio respiratorio cuasi pranayámico que roza el éxtasis. Soberbio en su lentitud (¿he comentado en alguna ocasión que me encanta la lentitud?)

Sigue «Soroll de Fulles» con otro tipo de balada más Hard Bope. Sincopadas notas angulizadas dibujan el perfil tan y como se seguiría un dibujo de esos que se completan mediante puntos numerados. Sensación de diálogo y muchas sábanas de sonido cortas y en ráfaga contrastando sobremanera con el flujo laminar del corte anterior. Aquí todo es más atonal y con cierto estructura semi circular. La técnica percusiva gracias al golpeteo de las zapatillas de «Atropellat pet Temps» junto al uso de la lengua (slap), se pasan por tramos asordinados dando la sensación general de cascada de objetos mecánicos (piezas de reloj) rozándose la electroacústica. Sí, se trata de una balada…. pero para engranajes y que vuelve a repetir esquemas similares en el más posterior «Slap, lap, ap, p… plash!». Vuelve el tono clásico y embriagador del tenor en su abanico lírico con «Ballad I. Langsam», extenso tema de 8 minutos de duración que se abre con una introspección extrema; me encanta la palabra soliloquio y creo que en este caso es acertada. Galiana, el saxo tenor y el resto del universo disolviéndose en la nada… y es que el tenor siempre ha tenido un deje tristón / meditabundo en contraposición con el saltarín saxo soprano o la bestialidad masiva del saxo alto. 

Maravillosa la manera en la que se va dibujando una melodía deudora del Spiritual Jazz Coltraniano o de Pharoah pasados por el tamiz europeísta de la impro Galaniesca…. y es que Josep es un maestro en saber cuándo tiene que alargar una nota y repetirla `ad nauseam´ (ojito a lo que hace a partir del minuto 7) o cuando acortarla y deconstruirla para manejar el espacio – tiempo a la perfección. Porque permitidme que os recuerde que se trata de un disco solista, lo que equivale a decir `desnudo´. Es el artista sin trampa ni cartón fundiendo carne y metal en una neo aleación sonora no apta para todos los públicos (pese al término quizás engañoso de balada). En pleno contraste el saltarín, campestre y cuasi folk ritmo de «Broken Ballad» que usa micro melodías en repetición circular para dar sensación de motilidad, algo muy al estilo de Brotzmann o Evan Parker cuyos espíritus campean a lo largo de todo el álbum sobre todo en esa manera de regurgitar en espiral el flujo sonoro.

Noir, lento y acharolada la magnífica melodía (no fumo, pero me entran ganas de hacerlo mientras acaricio una pistolera y me calo hasta las cejas un gorro a lo Bogart) en la noctámbula «Ballad II. Nocturn». Una pieza maravillosa que casi llega a abrazar al Cool Jazz si no es porque el tempo, a pesar de ser medio, no se estanca en ningún momento. «Ballad III. Sonant Com Les Roselles» suena a enamoramiento y pasión este corto tema. Flores de azahar que caen en el crepúsculo, recuerda en algunos momentos a discos como el Ballads de Coltrane con toda su melódica impronta mientras que por contra se va al límite del espectro agudo con «Deaf Ballad» (el título lo dice todo) en el que se juega con sonidos altísimos como el silbato de los canes. 

Entramos en una segunda parte del álbum con «Joc d´infants», juguetona y cargada de energía positiva, dejando espacios libres para que el cerebro (la parte acústica) del oyente la rellene. De esta manera Galiana consigue no saturar y construir con parones como si de una stop-motion sonora se tratara (no sé si me explico). Más `slaps´ para «Camí del Desert» que entra dentro de lo que yo llamo el espectro de los temas duros y que mejor se disfrutan viendolos en directo que es cuando se palpa con todos los sentidos la íntima comunión del músico y su instrumento. Impro pura y dura pero permitiéndose el lujazo de intercalar mini segmentos (casi fotogramas acústicos) de lirismo del tenor. Es más… conforme avanza el tema se va transformando y va desde lo magmático, hermético y críptico a una apertura en abanico de puro y genuino Free Impro Jazz. De hecho, casi que diría que «Cant Trèmul d´aus» es la eclosión armoniosa del anterior que se aprovisiona sobremanera de las `sheets of sound´ del Giant Steps Coltraniano. Sigue los seis minutos de «Ballad IV. Pels Indrets de la Imaginació» epilogando la serie conceptual de 5 que parecen obedecer a una cierta idea ourobórica. Melodía no reñida con inventiva en largas series de efluvios de notas que fluyen tanto en zonas altas, medias y bajas del instrumento creando las diferentes tonalidades de azul del agua fluyendo por una cascada de río.

Se entra en la parte final con «Music on Loop», con vuelta al submundo de la noche. Notas crepusculares, apesadumbradas y con olor a nicotina y crímenes sin resolver. Una melodía que se repite una y otra vez porque así son las cosas en las urbes noche tras noche. La saliva de Galiana se cotiza en oro y aquí está cerca de lo que se tocaba en esos lofts americanos en la década de los 50 y 60. Cuenta la leyenda que Josep guarda una bala tras la mejilla por si la noche se complica…. pero no puedo confirmarlo. «De la Mà d´un Mosquit» parece la personal rendición Galaniesca de «Flight of the Bumblebee» (casi capto la relación de amor con el bronce a través de cuasi-succiones que me impactan en los tímpanos) y, como cierre, «Ballad V. Des de la Solitud», cuatro minutos de vuelta a los tonos espirituales, más genuinamente baladescos en el amplio sentido de la palabra y que, al menos en este caso, es toda una oda a los sentimientos de soledad y nostalgia, dupla siempre inspiradora y musa ineludible del músico.

Maravilloso como siempre, Josep.

El nuevo lanzamiento de Josep Lluís Galiana se suma a una discografía de más de cincuenta títulos, que incluye proyectos tanto en solitario como colaborativos. En su trayectoria compositiva se observa, desde la década de 1990, un progresivo abandono de la escritura musical, orientando su actividad principal hacia la libre improvisación, ya sea en solitario o junto a otros artistas. Estas colaboraciones se han extendido a otros ámbitos artísticos, como proyectos de danza contemporánea, intervenciones en el campo de las artes visuales y trabajos vinculados al teatro experimental y la performance.

El disco reúne dieciséis composiciones originales interpretadas por él mismo al saxofón tenor. El título del disco sugiere que el compositor considera estas piezas en forma de baladas, aunque únicamente se indica explícitamente en los títulos de algunas de ellas. Definir la forma balada de manera atemporal resulta complejo, ya que su significado siempre ha estado ligado a una época y contexto cultural concreto.

En el caso de Galiana, la balada se configura como una forma de expresión profundamente intimista, inscrita en la tradición jazzística, que aúna lirismo, introspección y libertad interpretativa. Este planteamiento se manifiesta con especial claridad en las cinco piezas identificadas explícitamente como tal en su título sugiriendo alguna idea cíclica: Ballad I. LangsamBallad II. NocturnBallad III. Sonant com les rosellesBallad IV. Pels indrets de la imaginació y Ballad V. Des de la solitud. Las restantes composiciones, intercaladas dentro de este primer grupo, se sitúan en un plano estético distinto, alejándose del lirismo y adoptando un tono más descriptivo y radicalmente experimental. A este segundo grupo corresponden títulos como Soroll de fullesAtropellat pel tempsSlap, lap, ap, p…plash!Camí del desertCant trèmul d’aus y De la mà d’un mosquit. En cuanto a la técnica instrumental, se pueden escuchar multifónicos que generan acordes inestables y texturas complejas; una amplia variedad de slaps que aportan articulación y material percutido; el registro sobreagudo, para producir sonidos tensos e incisivos; ataques suaves, sin lengua o con aire previo; aeolian sounds, dejando que el aire produzca el sonido por sí mismo, sin apenas vibración de la lengüeta; el soplo continuo, creando una sensación de tiempo suspendido; el uso de la voz dentro del instrumento mientras toca; el uso de sordinas para alterar el timbre; o el ruido de zapatillas, es decir, los sonidos producidos por las llaves del saxofón sin soplar o con una mínima presión de aire, que aportan un componente mecánico y rítmico.

Galiana muestra un amplio dominio de estas técnicas; no obstante, se aprecia que lo verdaderamente relevante no reside tanto en las posibilidades técnicas del instrumento como en la capacidad de convertirlo en una extensión del propio intérprete y de hacer que se adapte a sus necesidades expresivas.

Este planteamiento apunta a una forma de entender la práctica instrumental en la que el sonido se concibe como materia, más allá de técnicas o lenguajes tradicionales. Aunque el autor se define como compositor electroacústico y trabaja habitualmente con electrónica, su sólida formación instrumental y su identidad como saxofonista hacen que las experiencias fuera del ámbito acústico no sustituyan al instrumento, sino que transformen la manera de aproximarse a él.

La interacción con la electrónica y la improvisación en contextos híbridos amplía la forma de escuchar y tocar, y conduce a una nueva manera de acercarse al instrumento acústico, atendiendo a sus posibilidades tímbricas, gestuales y materiales. Desde esta perspectiva, el saxofón deja de ser solo un generador de notas para convertirse en un objeto sonoro, abierto a la exploración del ruido, la textura, la energía y el gesto físico.

Galiana, como explica en su libro La libre improvisación musical. Fuente inagotable de inteligencia emocional, ha encontrado en la práctica improvisatoria una herramienta para desarrollar la escucha profunda, aplicada no solo a la creación musical, sino también como elemento clave para una convivencia respetuosa y constructiva.

