Josep Lluís Galiana: Tenor Saxophone Solos. València: LIQUEN RECORDS. DL: V-2740-2018 — LRCD011. PVP: 15€

5è Millor Disc de Jaç als Premis Enderrock 2019 de la Crítica




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Josep Lluís Galiana, spanish saxophonist, improviser and writer, publishes his first solo album in LIQUEN RECORDS.

TENOR SAXOPHONE SOLOS is a selection of improvisations recorded on March 19th, October 1st and November 19th, 2017 and May 30th, 2018 at Liquen Studios, Pedralba, València, Spain.

Recorded and mixed by Josep Lluís Galiana and mastered by Enrique Soriano (CROSSFADE). Produced by Josep Lluís Galiana, who plays Tenor Saxophone Buffet Crampon S1.

Graphic design by J. Chagall. Cover photo by Roberto Domínguez and Inside photo by Mara B. Stones. Text by Joan Gómez Alemany and translated to English by Juan José Palomar.

No borders of any kind

The creation of a solo album like “Tenor Saxophone Solos” is not only a proposal of a great bravery. It´s something else. The listener can also feel not only a great control of the instrument, but the sensation of hearing someone who has played with many people. This interaction with other musicians, as present in Chamber Music, is much more important and difficult in free improvised music than in music already written and therefore ruled in advance.

Let´s think about musicians like Bach, one of the greatest musical improvisers of all time. Even with the obvious absence of any records of their performances, these improvisations are well known after what has been written about them and, much more significant, what has been reflected in their pieces. They show us that the synergy between a great instrumental technique and an immense knowledge of the instrument lets the musician to create a music that, even if made with a monodic instrument (in Bach´s pieces for solo cello, violin or flute, for instance), can offer to us a very rich and interesting texture, as in Chamber Music. Several lines sounding simultaneously, which create   the sonic illusion of listening to more than one person at once.

Josep Lluís Galiana achieves this in “Tenor Saxophone Solos”, his first solo album. His music knows no borders of any kind. Galiana´s rich musical expression combines disparate aesthetics without persisting in a limited orthodox thinking. He keeps a constant interest of listeners by a continuous updating of their expectations. This demonstrates a great technique and an intense control of sonorous materials, with an infinite palette that includes almost all: from the noisiest and amorphous sounds to a great formal complexity. Fragments interacting with different sonic materials (that shameless tonguing!) mixed with melodious and concrete tones.

This enormous variety and some other interesting characteristics make this record a noble and audacious project. Worthy of being heard, without any doubt!

Joan Gómez Alemany

TRACKLIST
  1. City Life
  2. Sequenza I per sassofono tenore
  3. Fantaisie par quartier
  4. Fragment…
  5. …With Variations
  6. Seat 13
  7. Lost In Piccadilly
  8. Rhythm & Funk
  9. Julia (How To Improvise What I Want To Say You)

PRESS

JOSEP LLUÍS GALIANA – “TENOR SAXOPHONE SOLOS” (LIQUEN RECORDS LRCD011, 2018)

Publicado por CORONEL MORTIMER en lunes, febrero 25, 2019

INTRO:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

FOR THOSE ABOUT TO MOCK!//////////////////////////////////

Hay que partir de la base de que los conocimientos técnicos sobre el saxofón que yo pueda siquiera dilucidar en esta reseña son inversamente proporcionales al estatus musical, profesional y humano que alguien como JOSEP LLUÍS GALIANA tiene. Dicho de otra forma, mi forma de abordar este tremendo Tenor Saxophones Solos será parcial, posiblemente equivocada en expresión, y ni por asomo objetiva.

Ya no es solo que alguien con el bagaje musical literario de Galiana me sobrecoja a la hora de intentar siquiera desgranar acertadamente sus discos (esta vez su primer trabajo en solitario) porque bueno, bien es sabido que se trata de un experto en la materia sobre la improvisación libre como así atestiguan sus doctos libros, es que atreverse a soltar párrafos sobre un álbum en el que los parámetros musicales están emborronados (así queda de manifiesto en el fantástico texto introductorio de Juan Gómez Alemany que visionariamente se llama No Borders Of Any Kind) es para pensárselo un par de veces.

Pero oigan, la música es del Pueblo y si me amilano es con el respeto profundo que me inspira un músico que tiene la facultad de ser académico, pero académico del pueblo. Así lo he constatado viéndolo en directo tocar y así se le nota en el trato aunque yo ahora mismo esté usando mi esfínter anal como almohada cervical del miedo que tengo. No es miedo al fracaso sino miedo al bloqueo, a no saber expresar con palabras lo que siento y creedme cuando digo que es una sensación de vértigo espantosa. 