Siempre es un placer escuchar los discos de Liquen Records. Como mínimo te sorprenden, algunos incluso te noquean y ponen a prueba tu sistema de valores musicales.

 

En este caso es el propio director de la editorial quien se pone a los mandos -ideas, boquilla y zapatas- para ofrecernos dieciséis temas de su «autoría e interpretación» instantánea… Como ya hizo con el saxo soprano hace unos años y disco del cual esta revista se hizo eco.

 

En esta ocasión recoge el guante de los grandes improvisadores del saxo tenor no solo del campo del jazz o el blues, también de las tendencias actuales y experimentales -atonales o no -pero siempre contemporáneas- y de ese área musical autónoma que es ya La Improvisación a caballo entre el blues y el minimal, con casi sesenta años de diferencia conceptual que recorre Galiana en cuestión de segundos.

 

Esto solo lo puede hacer un maestro de las técnicas de fonación con un instrumento como el saxo tenor… Una verdadera obra de «fontanería» musical que los legó Adolphe.

 

El registro de sonido de Galiana al saxo es ejemplar, toca todas las notas, secuencias, ambientes y espacios sonoros posibles lo que propicia escuchas diferentes cada vez que pones el disco en “el pickup”.

 

No cita directamente a otros saxofonistas con notas o secuencia de notas – hay ecos de Rollins, Coltrane, Shepp, Evan Parker-, cita con sonoridades. Un gran logro.

 

Muy recomendable, producción y edición ejemplar, marca de la casa.

 

Si no lo encuentran en su tienda habitual prueben en liquenrecords.com y a disfrutar.

El saxofonista y compositor valenciano publica un nuevo trabajo en solitario editado por Liquen Records.

 

El saxofonista, compositor y creador multidisciplinar Josep Lluís Galiana presenta su nuevo disco en solitario, Ballads for tenor saxophone, editado por el sello valenciano Liquen Records. El álbum propone un replanteamiento contemporáneo de la balada como forma musical universal, capaz de trascender épocas, estilos y fronteras culturales.

 

Ballads for tenor saxophone reúne dieciséis composiciones originales, interpretadas íntegramente por el propio Galiana al saxofón tenor, instrumento que a lo largo de los siglos XX y XXI ha liderado como ningún otro la capacidad de conectar con el oyente a través de la melodía, el fragmento, el silencio y una amplia gama de técnicas interpretativas.

 

De carácter pausado, meditativo e introspectivo, pero a la vez matérico y expresivo, el disco se mueve entre la desnudez sonora y la intensidad emocional. El sustrato jazzístico está presente como referencia esencial, pero convive con influencias de la música clásica contemporánea, la experimentación sonora, la electrónica y guiños a músicas del mundo, en una clara apuesta por la multiculturalidad y la libertad creativa.

En palabras del percusionista y compositor Jesús Gallardo, autor de las notas del disco, «Josep Lluís Galiana navega abriéndose paso a través de aguas sonoras muy diversas. Mundos sonoros lejanos confluyen en la balada como forma de expresar sentimientos y emociones, y de sacudir el alma mediante el sonido».

 

Este nuevo trabajo confirma a Galiana como un especialista en el formato solista, capaz de construir un discurso propio desde la intimidad del sonido, con una voz artística personal e inconfundible.

 

El disco ha sido grabado en Liquen Studios (Pedralba, Valencia) bajo la producción de Julio César Galiana, con postproducción de Juan Carlos Tomás (La Seta Azul), diseño gráfico de Cap i Cua (Alexis Moya) y fotografías de Mara Cortines. El proyecto ha contado con el apoyo del Institut Valencià de Cultura – Generalitat Valenciana.

 

Ballads for tenor saxophone está disponible en CD y en streaming en las principales plataformas digitales.

GALLARNIANAS. Josep Lluís Galiana & Jesús Gallardo

Josep Lluís Galiana & Jesús Gallardo. GALLARNIANAS. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-3181-2021 — LRCD019. PVP: 18€

Gastos de envío incluidos para España / Shipping costs included for Spain; para el resto del mundo, consulte coste de envío / for the rest of the world, chek shipping cost; otros métodos de pago / other payment methods. Contacto / Contact: liquenrecords@liquenrecords.com

Notas del disco

[CAST]

Que se haya creado un nuevo estilo musical con la fusión de los apellidos de Josep Lluís Galiana y Jesús Gallardo no es baladí, máxime si tenemos en cuenta que los nombres de ambos empiezan por J´, y sus apellidos por G´, curiosa sinergia que roza la serendipia y que para colmo se extiende a su compenetración musical. La Gallarniana´, esencialmente flamígera pero de un pacifismo minimalista en estructura, es cálida, pero de afilados ángulos que dañan en las distancias cortas. Ambos se convierten en una doble hélice mezclando su sonido en un ADN que hunde su memoria atávica a partes iguales en la rompedora escena de los Lofts afroamericanos o el más académico Jazz Británico. En mi mundo, los saxos percuten y las baterías soplan, porque cada instrumento es llevado a un límite que desafía a un oyente que atónito abre sus puertas de la percepción a un sonido que bien podría ser un dibujo de Escher puesto en partitura. Galiana a los saxos y Gallardo a la percusión son impronautas´ que arremeten con lo que tienen: un bilioso aunque cálido virtuosismo que usa tanto sordinas imposibles como coqueteos con lo tribal… a ratos sobrios y en otros desenfadados, ellos tocan las `Gallarnianas´ que, aunque tengan nombre de glándulas, son en realidad la sublimación de años de una comunión muy íntima con sus instrumentos. Se dice que en el Jazz el sonido cambia cuando el piano está ausente, pero cuando omites al contrabajo reduciendo la molécula a vientos y batería se abren los espacios y la música adquiere tintes espirituales de un cariz tan íntimo que a veces me siento un voyeur acústico en el universo de otros. Se me ofrece como dádiva sentarme en los silencios que habitan entre nota y nota portando mi sonrisa no síntomas de alegría sino de elevación.

CORONEL MORTIMER, La muerte tenía un blog

 

[CAT]

Que s’haja creat un nou estil musical amb la fusió dels cognoms de Josep Lluís Galiana i Jesús Gallardo no és fútil, sobretot si tenim en compte que els noms de tots dos comencen per J´, i els seus cognoms per G´, curiosa sinergia que frega la serendipia i que a sobre s’estén a la seua compenetració musical. La Gallarniana´, essencialment flamígera però d´un pacifisme minimalista en estructura, és càlida, però d´afilats angles que fan malbé en les distàncies curtes. Tots dos es converteixen en una doble hèlix barrejant el seu so en un ADN que enfonsa la seua memòria atàvica a parts iguals a la trencadora escena dels Lofts afroamericans o el més acadèmic Jazz Britànic. Al meu món, els saxos percuten i les bateries bufen, perquè cada instrument és portat a un límit que desafia un oient que atònit obre les portes de la percepció a un so que bé podria ser un dibuix d’Escher posat en partitura. Galiana als saxos i Gallardo a la percussió són impronautes’ que carreguen amb el que tenen: un biliós encara que càlid virtuosisme que utilitza tant sordines impossibles com coquetejos amb el tribal… a estones sobris i en altres desenfadats, ells toquen les ‘Gallarnianas’ que, encara que tinguen nom de glàndules, són en realitat la sublimació d’anys d’una comunió molt íntima amb els seus instruments. Es diu que al Jazz el so canvia quan el piano és absent, però quan omets el contrabaix reduint la molècula a vents i bateria s’obren els espais i la música adquireix tints espirituals d’un caire tan íntim que de vegades em sent un voyeur acústic a l’univers dels altres. Se m’ofereix com a regal asseure’m en els silencis que habiten entre nota i nota portant el meu somriure no símptomes d’alegria sinó d’elevació.

CORONEL MORTIMER, La muerte tenía un blog

Jugar amb foc [ 10:17 ]

Tirar endavant [ 9:29 ]

Sortilegi [ 5:58 ]

No sé si sortirem d’aquest port [ 10:11 ]

Post Ballade [ 6:28 ]

No tan sols [ 2:17 ]

Entre silencis i udols [ 3:06 ]

Granotes a l’estany [ 5:51 ]

josep lluís galiana (saxofons soprano i tenor) jesús gallardo (bateria i percussions)

tota la música de josep lluís galiana i jesús gallardo
una producció de josep lluís galiana
enregistrat a mondo rítmic (castelló de la plana) el 20 de juliol de 2021
tècnic d’enregistrament: ismael bahmane
mescles i masterització: jorge marredo rosa
notes al disc: coronel mortimer (la muerte tenía un blog)
obra de portada: gaahss
© 2021 Liquen Records
depòsit legal: V-3181-2021 · LRCD019 · liquenrecords.com

GALLARNIANAS es troba a totes les plataformes digitals i es pot escoltar al bandcamp de LIQUEN RECORDS

DOSSIER DE PRENSA

Una a una: «Gallarnianas» (Josep Lluís Galiana y Jesús Gallardo)

Por Rafa Rodríguez Gimeno | Música, Verlanga, 24 de enero de 2022

Hay dos cosas a tener en cuenta con la improvisación musical. Una sobre su proceso creativo y otra sobre su escucha. La primera desmonta en parte la definición que la RAE recoge del verbo improvisar («Hacer algo de pronto, sin estudio ni preparación») porque aunque la libertad artística es total lo de que es sin estudio ni preparación es falso. La segunda es la recomendación de no escuchar este tipo de música siguiendo patrones melódicos del pop, el rock, el soul… Ambas consideraciones, y que lo mejor es abrir las orejas y disfrutar libre y directamente, nos las contó hace ya varios años Josep Lluís Galiana en un restaurante cerca de la playa.

Galiana acaba de publicar un disco junto a Jesús Gallardo, Gallarnianas (Liquen Records) en el que la improvisación es su motor sonoro. Para conocer más del mismo le hemos pedido que nos comente, una  auna, las canciones del mismo. Le cedemos la palabra:

El disco Gallarnianas surge de la fusión de los apellidos de los artistas Josep Lluís Galiana (saxofonista) y Jesús Gallardo (percusionista), y es el resultado de una sesión de improvisación celebrada en Mondo Rítmic (Castelló de la Plana) el 20 de julio de 2021. Según el crítico musical Antonio Martín, autor de las notas del disco, se ha «creado un nuevo estilo musical», una «curiosa sinergia que roza la serendipia y que para colmo se extiende a su compenetración musical.» También conocido como Coronel Mortimer (La muerte tenía un blog), Martín describe la Gallarniana como «esencialmente flamígera, pero de un pacifismo minimalista en estructura». La Gallarniana es «cálida, pero de afilados ángulos que dañan en las distancias cortas. Ambos se convierten en una doble hélice mezclando su sonido en un ADN que hunde su memoria atávica a partes iguales en la rompedora escena de los lofts afroamericanos o el más académico Jazz Británico».

Los títulos de las improvisaciones incluidas en el disco los pusimos más tarde entre Jesús y yo. Es una práctica habitual en la libre improvisación musical cuando se editan discos tanto de sesiones de grabación en estudio como de conciertos. Así que las líneas que siguen a continuación son notas que nos inspiraron durante la producción del disco y la selección de las piezas musicales que conforman el CD.

1. Jugar amb foc

La improvisación que abrió la sesión de grabación y que decidimos que abriera también Gallarnianas, es una pieza larga, densa, dis(re)cursiva y alcanza un momento importante, de auténtica high energy playing, y que está muy en sintonía con el espíritu de nuestra primera aventura discográfica, una verdadera declaración de principios. Yo quise dedicarla al saxofonista inglés Evan Parker, aunque finalmente no apareció en los créditos, porque el diseño y el concepto del disco fue ganando en minimalismo o esencialidad y preferimos optar por proporcionar la mínima información a los posibles oyentes, animando así a una escucha limpia, neutra y sin demasiadas explicaciones o descripciones previas, que pudieran crear expectativas o distracciones extra musicales. El título hace una clara referencia al fuego, elemento fundamental de la Naturaleza que activa la vida y el arte.

2. Tirar endavant

Es otra de las improvisaciones largas del disco, que camina con absoluta naturalidad. Se caracteriza por su agresividad sonora. Los multifónicos, la sordina y los sonidos desquiciados del soprano, y el diálogo e interacción que se establece entre ambos improvisadores es de una intensidad rítmica, insolencia tímbrica y de una texturización que impele a seguir hacia adelante.

3. Sortilegi

Pura magia. Jesús Gallardo genera un ambiente sonoro misterioso con sonidos de agua (otro elemento) y yo, desde el soprano sin boquilla, trabajo sonidos de aire (otro de los cuatro elementos de la naturaleza). La improvisación deriva hacia otros derroteros, pero sin abandonar un cierto halo esotérico y espiritual.

4. No sé si sortirem d’aquest port

Este título describe de alguna manera y no sin una cierta dosis de humor, el sonido del saxofón tenor, cuando irrumpe con unos tubos de cartón clavados en su campana y que recuerdan al sonido de una bocina/sirena de un buque. Es una de las piezas largas del disco y que deriva hacia un groove bastante cercano a un free jazz “clásico”.

5. Post_ballade

De nuevo, el saxofón tenor, ahora con otra sordina que saca los armónicos más altos y agudos, y la batería con escobillas y platos, nos transportan a un cierto estilo baladístico. Posiblemente, se trate, más bien, de una anti-balada. Un tiempo lento, mórbido, en subtone… como homenajeando a los baladistas del jazz clásico.

6. No tan sols

7. Entre silencis i udols

Estas dos improvisaciones son dos solos. La primera, de Jesús Gallardo, y la segunda, la mía, son sendas oportunidades de mostrarnos en solitario. Una manera de exponer nuestras respectivas poéticas. Me parecen dos improvisaciones muy hermosas, en las que, seguramente, no estamos tan solos, pero son honestas, sinceras, muy personales y que surgen desde nuestro propio sonido interior, más íntimo y emocionalmente más intenso.

8. Granotes a l’estany

Esta improvisación es puro aire, pura naturaleza. Jesús Gallardo comienza con sonidos de ranas, a los que me uno con ruido de zapatillas del saxo tenor…, y todo va cogiendo forma en la creación de un paisaje sonoro muy particular y cercano a una estética musical contemporánea, ruidista, polirrítmica, atonal, intensa.

 

Aún conservo el disco, aunque hace ya algún tiempo que no lo escucho. Hablo de uno de los más fuertes golpes mentales al escuchar música: Interstellar Space, 1967, John Coltrane y Rashied Ali.

 

Cuidado que me había preparado bien con el resto de material sonoro emergido del free jazz, desde Coleman a Braxton y Cecil Taylor, pero no fue suficiente.

 

El mencionado disco de Coltrane y Ali era como saltar del avión sin paracaídas, confiando en llegar al suelo ya sin conocimiento. El free jazz ejerce en parte de “ese” paracaídas, es una fórmula a la que acogerse, pero la improvisación libre, especialmente saxo y batería, te priva de esa “defensa”, aunque siempre sales vivo de la experiencia.

 

En esa órbita circula este bimotor sonoro creado por el polifacético J. L. Galiana y su compañero de tambores Jesús Gallardo.

 

Desgranan su sabiduría instrumental en ocho temas que podrían ser más, o uno solo, hacerse del tirón. Cada uno tiene su sonoridad y desarrollo, sus dinámicas internas. Siempre he escuchado el disco entero.

 

Esta grabado en los estudios Mondo Ritmic de Castelló de la Plana, que se ha convertido en el Cabo Cañaveral de estos vuelos interestelares de improvisación en la región valenciana.

 

La improvisación libre tiene también sus códigos y protocolos, no siendo menores los gestuales y visuales, que se adivinan en la escucha. Una manifestación sonora que siempre es seria, pero que puede ser muy divertida de contemplar. En directo estos sonidos puede sorprender pero nunca te dejan indiferente.

 

Se disfrutan, que además es lo que ocurre con el disco.

 

Muy recomendable, en su tienda habitual o en liquenrecords.com

Josep Lluís GALIANA y sus «TENOR SAXOPHONE SOLOS» en La muerte tenía un blog

JOSEP LLUÍS GALIANA – «TENOR SAXOPHONE SOLOS» (LIQUEN RECORDS LRCD011, 2018)

Publicado por CORONEL MORTIMER en lunes, febrero 25, 2019

INTRO:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

FOR THOSE ABOUT TO MOCK!//////////////////////////////////

Hay que partir de la base de que los conocimientos técnicos sobre el saxofón que yo pueda siquiera dilucidar en esta reseña son inversamente proporcionales al estatus musical, profesional y humano que alguien como JOSEP LLUÍS GALIANA tiene. Dicho de otra forma, mi forma de abordar este tremendo Tenor Saxophones Solos será parcial, posiblemente equivocada en expresión, y ni por asomo objetiva.

Ya no es solo que alguien con el bagaje musical literario de Galiana me sobrecoja a la hora de intentar siquiera desgranar acertadamente sus discos (esta vez su primer trabajo en solitario) porque bueno, bien es sabido que se trata de un experto en la materia sobre la improvisación libre como así atestiguan sus doctos libros, es que atreverse a soltar párrafos sobre un álbum en el que los parámetros musicales están emborronados (así queda de manifiesto en el fantástico texto introductorio de Juan Gómez Alemany que visionariamente se llama No Borders Of Any Kind) es para pensárselo un par de veces.

Pero oigan, la música es del Pueblo y si me amilano es con el respeto profundo que me inspira un músico que tiene la facultad de ser académico, pero académico del pueblo. Así lo he constatado viéndolo en directo tocar y así se le nota en el trato aunque yo ahora mismo esté usando mi esfínter anal como almohada cervical del miedo que tengo. No es miedo al fracaso sino miedo al bloqueo, a no saber expresar con palabras lo que siento y creedme cuando digo que es una sensación de vértigo espantosa. 

Y cuando digo Pueblo estoy mimetizando una visión abstracta de una música que me sugiere cosas cotidianas a pesar del nivel de abstracción que pueda alcanzar. Es decir; algo puede ser tan matemático y bien urdido como para crear un Paradigma pero con la música de Galiana siempre podrás destilar un producto que podrá consumir cualquiera… o mejor dicho, cualquiera que ame la música. La música de Galiana puede ser Popular si tú lo crees porque por muy densa, dispersa o avanzada que resulte proviene de la tráquea y aparato respiratorio (y por ende digestivo) de un ser antropomórfico que piensa, siente y escupe en saliva sus vivencias y eso, pese a ser Misterio, pertenece a todos y todas.

Por ello voy a contradecir eso del NO BORDERS OF ANY KIND porque hay un matiz sobre el que tengo que expresarme. Sí que hay bordes y fronteras, y es el del oyente. Galiana borra las fronteras con el esfumino sonoro de las ondas, pero esas mismas ondas acaban convirtiéndose en barreras otra vez cuando el oyente no quiere derrocarlas, cosa que resulta todavía más grave y dantesca cuando el oyente es un experto en la materia. 