Y cuando digo Pueblo estoy mimetizando una visión abstracta de una música que me sugiere cosas cotidianas a pesar del nivel de abstracción que pueda alcanzar. Es decir; algo puede ser tan matemático y bien urdido como para crear un Paradigma pero con la música de Galiana siempre podrás destilar un producto que podrá consumir cualquiera… o mejor dicho, cualquiera que ame la música. La música de Galiana puede ser Popular si tú lo crees porque por muy densa, dispersa o avanzada que resulte proviene de la tráquea y aparato respiratorio (y por ende digestivo) de un ser antropomórfico que piensa, siente y escupe en saliva sus vivencias y eso, pese a ser Misterio, pertenece a todos y todas.

Por ello voy a contradecir eso del NO BORDERS OF ANY KIND porque hay un matiz sobre el que tengo que expresarme. Sí que hay bordes y fronteras, y es el del oyente. Galiana borra las fronteras con el esfumino sonoro de las ondas, pero esas mismas ondas acaban convirtiéndose en barreras otra vez cuando el oyente no quiere derrocarlas, cosa que resulta todavía más grave y dantesca cuando el oyente es un experto en la materia. 

A veces y por desgracia, mientras más lees, más escuchas y más sabes, más barreras pones en tus prejuicios internos y es el PUEBLO (otra vez), el que sin nada que perder recibe en su simpleza el 100% de la pureza de la música improvisada. El oyente medio, el “pasaba por aquí”, el “no sé de jazz pero esto me representa”, a veces es capaz de escarbar incólume entre escalas, sordinas, tapings y demás técnicas imposibles que el utillero literario en su afán por describir acaba matando en alma.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::MÚSICA

////////////////////////////////////////////////////WHE SALUTE YOU!

“Un disco de un cuarteto es una Space Opera. Un disco de un trío es una Suite. Un disco de un dúo es un Duelo, y un disco en solitario es una Masturbación Junguiana”.

Coronel Mortimer Dixit

Editado en el atrincherado reducto cultural LIQUEN RECORDS, masterizado por Enrique Soriano y con sendas fotografías (portada e interior) de Roberto Domínguez y Mara B. StonesTenor Saxophones Solos son 50 minutos de una paleta expresiva polivalente que abarca descripciones sonoras tan variadas como pueden ser el ruido de una sinapsis neuronal o cómo diablos suena una calle en un día cotidiano.
“City Life” es una meditación con fuerte aroma Coltraniano pero en clave minimalista. Un saxo tenor contenido despliega una cantidad asombrosa de notas acotadas que nunca terminan de estallar. Son notas amputadas que salen de un instrumento que se nota domesticado. La asombrosa técnica que aquí se muestra se sublima en “Sequenza I per Sassofono Tenore”, intrincado corte en el que la amputación de las notas es similar al tema anterior pero ocurre antes.

Si esto fuese medicina el primero sería infracondíleo y este Sequenza sin duda supracondíleo. La melodía yace enterrada en notas rápidas en cascada y hay que unirla como en esos dibujos que se hacen por secuencia de puntos. Fotogramas e instantáneas que juntas adquieren la sensación de movimiento. 

La calidez que se le presupone al saxo tenor llega en “Fantaisie Par Quartier”, muy fluido y lírico, tiene esa impronta meditabunda del jazz de club cargado de humo, del cine noir francés y la espiritualidad de la New Thing. 

Si esto fuese un disco de música electrónica, “Fragment…” sin duda estaría dentro del minimalismo y lo concreto, con algo de la salvaje disyuntura de lo Dadaísta y el Tape Collaging pero claro, tengo que centrarme en la improvisación y no puedo obviar a la SPONTANEOUS MUSIC ENSEMBLE y sus ejercicios matemáticos rotatorios y mantenidos sobre una misma nota, algo así como hacía al soprano TREVOR WATTS o como maneja la intensidad EVAN PARKER, capaz de convertir un sonido que empieza en brisa en un auténtico tornado sin solución de continuidad, como sin solución de continuidad sigue “… With Variations” explorando la misma senda en una agreste y salvaje rendición al Jazz europeo avanzado durante 12 minutos.

En un rango que roza las posibilidades altas del saxo tenor llega “Seat 13”, corte que gracias a sus subidas y bajadas casi simultáneas en el espectro de notas hace que la ilusión de varios instrumentos se realce. Musicalmente es una delicia que me recuerda a los intensos momentos de PAUL DUNMALL que aunque se centre más en Saxello, Barítono y Soprano sí que en cuanto a técnica y abordaje podría ser similar.