A veces y por desgracia, mientras más lees, más escuchas y más sabes, más barreras pones en tus prejuicios internos y es el PUEBLO (otra vez), el que sin nada que perder recibe en su simpleza el 100% de la pureza de la música improvisada. El oyente medio, el «pasaba por aquí», el «no sé de jazz pero esto me representa», a veces es capaz de escarbar incólume entre escalas, sordinas, tapings y demás técnicas imposibles que el utillero literario en su afán por describir acaba matando en alma.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::MÚSICA

////////////////////////////////////////////////////WHE SALUTE YOU!

«Un disco de un cuarteto es una Space Opera. Un disco de un trío es una Suite. Un disco de un dúo es un Duelo, y un disco en solitario es una Masturbación Junguiana».

Coronel Mortimer Dixit

Editado en el atrincherado reducto cultural LIQUEN RECORDS, masterizado por Enrique Soriano y con sendas fotografías (portada e interior) de Roberto Domínguez y Mara B. StonesTenor Saxophones Solos son 50 minutos de una paleta expresiva polivalente que abarca descripciones sonoras tan variadas como pueden ser el ruido de una sinapsis neuronal o cómo diablos suena una calle en un día cotidiano.
«City Life» es una meditación con fuerte aroma Coltraniano pero en clave minimalista. Un saxo tenor contenido despliega una cantidad asombrosa de notas acotadas que nunca terminan de estallar. Son notas amputadas que salen de un instrumento que se nota domesticado. La asombrosa técnica que aquí se muestra se sublima en «Sequenza I per Sassofono Tenore», intrincado corte en el que la amputación de las notas es similar al tema anterior pero ocurre antes.

Si esto fuese medicina el primero sería infracondíleo y este Sequenza sin duda supracondíleo. La melodía yace enterrada en notas rápidas en cascada y hay que unirla como en esos dibujos que se hacen por secuencia de puntos. Fotogramas e instantáneas que juntas adquieren la sensación de movimiento. 

La calidez que se le presupone al saxo tenor llega en «Fantaisie Par Quartier», muy fluido y lírico, tiene esa impronta meditabunda del jazz de club cargado de humo, del cine noir francés y la espiritualidad de la New Thing. 

Si esto fuese un disco de música electrónica, «Fragment…» sin duda estaría dentro del minimalismo y lo concreto, con algo de la salvaje disyuntura de lo Dadaísta y el Tape Collaging pero claro, tengo que centrarme en la improvisación y no puedo obviar a la SPONTANEOUS MUSIC ENSEMBLE y sus ejercicios matemáticos rotatorios y mantenidos sobre una misma nota, algo así como hacía al soprano TREVOR WATTS o como maneja la intensidad EVAN PARKER, capaz de convertir un sonido que empieza en brisa en un auténtico tornado sin solución de continuidad, como sin solución de continuidad sigue «… With Variations» explorando la misma senda en una agreste y salvaje rendición al Jazz europeo avanzado durante 12 minutos.

En un rango que roza las posibilidades altas del saxo tenor llega «Seat 13», corte que gracias a sus subidas y bajadas casi simultáneas en el espectro de notas hace que la ilusión de varios instrumentos se realce. Musicalmente es una delicia que me recuerda a los intensos momentos de PAUL DUNMALL que aunque se centre más en Saxello, Barítono y Soprano sí que en cuanto a técnica y abordaje podría ser similar.

Terminando este bloque de cuatro temas está «Lost In Picadilly», continuación natural de la anterior. Un clímax alucinante de caos ordenado gracias a una disposición de las notas no aleatorias pero sí con la suficiente velocidad para hablar de virtuosismo, inmediatez y presteza. 

Antonio Martín, La muerte tenía un blog

CHAOSOPHY, en La muerte tenía un blog, por Antonio Martín

CHAOSOPHY – «WHO ARE THESE PEOPLE AND WHAT DO THEY BELIEVE IN?» (LIQUEN RECORDS LRCD006/DISCORDIAN RECORDS, 2017)

Publicado por CORONEL MORTIMER en jueves, abril 25, 2019 en La muerte tenía un blog, por Antonio Martín

Tres músicos improvisando de forma salvaje abren Chaosophy. Caos en forma de saxofón alto y piano eléctrico Rhodes (El Pricto), saxofón tenor/soprano (Josep Lluís Galiana) y batería/percusiones (Avelino Saavedra).

Espejismo musical a base de un arquitectónico y complejo sistema de ordenadas y coordenadas en el que, casualidades del destino y de la singularidad del espacio tiempo, ha sido grabada esta tremebunda sesión del 5 de Diciembre de 2017 en los Shark Studios de Paterna (Valencia) por Julio Valdeolmillos.

Fantástica y definitoria la portada (El Pricto) alejada de esos espantosos retratos de virtuosos con gorras de medio calado o gorros de gángsteres tan habituales en el jazz y que me producen escalofríos. Aquí se ha recurrido a algo más europeo y fresco, una imagen de tres astronautas que parecen hablar un diálogo extraterrestre (su música) mientras nos miran con curiosidad. 

Si pequeños patrones y variaciones musicales pueden crean grandiosos estados alterados de consciencia, ¿qué ocurre cuando el grado de beligerancia y cohesión es tan elevado que se roza la simultaneidad de los Sistemas Dinámicos?. Dicho de otra forma, ¿seremos capaces de preveer el movimiento vibrátil de su música y situarlo en un GPS acústico/mental?. Todavía más fácil, cómo demonios puede uno sentir el pulso de la música dentro de tanto caos?

Esto que puede parecer una perogrullada adquiere en mi cabeza importancia catedralicia. Analizando variables como Los Atractores de Punto Fijo, la Divergencia Exponencia de Trayectorias, la Sensibilidad y el Determinismo, pero todo aplicado al campo de la Improvisación Libre y el Free Jazz, llego a la conclusión de que de la misma forma que un Sismógrafo recoge las sutiles variaciones de las placas tectónicas, la representación gráfica de la música de este potentísimo trío crearía a buen seguro Mandalas Psicorrágicos de barroca evolución (posiblemente infinita).

«Eristocracy» es muestra de todo el rollo que os he soltado. Yo, que he tenido oportunidad de ver a estos tres salvajes músicos en estado de gracia delante de un escenario, puedo atestiguar que la tensión de su música se masca. Los devaneos entre saxos altos y los más líricos tenores caminan el fiero paso de aquel monstruoso Free Jazz de Ornette Coleman, pero sin perder nunca de vista la siempre aguerrida forma de entender estos géneros que tienen los británicos.

Necesitas escuchar mínimo tres veces cada corte (una por cada músico, una por cada negación de Pedro… como si dijese: «joder, esto no puede ser real») para comprender el trenzado que se establece; las innumerables sordinas (con la parte interior del muslo, que lo he visto en directo) de El Pricto, la concentración ensimismada de Galiana, que me sorprende muchísimo con las ráfagas de notas cortas y en sábana, sin perder nunca el compás y jugando con todas las partes de su instrumento, y luego la percusión casi tribal de Saavedra que convierte la batería en un lienzo y cada vez que golpea la baqueta se rellena un espacio en blanco.

«The Myth of the Nipples» es abstracta. Soplidos, Glosolalia musical agreste con cierto aroma a Mu de Don Cherry, los Heliocentric Worlds de Sun Ra y esas salvajes incursiones político circenses de la Art Ensemble of Chicago («Reese and the Smooth Ones»). De forma inexorable se vierte una percusión enorme que requiere de la máxima atención del oyente para empaparse de la cantidad de microdiálogos que mantiene con los vientos. No creo que se trate de virtuosismo (odio esa palabra), sino de hilo umbilical con lo Sacro. No encuentro otra palabra para transmitiros el grado creativo en, no lo he dicho hasta ahora, Who Are These People and What Do They Believe In?, que es así como se titula.

Cambia el registro la más fusionera «If You Can´t Be Right At Least Be Loud» donde El Pricto conduce un atmosférico Muzak de piano eléctrico que nutre el fondo sobre el que se desarrolla un apabullante solo de Galiana al saxo tenor.

Como si de una oscurísima sesión de la Tony Williams Lifetime, pero con aliño de Soft Machine, Saavedra recuerda al genial Williams en acercamientos a un Post Bop casi Funk rematado por arabescos exquisitos marca de la casa. Luego acotado solo del Piano Rhodes y vuelta al motivo principal melódico; para rematar, abstracciones minimalistas para rematar un corte sublime.

Fastuoso el inicio de «The Only TRUTH In The Multiverse Is That SHIT HAPPENS», de los mejores títulos que he leído en mucho tiempo. Los tres músicos jugando con los aspectos más ambientales de sus instrumentos acercándose al terreno del Jazz Rock. Nunca quietos, siempre en movimiento, el trío se va desplazando a una suerte de Free Bop in crescendo. Curioso como en ocasiones tienes la sensación de que hay toda una base rítmica (con bajo y todo) tocando. Supongo que el espectro que abarcan es tan amplio que te amortajan en poliuretano. 

Para rematar la faena, «It Is Their Firm Belief That It Is A Mistake To Hold Firm Beliefs». Los vientos muy Coltranianos, con Saavedra codeándose con el mismísmo Rashied Ali. Se vuelve a los planos dimensionales del comienzo del disco pero con el Rhodes ejecutando una impresionante cabalgada que va ganando en protagonismo. 
No se me ocurren más adjetivos. Hay que rendirse ante la maestría de El Pricto, Galiana y Saavedra que tienen las narices de coger al Caos por sus gónadas y darle la forma que ellos quieren en su torno de barro particular. Créeme cuando te digo que se trata de un álbum IMPRESCINDIBLE si eres amante de estos estilos.

Crece y crece con cada escucha como el jodido Big Bang, que todavía dicen que se está extendiendo…. ¿o será replegando?. A veces Free, otras Jazz Rock, pero con una energía descomunal que queda patente en cada uno de los 9 cortes del disco. Hay quien afirma que este tipo de grabaciones no suele recoger la grandeza de los directos; pues bien, aquí, un claro ejemplo de lo contrario.

JOSEP LLUÍS GALIANA. Tenor Saxophone Solos

Josep Lluís Galiana: Tenor Saxophone Solos. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-2740-2018 — LRCD011. PVP: 18€

Gastos de envío incluidos para España / Shipping costs included for Spain; para el resto del mundo, consulte coste de envío / for the rest of the world, chek shipping cost; otros métodos de pago / other payment methods. Contacto / Contact: liquenrecords@liquenrecords.com

Josep Lluís Galiana, spanish saxophonist, improviser and writer, publishes his first solo album in LIQUEN RECORDS.

TENOR SAXOPHONE SOLOS is a selection of improvisations recorded on March 19th, October 1st and November 19th, 2017 and May 30th, 2018 at Liquen Studios, Pedralba, València, Spain.

Recorded and mixed by Josep Lluís Galiana and mastered by Enrique Soriano (CROSSFADE). Produced by Josep Lluís Galiana, who plays Tenor Saxophone Buffet Crampon S1.

Graphic design by J. Chagall. Cover photo by Roberto Domínguez and Inside photo by Mara B. Stones. Text by Joan Gómez Alemany and translated to English by Juan José Palomar.

No borders of any kind

The creation of a solo album like “Tenor Saxophone Solos” is not only a proposal of a great bravery. It’s something else. The listener can also feel not only a great control of the instrument, but the sensation of hearing someone who has played with many people. This interaction with other musicians, as present in Chamber Music, is much more important and difficult in free improvised music than in music already written and therefore ruled in advance.

Let’s think about musicians like Bach, one of the greatest musical improvisers of all time. Even with the obvious absence of any records of their performances, these improvisations are well known after what has been written about them and, much more significant, what has been reflected in their pieces. They show us that the synergy between a great instrumental technique and an immense knowledge of the instrument lets the musician to create a music that, even if made with a monodic instrument (in Bach’s pieces for solo cello, violin or flute, for instance), can offer to us a very rich and interesting texture, as in Chamber Music. Several lines sounding simultaneously, which create  the sonic illusion of listening to more than one person at once.

Josep Lluís Galiana achieves this in “Tenor Saxophone Solos”, his first solo album. His music knows no borders of any kind. Galiana’s rich musical expression combines disparate aesthetics without persisting in a limited orthodox thinking. He keeps a constant interest of listeners by a continuous updating of their expectations. This demonstrates a great technique and an intense control of sonorous materials, with an infinite palette that includes almost all: from the noisiest and amorphous sounds to a great formal complexity. Fragments interacting with different sonic materials (that shameless tonguing!) mixed with melodious and concrete tones.

This enormous variety and some other interesting characteristics make this record a noble and audacious project. Worthy of being heard, without any doubt!

Joan Gómez Alemany

TRACKLIST

    1. City Life
    2. Sequenza I per sassofono tenore
    3. Fantaisie par quartier
    4. Fragment…
    5. …With Variations
    6. Seat 13
    7. Lost In Piccadilly
    8. Rhythm & Funk
    9. Julia (How To Improvise What I Want To Say You)

PRESS

Paco Yáñez, mundoclasico.com, lunes, 15 de junio de 2020

«La improvisación ha sido desde hace muchos siglos la manifestación más importante de la música. Eso si no tenemos en cuenta las manifestaciones musicales primitivas, las cuales eran de transmisión oral, pues aún no existía la notación. Es a partir de principios del siglo XX cuando la improvisación pierde su ancestral protagonismo. La evolución técnica de los instrumentos, la complejidad de las estructuras musicales y sus métodos compositivos y el afán de los compositores por plasmar mediante una notación musical cada vez más sofisticada y estricta sus ideas musicales han sido las razones de este paulatino abandono de la práctica improvisatoria por parte de los músicos clásicos occidentales.»

«No obstante, y desde hace unas cuatro décadas, muchos compositores e intérpretes de música contemporánea y sobre todo músicos procedentes del jazz y del rock progresivo han recuperado esta práctica de la libre y espontánea expresión sonora. Bien desde estéticas diferentes como la aleatoriedad, indeterminación, minimalismo, neolirismo, sonido ambiente, ruidismo, neotonalismo, mimetismo o las músicas étnicas, bien desde géneros musicales tan diversos como el jazz, el rock, el pop, la creación electroacústica, la performance sonora, el teatro musical, la vídeo instalación (multimedia), o la live electronics, la improvisación ha recobrado su vida sonora dentro de la música occidental».

Con estas palabras, extraídas de un artículo de Josep Lluís Galiana (Valencia, 1961) publicado por el diario Levante-EMV el 9 de julio de 2009, el propio compositor y saxofonista valenciano, en su faceta de musicógrafo, nos ponía hace más de diez años en antecedentes de la importancia que en su creación musical tiene la improvisación: práctica por medio de la cual nos hemos adentrado en su catálogo de obras a lo largo de las últimas semanas, con excelentes ejemplos como sus lanzamientos en el sello Liquen Records de Interaccions sonores (2019) —allí, de la mano del joven compositor valenciano Joan Gómez Alemany en la electrónica—, así como de las piezas electroacústicas compuestas por Josep Lluís Galiana entre los años 1999 y 2019: obras en las que el saxofón (instrumento habitual de Galiana) tenía una fuerte presencia, ahondando en esa hibridación de lo acústico y lo electrónico que es una de las señas de identidad del músico valenciano, así como uno de sus temas de reflexión privilegiados, como daremos a conocer a nuestros lectores este mismo mes, en la reseña del libro Emociones sonoras. De la creación electroacústica, la improvisación libre, el arte sonoro y otras músicas experimentales (2020), volumen publicado por EdictOràlia: otro de los muchos proyectos de un Josep Lluís Galiana que a lo largo de las últimas décadas ha sido, como compositor, interprete, programador, editor y escritor, una de las más lúcidas y críticas miradas a la realidad artístico-musical de la Valencia de finales del siglo XX y principios del XXI. 

Mientras esperamos a la reseña de Emociones sonoras, en nuestra tercera visita al catálogo de la discográfica valenciana Liquen Records nos encontramos hoy con el primer álbum de solos publicado por Josep Lluís Galiana; un compacto que, como no podía ser de otro modo, tiene al saxofón como instrumento protagonista; en este caso, un saxofón tenor Buffet Crampon S1 de una sonoridad muy bella, bien timbrada y compacta, del que Galiana extrae una cantidad de colores y matices dignos de mención, contribuyendo a que este compacto —titulado Tenor Saxophone Solos— nos vuelva a recordar al citado artículo que encabeza esta reseña, pues en él Galiana se refería, asimismo, a la conocida como «Soundpainting», técnica del músico y educador norteamericano Walter Thompson que Josep Lluís Galiana asimilaba al trabajo de compositores como La Monte Young, John Zorn, o Agustí Fernández, para facilitar «la libre expresión sonora colectiva y su modelaje». Las nueve piezas reunidas en Tenor Saxophone Solos explotan de forma muy especial ese concepto y esa técnica de la pintura musical, permitiéndonos afirmar que estamos, por tanto, ante un verdadero ejercicio de saxpainting (por tirar de las posibilidades a las que el neologismo original de Walter Thompson daba lugar) cuyos resultados ofrecen un rico paisaje sonoro sobre el siempre sutil lienzo del silencio. 

Por supuesto, en el caso de Josep Lluís Galiana improvisación libre no quiere decir ni libre albedrío ni libertinaje musical, sino un proceso de expresión muy sólidamente injertado en la historia, así como consciente de la misma y de sus muchas rutas estéticas y recursos técnicos. Es por ello que Galiana, utilizando tal libertad asociada a ese gran catálogo de posibilidades, nos ofrece aquí un disco muy plural en sus dejes estilísticos, que van de ecos de la música norteamericana más interesante de las últimas décadas (presencias del free jazz y del rock progresivo incluidas) a vínculos muy sólidos con la música contemporánea europea; de hecho, con leer algunos de los títulos que jalonan Tenor Saxophone Solos nuestra mente viajará a la más firme tradición reciente, como la del Luciano Berio de las Sequenze (1958-2002), que casi parecen evocadas y homenajeadas por el título de la segunda pieza de este compacto, Sequenza I per sassofono tenore (si bien en el caso de Luciano Berio es la Sequenza IXb (1981) la escrita para saxofón). Un Berio, por cierto, que constituye una de las referencias musicales, artísticas y humanas para Josep Lluís Galiana, como podemos leer, muy especialmente, en la séptima parte de Emociones sonoras, si bien la presencia del trasalpino nos espolea con su lucidez en diversas páginas del libro. 