Terminando este bloque de cuatro temas está “Lost In Picadilly”, continuación natural de la anterior. Un clímax alucinante de caos ordenado gracias a una disposición de las notas no aleatorias pero sí con la suficiente velocidad para hablar de virtuosismo, inmediatez y presteza. 

Antonio Martín, La muerte tenía un blog

Josep Lluis Galiana: tenor saxophone solos en docenotas.com

Edita: Liquen Records, Valencia, España. 2018

Miguel Ángel Pérez Martín – 19/12/2018 – docenotas.com

Al parecer el gran maestro de la improvisación en el freejazz, Cecil Taylor, tenía una gran recomendación para los músicos: no ensayes, ¡practica!. Practicar supone coger el instrumento y hacerle sonar…para reproducir algo “compuesto” o para hacer una “composición instantánea”. A veces de estas últimas surge un gran concepto musical a desarrollar, o una canción…los arcanos musicales son así.

Ya he dicho en estas páginas en otras ocasiones que improvisación NO es siempre Jazz o música contemporánea, hay estaciones intermedias. Se improvisa en el rock y en el folk también. Incluso puede haber sonidos inclasificables en un estilo si se mezcla la electrónica. Es el caso de Josep Lluís Galiana, a caballo entre el jazz (del que toma sonoridad y fraseados principales) pero amplía sus ideas hacia la vertiente “contemporánea”, dando a los desarrollos una cierta aleatoriedad, serialismo, eliminando aristas excesivamente dramáticas y centrándose en fraseados muy rítmicos y a veces muy cálidos donde el virtuosismo aparece, pero no se impone.

Tras varias escuchas de esta obra se me ocurre una especie de paseo por otras referencias creativas —plásticas por ejemplo— con las que podía interactuar su interpretación. La veo más cercana a la sala de exposiciones o al acompañamiento de poemas o textos literarios que a la mera contemplación en una sala de conciertos, donde seguro que también funciona.

Podría ser una especie de “suite” sonora para saxofón, pero Josep Lluís Galiana prefiere darle una visión tradicional, de tema tras tema, cada uno funciona por su cuenta y se centra en diferentes formas expresivas. Desde las más centradas en la ruptura del fraseado, muy picado y quebrado a las más jazzys basadas en glisandos…, algunas combinan las dos, como Fragment. En otras ocasiones acercando el saxofón al sonido de un instrumento de percusión más que melódico, o el más mainstrean en Rhythm & Funk.

Imagino que una dificultad añadida es dar título a las composiciones sin acudir a la denominación de Anthony Braxton, “composition 456” por ejemplo.

Acompañar el sonido con la imagen del intérprete —o sea, escuchar esta música en directo— es más que conveniente, suele tener una componente espectacular de movimiento más que importante.

Amantes de la improvisación: no abstenerse.

Pedido a liquenrecords.com

Tenor Saxophone Solos in JazzWorld by Ken Waxman

Singular sounds, these CDs by four improvisers from three different countries demonstrate how each uniquely copes with propelling innate creativity figuratively clad in nothing more than reeds, keys, ligature and metal. The four are Dutch tenor saxophonist, clarinetist and shakuhachi player Ab Baars: tenor saxophonists Antonio Raia from Italy and Josep Lluís Galiana from Spain; and Italian baritone saxophonist Giuseppe Doronzo, all of who have comprehensive credentials in bands and/or academe.

Concentrating on the tenor saxophone, València-based Galiana, who has performed with numerous bands as well as teaching at the university level, attests to his experiments in saxophone sound advancement with this CD, his first recorded solo effort. Like Baars, he can build sequences from moderato story-telling while also outlining responses to the melody, as he does on “Fantaisie par quartier” and more profoundly on “Lost in Piccadilly”. That second improvisation finds high-pitched breaths succeeded by a series of timbral extensions whose logic is expressed with wide ranging cries and paced with barely there growls, puffs and tongue slaps. Broadening his palate to pure experimentation other tracks feature a potpourri of exceptional technical exercises, but ones that come across as more accessible than off-putting. “Sequenza I per sassofono tenore” for instance, upsurges its exposition from tongue slaps and snorts to excavation of low pitches from the instrument’s bow. Diaphragm intensity is brought into play on “Seat 13” as a multiphonic double burr is separated into layers of colored air. However the pivotal tracks here are “Fragment…” and “…With Variations”. The wispy melody introduces on the first track that’s defined with higher-than-altissimo pitches that narrow and sharpen into aviary affiliated split tones by the end, are further expanded on the second. Huge circular movements of irregularly and intensely vibrated tongue stops and reed bites are repeated on “…With Variations” to the extent that it appears that timbral augmentation will never stop. Then in the penultimate minutes the narrative deflates to near-silence, becoming muted and lower-pitched by the shaking finale.