Sequenza I per sassofono tenore es una de las propuestas más sólidas de este compacto; ejemplificando, además, de forma muy evidente la doble naturaleza del mismo: entre lo más rugoso y ruidista, por un lado, y, partiendo de esa exploración de texturas, una manifiesta evolución hacia un saxofón gestual, inquieto y atávico que, progresivamente, se va movilizando en su totalidad hasta llegar a un final que se acerca más a ese grito torrencial e histriónico, a esas masas rítmicas tan energéticas y direccionales que habíamos escuchado en las primera piezas del disco, como City Life o Fantaisie par quartier, rozando en sus últimos minutos la Sequenza I lo obsesivo y lo espasmódico. 

Fragment… es otra de las piezas en las que Galiana incide, desde su comienzo, en una búsqueda de texturas de tipo ruidista, jugando con el aire, los armónicos y un sonido silbante que nos vuelve a remitir a los paisajes de la electrónica, por cómo el saxofonista valenciano es capaz de tramar una polifonía en diversas capas de un virtuosismo técnico arrollador, superponiendo desmaterializaciones armónicas y una rugosidad que parece se arrastrase por el instrumento, friccionando sus superficies metálicas. Todo un tour de force y una demostración más de maestría en el dominio del saxofón que hace de Fragment… una de las mejores y más modernas obras de este disco… 

…tal y como sus puntos suspensivos nos dan a entender, Fragment… tiene su continuación en …With Variations, una pieza en la que se desdobla el proceso que, de algún modo, había consensado y sintetizado en una sola obra la previa Sequenza I, por cuanto estas variaciones nos vuelven a llevar de lo ruidista a un saxofón más movilizado por medio de alturas, incidiendo una vez más en lo gestual, en las figuraciones y en un sentido torrencial que no deja, en todo caso, de mostrar una búsqueda de la unidad dentro de sus muy diversas formas de explotar y explorar los materiales, por lo que, volviendo a esa responsabilidad histórica a la que antes me refería con respecto a la improvisación libre, no creo exagerado señalar aquí la impronta de compositores como el Schönberg de las Variationen für Orchester opus 31 (1926-28), o el Webern de las Variationen für Klavier opus 27 (1935-36), cimentando y dotando de coherencia a cada una de las vueltas y revueltas que el saxofón de Josep Lluís Galiana da sobre sí mismo en busca de una nueva salida. Frente a los compositores de la Segunda Escuela de Viena, Galiana se muestra, en todo caso, menos estructural y rígido, soltando su instrumento con mayor atavismo, sin que la construcción estrictamente autorreferencial, ni mucho menos, el serialismo, sean precisos para mostrar cómo los materiales musicales son capaces de progresar desplegando cuanto palpita en su interior como germen y latencia. En sus últimos minutos, …With Variations gira sobre sí misma y visita sus paisajes fundacionales (sin por ello retrogradarse), hasta reencontrarse con las técnicas ruidistas de Fragment…; con lo que el conjunto de ambas obras (o partes de un mismo todo) se convierte en la propuesta más completa y potente de este compacto. 

Seat 13 se sitúa entre ambos mundos (el ruidista y el armónico), uniéndolos por medio de un manejo de la armonía muy refinado y sin miramientos, en el que los súbitos saltos interválicos, unidos a una continua modulación dinámica de orden cuasi escultórico (y a otras técnicas de tipo más extendido, como el slap o el flujo de aire sin tono), consiguen transitar entre la tradición, lo que sería un universo sonoro progresivo y el ruidismo de la avantgarde europea. Es por ello que esta vibrante pieza nos vuelve a mostrar una muy interesante pluralidad de ideas, así como la inserción en la tradición de la improvisación como conciencia histórica y, por supuesto, un dominio técnico impresionante, pues lo realizado por Josep Lluís Galiana en cuanto a digitación y control de la proyección de aire es digno de mención. De este modo, obras como Seat 13 dan sentido a lo que Josep Lluís Galiana define en Emociones sonoras (recogiendo un artículo publicado en sulponticello.com) como «improvisación positiva»: un proceso heurístico-musical que «hace mención a esa creatividad, a ese pensamiento divergente que nos ayuda a dar soluciones a situaciones a las que no estamos acostumbrados», considerando la improvisación libre «como un proceso creativo y no como un producto acabado». 

En Lost In Picadilly, Josep Lluís Galiana lleva a cabo un viaje, en cierto modo, inverso, yendo de la gestualidad y de los ecos norteamericanos a un ruidismo rugoso y extendido en sus pasajes centrales, del que vuelve a los materiales iniciales; si bien, en todo caso, ya no siendo el mismo, pues uno y otro lenguaje se con-funden e sincretizan en su final. De algún modo, ese mismo recorrido e hibridación de lenguajes podríamos decir que se dibuja en el conjunto de Tenor Saxophone Solos como globalidad, pues en las breves y finales Rhythm & Funk y Julia (How To Improvise What I Want To Say You) volvemos a escuchar ecos del comienzo del disco, con sus más libres y melódicas improntas del free jazz, el blues y el funk, incluida la sensualidad de la última pieza, ya en clave personal y afectiva del propio Galiana, que cierra con este guiño un recorrido muy completo, variado y exigente, como el que supone enfrentarse a esta gran improvisación positiva y heurística en los nueve capítulos que, a largo de casi 50 minutos, este disco nos propone. 

Como en los anteriores compactos de Liquen Records que hemos reseñado en mundoclasico.com, las tomas de sonido son realmente buenas, con mucho cuerpo, timbre realista y una redondez en la percepción del instrumento que se agradece. Al igual que en el disco que contenía Interaccions sonores, o en el dedicado por el sello valenciano a la música electroacústica de Joan Gómez Alemany, las notas (precisamente, a cargo de este último) vienen impresas en el propio cartón del disco. En ellas, Joan Gómez se retrotrae a Johann Sebastian Bach para glosar la labor del músico como improvisador, así como la entidad y la seriedad musical de tal aventura, con los logros históricos que conocemos, a los que podemos añadir, desde Valencia, los cosechados por el propio Josep Lluís Galiana en sus estupendos Tenor Saxophone Solos, dando forma y salida a lo que Galiana expone en otro de sus textos recogidos en Emociones sonoras

«El arte es pura experimentación. También espontaneidad y azar, capacidad de comunicación y libertad de expresión, inmediatez del discurso y búsqueda de belleza y verdad, cultivo de la individualidad y construcción de una voz propia y la posibilidad de emocionarnos… No entiendo la creación musical sin la experimentación, sin explorar nuevos límites a nuestro intelecto, ni desafiar a cada instante nuestra percepción para ir más allá de las fronteras conocidas». 

Este disco ha sido enviado para su recensión por Liquen Records

INTRO:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

FOR THOSE ABOUT TO MOCK!///////////////

Hay que partir de la base de que los conocimientos técnicos sobre el saxofón que yo pueda siquiera dilucidar en esta reseña son inversamente proporcionales al estatus musical, profesional y humano que alguien como JOSEP LLUÍS GALIANA tiene. Dicho de otra forma, mi forma de abordar este tremendo Tenor Saxophones Solos será parcial, posiblemente equivocada en expresión, y ni por asomo objetiva.

Ya no es solo que alguien con el bagaje musical literario de Galiana me sobrecoja a la hora de intentar siquiera desgranar acertadamente sus discos (esta vez su primer trabajo en solitario) porque bueno, bien es sabido que se trata de un experto en la materia sobre la improvisación libre como así atestiguan sus doctos libros, es que atreverse a soltar párrafos sobre un álbum en el que los parámetros musicales están emborronados (así queda de manifiesto en el fantástico texto introductorio de Juan Gómez Alemany que visionariamente se llama No Borders Of Any Kind) es para pensárselo un par de veces.

Pero oigan, la música es del Pueblo y si me amilano es con el respeto profundo que me inspira un músico que tiene la facultad de ser académico, pero académico del pueblo. Así lo he constatado viéndolo en directo tocar y así se le nota en el trato aunque yo ahora mismo esté usando mi esfínter anal como almohada cervical del miedo que tengo. No es miedo al fracaso sino miedo al bloqueo, a no saber expresar con palabras lo que siento y creedme cuando digo que es una sensación de vértigo espantosa. 

Y cuando digo Pueblo estoy mimetizando una visión abstracta de una música que me sugiere cosas cotidianas a pesar del nivel de abstracción que pueda alcanzar. Es decir; algo puede ser tan matemático y bien urdido como para crear un Paradigma pero con la música de Galiana siempre podrás destilar un producto que podrá consumir cualquiera… o mejor dicho, cualquiera que ame la música. La música de Galiana puede ser Popular si tú lo crees porque por muy densa, dispersa o avanzada que resulte proviene de la tráquea y aparato respiratorio (y por ende digestivo) de un ser antropomórfico que piensa, siente y escupe en saliva sus vivencias y eso, pese a ser Misterio, pertenece a todos y todas.

Por ello voy a contradecir eso del NO BORDERS OF ANY KIND porque hay un matiz sobre el que tengo que expresarme. Sí que hay bordes y fronteras, y es el del oyente. Galiana borra las fronteras con el esfumino sonoro de las ondas, pero esas mismas ondas acaban convirtiéndose en barreras otra vez cuando el oyente no quiere derrocarlas, cosa que resulta todavía más grave y dantesca cuando el oyente es un experto en la materia. 

A veces y por desgracia, mientras más lees, más escuchas y más sabes, más barreras pones en tus prejuicios internos y es el PUEBLO (otra vez), el que sin nada que perder recibe en su simpleza el 100% de la pureza de la música improvisada. El oyente medio, el “pasaba por aquí”, el “no sé de jazz pero esto me representa”, a veces es capaz de escarbar incólume entre escalas, sordinas, tapings y demás técnicas imposibles que el utillero literario en su afán por describir acaba matando en alma.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::MÚSICA

//////////////////////////////////////WHE SALUTE YOU!

“Un disco de un cuarteto es una Space Opera. Un disco de un trío es una Suite. Un disco de un dúo es un Duelo, y un disco en solitario es una Masturbación Junguiana”.

Coronel Mortimer Dixit

Editado en el atrincherado reducto cultural LIQUEN RECORDS, masterizado por Enrique Soriano y con sendas fotografías (portada e interior) de Roberto Domínguez y Mara B. StonesTenor Saxophones Solos son 50 minutos de una paleta expresiva polivalente que abarca descripciones sonoras tan variadas como pueden ser el ruido de una sinapsis neuronal o cómo diablos suena una calle en un día cotidiano.
“City Life” es una meditación con fuerte aroma Coltraniano pero en clave minimalista. Un saxo tenor contenido despliega una cantidad asombrosa de notas acotadas que nunca terminan de estallar. Son notas amputadas que salen de un instrumento que se nota domesticado. La asombrosa técnica que aquí se muestra se sublima en “Sequenza I per Sassofono Tenore”, intrincado corte en el que la amputación de las notas es similar al tema anterior pero ocurre antes.

Si esto fuese medicina el primero sería infracondíleo y este Sequenza sin duda supracondíleo. La melodía yace enterrada en notas rápidas en cascada y hay que unirla como en esos dibujos que se hacen por secuencia de puntos. Fotogramas e instantáneas que juntas adquieren la sensación de movimiento. 

La calidez que se le presupone al saxo tenor llega en “Fantaisie Par Quartier”, muy fluido y lírico, tiene esa impronta meditabunda del jazz de club cargado de humo, del cine noir francés y la espiritualidad de la New Thing. 

Si esto fuese un disco de música electrónica,  “Fragment…” sin duda estaría dentro del minimalismo y lo concreto, con algo de la salvaje disyuntura de lo Dadaísta y el Tape Collaging pero claro, tengo que centrarme en la improvisación y no puedo obviar a la SPONTANEOUS MUSIC ENSEMBLE y sus ejercicios matemáticos rotatorios y mantenidos sobre una misma nota, algo así como hacía al soprano TREVOR WATTS o como maneja la intensidad EVAN PARKER, capaz de convertir un sonido que empieza en brisa en un auténtico tornado sin solución de continuidad, como sin solución de continuidad sigue “… With Variations” explorando la misma senda en una agreste y salvaje rendición al Jazz europeo avanzado durante 12 minutos.

En un rango que roza las posibilidades altas del saxo tenor llega “Seat 13”, corte que gracias a sus subidas y bajadas casi simultáneas en el espectro de notas hace que la ilusión de varios instrumentos se realce. Musicalmente es una delicia que me recuerda a los intensos momentos de PAUL DUNMALL que aunque se centre más en Saxello, Barítono y Soprano sí que en cuanto a técnica y abordaje podría ser similar.

Terminando este bloque de cuatro temas está “Lost In Picadilly”, continuación natural de la anterior. Un clímax alucinante de caos ordenado gracias a una disposición de las notas no aleatorias pero sí con la suficiente velocidad para hablar de virtuosismo, inmediatez y presteza. 

Al parecer el gran maestro de la improvisación en el freejazz, Cecil Taylor, tenía una gran recomendación para los músicos: no ensayes, ¡practica!. Practicar supone coger el instrumento y hacerle sonar…para reproducir algo “compuesto” o para hacer una “composición instantánea”. A veces de estas últimas surge un gran concepto musical a desarrollar, o una canción…los arcanos musicales son así.

Ya he dicho en estas páginas en otras ocasiones que improvisación NO es siempre Jazz o música contemporánea, hay estaciones intermedias. Se improvisa en el rock y en el folk también. Incluso puede haber sonidos inclasificables en un estilo si se mezcla la electrónica. Es el caso de Josep Lluís Galiana, a caballo entre el jazz (del que toma sonoridad y fraseados principales) pero amplía sus ideas hacia la vertiente “contemporánea”, dando a los desarrollos una cierta aleatoriedad, serialismo, eliminando aristas excesivamente dramáticas y centrándose en fraseados muy rítmicos y a veces muy cálidos donde el virtuosismo aparece, pero no se impone.

Tras varias escuchas de esta obra se me ocurre una especie de paseo por otras referencias creativas —plásticas por ejemplo— con las que podía interactuar su interpretación. La veo más cercana a la sala de exposiciones o al acompañamiento de poemas o textos literarios que a la mera contemplación en una sala de conciertos, donde seguro que también funciona.

Podría ser una especie de “suite” sonora para saxofón, pero Josep Lluís Galiana prefiere darle una visión tradicional, de tema tras tema, cada uno funciona por su cuenta y se centra en diferentes formas expresivas. Desde las más centradas en la ruptura del fraseado, muy picado y quebrado a las más jazzys basadas en glisandos…, algunas combinan las dos, como Fragment. En otras ocasiones acercando el saxofón al sonido de un instrumento de percusión más que melódico, o el más mainstrean en Rhythm & Funk.

Imagino que una dificultad añadida es dar título a las composiciones sin acudir a la denominación de Anthony Braxton, “composition 456” por ejemplo.

Acompañar el sonido con la imagen del intérprete —o sea, escuchar esta música en directo— es más que conveniente, suele tener una componente espectacular de movimiento más que importante.

Amantes de la improvisación: no abstenerse.

Singular sounds, these CDs by four improvisers from three different countries demonstrate how each uniquely copes with propelling innate creativity figuratively clad in nothing more than reeds, keys, ligature and metal. The four are Dutch tenor saxophonist, clarinetist and shakuhachi player Ab Baars: tenor saxophonists Antonio Raia from Italy and Josep Lluís Galiana from Spain; and Italian baritone saxophonist Giuseppe Doronzo, all of who have comprehensive credentials in bands and/or academe.

Concentrating on the tenor saxophone, València-based Galiana, who has performed with numerous bands as well as teaching at the university level, attests to his experiments in saxophone sound advancement with this CD, his first recorded solo effort. Like Baars, he can build sequences from moderato story-telling while also outlining responses to the melody, as he does on “Fantaisie par quartier” and more profoundly on “Lost in Piccadilly”. That second improvisation finds high-pitched breaths succeeded by a series of timbral extensions whose logic is expressed with wide ranging cries and paced with barely there growls, puffs and tongue slaps. Broadening his palate to pure experimentation other tracks feature a potpourri of exceptional technical exercises, but ones that come across as more accessible than off-putting. “Sequenza I per sassofono tenore” for instance, upsurges its exposition from tongue slaps and snorts to excavation of low pitches from the instrument’s bow. Diaphragm intensity is brought into play on “Seat 13” as a multiphonic double burr is separated into layers of colored air. However the pivotal tracks here are “Fragment…” and “…With Variations”. The wispy melody introduces on the first track that’s defined with higher-than-altissimo pitches that narrow and sharpen into aviary affiliated split tones by the end, are further expanded on the second. Huge circular movements of irregularly and intensely vibrated tongue stops and reed bites are repeated on “…With Variations” to the extent that it appears that timbral augmentation will never stop. Then in the penultimate minutes the narrative deflates to near-silence, becoming muted and lower-pitched by the shaking finale.

«Todo un despliegue de recursos al servicio de la libertad de discurso y con unas notas al disco bien interesantes de Joan Gómez Alemany…, que cita además con mucha razón que hay determinados instrumentistas que logran una gran simbiosis con su instrumento y con sabiduría crean una música que, pese a ser monofónica, nos ofrecen más texturas y una serie de sonidos que nos hacen creer que estamos escuchando a más de un músico a la vez. Esto lo consigue Josep Lluís Galiana con amplitud de recursos, pero sobre todo los armónicos, recurso que le gusta mucho utilizar para superponer los dos sonidos del saxo e interrumpirse el discurso y llegar a la libertad interpretativa absoluta. Un disco muy equilibrado entre el riesgo y lo irreverente y lo más formal (con unas comillas bien gordas)»

CHAOSOPHY. «Uma forte carga de imprevisibilidade»

Uma forte carga de imprevisibilidade

Chaosophy en el Clasijazz de Almería. Foto: Fran Peñate.

Quem são os Chaosophy? O trio oriundo de Valência junta Josep Lluis Galiana (saxofones tenor e soprano), El Pricto (saxofone alto e piano elétrico) e Avelino Saavedra (bateria e percussão). O grupo pratica uma música assente na improvisação livre e na tradição do free jazz, pós-Albert Ayler, herdeiro direto de Peter Brötzmann: uma música incendiária sempre em alta intensidade. O espanhol Josep Lluis Galiana explica a filosofia e percurso de um grupo que promete desafiar os limites.

De Nuno Catarino

 Como chegaram ao nome do grupo, Chaosophy, e o que significa?
Inspirados pelo livro «Principia Discordia», pelo Discordianismo e pelo sagrado caos como condição natural da realidade, criámos este ensemble de improvisação livre chamado Chaosophy.

Como é que os três músicos se juntaram como trio?
Temos participado ativamente nas cenas nacionais e internacionais da improvisação livre, do jazz avant garde e da experimentação sonora. Após mais de cinco anos a tocarmos juntos e a colaborarmos, decidimos publicar aquele que foi o nosso primeiro disco como grupo. O disco «Who are these people and what do they believe in?» foi gravado a 5 de dezembro de 2017 nos Estúdios Shark em Valência. O El Pricto é natural da Venezuela, mas vive em Barcelona há dezasseis anos. Ele fundou a editora Discordian Records e é o líder da comunidade Discordiana. Eu e o Avelino Saavedra vivemos e trabalhamos em Valência e representamos a cena da música improvisada na cidade desde a década de 1990. Eu fundei a editora Liquen Records em agosto de 2016, uma nova editora que tem por objetivo divulgar música improvisada e experimental. A Liquen Records tem como objetivo levar aos ouvintes mais exigentes alguns processos criativos contemporâneos dos mais destacados artistas das cenas musicais nacional e internacional.

Poderia indicar algumas influências que foram decisivas para o desenvolvimento da sua música?
A minha música vai beber a muitas músicas. É o resultado de mais de trinta anos de estudo e exploração de diferentes géneros e estilos musicais. De uma perspetiva contemporânea até ao free jazz mais extremo, tento mover-me em águas sonoras sempre desconhecidas, imprevisíveis e absolutamente surpreendentes em cada concerto, se for possível.

Quais são os vossos planos como banda? Planeiam colaborar com músicos convidados?
Para já temos o objetivo de apresentar o nosso primeiro disco. Estamos muito satisfeitos com este trabalho e, quem sabe, talvez gravemos um novo álbum no futuro. A vida é imprevisível, absolutamente imprevisível e caótica. A coisa mais importante para nós é que gostamos de improvisar juntos!

Conhecem Lisboa, já estiveram na cidade? Conhecem a cena musical da cidade?
Gosto de Lisboa, mas só estive uma vez. Não conheço muito da cena musical particularmente da improvisação e do jazz, mas sei que é muito interessante e muito ativa.

Em Lisboa vão tocar num festival num jardim, ao ar livre. O que poderemos esperar do vosso concerto no JIGG?
Estamos muito entusiasmados por darmos a conhecer a nossa música. Sabemos que o Jazz im Goethe-Garten é um festival internacional importante para o jazz e música improvisada. A nossa música, que se move entre o jazz avant garde, a improvisação livre e a experimentação sonora, tem uma forte carga de imprevisibilidade. A música de Chaosophy é absolutamente enérgica e muito vigorosa. A nossa música move o sangue e as vísceras. O diálogo poderoso entre os saxofones liga-se à força da bateria do Saaverda. O espaço tem um papel muito importante na improvisação livre e nós vamos escutar atentamente o jardim, o público e todos os sons à nossa volta.

Para terminar, podem dar uma resposta ao título do vosso disco, «Who are these people and what do they believe in?»? (Quem são estas pessoas e em que é que elas acreditam?)
Como referi no início da entrevista, os Chaosophy e a nossa música são inspirados pelos princípios Discordianos e os nossos títulos vêm do livro “Principia Discordia”, que é uma grande colagem conceptual. “A humanidade começará a resolver seus problemas no dia em que ela deixar de se levar muito a sério. Temos que pensar mais em nós mesmos e na vida quotidiana; não em economias ou ordens superiores. Para este fim, propomos que o ser humano desenvolva o seu amor inato pela desordem”. A “Principia Discordia” diz-nos que «se conseguirmos dominar o nonsense da mesma forma que já aprendemos a dominar o sentido, então cada um irá expor o outro por aquilo que é: absurdo. A partir desse momento de iluminação, o ser humano começa a ser livre, independentemente daquilo que o rodeia. Ele torna-se livre para jogar jogos de ordem e alterá-los à vontade. Ele torna-se livre para jogar jogos de desordens, apenas porque lhe apetece. Ele torna-se livre para jogar ou para não jogar, nem um nem ambos. E como o mestre dos seus próprios jogos, ele joga sem medo e, portanto, sem frustração e, portanto, com boa vontade na sua alma e amor no seu ser «. Finalmente, “quando os seres humanos se libertarem, tornam-se livres; então a humanidade será livre e poderemos ter o conhecimento de um sábio e a sabedoria de uma criança”.

CHAOSOFY | ESPANHA

A improvisação livre e a deriva sonora são os pontos de partida deste trio de Barcelona oriundo de uma cena que urge ser conhecida e que se aplica numa música energética e vibrante via uma organização instrumental pouco ortodoxa. Dois saxofones que se desdobram & bateria são criadores de uma tensão que cimenta um discurso coletivo inconformista e subtil. 

El Pricto, saxofone alto, piano elétrico Fender Rhodes | Josep Lluís Galiana, saxofones tenor e soprano | Avelino Saavedra, bateria.

Josep Lluís Galiana & Avelino Saavedra. IN THE MIDDLE OF NOWHERE

Josep Lluís Galiana & Avelino Saavedra: IN THE MIDDLE OF NOWHERE. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-3-2017 — LRCD002. PVP: 18€

Gastos de envío incluidos para España / Shipping costs included for Spain; para el resto del mundo, consulte coste de envío / for the rest of the world, chek shipping cost; otros métodos de pago / other payment methods. Contacto / Contact: liquenrecords@liquenrecords.com

Publicado bajo el nuevo sello valenciano LIQUEN RECORDS, el saxofonista Josep Lluís Galiana y el batería Avelino Saavedra han editado su tercer trabajo discográfico. IN THE MIDDLE OF NOWHERE fue grabado en directo en Madame Mim (València) y ha contado con la colaboración del Laboratorio para la Investigación de Procesos Creativos Contemporáneos AD LAB. Cover Art by Avelino Saavedra (acrílico sobre papel). Text by Wade Matthews. Photo by Carla Roca. IN THE MIDDLE OF NOWHERE recoge nueve improvisaciones del concierto celebrado en la sala de Madame Mim (Russafa-València) el 8 de mayo de 2015. En ellas, Galiana & Saavedra se mueven entre la free improvised music —non idiomatic— y una muy personal visión del avant-garde jazz. Galiana & Saavedra derivan con paso ininterrumpido y absoluto dominio de sus recursos expresivos y técnicos desde sorprendentes explosiones de energía hasta paisajes de profunda introspección sonora.

1 Another Place [ 4 : 35 ]

2 But No Matter What [ 5 : 20 ]

3 Time Impressions [ 5 : 54 ]

4 A Silent Road [ 8 : 34 ]

5 Get Up [ 5 : 58 ]

6 The Breath [ 1 : 13 ]

7 Round Way [ 5 : 04 ]

8 In The Middle Of Nowhere [ 5 : 07 ]

9 As Time Goes Back [ 5 : 23 ]

[ 47 : 08 ]

DOSSIER DE PRENSA

La segunda referencia de LIQUEN vuelve a traernos al dúo GALIANA-SAAVEDRA de «Transitions» (aunque creo que es el tercer trabajo juntos), esta vez en  nueve cortes improvisados en «In The Middle Of Nowhere» ( LRCD002). Grabado en directo en 2015 (MADAME MIM, Valencia) y otra alucinante portada del propio SAAVEDRA de acrílico sobre papel que refleja a la perfección las texturas por las que se mueve su música. Del batería y artista SAAVEDRA creo que tampoco se necesita hablar demasiado, pero aquí tenéis una muestra de su música: https://avelinosaavedra.bandcamp.com/

La crudeza de los 47 minutos de la sesión remite indudablemente a sellos como ESP DISK o a las lindeces tribales a las que era dado CHERRY. Un tratamiento de la batería ancestral, primitivo y orgánico en comunión con una panoplia alucinante de saxofones sopranos y tenores repartiendo una especie de clímax selvático (tengo que citar «Mu» de DON CHERRY/ED BLACKWELL o reviento). Para colmo el título del primer tema es «Another Place» y suena a SUN RA por los cuatro costados, al igual que el largo «A Silent Road», atmosférica incursión en una jungla jazzística, amenazadora y ominosamente nocturna donde a la base percusiva se va sumando un saxo tenor que haría levantarse a Coltrane de su tumba. Me encanta cuando sólo unas pocas notas expresan tantísimo (PHAROAH SANDERS también era un maestro en esto).
No creo que el disco en sí sea árido, aunque es verdad que el alto nivel técnico y abstracto de algunos pasajes desafían al oyente. Recomiendo simplemente dejarse llevar por las subidas y bajadas del flujo vibrátil de los jugueteos incesantes… creo que así disfrutaréis del parque temático más jodidamente divertido que pueda imaginarse. Lo de la batería es simplemente de otro mundo, y yo que he tenido la oportunidad de ver a ambos músicos en directo sé de lo que hablo; puedes tocar la batería o integrante en ella siendo un todo sónicamente antropomorfo. 
Geniales los usos de los cascabeles al final del segundo corte que me ha traído a la mente a COLTRANE y RASHIED ALI en el maravilloso INTERESTELLAR SPACE, aunque justo cuando creemos que nos vamos a perder en una vorágine técnica llegan temas más asequibles y cargados de cierto lirismo modal como «Time Impressions». Para cagarse hacia dentro y no dejar residuos… eso sí que es reciclar y lo demás son tonterías.
Un tour de force con el leitmotiv narrativo del viaje a ninguna parte. Bueno, al menos en cuanto a espacio, porque temporalmente a mí esto me suena como grabado en plena New Thing más juguetona, primitiva y espiritual; esa que resultaba tan apasionante por su mezcla de avantgarde jazz, principios de lucha social (raza) y aleaciones imposibles con el hinduismo o conversiones al Islam. Para mí esto no suena en absoluto a jazz contemporáneo o al menos yo lo veo desde los cristales de unas gafas más antiguas.

La muerte tenía un blog, Antonio Martín, 03/07/2017

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